La firma Girard-Perregaux, crea unos de los primeros relojes de pulsera, por encargo del emperador Guillermo II, destinados a la marina alemana.
Los relojes tenían el cristal protegido por una reja metálica.
Los relojes de pulsera de Patek Philippe surgieron en 1868, siendo de los primeros relojes de pulsera suizo, hecho por encargo para la condesa húngara Koscowicz.
1890, la marca relojera Le Roy, anuncia el que puede ser el primer reloj mecánico automático del mundo.
Anuncio de 1890
"NUNCA QUIERO QUE LE DEN CUERDA".
1892, primer reloj de pulsera de la marca Omega, con repetición de minutos y carga manual, la forma de la caja revela que viene de un reloj de bolsillo.
El primer reloj de pulsera repetidor de un minuto del mundo, fue presentado en septiembre de 1892 por la firma Bienne, Suiza, de Louis Brandt & Frère, precursor de la compañía de relojes Omega.
Brandt había elegido a Audemars Piguet en Le Brassus para modificar un 13-ligne Lépine ébauche que Audemars había comprado al fabricante de ébauche LeCoultre & Cie.
El mecanismo de golpe fue provocado por un deslizamiento a las 3 en punto.
El complejo reloj de pulsera se asemeja mucho al de un reloj de bolsillo.
Grabado en la cubierta de polvo es una frase en francés que se traduce como "Excluido de la competencia: jurado, París 1889."
El grabado sugiere que el reloj había sido exhibido en la Feria Mundial de Chicago en 1893, pero no se le había permitido participar en la competencia por las medallas porque César Brandt, que dirigía la empresa con su hermano Louis-Paul, había formado parte del jurado de la Feria Mundial de París en 1889.
Los primeros relojes de pulsera con el nombre de Omega fueron producidos en 1900 y utilizados por oficiales británicos en la Guerra Boer de Sudáfrica (1899-1903).
Omega fue una de las primeras firmas en comenzar la producción en serie de relojes de pulsera.
Los relojes resistieron el duro trato que recibieron.
Un anuncio de Omega en una revista de relojeros en Leipzig en 1904 dio a conocer el testimonio de un oficial de artillería británico cuyo reloj de pulsera Omega funcionaba admirablemente en un frío intenso, calor abrasador, lluvia torrencial y tormentas de arena despiadadas.
El teniente coronel concluyó que "el reloj de pulsera es un elemento esencial de la campaña".
Los relojes de pulsera estaban equipados con un Calibre HN B de Lépine 12-ligne y estaban disponibles en dos versiones:
uno con la corona a la derecha, para usar en la muñeca izquierda y el otro con la corona de la izquierda para usar en la muñeca derecha.
Louis Cartier concedió al famoso aviador brasileño Alberto Santos Dumont su deseo:
"Poder leer la hora durante el vuelo."
El nacimiento de uno de los primeros relojes de pulsera selló los lazos de amistad entre los dos pioneros.
Los ángulos redondeados de la esfera, la curva de los cuernos sin transiciones, y los tornillos aparentes hicieron de él un reloj mítico que inspiraría incontables interpretaciones.
Alberto Santos-Dumont fue un pionero brasileño de la aviación, considerado una de las figuras clave en los primeros vuelos con dirigibles y aviones más pesados que el aire.
En 1901, ganó el premio Deutsch al rodear la Torre Eiffel con su dirigible y regresar en menos de 30 minutos.
En 1906, realizó uno de los primeros vuelos públicos documentados en Europa con el 14-bis, ante testigos oficiales.
Fue una celebridad en París durante la Belle Époque.
Santos-Dumont necesitaba consultar la hora mientras pilotaba sin soltar los mandos. Su amigo Louis Cartier diseñó en 1904 el primer reloj de pulsera masculino moderno:
El Santos de Cartier.
Este modelo marcó la transición histórica del reloj de bolsillo al reloj de muñeca, especialmente en el ámbito masculino.
Cartier creo este reloj, para conseguir que su amigo Santos pudiera cronometrar sus vuelos.
Se convirtió en la pieza preferida de la alta sociedad parisina cuando empezó a ser comercializado en 1911, hasta el punto de revolucionar el concepto que se tenía de cómo debía ser un reloj masculino.
La caja cuadrada y los estilizados numerales romanos subrayados por un chemin de fer se convirtieron en un icono que expresa los valores estéticos de la marca.
Esa es una de las historias de personalización más elegantes en la alta relojería.
Estás hablando de una pieza verdaderamente única de Audemars Piguet (AP) que fusionó la identidad del dueño con la mecánica del reloj.
A principios del siglo XX (específicamente alrededor de 1907-1910), el industrial estadounidense John Schaeffer encargó este reloj con una petición muy particular que hoy es legendaria entre los coleccionistas:
Los índices de letras:
En lugar de números romanos o arábigos, el dial presentaba las letras de su nombre: J O H N S H A E F F E R. Al ser exactamente 12 letras, encajaban perfectamente con las 12 posiciones de las horas.
La caja "Cushion":
El diseño original tenía una forma de cojín (cushion-shaped) muy distintiva, fabricada en platino, un material extremadamente difícil de trabajar en esa época y muy valorado por su brillo discreto.
La complicación:
No era un reloj simple; era un repetidor de minutos, lo que significaba que el Sr. Schaeffer podía escuchar la hora en la oscuridad simplemente activando la corredera lateral.
Esta pieza fue tan icónica que Audemars Piguet decidió rendirle homenaje décadas después. En los años 90, AP lanzó una serie limitada llamada precisamente "John Schaeffer", que recuperaba:
La caja en forma de cojín.
El movimiento de repetición de minutos (a veces con calendario perpetuo).
Estéticas de dial que recordaban a la pieza original, aunque no siempre con el nombre del industrial.
Nota curiosa: Es un ejemplo temprano de lo que hoy llamaríamos "marca personal". Schaeffer no solo quería saber la hora, quería ver su nombre cada vez que consultaba su muñeca.
Hamilton lanza al mercado el modelo "khaki", el gobierno de Estados Unidos le encomienda el suministro de relojes a las fuerzas Armadas Norteamericanas.
La relación entre Hamilton y el ejército de los EE. UU. es tan profunda que cambió el rumbo de la compañía.
En 1942, tras la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Hamilton tomó una decisión drástica: detuvo por completo la producción de relojes para civiles.
Durante tres años, cada reloj fabricado en su planta de Lancaster, Pensilvania, fue destinado exclusivamente a las Fuerzas Armadas.
Entre 1942 y 1945, Hamilton entregó más de un millón de piezas al ejército.
Relojes de pulsera (Hacking):
Como el icónico modelo con movimiento 987A, que permitía detener el segundero para que los soldados sincronizaran sus ataques al segundo exacto.
Cronómetros Marinos:
Hamilton fue la única empresa capaz de fabricar en masa cronómetros de alta precisión para la Marina de los EE. UU., vitales para la navegación en alta mar sin señales de radio.
Aunque el término "Khaki" (caqui) se usaba para describir el color del uniforme, Hamilton lo adoptó formalmente para su línea comercial años después, inspirándose directamente en esos relojes de dotación militar de las décadas de 1940, 50 y 60 (específicamente las especificaciones GG-W-113 y MIL-W-46374).
Por su eficiencia y precisión, el gobierno de EE. UU. otorgó a Hamilton cinco premios "E" (Army-Navy ‘E’ Award) por su excelencia en la producción de equipo de guerra.
Dato curioso:
Muchos soldados se acostumbraron tanto a la fiabilidad de sus Hamilton en el frente que, al volver a casa, siguieron usándolos, lo que ayudó a que el reloj de pulsera reemplazara definitivamente al de bolsillo en el gusto masculino.
El reloj “Laurel” se fabrico sin recurrir a piezas de ningún otro fabricante, es decir, todas y cada una de las piezas de ese reloj salieron de su propia fábrica.
El Seiko Laurel no es solo un modelo más en el catálogo de la marca; es la piedra angular de la relojería japonesa.
Su historia marca el momento en que Japón dejó de ser un simple importador de tecnología para convertirse en un fabricante de clase mundial.
En una época donde los relojes de bolsillo eran la norma, Kintaro Hattori, el fundador de Seiko (entonces bajo el nombre de la fábrica Seikosha), predijo que el futuro estaría en la muñeca.
Desafío técnico:
Reducir el tamaño de los componentes fue una tarea titánica.
Al principio, la fábrica solo podía producir entre 30 y 50 unidades al día debido a la complejidad de miniaturizar el movimiento.
El Laurel original tiene una estética que Seiko sigue homenajeando en sus colecciones modernas (especialmente en la línea Presage)
Esfera de Esmalte:
Su esfera blanca estaba hecha de esmalte cerámico, un material que no se degrada con el tiempo.
El "12" Rojo:
Un detalle distintivo era el número 12 pintado en rojo, mientras que el resto de los números arábigos eran negros.
Agujas Azuladas:
Utilizaba agujas de acero azulado (estilo Breguet) que contrastaban elegantemente con el blanco de la esfera.
Caja:
Originalmente de plata 900, con un diámetro de unos 29.5mm, pequeño para los estándares actuales pero innovador para 1913.
Recientemente, en 2023, Seiko celebró el 110.º aniversario de este modelo lanzando ediciones limitadas que replican casi con exactitud el diseño de 1913.
Es considerado por la Sociedad Japonesa de Ingenieros Mecánicos como un "Patrimonio de la Ingeniería Mecánica".
Dato curioso: Aunque es un "Seiko", en la esfera del modelo original de 1913 no verás la palabra "Seiko", sino simplemente "Laurel".
La marca Seiko como tal no aparecería en las esferas hasta 1924, después del Gran Terremoto de Kanto.
Décadas después, el nombre "Laurel" reapareció en un modelo que hoy es objeto de culto para los coleccionistas:
El Seiko Laurel Alpinist.
Fue el primer reloj deportivo de Seiko, diseñado específicamente para los "Yama-otoko" (hombres de la montaña) o montañistas japoneses.
Introdujo características de durabilidad como una tapa trasera a rosca para protegerlo del polvo y la arena.
Considerado uno de los primeros cronógrafos del mundo fabricado por Gallet.
El Gallet MultiChron 30 (a menudo referido como MultiChron 30M) no es solo un reloj antiguo; es una pieza fundamental en la historia técnica de la relojería. Gallet, una de las casas relojeras más antiguas del mundo (con raíces que se remontan a 1466), utilizó este modelo para introducir innovaciones que hoy damos por sentadas.
Gallet MultiChron 30
Gallet es a menudo llamada la "Maestra del Cronógrafo" (Maître du Chronographe) por su capacidad para innovar mucho antes que sus competidores.
Aunque el cronógrafo como herramienta existía en relojes de bolsillo, Gallet fue de las primeras firmas en fabricar un cronógrafo de pulsera específico en 1914.
Fue diseñado inicialmente para oficiales del ejército británico en la Primera Guerra Mundial, permitiéndoles cronometrar eventos tácticos sin soltar las manos de sus herramientas o mapas.
El MultiChron 30 se hizo mundialmente famoso por su caja "Clamshell" (concha de almeja).
Innovación:
Fue el primer cronógrafo de pulsera impermeable del mundo.
Mecanismo:
En lugar de una tapa a rosca convencional, la caja se componía de dos partes que se comprimían mediante cuatro tornillos ocultos detrás de las asas.
Este diseño protegía el movimiento de la humedad y el polvo de una forma nunca antes vista.
El nombre "30" se refiere a su capacidad para registrar hasta 30 minutos en el subdial derecho.
Solía montar movimientos de altísima calidad como el Venus 150, un calibre de rueda de pilares extremadamente robusto y preciso que se convirtió en el estándar para los relojes de uso militar y científico de la época.
El MultiChron 30 fue la base para el famoso "Flying Officer", el reloj que el senador (y luego presidente) Harry S. Truman utilizó durante la Segunda Guerra Mundial.
Truman apreciaba tanto la marca Gallet que su reloj personal se exhibe hoy en su biblioteca y museo presidencial.
Curiosidad histórica:
Gallet es considerada la casa relojera más antigua del mundo en cuanto a registros familiares, con raíces que se remontan a Humbertus Gallet en 1466.
Primer pulsador independiente, en un cronógrafo de pulsera.
Antes de su innovación, los cronógrafos de pulsera eran monopulsadores:
El botón estaba integrado en la corona y servía para tres funciones cíclicas.
No podías pausar el tiempo y reanudarlo sin perder la medición anterior.
Esta es otra de las grandes revoluciones de la relojería moderna, y se la debemos a Gaston Breitling (hijo del fundador Léon Breitling).
Hasta principios del siglo XX, los cronógrafos de pulsera eran "monopulsadores":
todas las funciones (inicio, parada y puesta a cero) se controlaban presionando la misma corona.
Esto tenía un problema: si parabas el tiempo para leerlo, la única opción siguiente era borrarlo y volver a cero.
En 1915, Breitling lanzó uno de los primeros cronógrafos de pulsera con un pulsador independiente situado a las 2 en punto.
La innovación:
Al separar el pulsador de la corona, se mejoró drásticamente la ergonomía.
Era mucho más fácil de accionar con el dedo índice mientras se llevaba el reloj puesto.
Funcionalidad:
Este pulsador controlaba el inicio, la parada y el reinicio, pero sentó las bases para que el usuario pudiera interactuar con el cronógrafo de forma externa a los ajustes de la hora (corona).
Aunque el hito de 1915 fue enorme, la historia no terminó ahí.
En 1934, Willy Breitling (la tercera generación) perfeccionó el diseño que conocemos hoy en día:
Pulsador a las 2:
Solo para Inicio / Parada.
Pulsador a las 4:
Solo para el Reseteo (vuelta a cero).
Gracias a esta separación total patentada por Breitling en 1934, por primera vez se podrían sumar tiempos sucesivos.
Podías parar el cronómetro, esperar, y volver a iniciarlo desde donde se quedó sin perder la medición anterior.
Innovación Técnica
El Mikrograph fue el primer cronógrafo mecánico del mundo capaz de medir el tiempo con una precisión de 1/100 de segundo.
Para lograrlo, Heuer diseñó un movimiento con una frecuencia de oscilación asombrosa:
Frecuencia:
360,000 alternancias por hora (vph).
Comparativa:
Un reloj mecánico estándar de la época solía oscilar a 18,000 vph.
El Impacto en el Deporte
Esta precisión no era solo un alarde de ingeniería; tenía una utilidad práctica inmediata.
Gracias al Mikrograph y a su variante de 1/50 de segundo (el Microsplit), Heuer se convirtió en el cronometrador oficial de los Juegos Olímpicos de Amberes (1920), París (1924) y Ámsterdam (1928).
Legado
Este avance consolidó el ADN de la marca (hoy TAG Heuer) como especialista en la medición de intervalos de tiempo extremadamente cortos, una herencia que se vería reflejada décadas después en colecciones icónicas como la Carrera o la Monaco.
Dato curioso:
La aguja central del Mikrograph original daba una vuelta completa al dial cada segundo, lo que permitía una lectura clara y rápida de las centésimas, algo visualmente impactante para los estándares de 1916.
El Tissot Heritage Porto "Banana" es uno de los diseños más atrevidos y reconocibles de la marca suiza. No es un reloj común; su forma curva y alargada tiene una historia que mezcla la elegancia de la Belle Époque con los vaivenes de la política mundial.
Con números Art Déco en la esfera.
La historia comienza en 1916, cuando Tissot exportó un reloj de pulsera con forma curvada a Rusia.
El contexto:
En aquel entonces, Rusia era un mercado enorme para la relojería suiza de lujo.
El diseño:
El reloj tenía una caja rectangular pero muy curvada para adaptarse perfectamente a la forma de la muñeca (de ahí el apodo "Banana").
El giro histórico:
En 1917, tras la Revolución Rusa, el reloj fue enviado de vuelta a la fábrica de Tissot en Le Locle (Suiza) para ser reparado.
Sin embargo, debido a las restricciones de importación y el caos político de la nueva Unión Soviética, el reloj nunca pudo ser devuelto a su dueño y quedó en los archivos de la marca.
El "Banana" es un ejemplo puro del estilo Art Nouveau de principios del siglo XX:
Números Explosivos:
Sus índices arábigos no son rectos; parecen "estirarse" o derretirse para seguir la forma de la caja, lo que le da un aire casi surrealista (estilo Dalí).
Caja Curva:
La curvatura no es solo estética, es funcional, permitiendo que un reloj de gran tamaño (aprox. 49mm de largo) sea cómodo de llevar.
Esfera Limpia:
Generalmente prescinde del segundero para mantener una estética minimalista y elegante.
Tissot decidió rescatar este diseño de sus archivos y lanzarlo dentro de su colección Heritage, que celebra sus modelos más icónicos:
Fiel al original:
Las versiones modernas mantienen las dimensiones y la tipografía exacta del modelo de 1916.
Materiales actuales:
Mientras que el original era de oro, las versiones actuales suelen ser de acero inoxidable (con acabados en oro rosa o amarillo mediante PVD) y utilizan cristales minerales curvados.
Movimiento:
La mayoría de las versiones modernas (como el T117.509) montan un movimiento de cuarzo suizo (ETA 901.001) para mantener el perfil del reloj lo más delgado posible.
Cartier crea el prototipo del Tank inspirándose en la sección horizontal de los tanques de asalto Renault de la I Guerra Mundial.
Movimiento mecánico de nueve líneas, conocido como Tank “Normale” tenía la caja cuadrada, esfera blanca con numerales romanos y una escala de minutos tipo chemin de fer en el interior, agujas azuladas y una corona decorada con un cabujón de zafiro.
Diseñado en 1917, hubo que esperar hasta 1919 para el lanzamiento del primer Tank.
El Cartier Tank no es solo un reloj, es probablemente el diseño más influyente en la historia de la relojería de forma (no circular).
Louis Cartier, un genio del diseño, logró transformar una máquina de guerra brutal en un objeto de elegancia absoluta.
Louis Cartier observó los nuevos tanques Renault FT-17 que se utilizaban en el frente occidental durante la Primera Guerra Mundial.
La analogía visual:
Si miras el reloj desde arriba, la caja representa la cabina del tanque, mientras que las "brancards" (las barras laterales que se extienden para formar las asas) representan las orugas o cadenas del vehículo.
Integración total:
Fue revolucionario porque, por primera vez, las asas no parecían "añadidas" a la caja, sino que eran parte integral del diseño.
Aunque el diseño nació en 1917, el primer prototipo fue entregado como regalo al general estadounidense John Pershing (comandante de la Fuerza Expedicionaria Estadounidense en Europa) en 1918, como agradecimiento por su papel en la guerra.
El reloj no se puso a la venta para el público general hasta 1919.
El Tank estableció lo que hoy conocemos como la "firma" visual de la casa:
Números romanos: Siempre elegantes y dispuestos de forma radial.
Vía de tren (Chemin de fer): La escala de minutos interna que recuerda a las vías del ferrocarril.
Agujas azuladas: Tradicionalmente de acero azulado en forma de espada.
Cabujón de zafiro: La piedra preciosa engastada en la corona de cuerda.
El Tank ha sido el favorito de figuras tan diversas como Andy Warhol (quien decía que nunca le daba cuerda porque solo lo usaba por el diseño), Jackie Kennedy, Lady Di y Muhammad Ali.
Dato curioso:
Se dice que el diseño era tan puro que Louis Cartier prácticamente no lo modificó durante décadas.
