La historia detrás del nombre Thomas Earnshaw tiene dos caras muy distintas: por un lado, el fascinante legado de uno de los relojeros más importantes de la historia de la navegación y, por el otro, la marca de relojes moderna que rinde homenaje a su nombre en la actualidad.
El Padre del Cronómetro Moderno
El Thomas Earnshaw Histórico (1749-1829)
Fue un relojero inglés que revolucionó la navegación marítima.
En el siglo XVIII, el gran desafío de las potencias navales era calcular la longitud en alta mar, algo que requería relojes increíblemente precisos capaces de resistir el movimiento de los barcos y los cambios de temperatura.
A diferencia de John Harrison (quien inventó el primer cronómetro marino funcional pero extremadamente complejo), Earnshaw se enfocó en la simplificación y la producción a gran escala. Sus aportes clave fueron:
El escape de retén de muelle (spring detent escapement):
Un diseño que mejoraba la precisión y que prácticamente se convirtió en el estándar de los cronómetros marinos durante los siguientes 150 años.
El volante de compensación bimetálico:
Un sistema que compensaba las variaciones de temperatura para mantener la precisión del reloj sin importar el clima.
El viaje del HMS Beagle:
Uno de sus cronómetros (el Earnshaw nº 506) viajó a bordo del famoso barco en el que Charles Darwin realizó sus investigaciones.
La Marca Moderna: Un Homenaje Comercial
La firma comercial Thomas Earnshaw que vemos hoy en las tiendas no es una continuación directa de los talleres originales del relojero del siglo XVIII.
La marca fue revivida en 2012 por el grupo empresarial Dartmouth Brands Ltd (con sede en el Reino Unido y fuertes lazos de manufactura en Asia).
Su objetivo estratégico fue rescatar la estética clásica, marítima y de la época de la Regencia para crear relojes mecánicos llamativos a precios accesibles.
Diseños esqueleto y open-heart:
La marca se especializa en mostrar el movimiento del reloj a través del dial (esfera) o de tapas traseras de exhibición.
Movimientos:
Aunque evocan la relojería clásica británica, la inmensa mayoría de sus calibres automáticos son de origen chino (como Seagull o Hangzhou) o japoneses (Miyota/Seiko) en sus gamas más sencillas.
Colecciones temáticas:
Sus líneas suelen llevar nombres de barcos, científicos o conceptos de navegación (como Longitude, Beagle o Babbage).
Comparativa: Mito vs. Realidad
Complicaciones
Invención de escapes de precisión y volantes térmicos
Calendarios completos, fases lunares y esferas abiertas de nivel de entrada
Comprar un Thomas Earnshaw hoy en día es adquirir un reloj con una propuesta estética muy llamativa (especialmente si te gustan los diseños tipo esqueleto o la inspiración clásica) y que rinde tributo a un pionero de la cronometría, aunque a nivel técnico y de fabricación pertenezca a la relojería comercial contemporánea de gama de entrada.
Fundada a principios del siglo XX, Ebel se consolidó bajo el lema
"The Architects of Time" (Los Arquitectos del Tiempo),
distinguiéndose por sus formas orgánicas y sensuales que rompieron con la rigidez de los diseños tradicionales.
El Origen: Una Alianza de Amor y Talento (1911)
La marca nació en La Chaux-de-Fonds, Suiza, el 15 de julio de 1911.
Su propio nombre es un acrónimo que refleja la unión de sus fundadores, un matrimonio que combinó dos visiones muy distintas pero complementarias:
Eugène Blum (el empresario enfocado en la precisión técnica y la viabilidad comercial).
Elice Levy (su esposa, una mujer con una sensibilidad estética excepcional que lideró la dirección de diseño de la marca, algo sumamente inusual en la industria relojera de la época).
Juntos crearon EBEL (Eugène Blum Et Levy).
Mientras Eugène se aseguraba de que los movimientos fueran impecables, Elice aportaba el refinamiento estético, orientando rápidamente la marca hacia la joyería fina y los relojes femeninos de alta costura.
Los Hitos de Diseño de Ebel
A lo largo de las décadas, Ebel se desmarcó de la competencia gracias a su lenguaje de diseño, caracterizado por líneas curvas, la ausencia de ángulos rectos y una obsesión por la comodidad en la muñeca.
El Brazalete "Wave" (La Ola)
Presentado en la década de 1970 (con el lanzamiento del emblemático modelo Sport Classic), el brazalete Wave se convirtió en el elemento de identidad más fuerte de la casa.
