Y. Murillo M.
La plata (Ag) normalmente se trabaja en 925 y 800 milésimas. Es un metal muy dúctil y maleable. Estable en agua y oxígeno. Se puede alear con todos los metales de bajo punto de fusión, como el zinc, estaño, iridio, etc. La aleación más común es la de plata / cobre.
Uno de los principales problemas de las aleaciones de plata es su rápida oxidación, lo que hace que cambie de color, tendiendo esta oxidación al color amarillo, azul, negro, etc. Esto no tiene mucha importancia ya que existen gran cantidad de productos y sistemas para su limpieza. Además, en el mercado ya existe diversidad de objetos de plata recubiertos de una laca especial que impide su oxidación, manteniéndolos blancos y brillantes como el primer día.
El Ph de la piel influye también a la hora de usar la plata. Hay personas que la ponen negra enseguida y por el contrario otras personas la mantienen limpia y blanca. Esto se debe a la transpiración. Una persona con un Ph muy ácido hará que la plata se oxide más rápido que una persona que transpire menos y tenga un Ph menos ácido.
Símbolo químico: Ag
Color y brillo: Blanco brillante metálico, con el más alto poder reflectivo de la luz.
Densidad: Alta, aproximadamente 10,49 g/cm³.
Maleabilidad: Extremadamente maleable (se lamina)
Ductilidad: Muy dúctil (se estira en hilos finos)
Dureza: Baja (2.5-3 en la escala de Mohs), es un metal suave que se puede rayar.
Punto de fusión: 961.8 °C
Punto de ebullición: 2162°C
Conductividad: Posee la mayor conductividad eléctrica y térmica de todos los metales.
Estado físico: Sólido a temperatura ambiente.
Alterabilidad: Es altamente resistente a la corrosión en agua y aire, aunque se empaña en presencia de azufre o sulfuro de hidrógeno.
La plata se mide principalmente por su pureza, usando un sistema de milésimas (ley), donde un número como 925 significa 925 partes de plata pura por cada 1000 (92.5%), siendo la plata esterlina la más común; también se mide por peso (gramos o onzas) y se puede evaluar su calidad con pruebas como la del imán, la del hielo o ácido.
Por pureza (ley o "fineness"):
Plata pura (999 o 1000): Es casi 100% plata, usada en lingotes, muy blanda para joyería.
Plata Esterlina (925): 92.5% plata y 7.5% otros metales (cobre), ideal para joyas por durabilidad.
Plata 950: 95% plata, más valiosa.
Plata 800: 80% plata, común en piezas antiguas.
Por peso
Se usa una báscula de precisión para medir en gramos, onzas o quilates (0.3086 gramos), fundamental para determinar su valor de mercado.
Imán: La plata auténtica no es magnética; si un imán se pega fuertemente, no es plata pura.
Hielo: Un cubito de hielo se derrite muy rápido sobre plata por su alta conductividad térmica.
Prueba del ácido: Se aplica ácido nítrico diluido; si cambia a verde, tiene cobre; si se pone blanco o crema, es plata.
Busca números como 925, 950, 800 o la palabra "Sterling" (plata esterlina)
David Yurman fue el primer joyero que se atrevió a poner diamantes sobre plata de ley, algo que en su momento fue un escándalo para los puristas pero que hoy es una tendencia masiva.