Hoy existen muchas variantes (Tank Louis, Tank Américaine, Tank Française), pero el espíritu del Renault FT-17 de 1917 sigue presente en todos.
Reloj cronógrafo de la marca relojera Universal Geneve.
En la década de 1920, Universal Genève (entonces conocida simplemente como Universal) se consolidó como una de las marcas más innovadoras en cronógrafos, adelantándose a lo que después serían sus grandes iconos como el Compax o el Tri-Compax.
En esa época, la marca estaba en plena transición técnica.
El primer cronógrafo de pulsera (1917-1920):
Universal fue una de las pioneras en adaptar el mecanismo de cronógrafo de los relojes de bolsillo a la muñeca.
Sus primeros modelos de los años 20 solían ser monopulsadores, con el botón integrado en la corona o situado a las 2 en punto.
Cajas de transición:
Muchos de estos relojes conservaban una estética de "reloj de bolsillo adaptado", con asas de alambre soldadas (conocidas como wire lugs) y cajas a menudo fabricadas en plata o oro de 18 quilates.
Movimientos de manufactura:
A diferencia de otras marcas que compraban calibres externos, Universal ya destacaba por producir sus propios movimientos, lo que les permitía un control de calidad y diseño superior.
Aunque en 1920 sus diseños eran más clásicos y sobrios (esferas de esmalte blanco y números pintados), esta fue la base técnica para que en 1934 lanzarán el Compax, el primer cronógrafo con contadores de horas y minutos separados, que revolucionó el mercado profesional.
Dato curioso:
Universal Genève era tan respetada en esa época que marcas como Hermès vendían cronógrafos de Universal en sus boutiques de París, firmando la esfera como "Universal Genève for Hermès".
1924 (El primer cronógrafo de pulsera simple / monopulsador):
Fue en este año cuando Patek Philippe comenzó a fabricar sus primeros cronógrafos de pulsera "estándar" (no rattrapantes), aunque todavía en producciones extremadamente limitadas de una o muy pocas piezas.
Eran cronógrafos monopulsador (single-button o monopusher), donde todas las funciones de inicio, parada y reseteo se controlaban desde la propia corona.
Al igual que el de 1923, utilizaban un movimiento base Victorin Piguet (en este caso de 13 líneas).
Rarezas de museo
Los cronógrafos que Patek Philippe manufacturó a partir de 1924 son considerados auténticos unicornios de la alta relojería.
Al no producirse en serie (la producción en serie no llegaría hasta la famosa Referencia 130 en 1934 con calibres basados en Valjoux), cada pieza de 1924 tiene sutiles diferencias.
Una pieza histórica subastada:
En una subasta reciente de Sotheby's se vendió una de las piezas más importantes de este lote original de 1924: un cronógrafo monopulsador de oro amarillo de 18 quilates, con una rarísima caja cuadrada de 34.5 mm, subesferas verticales y distribuido originalmente por Tiffany & Co. Su valor alcanzó cifras multimillonarias debido a que es un testimonio directo del nacimiento del cronógrafo de pulsera en la firma ginebrina.
Aparición del reloj mecánico automático en serie.
El 1 de septiembre 1924, la Confederación Suiza en Berna le concedió la patente Nº 10 65 83 para su invención pionera del primer reloj de pulsera de cuerda automática.
La historia del Harwood Perpetual es una de las más apasionantes de la relojería, marcada por la innovación técnica y una famosa disputa con Rolex.
En 1922, John Harwood, un relojero de la Isla de Man (Reino Unido), notó que la mayoría de los relojes que reparaba fallaban por la entrada de polvo y humedad a través del agujero de la tija (la corona). Su obsesión no era solo hacer un reloj que no necesitara cuerda, sino crear un reloj hermético.
Harwood observó a unos niños jugando en un balancín (sube y baja) y tuvo una revelación: podía usar ese movimiento oscilante para cargar el muelle real.
Patente:
Registró su invento en 1923 en el Reino Unido y en 1924 en Suiza (Patente N° 106583).
El Harwood Perpetual no se parece a ningún otro reloj de su época:
Movimiento "Bumper" (Martillo):
A diferencia de los rotores modernos que giran 360°, el peso del Harwood solo oscilaba en un arco (unos 180° a 270°), chocando contra unos muelles o "parachoques" (bumpers) que devolvían el impulso.
Sin Corona:
Para evitar la entrada de suciedad, el reloj no tiene corona lateral.
Ajuste por el Bisel:
Las manecillas se mueven girando el bisel estriado.
Indicador de Estado:
Una pequeña ventana a las 6:00 cambiaba de color: Rojo (marcha normal) y Blanco (modo de puesta en hora).
Harwood se asoció con la manufactura suiza Fortis y A. Schild para fabricar los movimientos. El reloj se presentó oficialmente en la Feria de Basilea de 1926.
Se fabricaron unas 30,000 unidades, pero la Gran Depresión de 1931 llevó a la quiebra a la Harwood Self-Winding Watch Co.
Este es el punto donde la historia se vuelve dramática:
En los años 30, Rolex lanzó su sistema "Perpetual" con un rotor de 360°. Durante décadas, Rolex se publicitó como el inventor del primer reloj de pulsera automático.
La Disculpa:
En 1956, tras una serie de reclamaciones y pruebas históricas (muchas de las cuales son las que Belda defiende en su libro), Rolex publicó un anuncio de disculpa en los periódicos reconociendo a John Harwood como el verdadero inventor del primer reloj automático de pulsera producido en serie.
El Rolex Hermetic (1924):
El reloj en una "burbuja"
A principios de los años 20, la obsesión de Hans Wilsdorf no era la carga automática, sino la protección.
El polvo y la humedad eran los enemigos mortales de los movimientos finos de Rolex.
Como aún no habían perfeccionado una corona que fuera estanca y móvil al mismo tiempo, lanzaron el Hermetic.
Diseño de Doble Caja (Double Case)
El reloj consistía en dos partes totalmente independientes:
El reloj interno:
Un reloj de pulsera convencional con su propia caja, cristal y corona.
La cápsula externa:
Una caja exterior de plata u oro con una tapa frontal roscada.
Para que el usuario pudiera ver la hora, la tapa frontal de esta cápsula tenía un cristal.
El resultado era un reloj extremadamente grueso y voluminoso para los estándares de la época.
El ritual de la cuerda
La falta de practicidad que mencionas era su mayor defecto:
Cada 24 o 30 horas, el propietario debía desenroscar el bisel exterior.
Había que extraer el reloj interno (que a menudo estaba sujeto por una pequeña bisagra para que no se cayera).
Se le daba cuerda manualmente y se ponía en hora.
Se volvía a introducir y se enroscaba la tapa externa con cuidado.
El problema del desgaste y la condensación
Aunque se vendía como un reloj para condiciones extremas (de ahí el nombre Submarine), el uso diario destruía su propósito:
Fricción:
Al desenroscar la tapa todos los días, las roscas de metales preciosos (como el oro) se desgastaban, perdiendo el sellado.
Humedad atrapada:
Si abrías el reloj en un ambiente húmedo para darle cuerda, esa humedad quedaba sellada dentro de la cápsula al cerrarla, provocando condensación en el cristal interior y óxido en la maquinaria.
El fin de una era
Para 1924-1925, Rolex se dio cuenta de que este sistema era "tosco", como bien dices, y poco elegante para el mercado de lujo que buscaban conquistar.
El Hermetic fue el último gran intento de proteger un reloj mediante una barrera externa antes de que Rolex lograra integrar la protección directamente en la caja con el lanzamiento del Oyster en 1926.
Fue un reloj nacido de la necesidad, pero condenado por su propia complejidad operativa.
Se comercializa por primera vez en un reloj de pulsera con calendario perpetuo, por la marca relojera Patek Philippe.
El primer calendario perpetuo en un reloj de pulsera fue introducido por Patek Philippe en 1925, utilizando el movimiento n.º 97975, originalmente creado en 1898 para un reloj colgante femenino.
En 1927 fue finalmente vendido al coleccionista estadounidense Thomas Emery en una caja de oro de 34.4 mm, convirtiéndose así en el primer calendario perpetuo de pulsera comercializado.
Sin embargo, este modelo fue una pieza única.
La primera producción en serie del calendario perpetuo de pulsera se inició en 1941, con la legendaria referencia 1526, un modelo manual de 34 mm lanzado al público general.
Calendario perpetuo ultraplano (base calibre 2120/2800)
Subesferas:
Día a las 9
Fecha a las 3
Mes + año bisiesto a las 12
Fase lunar a las 6
Numerales arábigos estilo Breguet
Agujas azuladas tipo Breguet
Caja redonda clásica en oro amarillo con asas decoradas
Correa de piel negra
La 25654 fue una de las referencias más icónicas de calendario perpetuo clásico de Audemars Piguet en los años 80-90.
Reloj producido por Illinois Watch Company en Springfield, Illinois.
Rolex creo el primer reloj hermético al agua y al polvo, para demostrarlo, en las relojerías se exponía sumergido en un tanque de agua, se le llamo con el nombre de OYSTER (ostra).
Lo que Wilsdorf logró en 1926 fue la hermeticidad real sin usar una "caja sobre caja".
Fue el movimiento de marketing más brillante de Hans Wilsdorf (fundador de Rolex), quien entendió que no bastaba con fabricar un reloj hermético; había que demostrarlo de forma espectacular.
El Oyster introdujo:
El bisel estriado roscado.
La tapa trasera roscada.
La corona de rosca (su gran invento).
El detalle visual:
El estriado que ves en el bisel de un Rolex Oyster de 1926 se hacía así para que la herramienta del relojero pudiera agarrar el metal y enroscarlo con fuerza.
La "fusión" de ambos conceptos (1931)
La historia se cierra en 1931. Rolex cogió su caja Oyster (impermeable) y le añadió el movimiento Perpetual (automático, inspirado en la idea de Harwood pero mejorado con un rotor de 360°).
Así nació el Rolex Oyster Perpetual.
El nombre Oyster no era solo una metáfora.
El reloj funcionaba como el molusco gracias a tres innovaciones técnicas clave que sellaban la caja:
Bisel roscado:
El marco del cristal se enroscaba a la caja.
Fondo de caja roscado:
La tapa trasera se cerraba herméticamente mediante rosca.
Corona de remontuar roscada:
El punto más vulnerable (el orificio de la tija) quedaba sellado al atornillar la corona contra la caja.
Para combatir el escepticismo del público (que en esa época creía que el agua era el fin de cualquier reloj), Wilsdorf obligó a los joyeros a colocar peceras o tanques de agua en sus vitrinas.
Dentro, un Rolex Oyster permanecía sumergido día y noche, a menudo rodeado de peces, para que la gente viera con sus propios ojos que seguía funcionando perfectamente.
Un año después del lanzamiento, Wilsdorf llevó la prueba al mundo real.
Cuando la nadadora británica Mercedes Gleitze intentó cruzar el Canal de la Mancha, lo hizo llevando un Rolex Oyster colgado del cuello.
Después de más de 10 horas en aguas gélidas y saladas, el reloj salió del mar en perfecto estado de funcionamiento.
Al día siguiente, Rolex compró la portada completa del periódico Daily Mail para anunciar el triunfo del "reloj que desafía a los elementos".
Longines cronometra al piloto Charles Lindberg, realizando la primera travesía del Atlántico en solitario y cubriendo la mayor distancia sin escala, en vuelo 33 horas y 30 minutos.
Ese vuelo de 1927 fue el momento en que Longines y la aviación unieron sus destinos para siempre.
No solo fue una hazaña de resistencia humana y mecánica, sino también una prueba de fuego para los instrumentos de navegación.
Longines fue la marca encargada de certificar el tiempo oficial del vuelo del Spirit of St. Louis.
La travesía entre Nueva York y París quedó registrada exactamente en 33 horas, 30 minutos y 29 segundos.
Gracias a esta precisión, la Federación Aeronáutica Internacional pudo oficializar el récord mundial.
Lindbergh, basado en su experiencia cruzando el océano casi a ciegas, se dio cuenta de lo difícil que era calcular la posición exacta (longitud).
Trabajó junto a Longines para diseñar un reloj específico que ayudara a los pilotos a calcular su ubicación combinándolo con un sextante y un almanaque náutico.
El resultado fue el Longines Lindbergh Hour Angle lanzado en 1931, un reloj con un bisel giratorio y una esfera interna móvil que permitía calcular el ángulo horario del sol o las estrellas.
Durante el vuelo original de 1927, Lindbergh no solo confiaba en su reloj de pulsera; el panel del Spirit of St. Louis contaba con un cronómetro de a bordo Longines de alta precisión, esencial para la navegación por estima (dead reckoning).
El reloj que diseñó Lindbergh después del vuelo era enorme para la época (unos 47 mm).
Esto no era por moda, sino porque los pilotos necesitaban:
Poder leerlo con claridad entre las vibraciones de la cabina.
Poder manipular la corona y el bisel sin quitarse los gruesos guantes de cuero.
La marca relojera Universal Geneve, lanza al mercado el reloj Cabriolet.
El Universal Genève Cabriolet (también conocido técnicamente como el modelo Ideo) es una de las piezas más raras y fascinantes de la historia de la relojería, especialmente por su sistema de protección del dial.
Aunque hoy en día el reloj reversible más famoso es el Reverso de Jaeger-LeCoultre, el Cabriolet de Universal fue un precursor directo y, según algunos registros, incluso se anticipó al concepto de reloj reversible.
El nombre "Cabriolet" hace referencia a los coches descapotables de la época.
Al igual que un coche que puede abrir o cerrar su capota, este reloj permitía al usuario pivotar la caja para proteger el cristal de posibles golpes.
Mecanismo:
A diferencia del Reverso (que se desliza lateralmente), el Cabriolet de Universal utilizaba un sistema de bisagra, normalmente situada a las 12 en punto, que permitía levantar la caja y girarla para que el fondo de metal quedara hacia arriba.
Existe un debate histórico interesante:
El Universal Cabriolet fue presentado entre 1927 y 1928.
El Jaeger-LeCoultre Reverso fue patentado en 1931.
Esto sitúa al Cabriolet como uno de los primeros (si no el primero) en ofrecer una solución mecánica para proteger la esfera mediante la inversión de la caja en un reloj de pulsera.
El reloj es una joya del estilo Art Déco:
Caja rectangular:Elegante y alargada, muy común en los años 20 y 30.
Esfera:
Solía llevar números árabes estilizados y, en ocasiones, una escala de minutos tipo "vía de tren" (chemin de fer).
Materiales:
Se fabricaron versiones en oro y en el innovador (para entonces) acero Staybrite.
Para celebrar su centenario en 1994, Universal Genève lanzó el Golden Janus, un reloj basado directamente en el Cabriolet original. La gran diferencia es que el Janus tenía dos esferas: una para la hora convencional y otra, en el reverso, con una complicación de hora saltante (jumping hour).
Dato curioso: En 2008, la marca lanzó el Microtor Cabriolet, una versión moderna que mantenía el sistema de apertura pero permitía ver el calibre con microrrotor, una de las grandes invenciones técnicas de Universal.
El calibre debutó como el Calibre 101, un movimiento mecánico manual diseñado exclusivamente para relojes joya de mujer.
El momento más famoso en la historia del Calibre 101 ocurrió en 1953.
Para su coronación, la Reina Isabel II de Inglaterra eligió un reloj de pulsera tipo brazalete que albergaba este movimiento.
El Calibre 101 de Jaeger-LeCoultre, lanzado en 1929, no es solo un movimiento; es un récord mundial que sigue vigente casi un siglo después.
Es la culminación de la "nanotecnología" mecánica mucho antes de que existiera el término.
Desde su creación en 1929, ostenta el título del movimiento mecánico de carga manual más pequeño jamás fabricado. Sus dimensiones son asombrosas:
Longitud: 14 mm.
Anchura: 4,8 mm.
Grosor: 3,4 mm.
Peso: ¡Apenas 1 gramo!
A pesar de su tamaño diminuto, el Calibre 101 está compuesto por 98 piezas (en las versiones actuales llega a las 103).
Debido a que las piezas son tan pequeñas y delicadas, solo unos pocos maestros relojeros en la manufactura de Jaeger-LeCoultre en el Valle de Joux son capaces de ensamblarlo.
Cada componente debe ser ajustado a mano con una precisión microscópica, lo que limita la producción a solo unas pocas docenas de unidades al año.
El momento más famoso en la historia del Calibre 101 ocurrió en 1953.
Para su coronación, la Reina Isabel II de Inglaterra eligió un reloj de pulsera tipo brazalete que albergaba este movimiento.
La razón:
El protocolo dictaba que una reina no debía mirar la hora en un evento de tal magnitud.
El Calibre 101 permitía un diseño tan fino y enjoyado que el reloj parecía una simple pulsera de diamantes, permitiéndole consultar la hora de forma extremadamente discreta.
El secreto de su pequeñez reside en la arquitectura Duoplan, desarrollada por JLC.
En lugar de colocar todos los componentes en un solo nivel (lo que haría el reloj muy ancho), los ingenieros los distribuyeron en dos niveles superpuestos, ganando altura pero reduciendo drásticamente el ancho y el largo.
Dato curioso:
La corona de remontuar no está en el lateral, sino en la parte trasera de la caja, para no romper la línea estética de las joyas en las que se integra.
Hamilton pone a la venta el reloj Piping Rock "Yankee"
El Hamilton Piping Rock "Yankee" de 1928 es uno de los relojes más codiciados por los coleccionistas, no solo por su diseño radical, sino por su conexión directa con la época dorada del béisbol.
El propietario de los Yanquis de Nueva York, Jacob Ruppert selecciono un premio para su equipo de campeón del mundo de 1928.
El Sr. Ruppert decidió un reloj prototipo de Hamilton.
Él programó la presentación del premio para el primer día de la nueva temporada, el 18 de abril de 1929.
Hamilton presentó un reloj de oro sólido de Piping Rock a cada miembro del equipo de Nueva York.
Ruppert sólo ordenó 31 relojes, pero Hamilton produjo 35 y dio uno a Ruppert y el manager Ed Barrow.
Lanzado originalmente en 1928, el Piping Rock rompió con la estética de la época. Sus características más distintivas son:
Caja con bisagra:
Las asas (donde se sujeta la correa) son móviles, lo que permite que el reloj se asiente perfectamente en la muñeca.
Bisel de esmalte:
A diferencia de la mayoría de los relojes, los números romanos no están en la esfera, sino grabados y rellenos de esmalte negro directamente sobre el bisel de oro de 14 quilates.
Estilo Art Déco:
Su forma geométrica y el contraste entre el oro y el esmalte lo convirtieron en un símbolo de estatus en los locos años 20.
El modelo alcanzó la inmortalidad cuando Hamilton decidió celebrar el triunfo de los New York Yankees en la Serie Mundial de 1928 (liderados por leyendas como Babe Ruth y Lou Gehrig).
Hamilton entregó un Piping Rock personalizado a cada miembro del equipo.
El detalle:
La parte trasera de la caja estaba grabada con el nombre del jugador y una inscripción conmemorativa del campeonato.
Debido a esta asociación, el modelo pasó a conocerse popularmente como el Hamilton "Yankee".
En aquel entonces, el reloj se vendía por unos 125 dólares, una fortuna para la época (equivalente a casi 2,000 dólares actuales).
Hoy en día, un Piping Rock original de 1928 en buen estado es una pieza de museo, especialmente si se trata de uno de los entregados originalmente a los jugadores.