Sus eslabones imitan el movimiento de una onda o una ola, adaptándose ergonómicamente a la muñeca de una forma tan suave que se siente casi como una segunda piel.
La Caja Monocasco con 5 Tornillos
Otro elemento arquitectónico único de Ebel es el diseño de sus cajas en forma de hexágono suavizado, donde el bisel se fija a la carrura mediante cinco tornillos visibles.
Este detalle técnico, lejos de verse industrial, se convirtió en una firma de diseño elegante y sofisticada.
"Los Arquitectos del Tiempo" y la Villa Turque
En la década de 1980, bajo la dirección de Pierre-Alain Blum (nieto de los fundadores), la marca alcanzó su época dorada.
Fue entonces cuando acuñaron el lema "The Architects of Time" y decidieron vincularse fuertemente con la arquitectura.
En 1986, con motivo del 75º aniversario de la firma, Ebel adquirió y restauró meticulosamente la Villa Turque en La Chaux-de-Fonds, una de las primeras obras maestras del célebre arquitecto Le Corbusier.
Esta mansión se convirtió en el centro de relaciones públicas de la marca y en el símbolo definitivo de su filosofía de diseño estructural.
La Colección "1911" y el Calibre 137
Durante los años 80 y 90, Ebel no solo era sinónimo de diseño, sino también de alta relojería mecánica.
Su modelo insignia, el Ebel 1911, albergó uno de los calibres de cronógrafo más respetados de la época: el Calibre 137.
Este movimiento cronográfico automático de manufactura fue desarrollado conjuntamente por Ebel y Lemania.
Era un calibre tan sumamente plano y preciso que marcas de la talla de Breguet lo utilizaron en sus propios relojes.
(Curiosidad: cuando el grupo Movado compró Ebel, acabó vendiendo los derechos y la maquinaria del Calibre 137 a Ulysse Nardin en 2012).
Ebel en la Actualidad
Hoy en día, Ebel pertenece al gigante relojero estadounidense Movado Group.
Aunque en las últimas décadas la marca ha reducido su enfoque en los movimientos mecánicos complejos de alta gama, sigue manteniendo un posicionamiento de lujo accesible muy respetado.
La firma se enfoca principalmente en:
La combinación de acero y oro (el clásico estilo bicolor que dominaron en los años 80).
El uso de gemas preciosas y esferas de nácar (madreperla).
Relojes de cuarzo y automáticos con acabados joyeros de altísima calidad.
Ebel sigue siendo la elección predilecta para quienes buscan un reloj con una personalidad estética inconfundible, donde la ergonomía y la suavidad de sus líneas prevalecen por encima de las modas pasajeras.
Fundada en 1887 por Georges-Émile Eberhard en La Chaux-de-Fonds, el corazón de la relojería suiza, Eberhard & Co. es una de las marcas históricas más respetadas, especialmente vinculada al desarrollo del cronógrafo moderno y a la medición del tiempo en el deporte y la aviación.
A lo largo de casi un siglo y medio, la firma ha mantenido una reputación impecable gracias a varios hitos técnicos clave que definieron la historia del reloj de pulsera.
Fundación de la Manufactura
1887
Georges-Émile Eberhard, con solo 22 años e hijo de un relojero de San Imier, funda la marca en La Chaux-de-Fonds. Se especializa desde el primer día en la creación de relojes de alta precisión.
El Primer Cronógrafo de Pulsera
1919
Eberhard lanza su primer cronógrafo de pulsera monopulsador.
La caja era de plata y estaba pensado principalmente para oficiales de la marina y profesionales de la medición.
Innovación en el Doble Pulsador
1935
La marca introduce un cronógrafo con dos pulsadores que permitía detener y reiniciar la medición del tiempo sin necesidad de poner la aguja a cero, un avance fundamental para el cálculo de tiempos parciales.
Nace el mítico Extra-fort
1940
Se lanza el Extra-fort, uno de los cronógrafos más icónicos e influyentes de la historia de la relojería. Incorporaba un botón deslizante a las 4 en punto que bloqueaba el pulsador del cronógrafo, evitando paradas accidentales.
Scafograf y la conquista del mar
1958
Para competir en la era dorada de los relojes de buceo, Eberhard presenta la colección Scafograf, con modelos sumergibles primero a 100 y luego a 200 y 300 metros, utilizados por buceadores profesionales.
