Y. Murillo M.
El paladio es uno de los metales preciosos más fascinantes y valiosos del mundo. Pertenece al grupo del platino (junto con el rutenio, el rodio, el osmio e iridio) y es conocido por su color blanco plateado y sus increíbles propiedades químicas.
Capacidad de absorción: Es famoso por su capacidad casi "mágica" de absorber hidrógeno. A temperatura ambiente, puede absorber hasta 900 veces su propio volumen en hidrógeno gas.
Resistencia: No se oxida con el aire (no se empaña), lo que lo hace ideal para joyería y contactos eléctricos.
Ligereza: Es el menos denso de los metales del grupo del platino y tiene el punto de fusión más bajo ($1554.9$ °C).
El paladio es un metal crítico para la industria moderna:
Automotriz (85% del uso mundial): Se utiliza en los convertidores catalíticos de los coches de gasolina para transformar gases tóxicos (monóxido de carbono, hidrocarburos) en vapor de agua y $CO_2$ menos nocivo.
Electrónica: Se encuentra en condensadores cerámicos de multicapa (MLCC) presentes en teléfonos móviles y ordenadores, además de en el recubrimiento de conectores.
Joyería: Se usa para crear "oro blanco" (es el agente blanqueador por excelencia) y también se utiliza puro como una alternativa más ligera y económica que el platino.
Tecnología de Hidrógeno: Debido a su afinidad con el hidrógeno, es clave en la fabricación de celdas de combustible y purificadores de gas.
El paladio es un metal extremadamente volátil y a menudo más caro que el oro. Actualmente:
Precio aproximado: Oscila entre los $1,700 y $1,800 USD por onza troy.
Inversión: Se comercializa en forma de lingotes y monedas, aunque su liquidez es algo menor que la del oro debido a su fuerte dependencia de la industria automotriz.