Hamilton aprovechó el éxito de este diseño para lanzar reediciones en las décadas de los 80 y 90 bajo su línea Registered Edition, permitiendo que una nueva generación luciera el estilo de Babe Ruth sin tener que pagar los precios de una pieza de subasta.
Blancpain fabrica el modelo "Rolls" rectangular de Léon Hatot que se convirtió en el primer reloj de mujer automático del mundo.
El Blancpain "Rolls", nacido de la colaboración en 1930 entre la manufactura Blancpain y el genial inventor y joyero francés Léon Hatot, es oficialmente considerado el primer reloj de pulsera automático para mujer de la historia.
El ingenio del sistema "Rolls" (o sistema ATO)
En los años 20 y 30, el gran desafío de los relojes automáticos era el espacio.
El sistema de masa oscilante (rotor) de Harwood o Rolex requería cajas redondas y gruesas.
En un reloj rectangular y diminuto para dama, un rotor tradicional era físicamente imposible de encajar.
La solución de Léon Hatot fue brillante:
hacer que todo el movimiento funcionara como la masa oscilante.
Caja con raíles:
El interior de la caja rectangular de oro albergaba unos pequeños raíles con rodamientos de esferas (balines).
Carga por deslizamiento:
El movimiento completo y la esfera no estaban fijos; al mover la muñeca, toda la maquinaria se deslizaba (rodaba) hacia arriba y hacia abajo dentro de la caja.
Ese sutil vaivén activaba una palanca que cargaba el muelle real.
El efecto visual:
Debido a esto, cuando la usuaria miraba la hora, la esfera se encontraba flotando en una posición ligeramente diferente según cómo hubiera movido el brazo.
Un reloj sin corona visible
Para mantener la estética Art Déco limpia, rectangular y simétrica, el "Rolls" no tenía corona de remontuar externa.
Como el reloj se cargaba exclusivamente con el movimiento del cuerpo, no hacía falta darle cuerda a mano.
Para ponerlo en hora, la caja exterior contaba con una bisagra: se levantaba el bisel delantero y se ajustaba el tiempo mediante una pequeña rueda estriada oculta en el lateral de la esfera.
¿Por qué se llamó "Rolls"?
El propio Léon Hatot bautizó el modelo inspirado en el mundo automovilístico de superlujo.
Al observar los acabados del movimiento (las famosas Côtes de Genève o bandas de Ginebra que decoraban el reverso de la maquinaria), consideró que esas líneas paralelas recordaban poderosamente a los icónicos radiadores frontales de los coches Rolls-Royce.
Aunque comercialmente fue una producción muy exclusiva e incómoda de fabricar a gran escala, hoy en día el Blancpain Rolls es una de las piezas de museo y colección más deseadas del mundo por demostrar que la alta complicación mecánica también se creó pensando en la muñeca femenina.
Nacimiento del reloj MARINE de Omega, carga manual, con doble caja de acero que garantiza una optima estanqueidad.
El nacimiento del Omega Marine en 1932 (con la mítica referencia CK 679) representa uno de los hitos de ingeniería más audaces de la relojería.
No solo es el primer reloj de buceo de la marca, sino el primer reloj del mundo diseñado, testado y comercializado específicamente para la inmersión profunda.
Su genialidad radica precisamente en esa doble caja, una solución maestra nacida de una necesidad técnica y legal.
El ingenio de la doble caja (Patente Louis Alix)
En los años 30, fabricar un reloj hermético era un campo minado legal porque Rolex poseía la patente de la corona enroscable (Oyster).
Para evitar el conflicto, el diseñador ginebrino Louis Alix patentó un sistema radicalmente distinto (patente CH 146310) que Omega adoptó de inmediato:
La caja interna:
Albergaba la esfera, las agujas y el calibre Omega 19.4 de carga manual.
Lo curioso es que la corona de remontuar se colocó a las 12 en punto (como en un reloj de bolsillo) para que quedara completamente oculta y protegida.
La caja externa (el "escudo"):
Era una robusta estructura rectangular de acero que se deslizaba sobre la caja interna como una funda.
El principio de la presión:
Una gran pinza o pestillo de resorte en la parte trasera sellaba ambas piezas contra una junta de cuero (y más tarde de caucho).
Lo fascinante de este diseño hidromecánico era que cuanto más profundo descendía el buceador, mayor era la presión del agua, lo que empujaba las dos cajas entre sí y hacía que el sello fuera aún más hermético.
Cristal de zafiro:
Fue uno de los primerísimos relojes de pulsera en utilizar zafiro sintético, elegido por su resistencia extrema a la presión y a los arañazos en comparación con el cristal de vidrio de la época.
La conexión con el acero Staybrite
El Omega Marine original de producción masiva se fabricó utilizando acero Staybrite (de ahí el prefijo "CK" en la nomenclatura de Omega, que designaba al acero inoxidable).
Este material no solo garantizaba que el intrincado sistema de cajas deslizantes no se corroiera ni encallara con el agua salada, sino que soportaba a la perfección el mecanizado de alta precisión que requería un encaje tan milimétrico.
Pruebas de laboratorio extremas
Para demostrar que no era solo un truco publicitario, Omega sometió el reloj a pruebas científicas muy severas:
En 1936:
Varios ejemplares se sumergieron en el Lago Lemán (Ginebra) a 73 metros de profundidad durante 30 minutos a una temperatura de 5 °C. Salieron intactos.
En 1937:
El Laboratorio Químico de Neuchâtel certificó oficialmente que el reloj soportaba una presión de 13,5 atmósferas, lo que equivalía a 135 metros de profundidad sin una sola gota de filtración.
Dato histórico:
El mismísimo Charles William Beebe, el célebre naturalista y explorador marino estadounidense (inventor de la batisfera), utilizó un Omega Marine en sus expediciones y escribió una carta a la marca maravillado, destacando que el reloj funcionaba a la perfección tras haber resistido al agua y al trato más duro en el océano.
Reloj de pulsera de producción más pequeño con un movimiento Baguette su Calibre 610 fue sólo 7,25 mm x 22,5 mm.
El logro de la manufactura suiza Eterna con esta pieza fue monumental para la época por una razón muy específica:
la industrialización de la miniatura.
El contexto: La fiebre de los relojes de cóctel
En plena era Art Déco, la moda femenina exigía relojes joya (llamados relojes de cóctel) lo más estrechos, rectangulares y estilizados posibles.
La forma de "baguette" (alargada y delgada) era el Santo Grial.
Marcas como Jaeger-LeCoultre habían presentado en 1929 su icónico Calibre 101 (que ostenta el título del movimiento mecánico más pequeño del mundo absoluto).
Sin embargo, el movimiento de Jaeger-LeCoultre era una obra de arte extrema, hecha enteramente a mano, sumamente costosa y producida en cantidades minúsculas para la altísima sociedad.
La hazaña de Eterna: Producción en serie
Aquí es donde Eterna cambió las reglas del juego en 1930 con el Calibre 610:
Dimensiones de récord:
El movimiento medía tan solo 7,25 mm de ancho por 22,5 mm de largo.
Era increíblemente estilizado.
Fabricación industrial:
A diferencia de sus competidores artesanales, Eterna logró diseñar este intrincado calibre lineal con tolerancias tan precisas que pudo producirse en serie (en cadena de producción).
Democratización del lujo:
Al ser un movimiento de producción masiva dentro de la alta relojería, permitió que el diseño tipo baguette fuera mucho más accesible y confiable, sin la extrema fragilidad de los calibres hechos a mano pieza por pieza.
El origen de un gigante (ETA)
Este nivel de maestría técnica en la fabricación masiva de movimientos no fue una casualidad.
Solo dos años después de lanzar este hito, en 1932, Eterna tomó una decisión histórica:
dividir la empresa en dos ramas:
Eterna:
Dedicada exclusivamente a la creación y venta de los relojes terminados.
ETA SA:
Dedicada a la fabricación a gran escala de movimientos mecánicos en blanco (ébauches).
De modo que el éxito de miniaturización industrial del Calibre 610 forma parte del mismísimo ADN que terminó convirtiendo a ETA en el mayor y más importante proveedor de movimientos de la relojería suiza moderna.
El primer reloj antimagnético del mundo.
El primer reloj de pulsera antimagnético del mundo fue el Tissot Antimagnétique, lanzado en 1930.
Este hito fue una respuesta directa a la creciente presencia de electricidad y campos magnéticos en la vida cotidiana de la época, los cuales afectaban seriamente la precisión de los relojes mecánicos.
Innovación técnica:
Para lograr la resistencia magnética, Tissot utilizó materiales especiales en el escape, específicamente un espiral hecho de una aleación de paladio.
Producción masiva:
Aunque marcas como Vacheron Constantin ya habían creado relojes de bolsillo antimagnéticos en 1915, el Tissot Antimagnétique destacó por ser el primero de producción masiva en formato de pulsera.
Legado:
La línea Antimagnétique se mantuvo en producción hasta mediados de la década de 1950, momento en el cual la resistencia magnética básica comenzó a convertirse en un estándar de la industria.
Los relojes de esta época eran demasiado delicados para la practica de deportes y los cristales se rompían como suma facilidad, Jaeger-LeCoultre construyen la caja sobre un lecho que gira 180º, girando totalmente, protegiendo el cristal.
1. Caja reversible
Es la característica más famosa del Reverso.
La caja puede deslizarse y girar 180°.
Protege el cristal y la esfera.
Originalmente diseñada para jugadores de polo.
2. Diseño rectangular Art Déco
El reloj tiene una estética muy reconocible:
Caja rectangular.
Líneas geométricas.
Elegancia minimalista.
Inspiración Art Déco de los años 30.
3. Fabricación suiza de alta relojería
Jaeger-LeCoultre fabrica internamente:
Movimientos mecánicos.
Componentes.
Complicaciones relojeras.
Esto lo convierte en una “manufactura” completa.
4. Movimientos mecánicos
Existen versiones:
Manuales.
Automáticas.
Alta complicación.
Muchos modelos usan calibres ultradelgados diseñados específicamente para cajas rectangulares.
5. Doble esfera (Duoface)
Algunos modelos tienen:
Una esfera en cada lado.
Segundo huso horario.
Diferentes estilos visuales.
6. Materiales
Dependiendo de la versión:
Acero inoxidable.
Oro rosa.
Oro amarillo.
Platino.
Cristales normalmente de zafiro.
7. Personalización
La parte trasera metálica permite:
Grabados.
Iniciales.
Escudos.
Diseños esmaltados.
Por eso es popular como reloj de regalo o colección.
8. Complicaciones disponibles
Algunas versiones incluyen:
Tourbillon.
Calendario perpetuo.
Fases lunares.
Cronógrafo.
Repetición de minutos.
9. Estilo
El Reverso suele considerarse:
Elegante.
Clásico.
Formal.
Icónico.
Aunque existen versiones deportivas y contemporáneas.
Lo que hace especial al Reverso
El Reverso destaca porque combina:
Historia auténtica.
Innovación funcional.
Diseño atemporal.
Alta relojería suiza.
Es uno de los relojes más reconocidos y respetados entre coleccionistas y aficionados.
El Jaeger-LeCoultre Reverso nació en 1931 y es uno de los relojes más famosos de la historia de la relojería.
Origen del Reverso
La idea surgió en la India británica durante los años 30.
Oficiales del ejército y jugadores de polo europeos necesitaban un reloj resistente porque, durante los partidos, los cristales de los relojes se rompían fácilmente por los golpes.
Un empresario y distribuidor llamado César de Trey recibió el desafío de crear un reloj elegante pero capaz de proteger su cristal.
Para resolverlo, trabajó junto al ingeniero francés René-Alfred Chauvot, quien patentó una caja capaz de girar sobre sí misma.
Caja reversible
Sistema deslizante y giratorio
Protección del cristal al voltearse
Cuando el usuario gira la caja, la parte metálica trasera queda hacia afuera, protegiendo la esfera durante el juego de polo.
Diseño Art Déco
El reloj fue diseñado en pleno auge del estilo Art Déco, por eso tiene:
Caja rectangular
Líneas geométricas
Simetría elegante
Estética refinada
Ese diseño prácticamente no ha cambiado en casi un siglo y se convirtió en una firma visual de la marca.
Evolución histórica
Con el tiempo, el Reverso pasó de ser un reloj deportivo a un símbolo de alta relojería y elegancia.
La manufactura Jaeger-LeCoultre desarrolló versiones con:
Calendario perpetuo
Tourbillon
Doble huso horario
Cronógrafo
Repetición de minutos
Dos esferas (“Duoface”)
Curiosidades
La parte trasera metálica comenzó a usarse para grabados personalizados y escudos.
El Reverso sobrevivió a la crisis del cuarzo y volvió a popularizarse en los años 90.
Hoy es considerado uno de los relojes más icónicos de la relojería suiza.
Importancia
El Reverso es valorado porque combina:
Innovación mecánica
Diseño histórico
Elegancia clásica
Identidad única
Es uno de los pocos relojes reconocibles instantáneamente incluso fuera del mundo relojero.
Presenta el primer reloj con horas del mundo.
Louis Cottier (1894–1966), quien revolucionó la relojería al inventar el mecanismo de "Heures Universelles" (Horas Universales) en la década de 1930.
Cottier diseñó un sistema que permite leer la hora de las 24 zonas horarias del mundo de un solo vistazo.
Inspirado por un diseño previo de su padre (Emmanuel Cottier), Louis perfeccionó el mecanismo en 1931.
Cómo funciona:
El reloj tiene una esfera central para la hora local, rodeada por un disco de 24 horas que gira en sentido antihorario. En el borde exterior hay un anillo con los nombres de 24 ciudades.
La magia:
Al alinear tu ciudad local a las 12 en punto, el disco de 24 horas te indica automáticamente qué hora es en todas las demás ciudades del anillo simultáneamente.
Cottier era un relojero independiente que trabajaba en un pequeño taller en Carouge (Ginebra), pero su invento fue tan brillante que las marcas más prestigiosas lo buscaron:
Patek Philippe:
En 1937, colaboró para crear el Ref. 515 HU, el primer reloj de pulsera con horas universales de la marca.
Esta relación dio lugar a piezas legendarias como el Ref. 1415 y el Ref. 2523 (el famoso modelo de dos coronas).
Vacheron Constantin:
También adoptó su sistema muy temprano (Ref. 3372), consolidando el diseño de Cottier como el estándar de la industria.
Rolex:
Incluso Rolex encargó a Cottier la creación de algunos modelos rarísimos de horas mundiales en la década de los 40.
En 1950, Cottier introdujo una mejora fundamental:
la segunda corona.
Antes, el anillo de las ciudades era fijo o se movía manualmente con el bisel.
Con la segunda corona, el usuario podía cambiar su ciudad de referencia de forma rápida y sencilla sin afectar la marcha del reloj, algo vital con el auge de los viajes comerciales en avión.
Dato curioso:
Louis Cottier fabricaba él mismo las agujas caladas (con formas circulares o de rombo) para muchos de estos relojes, las cuales hoy son una firma de autenticidad para los coleccionistas de piezas vintage.
El Pachá de Marrakech le pidió a Cartier que creara una pieza de relojería para poder usar mientras nadaba y no perder así el paso del tiempo en la piscina.
La casa Cartier estaba acostumbrada a trabajar con la realeza desde sus inicios en el siglo XIX, pero nunca había recibido una petición similar.
La casa Cartier estaba acostumbrada a trabajar con la realeza desde sus inicios en el siglo XIX, pero nunca había recibido una petición similar.
Esta petición dio origen a una de las leyendas más fascinantes de la relojería y al nacimiento del que muchos consideran el primer reloj verdaderamente sumergible de la Maison:
El Cartier Pasha.
El protagonista de esta historia fue el carismático Thami El Glaoui, el Pachá de Marrakech.
Hombre de inmensa riqueza, aliado de los franceses y amante del lujo occidental, era un cliente habitual de la boutique de Cartier en París.
En la década de 1930, cansado de tener que quitarse sus delicados relojes de oro cada vez que se sumergía en su magnífica piscina, acudió a Louis Cartier con ese desafío tan específico.
Para cumplir con sus exigencias sin perder la elegancia innata de la marca, Cartier tuvo que reinventar su enfoque técnico:
Las soluciones de diseño del modelo original (1932/1933)
Para garantizar la estanqueidad en la piscina manteniendo el oro como material principal, Cartier ideó un diseño robusto y radicalmente distinto a sus clásicos modelos Tank o Santos:
La corona con tapón de rosca:
El punto más vulnerable a las filtraciones era la tija de la corona.
La solución fue proteger la corona de remontuar bajo un tapón redondo que se enroscaba directamente a la caja.
Para evitar que este tapón se perdiera al desenroscarlo para poner el reloj en hora, se unió a la caja mediante una pequeña cadena de eslabones, convirtiéndose en el sello estético definitivo del reloj.
Caja redonda y potente:
A diferencia de las formas geométricas y delgadas del Art Déco de la época, este reloj necesitaba una estructura redonda, más gruesa y fuerte para soportar la presión del agua, rematada con una rejilla protectora sobre el cristal (similar a la de los relojes militares de trinchera de la Primera Guerra Mundial) para protegerlo de los golpes en el agua.
Legibilidad:
Se diseñó una esfera limpia con grandes números arábigos en los cuatro puntos cardinales, rompiendo con los tradicionales números romanos de Cartier para facilitar la lectura bajo el agua.
De pieza única a icono de catálogo (1985)
El reloj entregado al Pachá en la década de 1930 fue una pieza única y personalizada (de la cual, misteriosamente, no se conserva el rastro físico directo en los archivos de la casa, alimentando aún más su mito).
Sin embargo, en 1985, Cartier decidió revivir esta historia y encargó al legendario diseñador de relojes Gérald Genta (creador del Royal Oak de Audemars Piguet y del Nautilus de Patek Philippe) la reinterpretación de esa pieza histórica para su lanzamiento comercial masivo.
Genta respetó escrupulosamente los códigos originales:
la caja redonda, el tapón de la corona encadenado, los cuatro números arábigos y las barras de las asas. El Cartier Pasha de 1985 se convirtió instantáneamente en un símbolo de estatus, opulencia y deportividad chic que sigue vivo en las colecciones actuales de la firma.
El primer reloj de Disney tanto en reloj de pulsera como de bolsillo, Ingersoll.
La unión entre Walt Disney e Ingersoll-Waterbury Watch Company en 1933 no solo salvó a una empresa de la bancarrota en plena Gran Depresión, sino que creó el primer fenómeno masivo de merchandising de la historia y dio origen al legendario reloj de Mickey Mouse.
El nacimiento de una idea desesperada (1932-1933)
A principios de los años 30, la economía estadounidense estaba hundida.
La empresa Ingersoll (famosa décadas antes por su "reloj de un dólar") se encontraba en liquidación por quiebra.
Al mismo tiempo, Walt Disney buscaba formas creativas de monetizar su joven y enormemente popular personaje, Mickey Mouse, para financiar sus ambiciosos proyectos de animación.
Un visionario hombre de negocios llamado Kay Kamen, que acababa de asumir la gestión de las licencias de Disney, tuvo una idea brillante: poner a Mickey en la esfera de un reloj para niños.
Se puso en contacto con Ingersoll y firmaron el contrato de licencia.
El debut en la Feria Mundial de Chicago (1933)
El reloj se presentó oficialmente en junio de 1933 en la Feria Mundial de Chicago ("A Century of Progress").
La respuesta del público fue un delirio absoluto.