Revolución con el Chrono 4
2001
Eberhard revoluciona la estética del cronógrafo con el lanzamiento del Chrono 4, el primer cronógrafo de la historia con cuatro contadores alineados horizontalmente (minutos, horas, 24 horas y segundero), una proeza mecánica patentada.
Los Pilares de su Identidad
El cronógrafo vintage y el Extra-fort
Durante las décadas de 1930 y 1940, los cronógrafos de Eberhard eran considerados instrumentos de precisión de primer nivel. Vestían las muñecas de los oficiales de la Regia Marina italiana y de pilotos de aviación debido a la claridad de sus esferas con escalas taquimétricas y telemétricas.
El Chrono 4:
Rompiendo la disposición tradicional
A principios del siglo XXI, la marca demostró que aún podía innovar en la arquitectura de los movimientos. Tradicionalmente, los contadores de un cronógrafo se disponen en forma de triángulo o en los ejes vertical/horizontal (a las 3, 6, 9 o 12). El Chrono 4 modificó por completo el tren de rodaje para alinear los cuatro registros, facilitando una lectura lineal del tiempo que se convirtió en el buque insignia contemporáneo de la casa.
Nota histórica: A diferencia de muchas marcas suizas que desaparecieron o fueron absorbidas por grandes conglomerados de lujo (como el Grupo Swatch o LVMH) durante la crisis del cuarzo en los años 70 y 80, Eberhard & Co. consiguió mantener su independencia, conservando el espíritu familiar y el enfoque de nicho que la caracterizó desde el siglo XIX.
Ecco
La historia de la marca relojera ECCO (oficialmente registrada en su origen corporativo como ECCO Watches Co., Ltd. o 에코시계 주식회사) es un caso fascinante de evolución industrial.
A diferencia de las marcas tradicionales europeas que nacen del diseño o la moda, la historia de ECCO es la historia de una empresa surcoreana que nació enfocada en la innovación de componentes y terminó convirtiéndose en un proveedor clave de materiales avanzados para la alta relojería suiza y mundial.
El Origen y los Primeros Años (1999 - 2005)
La compañía fue fundada oficialmente el 1 de abril de 1999 en Seúl, Corea del Sur, bajo el nombre de ECCO Watches.
El significado del nombre:
El término "ECCO" fue acuñado combinando dos pilares de su filosofía de negocio:
Ecolismo (respeto por el medio ambiente y la naturaleza).
Combinación (la cooperación y armonía entre el ser humano y el entorno).
Primer gran hito:
Nada más fundarse en 1999, la empresa abrió una oficina en Hong Kong y patentó un invento muy particular:
el primer reloj del mundo con esfera intercambiable (dial exchangeable watch).
Con este producto asistieron a las prestigiosas ferias de relojería de Basilea (Suiza) y Hong Kong, atrayendo las miradas de la industria.
La Era de la Cerámica y la Alianza con las Grandes Marcas (2006 - 2017)
A mediados de la década de 2000, la marca tomó una decisión estratégica que definiría su futuro: especializarse en la cerámica de circonio ZrO_2 aplicada a la relojería.
La cerámica se estaba convirtiendo en el material de moda en el segmento de lujo (gracias al impulso de marcas como Rado o Chanel).
ECCO invirtió fuertemente en investigación y desarrollo R\&D para crear sus propias plantas de producción y procesamiento de polvo cerámico.
Transición a ODM y OEM:
Entre 2006 y 2010, ECCO Watches comenzó a fabricar cajas, biseles y eslabones de cerámica no solo para sus propios relojes, sino bajo contratos de manufactura de diseño original (ODM) para las firmas de moda y relojería más famosas del mundo.
La conquista del mercado suizo:
Gracias a su tecnología patentada para inyectar y pulir cerámica con precisión milimétrica y en diversos colores, ECCO se convirtió en socio tecnológico y proveedor de componentes externos para los tres grandes grupos de relojería del mundo (abasteciendo indirectamente a prestigiosas firmas del lujo suizo).
Expansión industrial:
En este periodo la compañía expandió exponencialmente sus instalaciones, inaugurando varias fábricas dedicadas exclusivamente al procesado de materiales cerámicos en la provincia de Gyeonggi, Corea del Sur.
Consolidación y Diversificación Tecnológica (2018 - Presente)
El dominio de ECCO sobre la cerámica avanzada fue tan sobresaliente que su historia reciente ya no solo se limita a dar vida a relojes, sino que ha saltado a otros sectores de alta tecnología.
