Un reloj es un instrumento que sirve para medir, indicar o registrar el tiempo.
Puede ser mecánico, digital, electrónico, solar, de agua, etc. Sus partes básicas incluyen un sistema para medir el paso del tiempo y un mecanismo para mostrarlo (manecillas, pantalla, señales).
Un obelisco es un monumento de piedra alto, estrecho y de sección cuadrada que se eleva en forma de pirámide en su parte superior.
Tiene origen en el Antiguo Egipto, donde se construían en honor a dioses o faraones.
Hoy se usan como elementos decorativos o conmemorativos en plazas y ciudades.
No es un término técnico estándar, pero puede referirse a dos cosas según el contexto:
Algunas ciudades (como A Coruña) tienen columnas u obeliscos con un reloj integrado en su parte superior.
En ese caso, “reloj obelisco” se usa informalmente para describir un monumento en forma de obelisco que incorpora un reloj.
En relojería decorativa, especialmente del siglo XIX, existen relojes de sobremesa diseñados en forma de obelisco.
El Obelisco de A Coruña es una columna conmemorativa inaugurada el 10 de febrero de 1895.
Su construcción se realizó en honor al político Aureliano Linares Rivas (diputado, senador y ministro) como reconocimiento por su contribución a la ciudad.
A pesar de que se le llama “obelisco”, realmente es una columna —no un auténtico obelisco egipcio.
Está situado en el Cantón Grande, una zona céntrica de A Coruña.
En su parte superior hay un reloj de cuatro esferas, que originalmente marcaba tanto la hora de A Coruña como la de Madrid —eran distintos husos horarios antes de la estandarización.
La columna es hueca por dentro, lo que permitía alojar maquinaria del reloj, cables del pararrayos, etc.
En la base hay un busto de Aureliano Linares Rivas así como grabados con datos geográficos/meteorológicos (según la intención original del monumento).
Con el paso del tiempo se convirtió en un símbolo de A Coruña y en un punto de encuentro clásico para coruñeses y visitantes.
Aunque técnicamente es una columna, en la ciudad se le llama “Obelisco”.
Tiene un reloj de cuatro esferas en la parte superior.
Monumento moderno con un reloj visible hacia varias direcciones.
No es permanente, pero en varias ocasiones se han colocado relojes digitales gigantes sobre el famoso Obelisco porteño (por eventos y campañas).
Obelisco de la Plaza Cagancha (Montevideo)
En diferentes épocas tuvo relojes en su estructura o postes-reloj adyacentes integrados al conjunto monumental.
Estos no son monumentos, sino relojes de sobremesa o decoración con forma de obelisco:
Relojes franceses del siglo XIX
Fabricados en mármol o bronce, con cuerpo en forma de obelisco y una pequeña esfera circular.
Eran muy populares en madera oscura con incrustaciones de latón, también con forma de obelisco.
Diseños estilizados en piedra o metal, a menudo con líneas rectas y forma piramidal.
No son obeliscos, pero a veces se confunden:
No es un obelisco, pero es un ejemplo icónico de reloj monumental.
Torre dos Clérigos (Oporto)
Similar: torre vertical con reloj, pero no obelisco.