Ingersoll lanzó simultáneamente dos versiones mecánicas de carga manual:
El reloj de bolsillo:
Se vendía por 1,50 dólares.
El reloj de pulsera:
Venía con una correa de metal o cuero y costaba 2,75 dólares.
El ingenioso diseño visual
El diseño del reloj de 1933 se convirtió en un icono instantáneo del diseño pop:
Las agujas humanas:
En lugar de manecillas tradicionales, los propios brazos amarillos de Mickey señalaban las horas y los minutos, girando alrededor de la esfera.
El segundero animado:
En la posición de las 6 en punto, un pequeño disco giratorio mostraba a tres diminutos Mickeys corriendo en círculo, lo que indicaba que el reloj estaba funcionando.
Un éxito de ventas sin precedentes
El éxito fue tan devastador que salvó de inmediato a Ingersoll, permitiéndole recontratar a miles de trabajadores en su fábrica de Connecticut.
En el primer día de venta en los grandes almacenes Macy's de Nueva York, se vendieron 11.000 relojes.
En apenas un par de años, se habían vendido más de 2,5 millones de unidades.
Para 1957, cuando se entregó el reloj número 25 millones (un modelo especial de oro) al propio Walt Disney, la alianza ya era leyenda.
El estatus de coleccionista actual
Hoy en día, los modelos Ingersoll originales de 1933 son verdaderos cálices sagrados para los coleccionistas de relojes y de la cultura pop.
Los más codiciados son aquellos que aún conservan su caja de cartón original ilustrada (donde Mickey daba la hora en la portada) y los pequeños folletos de garantía.
Su importancia histórica es mayúscula:
demostraron al mundo que un reloj de pulsera no solo servía para medir el tiempo, sino que podía ser una declaración de simpatía, cultura popular y alegría.
Breitling crea el segundo pulsador independiente para la puesta a cero en un reloj cronógrafo mecánico.
Ese fue el golpe maestro de Willy Breitling en 1934.
Si el primer pulsador (creado por su padre Gaston en 1915) fue una revolución, este segundo pulsador definió para siempre la estética y la funcionalidad del cronógrafo moderno que conocemos hoy.
El Nacimiento del Cronógrafo Moderno (1934)
Antes de esta innovación, los cronógrafos solo tenían un pulsador (monopulsante) que seguía la secuencia: Marcha > Parada > Puesta a cero.
No podías pausar el crono y reanudarlo sin perder la medición actual.
El Segundo Pulsador:
Al separar la función de puesta a cero (reset) en un pulsador independiente a las 4, Breitling permitió que el pulsador de las 2 se dedicara exclusivamente a Marcha y Parada (Start/Stop).
La Ventaja:
Esto permitía sumar tiempos sucesivos. Podías parar el crono, esperar, y volver a arrancar desde donde se quedó.
Fue una herramienta vital para pilotos y científicos.
El Breitling "No. 100" y la Patente de 1934
Hasta ese momento, los cronógrafos eran monopulsantes:
un solo botón hacía todo (Marcha-Parada-Reset).
Si parabas el tiempo para anotar algo, al volver a pulsar, la aguja volvía a cero obligatoriamente.
La Innovación:
Willy añadió el segundo pulsador a las 4 dedicado exclusivamente a la puesta a cero.
La Función "Add" (Adición):
Esto permitió por primera vez la función de parada y reinicio sin resetear.
Podías cronometrar varias etapas de un vuelo o un evento deportivo y sumarlas.
Impacto en el Diseño:
Los relojes pasaron de tener una silueta asimétrica (con un solo botón arriba) a la icónica imagen de los dos pulsadores flanqueando la corona, que es el estándar universal hoy en día.
¿Cómo eran esos primeros modelos?
Los primeros modelos de 1934 solían ser de tamaño contenido (unos 33-34 mm) y montaban calibres como el Venus 170.
La casa relojeras Universal y Angelus, popularizan los cronógrafos de pulsera con dos pulsadores.
Universal Genève, COMPUR cal 281.
El año 1934 fue testigo de un punto de inflexión absoluto para los cronógrafos, y aunque Breitling patentó la idea del segundo pulsador independiente, fueron las manufacturas Universal Genève y Angelus las que verdaderamente los industrializaron, popularizaron y llevaron a las masas con una elegancia inigualable.
La cumbre de esta revolución llegó precisamente con el lanzamiento del Universal Genève Compur equipado con el legendario Calibre 281.
Universal Genève y el Calibre 281:
La perfección del cronógrafo
Antes de 1934, Universal Genève ya era una potencia en el cronometraje, pero el lanzamiento de la línea Compur (nombre derivado de "computar") redefinió la marca.
El corazón del mito (Calibre 281):
Este movimiento de carga manual no solo destacaba por su arquitectura de rueda de pilares de una precisión impecable, sino por su increíble versatilidad de tamaño.
Universal Genève fue capaz de adaptarlo y miniaturizarlo, creando versiones que iban desde robustos diámetros para hombres hasta variantes diminutas destinadas a cronógrafos para mujeres.
Doble patente y funcionalidad:
El sistema Compur utilizaba dos pulsadores perfectamente integrados en la carrura de la caja (normalmente a las 2 y a las 4).
El de arriba controlaba el inicio y la parada, y el de abajo realizaba el reseteo instantáneo.
Las esferas multiescala:
Para maximizar el uso de los dos pulsadores, Universal Genève equipó a los Compur con esferas que eran auténticos ordenadores analógicos de pulsera:
combinaban escalas taquimétricas (para medir la velocidad) y telemétricas (para medir la distancia de un suceso visible y audible, como un rayo o fuego de artillería).
Angelus:
Los maestros de las complicaciones útiles
Al mismo tiempo, la manufactura Angelus (con base en Le Locle) avanzaba en paralelo popularizando sus propios cronógrafos de dos pulsadores.
Angelus se labró una reputación colosal por la fiabilidad extrema de sus calibres manufactura (como el famoso Calibre 210 y 215).
La aportación de Angelus a la popularización de este sistema doble fue vital:
Consiguieron ofrecer cronógrafos de dos pulsadores de altísima calidad a un precio competitivo.
Pavimentaron el camino para que la marca creara pocos años después (en 1942) el mítico Chronodato, el primer cronógrafo de pulsera del mundo con calendario completo de producción en serie, que también utilizaba la configuración de dos pulsadores.
El impacto en el mercado
Gracias al empuje comercial e industrial de Universal Genève y Angelus, el cronógrafo de pulsera dejó de ser una herramienta de nicho o un experimento de laboratorio para convertirse en el reloj definitivo del hombre moderno, científicos, médicos y militares de mediados de los años 30.
A partir de este momento, cualquier reloj que tuviera un solo pulsador empezó a verse instantáneamente como una pieza "anticuada".
Longines presenta un reloj con una función flyback, con movimiento 13ZN.
El segundo pulsador situado a las cuatro en punto, que normalmente solo se podía utilizar cuando se detenía el cronómetro mediante el pulsador localizado a las dos.
Ahora era posible usarlo en cualquier momento.
Si el usuario hacía esto mientras el reloj estaba parado, todo funcionaba como de costumbre , y el cronógrafo volvía a cero.
El año 1936 marca uno de los hitos más memorables en la historia de la alta relojería con la presentación del legendario calibre Longines 13ZN.
Si bien la marca ya había patentado el principio del mecanismo de retorno instantáneo en 1935, fue con la introducción del 13ZN al año siguiente cuando se consolidó el primer cronógrafo de pulsera con función flyback producido en serie.
Para los coleccionistas y puristas de la relojería técnica, el 13ZN no es un calibre más: está considerado unánimemente como uno de los movimientos de cronógrafo más bellos, sofisticados y mejor construídos de todos los tiempos.
¿Qué es la función Flyback ("Retour en Vol")?
En un cronógrafo convencional de la época, para realizar una nueva medición consecutiva se requerían tres pulsaciones:
parar el crono (pulsador superior), ponerlo a cero (pulsador inferior) y volver a arrancarlo (pulsador superior).
La función flyback (o retorno al vuelo) permitía saltarse esos pasos intermedios:
Con el cronógrafo en marcha, bastaba con presionar una sola vez el pulsador inferior para que la aguja trotadora regresara instantáneamente a cero y volviera a comenzar el cronometraje de manera inmediata al soltarlo.
El salvavidas de la aviación de los años 30
Esta complicación no nació por capricho, sino por pura necesidad de supervivencia en la cabina de los aviones.
A velocidades de los cazas de los años 30, cada segundo perdido calculando giros, tramos de navegación estimada o coordenadas de bombardeo se traducía en kilómetros de desvío.
Al permitir un reseteo instantáneo sobre la marcha, el Longines 13ZN reducía el margen de error humano y operativo a cero, convirtiéndose en la herramienta reglamentaria de los pilotos más audaces de la época.
La anatomía de una obra de arte: El Calibre 13ZN
El diseño del movimiento era una demostración de fuerza técnica insólita por parte de la manufactura de Saint-Imier:
Mecánica de vanguardia:
Era un movimiento de carga manual con embrague de rueda de pilares de un accionamiento deliciosamente suave y preciso. Su latido operaba a $18.000$ alternancias por hora ($2.5\text{ Hz}$).
Variedad de cajas y esferas:
El 13ZN vistió desde elegantes cajas de oro con sofisticadas esferas multiescala (taquímetro y telémetro) en tres colores, hasta las robustas y míticas cajas de acero inoxidable conocidas como "Tre Tacche" (por las tres muescas de su fondo roscado) de inspiración puramente militar.
La versión de tres contadores:
Más adelante en su producción, Longines modificó el calibre para crear una variante excepcional que incorporaba un contador de minutos central en lugar de una subesfera, sumando aún más exclusividad a la saga.
Con el fin de la producción del 13ZN en la década de 1940 (para dar paso al también célebre calibre 30CH), Longines cerró la que muchos expertos denominan la "Edad de Oro" de los cronógrafos de manufactura pura, dejando estas piezas como auténticos tesoros históricos en el mercado del coleccionismo internacional.
Universal Geneve, lanza al mercado el cronógrafo Uni-Compax.
En 1936, Universal Genève volvió a sacudir los cimientos de la relojería con el lanzamiento de la línea Uni-Compax.
Tras el éxito arrollador del modelo Compur de 1934, la manufactura ginebrina perfeccionó su estrategia de mercado con este nuevo concepto, consolidándose definitivamente como la reina indiscutible de los cronógrafos deportivos y de vestir a mediados de la década de los 30.
El Uni-Compax no era una simple evolución estética; representó la simplificación perfecta de un diseño icónico.
El significado de un nombre legendario
Para comprender el impacto del Uni-Compax en 1936, hay que entender la nomenclatura que Universal Genève comenzó a estructurar en esa época (y que a menudo causa confusión entre los entusiastas modernos):
Compur (1934):
El diseño original de dos pulsadores con dos subesferas (un registro de segundos continuos y un contador de minutos para el cronógrafo).
Uni-Compax (1936):
La palabra "Uni" hacía referencia a que utilizaba un único contador de tiempo acumulado (el contador de minutos del cronógrafo a las 3 en punto), que trabajaba en perfecta simetría visual con la subesfera de los segundos del reloj a las 9 en punto.
El mito del "Compax":
Aunque la palabra "Compax" hoy nos haga pensar en las subesferas, en los archivos originales de Universal Genève el sufijo "Compax" se refería a las complicaciones del movimiento.
Por ello, el Uni-Compax era el cronógrafo con una sola función de conteo adicional.
Diseño refinado y el omnipresente Calibre 281
Al igual que sus hermanos de época, el alma del Uni-Compax de 1936 fue el legendario y versátil Calibre 281 de carga manual con rueda de pilares.
Lo que hizo que el Uni-Compax fuera un éxito de ventas inmediato fue la increíble limpieza de sus esferas.
Al depurar las indicaciones, Universal Genève pudo experimentar con un abanico estético impresionante:
Cajas versátiles:
Se produjo tanto en acero inoxidable de alta resistencia como en exquisitas cajas de oro de 14 y 18 quilates, con las icónicas asas facetadas o de tipo "araña".
Esferas magistrales:
El Uni-Compax popularizó las esferas de dos tonos (two-tone dials), los acabados plateados y negros con sectores, y las tipografías Art Déco estilizadas.
Además, mantuvo la utilidad práctica al incluir en muchas versiones las escalas taquimétricas (en la periferia) y telemétricas (en espiral en el centro de la esfera o en un anillo interior).
El pilar de una dinastía
Con el lanzamiento del Uni-Compax en 1936, Universal Genève completó el segundo escalón de una dinastía de cronógrafos legendarios que culminaría poco después con el lanzamiento del Compax (tres subesferas), el Aerocompax (con esfera de memoria para pilotos) y el codiciadísimo Tri-Compax (cronógrafo, calendario completo y fases lunares).
El Uni-Compax permaneció en el catálogo de la firma durante décadas, convirtiéndose en el ejemplo perfecto de cómo un reloj herramienta de precisión matemática podía transformarse en un accesorio de una elegancia atemporal absoluta.
Aunque Harry S. Truman (entonces Senador por Missouri) fue quien impulsó el encargo para los pilotos de las Fuerzas Aéreas del Ejército de EE. UU., el reloj fue diseñado para resolver un problema crítico de la Segunda Guerra Mundial: la navegación transatlántica.
Los pilotos necesitaban saber la hora en su origen, en su destino y en los puntos de referencia intermedios para calcular el consumo de combustible y la posición exacta.
El Bisel de Ciudades:
Fue el primero en integrar una lista de ciudades del mundo en el bisel (o a veces impresas en la periferia de la esfera).
Al girar el bisel y alinearlo con la aguja de las horas, el piloto podía saber la hora en cualquier zona horaria sin cálculos mentales complejos.
Tamaño Compacto:
A diferencia de los relojes de piloto modernos que suelen ser enormes, el Flight Officer original tenía unos discretos 34.5 mm, lo que hoy se consideraría pequeño, pero en su momento era el estándar de precisión técnica.
Movimientos de Élite:
Los primeros modelos montaban el calibre Venus 150, un motor de cronógrafo de rueda de pilares extremadamente robusto y refinado.
Considerado como el primer cronógrafo de pulsera resistente al agua, Gallet MultiChron 30M 'Clamshell' cronógrafo.
En la década de 1930, la industria relojera se enfrentaba a su siguiente gran frontera:
la protección de los movimientos mecánicos contra la humedad y el polvo.
Mientras que los relojes de tres agujas ya daban sus primeros pasos en este campo, los cronógrafos —con sus múltiples pulsadores y aperturas en la caja— seguían siendo extremadamente vulnerables.
Todo cambió entre 1936 y 1937, cuando la histórica manufactura Gallet presentó el MultiChron 30M 'Clamshell', reconocido internacionalmente como el primer cronógrafo de pulsera resistente al agua del mundo.
La innovación de la caja 'Clamshell' (Concha de almeja)
Para lograr la estanqueidad sin los sistemas de juntas roscadas que conocemos hoy, Gallet recurrió a una patente revolucionaria de diseño de caja , desarrollada por el fabricante de cajas Brevinor.
Estructura en dos mitades:
La caja no tenía un fondo a rosca tradicional.
En su lugar, estaba compuesta por una sección superior (con el bisel y el cristal) y una sección inferior que encajaban a presión, envolviendo el movimiento y una junta de sellado interna.
Los cuatro tornillos de compresión:
La clave de la estanqueidad residía en cuatro tornillos visibles situados en la parte posterior de las asas (dos arriba y dos abajo).
Al apretar estos tornillos, las dos mitades de la caja se comprimían fuertemente entre sí como la concha de una almeja (de ahí el sobrenombre inglés "Clamshell"), sellando el reloj contra la entrada de agua y fluidos.
El MultiChron 30M:
Una herramienta militar y científica
El nombre "30M" hacía referencia a los 30 minutos de capacidad de medición de su contador de cronógrafo, aunque muchos usuarios de la época asociaron erróneamente el nombre a una resistencia de 30 metros bajo el agua (una cifra impensable para un cronógrafo de esos años).
Equipado habitualmente con movimientos de primer nivel como el Venus 150 o el Valjoux 22, el MultiChron Clamshell se convirtió en un éxito inmediato:
Esferas profesionales:
Al igual que los grandes cronógrafos de la época, incluía complejas escalas taquimétricas y telemétricas.
Uso en la Segunda Guerra Mundial:
Debido a su resistencia sin precedentes frente a los elementos, fue adoptado de inmediato por pilotos de aviación, médicos de campaña, ingenieros y oficiales militares que necesitaban un cronometraje fiable en las peores condiciones posibles.
Con el Clamshell, Gallet no solo solucionó un problema técnico crítico, sino que inauguró la era moderna de los relojes herramienta (tool watches) capaces de resistir una vida activa e intensa al aire libre.
IWC "el gran reloj de aviación 52 T.S.C.", con movimiento de reloj de bolsillo original y gran segundero.
Fue fabricado por primera vez en 1940 para la Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana) en una edición de 1,000 ejemplares.
Su construcción siguió los criterios de los relojes de observador de la época.
Es el reloj de pulsera más grande hecho por IWC en su historia:
mide 55 milímetros de diámetro y 16.5 milímetros de altura, y pesa 183 gramos.
En 1940, en pleno estallido de la Segunda Guerra Mundial, IWC Schaffhausen entregó a la fuerza aérea el que se convertiría en el coloso más icónico y extremo de su catálogo histórico: el Ref. 431, conocido universalmente como "El Gran Reloj de Aviación" (Große Fliegeruhr) o por las siglas de su legendario mecanismo, el 52 T.S.C.
Este reloj no se diseñó como una joya, sino como un instrumento de navegación puro (Beobachtungsuhr o B-Uhr) para los observadores y navegantes a bordo de las aeronaves.
Su imponente presencia de 55 mm de diámetro y 16,5 mm de grosor (con un peso de 183 gramos) obedecía a exigencias estrictamente militares y técnicas.
El alma de bolsillo: El Calibre 52 T.S.C.
La denominación 52 T.S.C. proviene de las especificaciones del movimiento que albergaba en su interior: Calibre 52, con segundero central (Tirette Seconde Centrale).
Para lograr la máxima precisión requerida por el estándar militar, IWC no recurrió a un movimiento de pulsera, sino a su formidable Calibre 52 de reloj de bolsillo.
Este tractor mecánico llevaba más de cinco décadas de evolución y era famoso por su durabilidad.
Sin embargo, para este modelo, la manufactura tuvo que realizar una modificación técnica crucial:
El gran segundero central:
Los movimientos de reloj de bolsillo tradicionales mostraban los segundos en una pequeña subesfera a las 6 en punto (segundero subsidiario).
Para los aviadores, la lectura exacta del segundo era vital al calcular rutas estimadas.
IWC rediseñó el tren de rodaje para llevar la aguja de los segundos al eje central, creando un gran segundero que barría toda la esfera.
Mecanismo de parada de segundero (Hacking seconds):
Al tirar de la gigantesca corona en forma de cono, el movimiento se detenía por completo.
Esto permitía a los navegantes sincronizar sus relojes al segundo exacto con las señales horarias de la base antes de despegar.
Las exigencias del diseño exterior
El tamaño monumental de la caja y sus componentes respondía a la necesidad de aislar y proteger este movimiento de bolsillo en el hostil entorno de las cabinas de aviación de la época:
Uso sobre el traje de vuelo:
La correa de cuero marrón era extraordinariamente larga y estaba reforzada con remaches.