Hoy en día, bajo el paraguas corporativo de ECCO Ceramic, la firma trabaja en tres divisiones muy claras:
Watchmaking (Relojería):
Producción de piezas cerámicas externas de nivel prémium con acabados de espejo y alta resistencia al rayado.
Fashion & Jewelry:
Fabricación de anillos, pulseras y accesorios de moda utilizando cerámica de colores (especialmente negro profundo, blanco puro y tonos pastel).
Industrial & Medical:
Aprovechando que la cerámica de circonio es biocompatible, duradera y aislante, fabrican componentes críticos para instrumental de cirugía robótica, implantes médicos y electrónica de consumo (como piezas de smartphones).
La ECCO coreana se ha ganado a pulso un lugar de absoluto respeto "detrás de escena" en la alta relojería mundial.
No es solo una marca que vende relojes de moda, sino una de las pocas empresas con la tecnología necesaria para moldear la cerámica ultrarresistente que visten las muñecas más exigentes.
Ed Hardy
Hablar de Ed Hardy es sumergirse en uno de los fenómenos más arrolladores, ruidosos y divisivos de la cultura pop y la moda de la década de los 2000. Al igual que con las marcas anteriores, detrás de este nombre comercial hay una historia de dos mundos: el arte de un tatuador legendario y la explosión del marketing masivo.
Esta es la historia de cómo el arte del tatuaje tradicional saltó de las agujas a las camisetas, las gorras de camionero y los relojes de pulsera.
1. El Artista Original: Don Ed Hardy
Antes de ser una marca de ropa, Don Ed Hardy (nacido en 1945) ya era una leyenda viva.
Es considerado uno de los tatuadores más influyentes de la historia moderna:
Fue el primer artista estadounidense en estudiar las técnicas y el estilo del tatuaje tradicional japonés (Irezumi) directamente en Japón.
Introdujo la estética clásica americana (Old School—calaveras, tigres, dagas, rosas escritas con tipografía vintage) fusionada con la precisión técnica del arte nipón.
Elevó el tatuaje de una subcultura marginada a una forma de expresión artística respetable.
En el año 2002, una pequeña empresa de ropa (Ku USA) se acercó a Hardy para licenciar algunos de sus diseños artísticos en prendas de vestir. Pero la verdadera locura global comenzó dos años después.
La Era de Christian Audigier:
El "Boom" de los 2000
En 2004, el diseñador y genio del marketing francés Christian Audigier (quien venía de catapultar la marca Von Dutch) compró la licencia para explotar los diseños de Ed Hardy.
Audigier aplicó una estrategia agresiva basada en el "culto a la celebridad":
regalaba gorras y camisetas a cantantes, actores y deportistas. En cuestión de meses, estrellas de la talla de Madonna, Britney Spears, Sylvester Stallone y David Beckham vestían la marca en todas partes.
El estilo era inconfundible: colores estridentes, pedrería brillante (strass), estampados masivos de calaveras, dragones y tigres, todo coronado con la firma manuscrita de "Ed Hardy".
El negocio creció de forma descontrolada: la marca se licenció para fabricar perfumes, calzado, encendedores, maletas, bebidas energéticas e incluso preservativos.
Los Relojes Ed Hardy: Accesorios que Gritaban Estilo
Dentro del catálogo de accesorios de la era dorada de la marca, los relojes de pulsera (producidos principalmente bajo la firma Ed Hardy Watches de Christian Audigier) tuvieron una enorme relevancia comercial.
No eran piezas de alta relojería técnica, sino relojes de moda con una marcada estética callejera y rebelde:
Esferas artísticas:
El dial era un lienzo donde se mostraban los tatuajes más famosos de Don Ed Hardy, como el tigre rugiendo, la calavera con sombrero de copa o el clásico corazón con la cinta "Love Kills Slowly" (El amor mata lentamente).
Correas extravagantes:
Eran muy comunes las correas de cuero tipo "cuff" (brazaletes anchos de cuero muy populares en la estética punk y rockera de los 2000) o de silicona en colores chillones.
Mecanismos:
Equipaban sencillos pero fiables calibres de cuarzo de origen japonés (como Miyota), priorizando la espectacularidad visual del reloj por encima de la complejidad mecánica.
La Caída y el Resurgimiento Moderno
El crecimiento de Ed Hardy fue tan rápido y masivo que terminó muriendo de éxito debido a la sobreexposición.
