Y. Murillo M.
Fundada en París en 1936 por Fred Samuel, se define como el "Joyero Moderno Joyero". Su pieza más icónica es la pulsera Force 10, que combina un cable de acero marino trenzado con un cierre de oro en forma de grillete. Es el equilibrio perfecto entre el lujo y el estilo deportivo de la Riviera Francesa.
Probablemente el nombre más histórico de la lista. Famosa por los huevos imperiales creados para los Zares de Rusia, la casa sigue viva hoy creando alta joyería que destaca por el uso del esmalte guilloché y gemas de colores vibrantes. Sus colgantes en forma de huevo son piezas de coleccionista.
Aunque es una casa de moda, su división de joyería ha ganado un peso enorme bajo la dirección de Delfina Delettrez Fendi. Mezclan el logo de la "doble F" con diseños surrealistas, piedras semipreciosas y un estilo romano muy marcado.
Si hablamos de alianzas de boda y anillos de compromiso de la más alta gama, esta firma suiza es el referente. Son maestros en el trabajo del platino y el carbono, creando anillos que son prácticamente indestructibles y con un ajuste de ingeniería suiza.
Una marca italiana (de Vicenza) que revolucionó la joyería con su sistema Flex'it. Han patentado un método para hacer que las mallas de oro sean elásticas gracias a minúsculos muelles de oro ocultos. Sus pulseras se deslizan sin necesidad de cierre, uniendo comodidad y lujo extremo.
Es la marca de diamantes del grupo De Beers. Se distingue porque cada diamante lleva una inscripción invisible al ojo humano que garantiza que es una piedra numerada, de origen ético y de una calidad superior al estándar del mercado.
Más que una marca de retail, es una de las firmas de comerciantes de gemas y joyería antigua más importantes del mundo. Si una casa real busca un diamante histórico o una pieza de época de valor incalculable, suelen acudir a ellos en Ginebra.
Una de las firmas españolas con mayor proyección internacional. Son especialistas en el engaste de diamantes y tienen un sistema de producción vertical que les permite controlar la calidad desde la mina hasta la joya terminada. Sus diseños son clásicos pero con un toque muy actual.
Desde Viena, esta firma es única en el mundo por su trabajo con el esmalte a fuego. Sus joyas son pequeñas obras de arte que rinden homenaje a grandes pintores como Monet, Klimt o Van Gogh, utilizando colores brillantes que no pierden intensidad con el tiempo.
Una firma neoyorquina de culto que ha ganado mucha popularidad por su joyería fina con un toque lúdico y simbólico. Sus piezas suelen incluir motivos de flechas, nudos y corazones, pero con una ejecución técnica de muy alto nivel que las aleja de la bisutería.