No estaba pensada para ceñirse a la muñeca desuda, sino por encima de la gruesa manga del abrigo de cuero de los pilotos.
La corona cónica sobredimensionada:
Diseñada con ese enorme tamaño estriado para que el piloto pudiera operar el reloj, remontarlo y sincronizarlo sin necesidad de quitarse los guantes térmicos en cabinas que alcanzaban temperaturas de hasta -40 °C.
Jaula de hierro dulce:
Para proteger la espiral del volante de los fuertes campos magnéticos generados por los motores y los radares de los aviones, el calibre de bolsillo se envolvía dentro de una cápsula interna de hierro dulce, convirtiéndolo en un escudo antimagnético muy eficaz.
Legibilidad absoluta:
Inspirado en los instrumentos de los paneles de control de los aviones, la esfera era de un negro mate profundo con números e índices recubiertos de material luminiscente (radio) de alta visibilidad, coronado a las 12 horas por el emblemático triángulo flanqueado por dos puntos.
Una rareza histórica de colección
IWC produjo únicamente 1.000 unidades del modelo 52 T.S.C. Ref. 431 en 1940.
Su extrema escasez, sumada al hecho de que definió para siempre el ADN de lo que hoy conocemos como un "Reloj de Piloto" moderno, lo convierte en uno de los cálices sagrados más codiciados por los coleccionistas de relojes militares a nivel mundial.
Reloj Chronomat, Breitling, con regla de calculo.
Con una regla de cálculo circular en el bisel que permitía realizar cálculos matemáticos complejos directamente desde la muñeca.
El año 1941 marcó un hito monumental para los profesionales de la ciencia y la ingeniería con el lanzamiento del Breitling Chronomat (Referencia 769).
Tras patentar el sistema en 1940, la firma de Grenchen introdujo al mercado el primer cronógrafo de pulsera de la historia equipado con una regla de cálculo circular integrada en el bisel.
A diferencia del posterior y más famoso Navitimer (lanzado en 1952 y optimizado para la aviación), el Chronomat original de 1941 nació como el instrumento definitivo para científicos, ingenieros, matemáticos y hombres de negocios.
Su propio nombre lo delata:
era la fusión perfecta entre "Chrono" (cronógrafo) y "Mat" (matemáticas).
¿Cómo funcionaba la regla de cálculo matemática?
El bisel giratorio exterior funcionaba en tándem con una escala fija impresa en el perímetro de la esfera.
Este sistema aplicaba los principios de las reglas de cálculo logarítmicas de bolsillo, permitiendo al usuario realizar operaciones complejas directamente en su muñeca mediante la alineación de números:
Operaciones matemáticas básicas:
Multiplicaciones, divisiones y reglas de tres directas.
Cálculos de producción y financieros:
Cálculo de costes por unidad, conversión de monedas extranjeras e intereses comerciales.
Cálculos de ingeniería:
Medición de velocidades, conversión de unidades (como kilómetros a millas) y cálculos de rendimiento industrial.
Con la regla de cálculo del Chronomat, los ingenieros de los años 40 tenían en su muñeca el equivalente a una computadora analógica mucho antes de que existieran las calculadoras electrónicas de bolsillo.
El corazón mecánico: El Calibre Venus 175
Para dar vida a este sofisticado instrumento de cálculo, Breitling seleccionó uno de los mejores movimientos de cronógrafo de la época: el Calibre Venus 175.
Era un movimiento de carga manual con un embrague de rueda de pilares, famoso por la suavidad milimétrica al presionar sus dos pulsadores (configuración que Breitling ya había estandarizado en 1934).
Ofrecía una configuración clásica de dos subesferas: un registro de segundos continuos a las 9 y un contador de minutos del cronógrafo a las 3 (que inicialmente medía hasta 45 minutos).
Estética y legado de una dinastía
El diseño exterior del Chronomat de 1941 destacaba por un equilibrio perfecto entre la complejidad técnica de su esfera y la elegancia de su caja.
Presentaba esferas exquisitas repletas de números logarítmicos, que a menudo combinaban tonos plateados, negros o detalles en rojo para facilitar la lectura de las diferentes escalas.
Se fabricó tanto en robustas cajas de acero inoxidable como en lujosas versiones de oro de 18 quilates.
Aunque en la década de 1980 Breitling reinventó por completo la línea Chronomat transformándola en el reloj de piloto robusto con los famosos cuatro jinetes en el bisel (Rider Tabs) que conocemos hoy, el modelo original de 1941 permanece en la historia como la pieza fundacional que demostró que un cronógrafo de pulsera podía ser mucho más que un simple cronómetro: podía ser una herramienta científica de precisión absoluta.
El primer cronógrafo con calendario.
Cronógrafo con dos o tres subesferas (dependiendo de la versión).
Calendario completo:
Fecha indicada por una aguja central con punta de flecha.
Día de la semana y mes mostrados en ventanillas a las 12.
Tamaños:
Bastante grande para la época (≈ 38 mm).
Diseño:
Esferas variadas (plateadas, negras, bicolores), con un aire muy elegante y a la vez técnico.
Utilizaba el Angelus calibre 217, un movimiento de manufactura con cronógrafo y calendario completo (no perpetuo).
En 1942, la manufactura de Le Locle, Angelus, sacudió los cimientos de la industria relojera al presentar el Chronodato.
No era un lanzamiento cualquiera: se trataba del primer cronógrafo de pulsera del mundo con calendario completo producido en serie.
Hasta ese momento, combinar un cronógrafo de dos pulsadores con las indicaciones de día, fecha y mes era un logro reservado a piezas únicas de altísima complejidad o relojes de bolsillo.
Angelus logró empaquetar esta proeza técnica en un reloj de pulsera robusto, fiable y de una belleza estética apabullante.
La revolución del Calendario Completo (Triple Calendar)
El Chronodato ofrecía una cantidad de información sin precedentes en una esfera de pulsera, organizada con una legibilidad magistral para la época:
Fecha por aguja perimetral (Pointer Date):
Una aguja central adicional (normalmente rematada con una punta de flecha o media luna roja) recorría el borde exterior de la esfera señalando el día del mes del 1 al 31.
Ventanillas simétricas:
Justo debajo de las 12 en punto, se ubicaba la ventanilla que indicaba el día de la semana.
En perfecta simetría, por encima de las 6 en punto, se abría la ventanilla para el mes.
Los pulsadores de ajuste rápido:
Para corregir el calendario sin dañar el mecanismo, Angelus integró pequeños pulsadores ocultos en el lateral izquierdo de la caja (a las 9 para el día de la semana y a las 10 para el mes).
El Calibre Manufactura 217
A diferencia de otras marcas que ensamblaban componentes de proveedores externos, Angelus era una verdadera manufactura integrada.
Para el Chronodato desarrollaron el soberbio Calibre Angelus 217.
Basado en la arquitectura de su ya exitoso calibre de cronógrafo puro (el Calibre 215), el 217 era un movimiento de carga manual con embrague de rueda de pilares que latía a 18.000$alternancias por hora.
La integración del módulo de calendario se hizo de forma nativa, lo que garantizaba una gran robustez y evitaba los atascos mecánicos tan comunes en las complicaciones de la época.
El Chronodato no solo fue revolucionario por dentro, sino también por fuera.
Debido a la cantidad de información que debía albergar el dial y al espacio requerido por el calibre 217, el reloj se diseñó con un diámetro de 38 mm (llegando a casi 40 mm en algunas variantes de caja).
En la década de 1940, donde el estándar para los relojes de hombre oscilaba entre los 32 mm y los 34 mm, el Chronodato era un reloj gigantesco.
Sin embargo, este tamaño "oversized" (muy apreciado por los coleccionistas actuales) fue clave para su éxito, otorgándole una presencia imponente y una legibilidad impecable.
El estatus de icono
El Angelus Chronodato se mantuvo en producción durante más de una década, vistiéndose con suntuosas cajas de oro de 18 quilates, combinaciones de acero y oro (bicolor), y esferas con sutiles pátinas e índices Art Déco o números arábigos con material luminiscente.
Fue el modelo más exitoso de la historia de Angelus y el espejo en el que se miraron gigantes de la alta relojería (como Rolex o Patek Philippe) para desarrollar sus propios cronógrafos con calendario en los años venideros.
Winston Churchill usó un cronógrafo Lemania de oro amarillo de 18k (uno de sus muchos relojes), este, grabado; un obsequio del cantón suizo de Vaud, donde tenía su sede la manufactura Lemania, presentado a Churchill en el verano de 1946.
IWC desarrolló un reloj de servicio para los pilotos de la Real Fuerza Aérea (RAF).
Las especificaciones técnicas de la RAF eran muy estrictas y el movimiento tenía que ser resistente a campos magnéticos.
La producción del legendario Mark 11 empezó en 1948.
En noviembre de 1949, el reloj fue suministrado al personal aéreo de la RAF y de otros países de la Commonwealth, y siguió en servicio hasta 1981.
El IWC Mark 11 (o Mark XI) es considerado por muchos coleccionistas e historiadores como uno de los relojes militares más puros, funcionales y perfectos jamás construidos.
Su historia define a la perfección lo que debe ser un verdadero reloj de piloto o instrumento de navegación.
La Especificación "6B/346" del Ministerio de Defensa Británico
A finales de la década de 1940, con el inicio de la era de la aviación a reacción y los vuelos de navegación nocturna de larga distancia, la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) necesitaba un reloj de precisión absoluta para sus navegantes.
El Ministerio de Defensa emitió la estricta especificación técnica 6B/346.
Para cumplirla, el reloj debía ser un cronómetro de pulsera de alta precisión que superara pruebas extremas y contara con unas características muy específicas:
Esfera de Máxima Legibilidad:
Fondo negro mate, números árabes blancos muy claros y un índice triangular luminoso a las 12 en punto para orientar el reloj al instante en la oscuridad.
Resistencia Magnética Extrema:
Los nuevos radares e instrumentos de las cabinas de los aviones generaban fuertes campos magnéticos que afectaban a la precisión de los relojes comunes.
IWC solucionó esto encapsulando el movimiento dentro de una caja interna de hierro dulce (esfera y anillo incluidos), que funcionaba como una jaula de Faraday, desviando el magnetismo lejos del mecanismo.
El Calibre 89 de IWC:
En el interior de las piezas de IWC latía este movimiento mecánico de cuerda manual, legendario por su robustez, que incorporaba un segundero central y la función de parada de segundero (hacking seconds) para que los navegantes pudieran sincronizar sus relojes al segundo exacto antes de una misión.
Los Fabricantes y las Marcas en la Esfera
Aunque IWC (International Watch Company) fue el principal y más longevo proveedor del Mark 11, Jaeger-LeCoultre (JLC) también fabricó unidades bajo la misma especificación al inicio del contrato, aunque en menores cantidades y dejando de suministrarlos a principios de los años 50.
Las esferas de estos relojes militares contaban con dos marcas de identidad inconfundibles:
La "Broad Arrow" (Punta de Flecha):
El símbolo del Gobierno Británico impreso en la esfera y grabado en la tapa trasera, que indicaba que el reloj era propiedad de la Corona.
La "T" dentro de un círculo:
Añadida a partir de los años 60, indicaba el uso de Tritio como material luminiscente en las agujas y los índices de las 3, 6, 9 y 12 horas, sustituyendo al Radio original, que era altamente radiactivo.
Un Servicio Impecable (1949 - 1981)
El Mark 11 se mantuvo en servicio activo durante más de tres décadas.
No era un reloj que los pilotos se llevaran a casa como propiedad personal; al finalizar cada misión o período de servicio, los relojes debían devolverse a los armeros de la RAF.
Cada pocos meses, las unidades se enviaban a los laboratorios cronométricos del gobierno para ser testadas, reguladas y certificadas de nuevo.
Su retirada definitiva en 1981 marcó el fin de una era en la relojería militar analógica, dejando un legado estético (las agujas rectas tipo "bastón" o Square-end hour hand) que sigue inspirando a toda la línea actual de relojes de aviador de IWC.
Angelus fabrica el primer cronógrafo de pulsera con fecha en digital.
La manufactura suiza Angelus (célebre en aquella época por la altísima calidad y complicación de sus movimientos cronográficos) revolucionó el mercado al presentar el Chrono-Datoluxe.
Este modelo pasó a la historia de la relojería por ser el primer cronógrafo de pulsera del mundo en incorporar un calendario con indicación de fecha en formato digital.
La Innovación del Chrono-Datoluxe
Aunque hoy en día la palabra "digital" la asociamos a pantallas electrónicas, en la relojería mecánica de mediados del siglo XX el término hacía referencia a la visualización del tiempo o la fecha mediante números impresos en discos giratorios (dígitos), en lugar de indicarla con una aguja tradicional apuntando a una escala.
Hasta ese momento, los relojes con calendario (incluido el famoso Chronodato que la propia Angelus había lanzado con un éxito arrollador en 1942) mostraban la fecha mediante una aguja central que recorría los días del 1 al 31 en el borde de la esfera.
Con el Chrono-Datoluxe, Angelus cambió las reglas del juego:
Doble ventana digital:
El reloj presentaba dos ventanas contiguas a las 12 en punto.
El disco de la izquierda mostraba las decenas y el de la derecha las unidades, creando una lectura de la fecha en formato digital de dos dígitos (por ejemplo, "0" "5" o "2" "4") limpia y sumamente legible.
Fase lunar integrada:
Justo debajo de la ventana de la fecha digital, a las 6 en punto, se incorporaba un indicador de las fases de la luna, completando una estética de esfera simétrica y muy avanzada para su tiempo.
El Calibre 252:
En su interior latía el movimiento manufactura de carga manual Angelus 252, una evolución técnica que requería una fuerza precisa para hacer saltar los discos de la fecha de forma instantánea a la medianoche sin afectar la precisión del cronógrafo.
Un Éxito de Colección
El Chrono-Datoluxe se fabricó en cajas de oro de 18 quilates, acero inoxidable y versiones chapadas. Aunque estuvo en producción durante la década de los 50, se hicieron muchas menos unidades que de su hermano mayor, el Chronodato convencional.
Por esta razón, y por el hito técnico que supuso separar los discos de las decenas y las unidades para crear la primera fecha digital en un cronógrafo, el Chrono-Datoluxe de 1948 es considerado hoy en día una de las piezas vintage más raras, fascinantes y codiciadas por los amantes de la alta cronografía.
Calibre LeCloultre 481
Primer reloj de pulsera con indicación de reserva de marcha.
El LeCoultre (Jaeger-LeCoultre) calibre 481, presentado en 1948, está considerado el primer movimiento producido en serie para reloj de pulsera con indicación de reserva de marcha ("Réserve de Marche").
Fue montado inicialmente en los modelos Powerwind/Powermatic y marcó un hito en la relojería mecánica.
Calibre 481
Tipo:
Automático de "martillo" o bumper automatic (el rotor oscila entre topes elásticos).
Reserva de marcha:
Aproximadamente 40 horas.
Frecuencia:
18.000 alternancias/hora.
Innovación histórica:
Primera indicación de reserva de marcha fabricada en serie para un reloj de pulsera.
Una precisión histórica importante
A veces se afirma que fue el "primer reloj de pulsera con reserva de marcha".
Técnicamente, hubo un prototipo de Breguet en 1933 con esta complicación, pero no llegó a producirse en serie.
Por ello, el Jaeger-LeCoultre calibre 481 de 1948 suele reconocerse como el primer reloj de pulsera comercializado y producido en serie con indicador de reserva de marcha.
Cómo funcionaba el indicador
La ventana situada a las 12 mostraba las horas de energía restantes, desde 40 hasta 0. Cuando la reserva bajaba de aproximadamente 10 horas, aparecía una zona roja para advertir al usuario de que el reloj necesitaba más carga.
Es una pieza muy importante en la historia de Jaeger-LeCoultre porque inauguró una línea de relojes con reserva de marcha que evolucionaría posteriormente en los modelos Powermatic, Futurematic y Réserve de Marche.
La historia de Sturmanskie (que en ruso significa "Navegante") no es solo la historia de una marca de relojes; es la crónica de la carrera espacial soviética.
El Nacimiento:
Solo para la Élite (1949)
A diferencia de otras marcas que nacieron para el mercado masivo, el Sturmanskie fue creado por la Primera Fábrica de Relojes de Moscú (FMWF) bajo una orden militar estricta.
No se vendían en tiendas. Se entregaban exclusivamente a los graduados de la Academia de la Fuerza Aérea Soviética.
El mecanismo:
Los primeros modelos utilizaban el calibre 41M, basado en un diseño francés (Lip R26), pero mejorado con una función de "parada de segundero" (hacking) para que los pilotos pudieran sincronizar sus relojes al segundo exacto.
El Hito Universal: Yuri Gagarin (1961)
El 12 de abril de 1961, el Sturmanskie pasó de ser un equipo militar a un icono global. Yuri Gagarin llevaba uno en su muñeca durante su histórico vuelo a bordo de la Vostok 1.
La prueba de fuego:
El reloj funcionó perfectamente en condiciones de gravedad cero y bajo las intensas vibraciones del despegue y reentrada.
Diseño icónico:
Aquel modelo era de 33 mm, con una esfera plateada, números arábigos sencillos y el logotipo de las "alas" de la Fuerza Aérea.
Evolución y el Calibre 3133 (Años 70)
A medida que la tecnología soviética avanzaba, el Sturmanskie también lo hizo.
En la década de los 70, la marca adoptó el famoso calibre 3133, un cronógrafo basado en el Valjoux 7734 suizo pero con significativas mejoras soviéticas (más rubíes y una mayor frecuencia de oscilación).
De la URSS a la Era Moderna
Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, la Primera Fábrica de Relojes de Moscú enfrentó tiempos difíciles, pero la marca Sturmanskie sobrevivió bajo la gestión de la empresa Volmax.
Hoy en día, Sturmanskie se posiciona como una marca de herencia que produce:
Reediciones de Gagarin:
Modelos que respetan la estética original de 1961 pero con materiales modernos como el titanio y cristales de zafiro.
Líneas de exploración:
Relojes dedicados a expediciones árticas y misiones espaciales contemporáneas.
Nota técnica: Este movimiento se convirtió en el estándar para los cosmonautas de la era de las estaciones espaciales Salyut y Mir, siendo extremadamente robusto y fácil de reparar.
El Reloj Joya que se adelantó a su tiempo
En los años 50, la mayoría de los relojes de mujer eran simplemente versiones pequeñas de relojes de hombre o joyas rígidas.
Baume & Mercier rompió esto con el Linea:
La Caja Circular y el Bisel Ancho:
El diseño original de 1950 presentaba una caja redonda muy distintiva donde el bisel (el borde que rodea el cristal) era inusualmente ancho y a menudo grabado con los números de las horas.
Integración Correa-Caja:
Fue de los primeros modelos en tratar la caja y la correa como una sola unidad fluida. Las asas (donde se engancha la correa) estaban escondidas, dando un aspecto de brazalete continuo.
La Esencia de los 50:
Reflejaba el optimismo de la posguerra y la feminidad sofisticada de la época. Era un reloj que "desaparecía" como instrumento y "aparecía" como joya.
La Evolución:
Del 1950 al Éxito de los 80
Aunque nació en 1950, el Linea alcanzó su estatus de superestrella mundial en los años 80.
El Bisel con Números Árabes:
Los números grabados directamente sobre el metal del bisel se convirtieron en la firma visual absoluta del Linea.