Hacia 2010, la marca se había democratizado tanto y había tantas imitaciones en el mercado que perdió su exclusividad y frescura, convirtiéndose en el blanco de burlas de la moda de la época.
En 2011, la multinacional Iconix Brand Group compró la mayoría de la marca.
Don Ed Hardy (quien se distanció en su momento del rumbo hipercomercial que Audigier le había dado a su nombre) retuvo una pequeña participación y se enfocó en proteger su legado artístico.
La redención del estilo Y2K
Hoy en día, con el fuerte resurgimiento de la tendencia Y2K (la nostalgia de la moda de finales de los 90 y principios de los 2000), Ed Hardy ha vivido un notable regreso.
Las nuevas generaciones han redescubierto la marca a través de colaboraciones de moda urbana (streetwear) y ediciones especiales en tiendas exclusivas, valorando ahora la autenticidad del arte del tatuaje tradicional que inició todo.
Edmond Watches es una firma de relojería suiza independiente y de nicho que destaca por su enfoque marcadamente arquitectónico, deportivo e industrial.
Fundada por el diseñador e ingeniero suizo Edmond Cirano, la marca se ha labrado una reputación entre los entusiastas que buscan diseños audaces que se desmarquen de la estética clásica o tradicional de la relojería de su país, pero manteniendo la rigurosa etiqueta de calidad "Swiss Made".
Filosofía de Diseño: "La Forma Sigue a la Función"
El alma de Edmond Watches reside en la experiencia de su fundador en el ámbito del diseño industrial. Las cajas de sus relojes no son meros contenedores redondos de acero; son auténticas microestructuras mecánicas.
Construcción modular:
Sus cajas suelen estar formadas por múltiples componentes ensamblados de forma visible mediante tornillos de ingeniería, lo que les da un aspecto robusto, técnico y tridimensional.
La corona de protección "Lock-System":
Una de las señas de identidad más potes de Edmond es su sistema de protección para la corona.
Inspirado en herramientas mecánicas y mecanismos de seguridad de aviación, utiliza un protector articulado que bloquea físicamente la corona para evitar movimientos accidentales y asegurar la hermeticidad bajo el agua.
Esferas multicapa (Sándwich):
Las esferas juegan con diferentes niveles de profundidad, engranajes visuales decorativos y discos rotatorios que otorgan un gran dinamismo tridimensional a la lectura de la hora.
El Modelo Insignia: Edmond "Pole Guardian"
Dentro de su catálogo, el modelo que mejor encapsula el ADN tecnológico y aventurero de la marca es el Pole Guardian.
Diseñado bajo la premisa de ser un reloj de exploración capaz de soportar condiciones de frío y presión extremas, el Pole Guardian presenta:
Una caja masiva de acero inoxidable tratada con revestimiento de carbono tipo diamante (DLC) negro para una resistencia superior al rayado.
Esfera que emula paneles de control industriales.
El distintivo sistema de cierre de corona en el lateral derecho de la caja, que recuerda a los sistemas de bloqueo de las escotillas de submarinos o cámaras de descompresión.
Calidad "Swiss Made" en el Interior
A pesar de su imagen futurista y rebelde, Edmond Watches no escatima en la tradición relojera suiza. En el corazón de sus relojes mecánicos automáticos suelen latir calibres altamente probados y respetados por su fiabilidad:
Movimientos:
Utilizan principalmente movimientos automáticos suizos como el ETA 2824 o sus equivalentes de alta gama de Sellita (como el SW200).
Materiales:
Cristales de zafiro con tratamiento antirreflejos de alta densidad, juntas de estanqueidad de alta resistencia y correas de silicona estructural o cuero con costuras reforzadas.
Edmond Watches es una marca pensada para coleccionistas que aprecian la precisión suiza tradicional pero prefieren vestir una pieza de diseño contemporáneo, técnico y con una fuerte presencia física en la muñeca, alejada del minimalismo clásico.
Edouard Lauzieres
Edouard Lauzières (a menudo escrito sin acento como Edouard Lauzieres) es una marca de relojería suiza de nicho que tuvo su momento de mayor visibilidad y debate entre los coleccionistas durante la década de los 2000 y principios de los 2010.
Se posicionó como una firma de entrada al sello "Swiss Made", ofreciendo relojes de corte clásico, elegante y formal a precios sumamente competitivos.
Sin embargo, para los entusiastas de la relojería, la marca es especialmente recordada por protagonizar uno de los debates más intensos de la época sobre el verdadero origen de los movimientos "suizos".
Edouard Lauzières se especializó en relojes de vestir (dress watches) con una fuerte inspiración en la relojería clásica europea. Sus señas de identidad incluían:
Esferas trabajadas:
El uso de patrones texturizados tipo guilloché, números romanos estilizados y agujas de estilo Breguet (agujas con pomos calados).
Complicaciones clásicas:
Diseños con indicador de reserva de marcha, subesferas para el segundero o ventanas de "corazón abierto" (open heart) que permitían ver el volante oscilar desde el dial.
Colecciones destacadas:
Líneas como "Legend" o "Ambassador" fueron sus pilares de venta, ofreciendo cajas de acero pulido muy bien acabadas y cristales de zafiro.
La Gran Controversia:
El Calibre Claro-Semag CL-888
La marca Edouard Lauzières está intrínsecamente ligada en los foros de relojería a un movimiento muy específico: el Claro-Semag CL-888.
Muchos de sus relojes automáticos más vendidos equipaban este calibre.
En aquella época, el CL-888 estuvo en el ojo del huracán debido a las normativas del "Swiss Made" de entonces (que exigían que el 50% del valor de las piezas del movimiento y el ensamblaje final se realizaran en Suiza):
El origen real:
Se descubrió que la arquitectura base y la mayoría de los componentes del CL-888 provenían del calibre ST16 de la manufactura china Sea-Gull.
La fórmula suiza:
Claro-Semag importaba estos componentes a Suiza, los pulía, añadía algunas piezas de fabricación local (como el muelle real o el escape), realizaba el control de calidad y ensamblaba el movimiento en suelo suizo.
El debate:
Aunque legalmente los relojes de Edouard Lauzières eran legítimamente "Swiss Made", la comunidad purista debatió intensamente si era ético vender como suizo un corazón mecánico con ADN puramente asiático.
A pesar de las discusiones técnicas en los foros, Edouard Lauzières cumplió un rol muy claro en el mercado:
Democratizar el reloj formal suizo:
Ofreció a muchos aficionados la oportunidad de poseer un reloj automático con cristal de zafiro, acabados vistosos y la codiciada etiqueta "Swiss Made" en el dial por una fracción de lo que costaban firmas tradicionales como Tissot, Hamilton o Longines en aquel momento.
Con el endurecimiento de las leyes del Swiss Made en 2017 (que elevaron el requisito al 60% del coste total del reloj y obligaron a que el desarrollo técnico también fuera suizo) y los cambios en la distribución global, la marca fue perdiendo presencia activa en los canales de venta principales, quedando hoy como una interesante pieza de nostalgia y debate de la era de transición de la relojería moderna.
Edouard Koehn
Edouard Koehn es un nombre fundamental para entender la transición entre la relojería del siglo XIX y el nacimiento de las grandes manufacturas modernas.
Su legado engloba dos vertientes:
La figura del relojero histórico y el resurgimiento moderno de su marca homónima como una firma suiza de alta gama.
El Personaje Histórico: El Maestro detras de Patek Philippe
Nacido en 1839 en una familia de tradición relojera, Edouard Koehn demostró desde joven un talento excepcional para la microingeniería.
Su carrera despegó de manera definitiva al ingresar en una de las casas más prestigiosas del mundo: Patek Philippe.
Director Técnico de Patek Philippe:
Koehn escaló posiciones rápidamente gracias a sus profundos conocimientos en complicaciones y precisión cronométrica.
En 1880, fue nombrado Director Técnico de la firma, supervisando de forma directa la producción, el desarrollo de nuevos calibres y la calidad de las piezas en una época dorada para la marca.
La Compra de H.R. Ekegrén:
En 1891, tras haber alcanzado la cima con Patek, Koehn decidió independizarse.
Adquirió la prestigiosa firma del relojero danés Henri Robert Ekegrén en Ginebra.
Bajo el nombre de Edouard Koehn, successeur de H.R. Ekegrén, continuó fabricando relojes de bolsillo de una complejidad asombrosa, cronómetros marinos y piezas de alta repetición de minutos que le valieron numerosos premios en las exhibiciones internacionales de la época.
El Resurgimiento Moderno de la Marca
Tras décadas en letargo, la marca Edouard Koehn fue resucitada en el siglo XXI por un grupo de entusiastas de la alta relojería con el objetivo de honrar su enfoque original:
Mecánica de alta gama con un diseño marcadamente técnico.