Correas Intercambiables:
Baume & Mercier fue pionera con este modelo al permitir que la dueña cambiara la correa de piel por un brazalete de acero (o viceversa) en segundos y sin herramientas. Esto permitía adaptar el reloj del día a la noche, algo muy moderno para la época.
Correas intercambiables "Quick-change"
Baume & Mercier es una de las casas relojeras que más temprano apostó por el mercado femenino.
Ya en 1920, William Baume y Paul Mercier entendieron que la mujer buscaba algo más que "un reloj pequeño"; buscaban un accesorio de moda con alma suiza.
El Linea de 1950 es el antepasado directo de los relojes "lifestyle" actuales.
Es fascinante ver cómo has pasado del hierro dulce antimagnético de Omega a la elegancia pura de Baume & Mercier.
Nivada lanzó el Duomatic, que utilizaba el revolucionario calibre Felsa 1560 "Bidynator".
Fue de los primeros movimientos automáticos en cargar la cuerda girando en ambas direcciones. Antes de esto, la mayoría de los relojes solo cargaban hacia un lado, lo que los hacía menos eficientes.
Su estética "mid-century" limpia y su durabilidad.
En los años 50, poseer uno era señal de estar a la vanguardia tecnológica.
Fue el primer movimiento automático que cargaba la cuerda sin importar hacia dónde girara el rotor (sentido horario o antihorario).
"Antarctic Duomatic", diseñada para resistir condiciones extremas (inspirada en la expedición de la Marina de EE. UU. a la Antártida en 1955).
Un dato curioso: Debido a disputas de marcas registradas con la marca Movado, en Estados Unidos los relojes Nivada a menudo se vendían bajo el nombre "Croton".
Por eso es muy común encontrar esferas que dicen "Croton Nivada Grenchen Duomatic".
La Corona:
Los modelos originales suelen tener la corona marcada con la "N" de Nivada.
La Esfera:
Busca "Swiss Made" en la parte inferior. Si la esfera parece demasiado nueva, podría ser una restauración moderna (re-dial).
El Khaki Navy Frogman, relojes de pulsera originales que llevaban los equipos de demolición submarina de la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1951 se presentó al público y se estrenó en la gran pantalla en el drama The Frogmen.
Los relojes Frogman, equipados con una corona atornillada estilo cantimplora para proteger el mecanismo de la entrada de agua y una esfera de gran legibilidad, constituyeron la base de las misiones más peligrosas en las profundidades.
Presentación del reloj Navitiner, Breitling.
El Navitimer de Breitling, que debutó en 1952, fue diseñado para ayudar a los pilotos a coordinar el tiempo y la navegación, estaba equipado con funciones de cálculo.
Los anuncios describían este dispositivo multifuncional, que contenía el Calibre Venus 178 de cuerda manual, como un "instrumento personal a bordo".
La regla de cálculo incorporada permitía a los aviadores multiplicar y dividir, convertir millas náuticas en millas terrestres y calcular promedios, consumo de combustible , ganancia promedio de altitud y distancias durante el ascenso y el aterrizaje.
Desde que se introdujo, el Navitimer ha sufrido varios cambios, principalmente en su caja y los calibres que aloja, es decir, con cuerda manual, cuerda manual con fecha o cuerda automática, pero nadie ha alterado su característica más distintiva: su regla de cálculo circular.
Presentado en 1952, el Breitling Navitimer fue diseñado específicamente para satisfacer las necesidades de los pilotos de aviación.
Equipado con una regla de cálculo circular integrada, permitía realizar operaciones esenciales de navegación y planificación de vuelo, como calcular velocidad, consumo de combustible, distancia recorrida, tiempo de vuelo y tasas de ascenso o descenso, sin necesidad de instrumentos adicionales.
Gracias a esta innovadora combinación de cronógrafo y calculadora aeronáutica, el Navitimer se convirtió rápidamente en una herramienta de referencia para los pilotos profesionales y en uno de los relojes más emblemáticos de la historia de la relojería.
Dato histórico:
El Navitimer fue desarrollado en colaboración con la Aircraft Owners and Pilots Association (AOPA), cuya insignia aparecía en los primeros modelos, reforzando su estrecha relación con el mundo de la aviación.
El R27 es un calibre (movimiento) de reloj eléctrico-electrónico desarrollado por la marca francesa LIP en la década de 1950.
El gran problema de los prototipos de 1952 era que los contactos eléctricos se "quemaban" o se desgastaban por las chispas constantes (micro-arcos eléctricos).
Retrasó el lanzamiento hasta 1958 para intentar asegurar que el sistema de doble batería y el circuito fueran más estables.
Seis años (de 1952 a 1958) fue un golpe durísimo para el orgullo de la relojería francesa. Mientras Lip y Elgin se perdían en laberintos técnicos para perfeccionar el contacto eléctrico, Hamilton les pasó por la derecha con el Ventura en 1957.
Cuando finalmente salió en 1958, el R27 no era solo un avance técnico, era un símbolo de estatus.
Doble Batería:
Utilizaba dos pequeñas pilas, lo que le daba una autonomía y estabilidad teórica mayor que el Hamilton.
Movimento electrificado:
Conserva un volante oscilante (como un reloj mecánico), pero su movimiento es impulsado por bobinas electromagnéticas alimentadas por baterías.
Sin corona a la vista:
Muchos modelos R27 tenían la corona de ajuste en la parte trasera de la caja para enfatizar que "ya no necesitaba cuerda", dándole un aspecto futurista y limpio.
A pesar de la genialidad del R27, la tecnología eléctrica "de contacto" fue una vía muerta. Solo dos años después, en 1960, Bulova lanzó el Accutron (basado en un diapasón), que era mucho más preciso y fiable.
En 1953 nacía un modelo que, bajo múltiples formas y versiones, ha llegado hasta nuestros días, y que es sin duda uno de los buques insignia de la marca:
el reloj submarino automático Fifty Fathoms (nombre que hace referencia a sus 50 pies -91,44 m- de resistencia al agua).
La historia de este modelo se había iniciado un año antes, cuando dos oficiales de la Marina francesa, Robert Maloubier y Claude Riffaud, se dirigieron a la firma para proponerle la producción de un reloj submarino según sus especificaciones técnicas (antes lo habían hecho con la prestigiosa marca francesa LIP, que rechazó el proyecto pero que paradójicamente acabaría distribuyendo el reloj en Francia).
El Fifty-Fathoms obtuvo una gran repercusión cuando Jacques-Yves Costeau y su tripulación lo usaron durante el rodaje del documental “El mundo del silencio”.
Tres años después del Fifty Fathoms, la marca repitió éxito con el modelo femenino Ladybird, cuyo movimiento mecánico era el más pequeño del momento.
Primer reloj de 24 horas del mundo con un segundo huso horario.
El honor de ser el primer reloj de 24 horas del mundo capaz de controlar un segundo huso horario le pertenece al Glycine Airman, lanzado al mercado en 1953.
Aunque muchas personas piensan inmediatamente en el Rolex GMT-Master (1955), el fabricante suizo Glycine se adelantó un par de años resolviendo el mismo problema, pero con un enfoque mecánico y visual completamente diferente.
La idea nacida en la cabina de un avión
En 1953, un ejecutivo de Glycine llamado Sam Glur viajaba en un vuelo comercial de DC-4 entre Calcuta y Rangún. Durante el trayecto, tuvo la oportunidad de pasar tiempo en la cabina charlando con los pilotos. Ellos le explicaron lo incómodo que era calcular los cambios de hora en los vuelos transcontinentales de la nueva era de la aviación comercial y le describieron cómo sería su reloj de ensueño.
Glur anotó los requisitos y se los envió al director de la marca en Suiza. Menos de un año después, el Glycine Airman era una realidad.
¿Cómo funcionaba su sistema de 24 horas?
A diferencia de Rolex, que añadió una cuarta aguja independiente, Glycine decidió que todo el reloj funcionara en formato de 24 horas.
Esfera de 24 horas:
La aguja principal de las horas no daba dos vueltas al día a la esfera, sino solo una. Las 12 del mediodía estaban situadas donde normalmente están las 6, y las 24 horas (medianoche) estaban arriba del todo.
El segundo huso horario en el bisel:
Para controlar otra zona horaria, el reloj incorporaba un bisel giratorio graduado también de 1 a 24. Bastaba con aflojar una pequeña corona secundaria de bloqueo (situada a las 4), girar el bisel para alinear la diferencia horaria con la aguja principal, y volver a apretarla.
Ingenio económico: Con este sistema, Glycine lograba ofrecer dos husos horarios utilizando un movimiento mecánico automático estándar (modificado simplemente en su engranaje de la aguja horaria), sin necesidad de añadir el costoso y complejo módulo de una cuarta aguja.
Su gran prueba de fuego: La Guerra de Vietnam
Aunque fue diseñado para pilotos civiles, el Glycine Airman se convirtió en un éxito colosal y de culto entre los pilotos militares de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam.
Muchos pilotos de helicópteros y de combate lo compraban de forma privada en las tiendas de las bases militares (PX).
La esfera de 24 horas era perfecta para la navegación militar (que exige la hora militar para evitar confusiones entre AM y PM) y su resistencia al agua y al calor de la jungla lo convirtieron en una leyenda absoluta de los cielos.
En 1954 el ingeniero suizo Max Hetzel inventa el primer reloj de pulsera eléctrico de diapasón, antecesor del reloj de cuarzo de hoy en día.
La compañía Bulova Watch Company de Bienne (Suiza), lanza al mercado el BULOVA ACCUTRON.
La bobina del diapasón es accionada por un circuito electrónico con un transistor que oscila a 360Hz, el movimiento de la aguja segundera es continua sin saltos.
Una dato poco conocido de estos relojes fue su utilización por parte de la NASA, en sus misiones al espacio, el modulo lunar LEM estaba equipado con un reloj Bulova.
Aunque estadounidense de origen, Bulova pasó a diseñar los relojes en Estados Unidos, fabricándolos en Suiza y en el año 2008 ha sido comprada por la compañía japonesa Citizen Watch Co.
Aunque el primer prototipo funcional desarrollado por el ingeniero Max Hetzel se terminó a finales de 1954, el reloj no se presentó al público ni se comercializó hasta octubre de 1960.
Por lo tanto, no existen fotografías de un Accutron comercial de 1954; lo que cambió la historia de la relojería fue el modelo definitivo lanzado en 1960, famoso por su versión Spaceview.
La Revolución del Diapasón
El Accutron (cuyo nombre proviene de "Accuracy through Electronic" o Precisión mediante Electrónica) no era un reloj mecánico convencional ni tampoco un reloj de cuarzo.
Inauguró una categoría propia: el reloj electrónico de diapasón.
El mecanismo:
En lugar de un volante regulador y un muelle espiral, el Accutron utilizaba un pequeño diapasón de bimetal (visible en la parte superior de la imagen con forma de horquilla) estimulado por dos bobinas electromagnéticas alimentadas por una pila.
La frecuencia:
Mientras que los relojes mecánicos de la época oscilaban a 5 o 6 veces por segundo (unos 2.5 Hz), el diapasón del Accutron vibraba a unos asombrosos 360 Hz (360 veces por segundo).
El zumbido característico:
Debido a esta vibración, el reloj no hacía el clásico "tic-tac", sino que emitía un sutil y futurista zumbido continuo.
Fluidez perfecta:
Esta altísima frecuencia hacía que la aguja de los segundos se deslizara de forma completamente fluida y continua alrededor de la esfera, sin los pequeños saltos de los relojes mecánicos o de cuarzo.
El nacimiento por accidente del Spaceview
La idea original de Bulova era vender el Accutron con esferas normales y cerradas. Sin embargo, para los escaparates de las joyerías en 1960, la marca fabricó unos modelos de exhibición con el cristal transparente para que los clientes pudieran contemplar el revolucionario circuito verde, las bobinas de cobre y el diapasón.
Los compradores se quedaron tan fascinados por la estética tecnológica y "espacial" del mecanismo desnudo que empezaron a exigir comprar exactamente los modelos de exposición. Viendo el éxito, Bulova decidió comercializar oficialmente la versión sin esfera, bautizándola como Spaceview, convirtiéndose instantáneamente en un icono del diseño industrial del siglo XX.
Existe una distinción importante entre la complicación de "segundos muertos" (donde el segundero avanza en saltos de un segundo, como un reloj de cuarzo, pero siendo mecánico) y su llegada al formato de pulsera.
El primer reloj de pulsera con segundos muertos (o seconde morte) producido de forma comercial fue el Rolex Tru-Beat, lanzado en 1954.
Aunque hoy asociamos el movimiento fluido (barrido) con los relojes de lujo, en los años 50 el "segundo muerto" era una función de alta precisión.
Propósito:
Estaba diseñado para profesionales que necesitaban medir el tiempo con exactitud quirúrgica, como médicos (para contar pulsaciones) o ingenieros.
Mecanismo:
Utilizaba el calibre 1040. Rolex añadió una palanca y una rueda de escape adicional para "frenar" el movimiento continuo y convertirlo en saltos exactos de un segundo.
El destino del Tru-Beat:
Fue un fracaso comercial. A los clientes no les gustaba que su costoso reloj automático pareciera un reloj de pared barato (o más tarde, un cuarzo). Por eso, muchos relojeros de la época, al hacerles el mantenimiento, quitaban la pieza de los segundos muertos para que el segundero volviera a "barrer".
Hay un debate histórico aquí. Omega desarrolló el Calibre 372 (Synchro-Beat) casi al mismo tiempo.
Se fabricaron unas 1,000 unidades alrededor de 1952.
El problema: El mecanismo era extremadamente frágil y fallaba constantemente. Omega decidió retirar casi todos del mercado y destruir la mayoría de los movimientos. Los pocos que sobrevivieron son hoy "unicornios" de la relojería.
Rolex saca al mercado el primer reloj GMT de la historia.
El Rolex GMT Master fue diseñado originalmente en colaboración con la Pan-Am Airways y usado por la tripulación de la aerolínea en vuelos de larga distancia.
El lanzamiento del Rolex GMT-Master referencia 6542 en 1955 conquistó los cielos, convirtiéndose en el primer reloj de la historia capaz de mostrar dos husos horarios simultáneamente de forma directa.
Nació de una necesidad puramente técnica en los albores de la aviación comercial transcontinental.
El Encargo de Pan Am:
Vencer el Jet Lag
A mediados de la década de 1950, los aviones comerciales a reacción comenzaron a cruzar múltiples husos horarios en un solo vuelo.
Los pilotos de la famosa aerolínea Pan Am (Pan American World Airways) empezaron a sufrir los efectos del jet lag y necesitaban una herramienta fiable para mantener la noción del tiempo tanto en el lugar de origen como en el de destino.
Pan Am le pidió a Rolex un reloj médico y profesional para sus tripulaciones.
La solución de Rolex fue tan simple como genial:
añadir una cuarta aguja al dial que daba una vuelta completa a la esfera cada 24 horas, combinada con un bisel giratorio de 24 horas.
Al alinear el bisel con la aguja de 24 horas, el piloto podía ver instantáneamente la hora del meridiano de Greenwich (GMT) y la hora local.
La Ref. 6542
El primer modelo de 1955, la mítica referencia 6542, presentaba características únicas que lo diferencian drásticamente de los GMT-Master que conocemos hoy:
El Bisel de Baquelita:
Las primeras unidades llevaban un inserto de baquelita (un plástico sintético temprano) con los números grabados en radio luminiscente.
Para distinguir el día de la noche, se dividió en dos colores: azul para la noche y rojo para el día, dando origen al legendario apodo "Pepsi".
Sin Protectores de Corona:
La caja carecía de las protuberancias de acero que protegen la corona de remontuar, dándole un perfil mucho más estilizado y vintage.
Aguja GMT Fina:
La aguja de 24 horas terminaba en un pequeño triángulo y era notablemente más delgada que en las versiones posteriores.
La Ventana "Pussy Galore":
El reloj se hizo aún más famoso en la cultura popular al aparecer en la muñeca del personaje Pussy Galore en la película de James Bond Goldfinger (1964), convirtiéndose en uno de los primeros Rolex deportivos lucidos por una mujer en el cine.
El Problema de la Baquelita
A pesar de su belleza, la baquelita demostró ser demasiado frágil para el uso profesional; se agrietaba con facilidad bajo los cambios de presión y temperatura de las cabinas.
Además, el uso de radio para la iluminación del bisel generaba problemas de radiación.
Debido a esto, solo un par de años después, en 1957-1958, Rolex sustituyó el bisel de baquelita por uno de aluminio anodizado, haciendo que las unidades originales con bisel de baquelita intacto de 1955 sean hoy verdaderos "santos griales" de la relojería, alcanzando un valor de colección incalculable.
La marca relojera Blancpain fabrica el modelo femenino Ladybird, cuyo movimiento mecánico era el más pequeño del momento.
El Hito de 1956: El Calibre R550
El corazón de este logro fue el Calibre R550.
Presentado en 1956, este movimiento mecánico de cuerda manual se coronó inmediatamente como el mecanismo redondo más pequeño del mundo, un récord que ostentó durante muchísimo tiempo.
Las especificaciones de esta proeza de la microingeniería dejan claro el desafío técnico que supuso:
Diámetro diminuto:
El movimiento medía apenas 11.85 mm de diámetro. Para ponerlo en perspectiva, es un tamaño menor que una moneda de 1 céntimo de euro.
Autonomía real:
A pesar de su tamaño microscópico, los ingenieros de Blancpain lograron encajar un muelle real lo suficientemente largo como para ofrecer una reserva de marcha de más de 40 horas, algo insólito para la época en esas dimensiones.
Volante y escape minúsculos:
Fabricar los componentes del escape (el sistema que regula la liberación de energía del reloj) a esa escala requería un trabajo artesanal de precisión quirúrgica bajo microscopio.
Betty Fiechter
La mujer detrás del mito
La existencia del Ladybird no fue una casualidad comercial.
Detrás de este hito se encontraba Betty Fiechter, una figura histórica trascendental al ser la primera mujer en dirigir y ser propietaria de una gran casa de alta relojería suiza.
Fiechter asumió los mandos de Blancpain en 1933 y tenía una visión muy clara:
las mujeres no debían elegir entre la belleza de una joya y la genialidad de la ingeniería mecánica.
Bajo su liderazgo, la manufactura se volcó en la miniaturización, culminando en el Ladybird de 1956.
El reloj fue un éxito rotundo, adaptándose perfectamente a las muñecas más finas y convirtiéndose en el accesorio de gala definitivo.
El Legado Actual
A día de hoy, la colección Ladybird Colors de Blancpain sigue siendo uno de los pilares de la marca. Aunque los diámetros actuales han crecido ligeramente para adaptarse a los gustos modernos (situándose en torno a los 34.9 mm para lucir esferas de madreperla, complicaciones de fase lunar o engastes de diamantes más complejos), la filosofía sigue intacta: relojes femeninos que albergan en su interior movimientos automáticos manufacturados con el mismo nivel de exigencia, decoración y complicación que los calibres masculinos más complejos de la firma.
La marca relojera suiza Omega presente el reloj Speedmaster, 39mm.
Era mecánico manual y el cristal de plástico (plexiglás).
El nacimiento del Omega Speedmaster en 1957 es uno de los hitos más importantes de la relojería.
Aunque hoy todo el mundo lo asocia con el espacio y la Luna (el famoso Moonwatch), su historia comenzó en la Tierra, diseñado originalmente para el asfalto y la velocidad.