Actualmente, la firma divide su catálogo en dos filosofías estéticas muy definidas:
Línea Clásica y de Alta Complicación (The Legacy)
Rinde tributo directo a los relojes de bolsillo y cronógrafos de regata del siglo XIX.
Legacy Rattrapante:
Una de sus creaciones más aclamadas es el cronógrafo rattrapante (o de fracciones de segundo), una de las complicaciones mecánicas más difíciles de ejecutar.
Presenta esferas de esmalte auténtico, números de estilo clásico y una disposición limpia que evoca los instrumentos científicos de medición del pasado.
Línea Deportiva e Industrial Contemporánea (World Heritage)
En claro contraste con la línea Legacy, Edouard Koehn también desarrolla relojes deportivos modernos inspirados en la arquitectura y el automovilismo.
Estos modelos utilizan cajas de titanio de grado 5 con geometrías facetadas muy agresivas, tratamientos en negro mate y esferas completamente esqueletizadas que dejan a la vista los puentes y el tren de rodaje del movimiento, apelando a un público que busca relojería deportiva exclusiva fuera de los circuitos comerciales tradicionales.
Edox es una de las firmas independientes más fascinantes de la relojería suiza.
Fundada en 1884 por el maestro relojero Christian Ruesfli-Flasury en Biena (Bienne), la marca lleva por nombre la palabra que en griego antiguo significa "medir el tiempo".
Su logotipo, el icónico reloj de arena, es uno de los símbolos más reconocibles de la industria.
A diferencia de otras marcas históricas que fueron absorbidas por grandes conglomerados de lujo, Edox ha logrado mantenerse como una manufactura independiente y de propiedad familiar, lo que le permite conservar un control total sobre sus diseños y desarrollos.
El Hito que Cambió la Relojería: El Sistema "Delfin" (1961)
Aunque hoy en día asumimos la resistencia al agua como algo básico, en la década de los 50 y 60 era un desafío de ingeniería monumental.
En 1961, Edox revolucionó la industria al presentar el Edox Delfin.
El Delfin introdujo un sistema patentado de doble junta hermética en la corona (el precursor directo de muchos sistemas modernos) y una tapa trasera con doble fondo protector contra golpes.
El reloj era capaz de descender a profundidades extremas sin necesidad de que la corona fuera enroscada, convirtiéndose en un éxito internacional absoluto y definiendo el ADN deportivo e hidro-resistente de la marca.
El Reloj de Calendario Mundial más Delgado (1998)
A finales de los 90, Edox demostró que no solo dominaba los relojes deportivos de buceo, sino también la ultra-complicación elegante.
Desarrollaron el calibre Edox 85 (Les Bémonts Ultra Slim):
Con un grosor de movimiento de apenas 1.4 mm, se convirtió en el reloj con calendario perpetuo y fases lunares más plano del mundo, un récord de miniaturización extrema para la época.
Los Reyes del "Offshore" y la Velocidad
En el siglo XXI, Edox ha consolidado su reputación asociándose con deportes de élite que exigen una precisión implacable bajo condiciones extremas:
Regatas de lanchas motoras (Class-1 World Powerboat), el Rally Dakar o campeonatos de automovilismo de velocidad.
Su colección insignia actual es la gama Chronoffshore-1:
Materiales de vanguardia:
Uso extensivo de biseles de cerámica de alta tecnología (ultra resistentes a los arañazos), cajas de titanio y esferas de fibra de carbono.
Resistencia extrema:
Muchos de sus divers mecánicos alcanzan hermeticidades profesionales que van desde los 300 hasta los 1000 metros (100 ATM) de profundidad, equipando válvulas de escape de helio automáticas.
Election
La historia de la marca relojera Election es la crónica de una de las firmas más fascinantes y, a la vez, injustamente olvidadas de la época dorada de la relojería suiza.
Aunque hoy en día es considerada una marca de culto para los amantes del coleccionismo vintage, en su momento cumbre llegó a ser uno de los mayores empleadores de La Chaux-de-Fonds y un referente indiscutible en movimientos in-house de gran precisión.
La Dinastía Braunschweig (Siglo XIX)
Las raíces de Election se hunden a mediados del siglo XIX.
La familia Braunschweig (originaria de Alsacia) se estableció en la región relojera suiza.
Fundación y Evolución:
El pionero fue Abraham Braunschweig en torno a 1850.
Posteriormente, en 1884, sus hijos Isidore y Alphonse fundaron formalmente la empresa Les Fils de L. Braunschweig en La Chaux-de-Fonds.
Nacimiento de la Marca:
La firma se especializó en relojes de bolsillo muy delgados y elegantes de escape de áncora.
En 1901 se registra oficialmente la marca "Election", y para 1905 la empresa se muda a una enorme fábrica de vanguardia, cambiando el nombre de la firma a Fabrique Election.
En esta época inicial, la empresa era una de las pocas manufacturas fuertemente integradas: producían sus propios calibres, ruedas, maquinaria de montaje y cajas.
El Hito del Grand Prix de Berna (1914) y la Precisión
Election no tardó en ganar reputación internacional gracias a dos factores: la extrema delgadez de sus movimientos y su precisión cronométrica.
Venciendo marcas:
En 1911, un movimiento de Election de apenas 24.75 mm de diámetro obtuvo el prestigioso boletín de cronómetro del Observatorio de Kew en Inglaterra, un logro asombroso para la época.
El Gran Premio:
En 1914, la marca obtuvo el Grand Prix en la Exposición Nacional de Berna.
Este galardón fue el mayor orgullo de la firma; tanto es así que, a partir de ese año, Election grabó con orgullo la inscripción "Grand Prix" en las tapas de sus relojes de bolsillo y, posteriormente, en las esferas de sus relojes de pulsera.
Precisamente en 1914 comenzaron su transición hacia los relojes de pulsera, convirtiéndose rápidamente en especialistas en este nuevo formato.
Crisis, Quiebra y la Creación del Sistema "Incabloc"
La crisis económica posterior a la Primera Guerra Mundial golpeó con dureza a la marca, llevándola a la bancarrota en 1930-1931.
Sin embargo, la familia Braunschweig no se rindió y en 1931 fundó la Nouvelle SA des Montres Election para rescatar el nombre.
De este sombrío periodo nació una revolución técnica fundamental para toda la relojería mundial:
La conexión Portescap / Incabloc:
Al quebrar la fábrica original en 1931, el director de Election, Fritz Marti, y uno de los miembros de la familia propietaria, Georges Braunschweig, se aliaron para fundar la empresa Portescap.
En esa nueva compañía desarrollaron y patentaron el sistema Incabloc, el amortiguador de golpes elástico para los ejes del volante que hoy en día protege el corazón de millones de relojes mecánicos en todo el mundo.
La Época Dorada del "Grand Prix" (Años 50)
Durante las décadas de 1940 y 1950, Election vivió un renacimiento magnífico. La marca se volvió extremadamente popular en mercados específicos, destacando con fuerza en América Latina (especialmente en Argentina, donde poseer un "Election Grand Prix" era un símbolo inequívoco de estatus y elegancia).
El calibre legendario (Election 875):
Durante los años 50, la firma lanzó su línea de pulsera Grand Prix, movida por calibres manufactura propios como el Calibre 875.
Este movimiento era tan perfecto, robusto y estético que otras marcas suizas de altísimo renombre histórico de la época, como Marvin (Calibre 700) y Longines (Calibre 490), adoptaron su arquitectura para algunos de sus propios relojes.
Modelos icónicos:
Los Election Jumbo (de 37-38 mm, un tamaño enorme y muy cotizado para la época) y sus elegantes esferas texturizadas en oro o acero se convirtieron en clásicos de vestir.
El Declive y el Legado Actual
Al igual que muchas otras manufacturas históricas independientes, Election sufrió el azote de la Crisis del Cuarzo en los años 70.
La firma fue cambiando de manos de forma sucesiva, diluyéndose gradualmente su producción manufacturera hasta cesar sus operaciones tradicionales a finales de los años 80.
Hoy en día, Election sobrevive en la memoria de la relojería como un testimonio de la época en que las marcas medianas no dependían de grandes grupos, sino que esculpían sus propios movimientos mecánicos con una calidad técnica capaz de rivalizar palmo a palmo con los gigantes de Suiza.
2024-2025 Eleeno
Elgin
Elite
Elysee
Emas
Emboss
Emile Chouriet
Emka
Empire
Emporio Armani
Enila
Ennebi
Enzo Mechana
EOS
EPMartin
Epos
Equipe
Eric Tabarly
Erieff & Sons
Ernest Borel
Erwin Sattler
Eska
ESQ
Essence
Essex
Everlast
Eyki
Ezteem