Diseñado para las Carreras (1957)
En 1957, Omega lanzó una trilogía de relojes profesionales:
el Seamaster (para buceo),
el Railmaster (antimagnético para científicos)
y el Speedmaster (referencia CK2915) para pilotos de carreras y entusiastas del automovilismo.
Su caja original medía exactamente 39 mm de diámetro, un tamaño muy deportivo y generoso para los estándares de la época.
El Speedmaster original de 1957 se caracterizaba por tres elementos de diseño revolucionarios:
El Bisel Taquimétrico Externo:
Fue el primer cronógrafo del mundo en trasladar la escala del taquímetro (para medir la velocidad) desde la esfera tradicional hasta el bisel exterior de acero.
Esto liberaba espacio en el dial y mejoraba drásticamente la legibilidad a altas velocidades.
Las Agujas Broad Arrow:
La icónica manecilla de las horas con una gran punta de flecha, diseñada para leer el tiempo de un solo vistazo rápido.
El Calibre 321:
En su interior latía un movimiento de cronógrafo de carga manual con rueda de pilares extremadamente robusto y preciso, desarrollado originalmente junto a Lemania.
La Evolución Cronológica
Aunque nació con 39 mm y vocación automovilística, el destino del Speedmaster cambió por completo en la década siguiente al captar la atención de la NASA.
Nacimiento del CK2915
1957
Omega presenta el Speedmaster de 39 mm con escala taquimétrica exterior y agujas Broad Arrow, enfocado en el automovilismo.
Primer Speedmaster en el Espacio
1962
El astronauta Walter Schirra vuela en la misión Mercury-Atlas 8 usando su propio Speedmaster personal (referencia CK2998), que ya contaba con agujas tipo "Alpha" y bisel negro.
Certificación Oficial de la NASA
1965
Tras someterlo a pruebas extremas de temperatura, vibraciones y vacío, la NASA declara oficialmente al Speedmaster como el reloj homologado para todas las misiones tripuladas.
La Llegada a la Luna
1969
En la misión Apollo 11, el Speedmaster (ya evolucionado a una caja "asimétrica" de 42 mm para proteger los pulsadores) se convierte en el primer reloj usado en la Luna en la muñeca de Buzz Aldrin.
El Legado de los 39 mm en la Actualidad
El diseño original de 39 mm de 1957 sigue muy vivo.
Al ser una pieza de coleccionista extremadamente codiciada —algunas unidades originales de la Ref. CK2915 han alcanzado cifras astronómicas en subasta—, Omega rinde homenaje a este tamaño y estética constantemente.
Hoy en día, si buscas esa esencia histórica de 39 mm o reinterpretaciones fieles del primer Speedmaster, destacan modelos modernos como el Speedmaster '57 o las ediciones especiales del 60 Aniversario, que recuperan las agujas Broad Arrow, el bisel limpio de acero y esas proporciones compactas que dieron origen a la leyenda.
El Railmaster fue la respuesta de la ingeniería pura a un enemigo invisible:
El electromagnetismo.
En 1957, Omega lanzó su famosa trilogía de relojes profesionales ("The Trilogy"):
el Speedmaster (para el motor),
el Seamaster 300 (para el buceo)
y el Railmaster (Ref. CK2914)
diseñado específicamente para científicos, ingenieros y trabajadores ferroviarios.
En los años 50, con el auge de la tecnología eléctrica, los relojes mecánicos sufrían mucho:
si un reloj se magnetizaba, el muelle espiral se pegaba y el reloj se volvía loco o se paraba.
La Jaula de Faraday:
El Railmaster fue pionero al usar una caja interna de hierro dulce.
Esta estructura actuaba como un escudo, desviando las líneas del campo magnético alrededor del movimiento en lugar de dejar que lo atravesaran.
Resistencia:
Mientras que un reloj normal fallaba con poco magnetismo, el Railmaster resistía hasta 1.000 Gauss.
Legibilidad:
Al igual que sus hermanos de 1957, introdujo las famosas agujas "Broad Arrow" y una esfera negra mate con índices triangulares de radio para una lectura perfecta en la oscuridad de los túneles o laboratorios.
Rareza:
Se dejó de fabricar en 1963. Esto lo convierte en uno de los Omega "vintage" más difíciles de encontrar y más caros en subastas.
Pureza de diseño:
Es el más minimalista de la trilogía. No tiene biseles giratorios ni cronógrafos; es solo acero, resistencia y precisión.
El calibre:
Montaba el legendario Calibre 284, un movimiento de cuerda manual extremadamente robusto.
Dato de coleccionista: El Railmaster de 1957 compartía la misma caja que el primer Seamaster 300, pero era más gruesa debido al "doble fondo" de hierro necesario para la protección magnética.
Omega Seamaster 300
la historia de un icono
El Omega Seamaster 300 nació en 1957 como el primer reloj de buceo profesional de Omega.
Formó parte de una trilogía legendaria presentada ese mismo año junto con el Speedmaster y el Railmaster, tres relojes-herramienta diseñados para profesionales:
pilotos y conductores (Speedmaster),
científicos e ingenieros (Railmaster) y
buceadores (Seamaster 300).
Durante los años 50 el buceo recreativo y profesional vivía un gran auge.
Marcas como Rolex con el Submariner y Blancpain con el Fifty Fathoms habían demostrado que existía demanda para relojes capaces de acompañar a los submarinistas.
Omega respondió con el Seamaster 300 referencia CK2913.
El Seamaster 300 de 1957 introdujo varios elementos que hoy son señas de identidad:
Caja de aproximadamente 39 mm, grande para la época.
Esfera negra de alto contraste para mejorar la legibilidad bajo el agua.
Aguja horaria tipo Broad Arrow (flecha ancha).
Bisel giratorio para medir tiempos de inmersión.
Índices y agujas luminiscentes.
Fondo grabado con el famoso hipocampo (caballito de mar), símbolo que se convertiría en emblema de la colección Seamaster.
¿Por qué se llamaba “300” si estaba certificado para 200 metros?
Uno de los datos más curiosos es que el reloj estaba oficialmente probado hasta 200 metros, pero Omega lo llamó Seamaster 300 porque confiaba en que podía soportar profundidades mayores.
Según la historia de la marca y de los coleccionistas, las limitaciones provenían de los equipos de prueba disponibles en aquella época, no del reloj en sí.
Uso profesional y militar
El Seamaster 300 ganó prestigio rápidamente entre buceadores profesionales.
En los años 60 fue utilizado por el equipo de Jacques Cousteau durante sus experimentos submarinos Conshelf II en el Mar Rojo.
En 1967, la Royal Navy británica adoptó versiones modificadas del Seamaster 300 para sus buzos militares.
Estas piezas son hoy extremadamente buscadas por coleccionistas.
Evolución y desaparición
En 1964 apareció una segunda generación con caja de 42 mm y protectores de corona.
El diseño evolucionó para adaptarse a las exigencias del buceo profesional, pero la producción del Seamaster 300 original terminó en 1969.
Renacimiento moderno
Omega recuperó el Seamaster 300 como modelo Heritage, inspirado directamente en el reloj de 1957.
En 2017, para celebrar el 60.º aniversario, lanzó la colección "1957 Trilogy", una recreación muy fiel del original basada en escaneos de los modelos históricos.
El Seamaster 300 de 1957 es considerado uno de los relojes de buceo más influyentes de la historia porque:
Fue el primer diver profesional de Omega.
Forma parte de la célebre trilogía de 1957 junto al Speedmaster y Railmaster.
Tiene una fuerte conexión con la exploración submarina y el uso militar.
Su diseño —agujas Broad Arrow, esfera negra y bisel limpio— sigue inspirando modelos actuales.
Para muchos aficionados, el Seamaster 300 CK2913 de 1957 representa lo que el Submariner significa para Rolex:
El punto de partida de toda una leyenda relojera.
HAMILTON (USA) lanza el primer reloj electrónico (no cuarzo), el VENTURA.
El calibre 500 era básicamente un reloj automático en el que el sistema de carga por masa oscilante había sido sustituido por una pila y los componentes necesarios para transmitir la energía de esa batería al mecanismo del reloj.
La pila resolvió el problema de la generación de energía y de una transmisión de potencia estable, todavía había un volante tradicional que oscilaba a 2,5 Hz.
Esto significaba que el movimiento no alcanzaba mayor precisión que un reloj mecánico, y aún se veía afectado negativamente por las deficiencias de la oscilación lenta del espiral.
Además, en un esfuerzo por ser el primero, se lanzó prematuramente al mercado a pesar de las reservas de los departamentos de I + D.
Como resultado, aunque al público le gustó el diseño de estos nuevos relojes, los primeros años fueron un desastre de ventas del que Hamiton nunca se recuperó realmente: muchos 500 fueron devueltos a la fábrica para su ajuste.
Inspirada la caja en los parachoques americanos de la época, quien lo puso de moda fue Elvis Presley.
Aunque salieron en 1957, el modelo Ventura se convirtió en un icono cultural definitivo en 1961, cuando Elvis Presley lo usó en la película Blue Hawaii.
Desde entonces, es conocido popularmente como "el reloj de Elvis"
El proyecto Hamilton se conocía como 'Proyecto X'.
Sin embargo, no fue hasta 1957 cuando apareció el primer reloj eléctrico del mundo.
La producción continuó hasta 1969.
Movimiento muy frágil.
En los laboratorios de Hamilton, el ingeniero Arthur Denereaz y su equipo trabajaron durante una década para miniaturizar la tecnología.
El reto era enorme:
¿cómo meter una batería y un circuito en una caja de reloj?
El hito:
El 3 de enero de 1957, Hamilton anunció al mundo el Hamilton 500, el primer reloj eléctrico de pulsera.
Funcionamiento:
A diferencia de los relojes de cuarzo posteriores, este era un híbrido.
Tenía un volante mecánico (como un reloj normal), pero en lugar de un muelle real, utilizaba un imán y una bobina eléctrica alimentados por una pequeña batería para mantener el movimiento.
El Hamilton Model 500 "Van Horn" se lanzó al mercado oficialmente el 3 de enero de 1957, el mismo día que su "hermano" más famoso, el Ventura.
Aunque el Ventura se llevó la fama por su diseño futurista, el Van Horn tiene un lugar especial en la historia por varias razones.
Mientras que el Ventura era una apuesta por el diseño radical, el Van Horn era el modelo de caja circular tradicional, pensado para el caballero que quería la tecnología más avanzada (el primer movimiento eléctrico, el Calibre 500) pero con una apariencia discreta.
El Movimiento:
Equipaba el primer mecanismo eléctrico de la historia que funcionaba con una batería (del tamaño de un botón), eliminando la necesidad de darle cuerda.
Materiales:
A diferencia de los modelos posteriores de acero, el Van Horn original de 1957 se lanzó exclusivamente en oro sólido de 14k.
Nombre:
Fue nombrado en honor a John Van Horn, el director de investigación que lideró el Proyecto X.
Precio original:
Se vendía por 175 USD (en oro de 14 quilates), lo que era una fortuna para la época.
Eterna lanza el reloj Kon-Tiki en conmemoración de la expedición de 1947, cuando el etnógrafo noruego Thor Heyerdahl, junto con otros cinco científicos, recorrió 8.000 km desde Perú hasta el archipiélago polinesio de Tuamotu, con el objetivo de demostrar que los habitantes de la Polinesia provenían de Sudamérica y no de Oriente.
Eterna KonTiki:
la historia del reloj inspirado en la expedición de 1947
El Eterna KonTiki es uno de los pocos relojes cuya historia está ligada directamente a una expedición real.
Su origen se remonta a 1947, cuando el explorador noruego Thor Heyerdahl lideró la famosa expedición Kon-Tiki, una travesía de más de 8.000 kilómetros por el océano Pacífico a bordo de una balsa construida con técnicas precolombinas.
La expedición Kon-Tiki (1947)
En abril de 1947, Heyerdahl y cinco compañeros partieron desde Perú para demostrar su teoría de que antiguos pueblos sudamericanos podrían haber llegado a la Polinesia navegando sobre balsas de madera.
La balsa Kon-Tiki, construida con troncos de balsa y materiales tradicionales, navegó durante 101 días hasta alcanzar el atolón de Raroia, en la Polinesia Francesa.
La expedición se convirtió en una sensación mundial y el documental sobre el viaje ganó el Óscar al mejor documental en 1951.
El papel de Eterna
Los miembros de la expedición llevaron relojes Eterna durante la travesía.
Los relojes resistieron:
La exposición continua al agua salada.
La humedad tropical extrema.
Los cambios de temperatura.
Los golpes y vibraciones de la navegación oceánica.
El éxito de los relojes durante la expedición dio a Eterna una poderosa historia de fiabilidad en condiciones extremas.
Nacimiento del Eterna KonTiki
Para conmemorar aquella aventura, Eterna lanzó en 1958 la colección KonTiki, bautizada en honor a la expedición de Heyerdahl.
Las primeras versiones incorporaban características orientadas a la robustez:
Cajas resistentes al agua.
Esferas de gran legibilidad.
Movimientos automáticos de alta calidad.
Construcción preparada para actividades náuticas y exploración.
El símbolo de los cinco puntos
Una de las señas de identidad de Eterna es su logotipo de cinco esferas.
Estas cinco esferas representan los rodamientos de bolas que Eterna introdujo en 1948 para el rotor de los movimientos automáticos, una innovación que mejoró la eficiencia y durabilidad de los relojes automáticos y que influyó en toda la industria relojera.
El KonTiki Super
En los años sesenta apareció el KonTiki Super, una versión aún más robusta destinada a actividades extremas.
Bisel de inmersión.
Mayor resistencia al agua.
Caja reforzada.
Diseño claramente deportivo.
El triángulo de doce índices
Muchos modelos KonTiki modernos conservan un detalle histórico muy reconocible:
Los doce marcadores triangulares alrededor de la esfera.
Estos elementos decorativos evocan la arquitectura y los motivos inspirados en la cultura polinesia asociados a la expedición original.
El KonTiki actual
La colección KonTiki sigue siendo el modelo más emblemático de Eterna. unque los relojes actuales incorporan materiales modernos, zafiro y movimientos contemporáneos, mantienen el vínculo con la aventura de 1947.
Importancia histórica
El Eterna KonTiki es importante porque:
Está vinculado a una de las expediciones más famosas del siglo XX.
Representa la edad dorada de la exploración científica y marítima.
Conmemora una prueba real de resistencia en condiciones extremas.
Une dos hitos de Eterna: la expedición Kon-Tiki y la innovación de los movimientos automáticos con rodamientos de bolas.
Por ello, el Eterna KonTiki ocupa un lugar especial en la relojería: no nació de una campaña de marketing, sino de una aventura histórica que capturó la imaginación del mundo entero.
El Shanghai A581 fue el modelo que demostró al mundo que China podía fabricar relojes mecánicos de precisión de forma masiva.
Año de lanzamiento:
1958 (basado en prototipos de 1955).
Fue el primer reloj fabricado en serie en la República Popular China. Antes de este modelo, los relojes eran artículos de lujo importados.
El primer ministro Zhou Enlai compró uno y lo usó durante años, y se dice que el propio Mao Zedong lo portaba con orgullo, lo que disparó su popularidad.
En aquella época, poseer un A581 era el símbolo máximo de estatus.
Movimiento:
Calibre de cuerda manual con 17 rubíes.
Inspiración:
Se basó en gran medida en el movimiento suizo AS 1187/1194.
Resistencia:
Fue diseñado para ser extremadamente robusto y fácil de reparar, ideal para las condiciones de la China de los años 50.
Frecuencia:
Operaba a 18,000 alternancias por hora (vibraciones), el estándar de la época.
Caja:
Generalmente de 34mm a 35mm, un tamaño pequeño para los estándares actuales pero el estándar de oro de la época (reloj de vestir).
Esfera:
Lo más distintivo es el logotipo de "Shanghai" escrito en caligrafía china en la parte superior.
Tapa trasera:
Suele llevar grabado el logo de la marca y el número de modelo.
Variantes:
Existen docenas de variantes de esferas (con números arábigos, con índices tipo flecha, con diferentes texturas), lo que lo hace un campo fascinante para coleccionistas.
Corum presenta el reloj, Chapeau Chinois, inspirado en el clásico sombrero cónico de los campesinos chinos.
Corum Chapeau Chinois (Chinese Hat):
el reloj inspirado en el sombrero cónico asiático
El Corum Chapeau Chinois ("Sombrero Chino") fue presentado en 1958, apenas tres años después de la fundación de Corum.
Se convirtió en uno de los primeros relojes que definieron la identidad de la marca:
Diseños atrevidos, poco convencionales y claramente diferenciados de la relojería suiza tradicional.
El origen del diseño
La inspiración provenía del clásico sombrero cónico de bambú o paja utilizado durante siglos en China y en otras regiones de Asia Oriental y Sudoriental.
Corum reprodujo esta forma mediante un bisel ancho y elevado que recordaba el perfil de dicho sombrero visto de lado.
Una apuesta audaz para su época
A finales de los años cincuenta, la mayoría de los relojes suizos seguían diseños muy conservadores. René Bannwart, fundador de Corum, quiso diferenciar la marca mediante creaciones originales y artísticas.
El Chapeau Chinois despertó gran curiosidad entre el público por su aspecto inusual y ayudó a posicionar a Corum como una manufactura capaz de combinar relojería y diseño creativo. La propia marca lo considera uno de sus primeros modelos icónicos.
Características del reloj original
El modelo original era principalmente un reloj femenino y destacaba por:
Caja de oro elegante y compacta.
Bisel ancho con forma de sombrero cónico.
Esfera pequeña integrada en el centro.
Movimiento mecánico miniaturizado.
Diseño concebido más como joya que como reloj herramienta.
El impacto en la historia de Corum
El éxito del Chapeau Chinois confirmó la estrategia de Corum de crear relojes fuera de lo convencional. Después llegarían otras creaciones igualmente singulares:
Golden Tube (1957).
Coin Watch (1964).
Romvlvs (1966).
Golden Bridge (1980).
Bubble (2000).
Muchos historiadores de la relojería consideran que el Chapeau Chinois fue uno de los primeros ejemplos de "reloj-objeto", donde el diseño artístico tenía tanta importancia como la indicación de la hora.
Reedición moderna
Para celebrar el legado de sus diseños históricos, Corum reeditó el Chapeau Chinois en 2010 dentro de las celebraciones de su 55.º aniversario.
La reedición mantuvo la silueta característica del modelo de 1958, incorporando acabados y técnicas contemporáneas.
Fue uno de los primeros iconos de Corum.
Refleja la creatividad extrema de la marca desde sus inicios.
Es un raro ejemplo de inspiración directa en la cultura asiática dentro de la relojería suiza de los años cincuenta.
Anticipó la filosofía que haría famosa a Corum:
Crear relojes que fueran tanto piezas de arte como instrumentos para medir el tiempo.
Hoy, el Corum Chapeau Chinois de 1958 es una pieza poco común y muy apreciada por coleccionistas de relojería vintage, especialmente aquellos interesados en los diseños más originales y audaces del siglo XX.
Primer reloj Royal de Orient.
Gama mal alta del la marca, tanto en calibres y terminaciones en sus relojes.
Royal Orient
el primer gran reloj de lujo de Orient
El Royal Orient, lanzado en 1959, representó la entrada de Orient en la alta relojería japonesa.
Fue concebido como el modelo insignia de la marca, situándose por encima de las gamas Orient Star y Dynamic, con el objetivo de competir con los mejores relojes japoneses de la época, como el Seiko Lord Marvel.
El nacimiento de la gama más exclusiva
Durante los años cincuenta, Orient había logrado consolidarse gracias a relojes fiables y asequibles.
Sin embargo, la compañía quería demostrar también su capacidad técnica y de acabado.
Por ello presentó el Royal Orient, una colección destinada al segmento premium del mercado japonés
. La propia Orient considera al Royal Orient uno de los hitos fundamentales de su historia, y en sus cronologías oficiales lo identifica como el origen de su línea de mayor prestigio.
Características del primer Royal Orient
Movimiento mecánico de alta calidad con 19 rubíes.
Resistencia al agua, una característica avanzada para finales de los años cincuenta.
Cajas y esferas con acabados superiores al estándar de la marca.
Controles de calidad más estrictos.
Producción relativamente limitada.
El equivalente de Grand Seiko dentro de Orient
Entre los coleccionistas japoneses, el Royal Orient suele considerarse el equivalente de lo que Grand Seiko representa para Seiko:
La máxima expresión técnica y estética de la marca.
En foros especializados y comunidades de coleccionistas se describe frecuentemente como la línea destinada a exhibir los mejores movimientos y acabados que Orient era capaz de fabricar.
A lo largo de las décadas, Royal Orient incorporó:
Movimientos de mayor precisión.
Indicadores de reserva de marcha.
Acabados artesanales.
Pulidos de alta calidad.
Materiales nobles como oro y, en algunos modelos, metales preciosos.
En 2004, Orient recuperó oficialmente el nombre Royal Orient, inspirándose directamente en el modelo original de 1959.
Esta nueva generación se convirtió nuevamente en la cúspide del catálogo de la marca.
Fue el primer reloj de lujo de Orient.
Marcó la entrada de la marca en la relojería de alta gama.
Demostró la capacidad de Orient para fabricar movimientos y acabados de primer nivel.
Se convirtió en el antecesor de todos los Royal Orient posteriores y en una de las piezas más buscadas por los coleccionistas de relojería japonesa vintage.
Muchos aficionados consideran al Royal Orient 1959 una pieza histórica comparable, dentro de Orient, a lo que los primeros Grand Seiko representan para Seiko:
El momento en que la marca decidió competir en la máxima categoría de la relojería japonesa.
El maestro relojero Gerald Genta (1931-2011), diseña el reloj Constellation para la casa relojera Omega.
1960, esfera "pie-pan", agujas dauphine, calibre 551, calibre 34 mm.
Omega Constellation “Pie-Pan”
El icono de la elegancia según Gerald Genta
En 1959, Omega presentó una de las versiones más emblemáticas de su colección Constellation:
el famoso Constellation Pie-Pan, un reloj que muchos historiadores atribuyen al joven diseñador Gérald Genta (1931-2011), quien años más tarde crearía iconos como el Audemars Piguet Royal Oak (1972) y el Patek Philippe Nautilus (1976).
Aunque la documentación histórica sobre la autoría exacta del diseño sigue siendo objeto de debate entre especialistas, Genta siempre fue asociado con el desarrollo estético de algunos Constellation de finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.
El nacimiento de la esfera "Pie-Pan"
La característica más famosa del reloj era su esfera denominada "Pie-Pan".
El nombre proviene de su parecido con un molde para tartas invertido:
La parte central de la esfera es plana, mientras que el borde exterior desciende en facetas anguladas hacia los índices horarios.
Mayor profundidad visual.
Mejor legibilidad de los índices aplicados.
Una apariencia sofisticada y tridimensional.
Hoy es uno de los diseños de esfera más reconocibles de toda la relojería vintage.
Las agujas Dauphine
Otro rasgo distintivo eran las elegantes agujas Dauphine, pulidas y facetadas.
Estas agujas reflejaban la luz de forma excepcional y reforzaban el carácter refinado del reloj, convirtiéndose en un elemento clásico de los Constellation de la época.
La caja de 34 mm
El modelo utilizaba una caja de aproximadamente 34 mm, considerada elegante y perfectamente proporcionada para finales de los años cincuenta.
Aunque hoy pueda parecer pequeña frente a los estándares modernos, era una medida habitual en los relojes de lujo de la época.
El calibre 551
En los primeros años de la década de 1960 muchos Constellation Pie-Pan equiparon el legendario calibre Omega 551.
Movimiento automático.
24 rubíes.
Frecuencia de 19.800 alternancias por hora.
Certificación cronómetro.
Excelente precisión y fiabilidad.
El calibre 551 pertenece a la prestigiosa familia de movimientos 500 de Omega, considerada una de las mejores generaciones mecánicas fabricadas por la marca.
El observatorio de Ginebra
Como todos los Constellation, el reloj lucía en el fondo de caja el célebre medallón del Observatorio de Ginebra rodeado por ocho estrellas.
Las estrellas simbolizan los récords de precisión obtenidos por Omega en concursos cronométricos celebrados en observatorios suizos durante las décadas de 1930 y 1940.
El Omega Constellation Pie-Pan de 1959 ocupa un lugar privilegiado en la historia de la relojería porque:
Representa la edad de oro de los cronómetros automáticos de Omega.
Introdujo una de las esferas más famosas jamás diseñadas.
Popularizó las elegantes agujas Dauphine en la colección Constellation.
Montó movimientos legendarios como el calibre 551.
Está asociado al talento creativo de Gérald Genta en los inicios de su carrera.
Para muchos coleccionistas, el Constellation Pie-Pan de 1959-1960 es el reloj de vestir Omega más representativo del siglo XX y una de las piezas vintage más elegantes jamás producidas por la manufactura de Biel.
Antes de llegar al espacio, el Heuer 2915A no era un reloj de lujo, sino una herramienta industrial y deportiva. Heuer era, en ese momento, el líder mundial en cronometraje de eventos deportivos y pruebas de ingeniería.
Diseño funcional:
Fue diseñado para ser operado con una sola mano.
A diferencia de un reloj de pulsera, su corona superior servía tanto para dar cuerda como para iniciar/detener el cronometraje.
Legibilidad:
Su esfera blanca con grandes números negros buscaba la máxima claridad visual en condiciones de estrés o movimiento.
El modelo 2915A se distinguía por su configuración de dos registros:
Esfera principal:
Medía los segundos (60 segundos por vuelta).
Subesfera superior:
Un contador de 12 horas o 30 minutos (según la variante específica), esencial para misiones de larga duración.
Mecanismo:
Utilizaba calibres mecánicos de alta frecuencia para asegurar que la aguja no saltara ante vibraciones, algo crucial en el despegue de un cohete Atlas.
El reloj no llegó a la NASA por un contrato comercial, sino por su reputación de robustez.
Para la misión de John Glenn, el reloj sufrió una modificación histórica:
La montura:
Se le retiró la cadena o el soporte de mano habitual.
Bandas de lona:
Se añadieron largas cintas de nailon y velcro para que pudiera ajustarse sobre la manga del traje espacial Navy Mark IV.
Uso como "Back-up":
Su función técnica era servir de respaldo manual para cronometrar las ráfagas de los cohetes de frenado (retro-rockets) si el reloj automático de la cápsula fallaba.
Durante décadas, hubo cierta confusión sobre qué reloj exacto llevó Glenn.
Muchos pensaban que era un reloj de pulsera convencional.
No fue hasta que se analizaron las fotos de archivo y el equipo devuelto al Smithsonian que se confirmó que era un cronómetro de mano Heuer modificado.
Este descubrimiento permitió a TAG Heuer reclamar su lugar como la primera marca suiza en el espacio, un título que Breitling y Omega también disputaban bajo diferentes categorías (reloj de pulsera vs. cronómetro).
Hoy en día, el diseño del 2915A es la base estética de la colección Heritage de TAG Heuer.
Sus rasgos (esfera blanca limpia, números negros minimalistas y agujas delgadas) se consideran el estándar de oro del diseño funcionalista suizo de mediados de siglo.
Corum empezo su relación con el mundo de la vela con la creación del modelo Admiral’s Cup, por el Royal Ocean Racing Club.
Esta primera versión contaba con una caja cuadrada, uno de los primeros relojes herméticos con esta forma y una imagen muy alejada de la que, años después, convertiría el Admiral’s Cup en el buque insignia de Corum.
Corum Admiral’s Cup
El inicio de una leyenda náutica
En 1960, Corum presentó el primer Admiral's Cup, iniciando una relación que marcaría profundamente la identidad de la marca con el mundo de la vela y las regatas oceánicas.
El reloj fue creado como homenaje a la prestigiosa competición Admiral's Cup, organizada por el Royal Ocean Racing Club (RORC), una de las pruebas más importantes de la navegación de altura.
El origen: la Admiral's Cup
La Admiral's Cup nació en 1957 en Gran Bretaña para fomentar la competición internacional entre equipos de vela oceánica.
Con el tiempo se convirtió en el campeonato oficioso del mundo de regatas offshore y en una de las pruebas más prestigiosas del deporte náutico.
El primer Corum Admiral's Cup de 1960
A diferencia de los modelos actuales, el primer Admiral's Cup tenía un diseño muy elegante y discreto.
Caja cuadrada.
Construcción resistente al agua.
Estética de reloj de vestir.
Grabado artesanal de un velero en el fondo.
Inscripción "Admiral's Cup" en la tapa trasera.
Curiosamente, este primer modelo tenía poco parecido con el Admiral's Cup moderno.
Era más un homenaje elegante al ambiente de las regatas que un reloj deportivo para navegantes.
El vínculo de Corum con la vela
La colección permitió a Corum asociar permanentemente su imagen al universo náutico.
Con los años, la marca desarrolló numerosos modelos inspirados en la navegación y patrocinó eventos relacionados con la vela.
La gran transformación de 1983
La versión que hizo mundialmente famoso al Admiral's Cup apareció en 1983.
Caja dodecagonal (12 lados).
Bisel de doce facetas.
Índices sustituidos por las doce banderas náuticas del Código Internacional de Señales.
Imagen deportiva y fácilmente reconocible.
Estas banderas multicolores se convertirían en una de las señas de identidad más originales de toda la relojería suiza.
El Corum Admiral's Cup de 1960 ocupa un lugar destacado porque:
Fue el primer reloj náutico emblemático de Corum.
Estableció la relación histórica de la marca con la vela.
Rindió homenaje a una de las competiciones más prestigiosas del mundo marítimo.
Dio origen a una colección que continúa siendo uno de los pilares de Corum más de seis décadas después.
Para los coleccionistas, el modelo cuadrado de 1960 es especialmente interesante porque representa el punto de partida de una saga relojera que acabaría convirtiéndose en uno de los diseños náuticos más reconocibles del siglo XX.
Lanzamiento del calibre Accutron Bulova, cuya patente fue presentada en 1953.
El Diapasón (1953-1960)
Lo más curioso de su origen es que no fue diseñado para ser vendido así.
Originalmente, Bulova envió modelos de exhibición a las joyerías con la esfera (el dial) removida para que los vendedores pudieran explicar a los clientes cómo funcionaba el nuevo mecanismo electrónico de diapasón.
A diferencia de los relojes de la época, el Accutron no tenía volante ni espiral.
En su lugar, utilizaba un diapasón (tuning fork) accionado por electroimanes.
La Batería:
Envía energía a un circuito con un transistor (el primero en un reloj comercial).
Los Electroimanes:
Estos pulsan el diapasón de metal.
La Vibración ( la frecuencia):
El diapasón vibra 360 veces por segundo (360 Hz).
El Trinquete (Pawl Jewel):
Una joya diminuta en el extremo del diapasón "empuja" una rueda dentada tan pequeña que sus dientes son casi invisibles al ojo humano.
Esto convierte la vibración en el giro suave del segundero.
Fue el primer reloj donde el segundero se movía de forma fluida y continua, sin saltos perceptibles.
El sonido:
No hacía el clásico "tic-tac"; emitía un zumbido constante y melódico.
El segundero:
Precisión:
Bulova garantizaba una variación de apenas un minuto al mes, algo inaudito para un reloj de pulsera en 1960.
El Bulova Accutron Spaceview es, posiblemente, el reloj más icónico de la década de 1960 y un hito del diseño industrial.
La demanda del público:
Los clientes que entraban a las tiendas quedaban tan fascinados por ver las bobinas de cobre, las resistencias y el diapasón, que empezaron a pedir comprar los modelos de exhibición. Bulova, al notar esto, lanzó oficialmente el modelo "Spaceview".
Estética "Era Espacial":
Con su cristal de hexalite y la ausencia de esfera, parecía sacado de una película de ciencia ficción. Encajaba perfectamente con el optimismo tecnológico de la llegada del hombre a la Luna.
El segundero "barrido":
A diferencia de los relojes de cuarzo actuales (que saltan cada segundo) o los mecánicos (que vibran rápido), el segundero del Spaceview se desliza con una suavidad absoluta, impulsado por el zumbido de 360 Hz del diapasón.
Legado en la Luna:
Aunque Omega ganó la carrera para estar en la muñeca de los astronautas, la tecnología Accutron del Spaceview estaba en los paneles de instrumentos de los módulos lunares de la NASA debido a su resistencia a las fuerzas G y cambios de temperatura.
El diseño destaca por su minimalismo absoluto.
La esfera:
Muy limpia, con índices finos y alargados que priorizan la legibilidad.
La tipografía:
Los números fueron diseñados específicamente por él (fíjate en el número 4, es muy característico).
La forma:
La caja suele ser muy delgada con un cristal ligeramente abombado, lo que le da un aspecto atemporal que no ha pasado de moda desde 1961.
Dentro de esta colección, que se sigue fabricando hoy en día respetando los planos originales de 1961, existen diferentes variantes según sus funciones:
Max Bill Handaufzug:
El modelo de carga manual (el más fiel al tamaño original de los años 60, que era de 34 mm).
Max Bill Automatic:
El modelo con movimiento automático y un tamaño ligeramente mayor.
Max Bill Chronoscope:
La versión cronógrafo (que añade esferas para medir tiempos), adaptando el minimalismo de Bill a una complicación más compleja.
Max Bill Damen:
La versión diseñada específicamente para mujer.
Si alguna vez tienes uno en la mano o lo ves en un museo, busca estos tres detalles que confirman que es un diseño auténtico de Max Bill:
El número 4:
Max Bill diseñó una tipografía específica donde el número 4 tiene una forma muy puntiaguda y geométrica, casi como una horca invertida.
El cristal abombado:
Originalmente de plexiglás (un tipo de plástico), que le da una calidez y unos reflejos que un cristal plano no tiene.
La firma:
En los modelos modernos, la firma de Max Bill y el año del diseño suelen aparecer grabados en la tapa trasera del reloj.
El nombre deriva de Diamond (Diamante, representando la dureza) y Star (Estrella, representando el brillo).
El primer reloj del mundo a prueba de arañazos.
En una época donde casi todos los relojes eran de oro o acero (materiales que se rayan con facilidad), Rado rompió el molde utilizando carburo de tungsteno y cristal de zafiro. Su diseño de "escudo" u óvalo masivo no era solo estética; era una armadura para proteger el mecanismo.
Antes del DiaStar, los relojes se fabricaban de oro o acero, materiales que se rayaban y perdían su brillo con facilidad. Rado quería crear un reloj que luciera tan nuevo después de 50 años como el día en que se compró.
La Innovación:
Rado fue pionero en el uso de metal duro (carburo de tungsteno) para la caja y cristal de zafiro para el vidrio. Esto fue revolucionario en 1962, ya que el cristal de zafiro aún no era un estándar en la industria.
El Nombre:
El nombre deriva de Diamond (Diamante, representando la dureza) y Star (Estrella, representando el brillo).
El DiaStar tiene una estética polarizante ("o lo amas o lo odias") que se ha mantenido prácticamente inalterada durante más de 60 años.
La Forma:
Presenta una distintiva caja ancha, ovalada y similar a un escudo, sin un bisel diferenciado.
Esta forma era originalmente funcional: era la mejor manera de moldear el carburo de tungsteno, un material difícil de mecanizar.
El Material:
La caja es excepcionalmente pesada y tiene un pulido de espejo profundo, casi metálico oscuro (gunmetal), que es casi imposible de rayar.
El Cristal:
Muchos DiaStars cuentan con cristales de zafiro facetados (cortes verticales o tipo diamante) que capturan la luz de manera única.
El Ancla:
Como en todos los relojes automáticos de Rado, el pequeño logo del ancla en la esfera gira libremente con el movimiento de tu muñeca.
Puede ser confuso navegar por el mercado porque Rado todavía produce el reloj hoy en día, aunque la convención de nombres ha cambiado.
Característica
Vintage (1962–1990s)
Moderno (2000s–Presente)
Nombre
Explícitamente marcado como "DiaStar" en la esfera.
A menudo comercializado como "The Original".
Luminiscencia
Tritio (T-Swiss-T), a menudo envejecido a un tono amarillo.
Super-LumiNova.
Movimiento
Movimientos antiguos AS o ETA.
ETA moderno o Powermatic 80 (80 horas de reserva).
Tapa Trasera
A menudo presentaba el logo del caballito de mar.
Generalmente presenta el logo moderno de Rado.
El Captain Cook es una de las historias de "resurrección" más exitosas de la relojería moderna. Aunque hoy es el modelo más vendido de Rado, durante décadas fue casi un mito olvidado.
Lanzado originalmente en 1962 (el mismo año que el DiaStar), fue nombrado en honor al explorador británico del siglo XVIII, James Cook.
Estaba diseñado para ser un reloj de buceo profesional, pero en su momento solo se fabricaron unas 8,000 unidades, lo que lo convirtió en una pieza de colección extremadamente rara.
En 2017, Rado decidió relanzarlo respetando casi obsesivamente el diseño original, pero inyectándole su tecnología de materiales actual.
El Ancla Móvil y el Diseño:
Descubrir los detalles visuales que se mantienen desde 1962, como el pequeño logotipo del ancla que gira con el movimiento de tu muñeca.
Evolución de Materiales:
Ver cómo Rado transformó un reloj de acero antiguo en versiones modernas de bronce o cerámica de alta tecnología de una sola pieza (Monobloc).
Funcionalidad de Buceo:
Analizar sus capacidades técnicas actuales, como la resistencia al agua de hasta 300 metros y su bisel cóncavo de cerámica.
El reloj mas famoso en estar en el espacio, (no el primero), el cronógrafo Breitling Navitimer, creado en 1952.
El astronauta fue Scott Carpenter, abordo de la nave Aurora 7.
Breitling Navitimer (posteriormente llamado Cosmonaute Navitiner).
Primer reloj de pulsera con indicación de 24 horas.
El Breitling Navitimer Cosmonaute es, sin duda, uno de los capítulos más fascinantes de la carrera espacial.
Hay un detalle clave en lo que mencionas que hace a este reloj único: Scott Carpenter no se llevó un Navitimer estándar de la época.
Al ser piloto del programa Mercury, sabía perfectamente que en la oscuridad del espacio exterior se pierde la noción del día y de la noche, por lo que le pidió personalmente a Breitling una modificación crítica: una esfera de 24 horas.
En este dial, la aguja de las horas tarda un día entero en dar una sola vuelta, evitando que el astronauta confundiera, por ejemplo, las 6 de la mañana con las 6 de la tarde.
El 24 de mayo de 1962, a bordo de la cápsula Aurora 7, Carpenter orbitó la Tierra tres veces con su cronógrafo modificado en la muñeca, ganándose un puesto de honor en la historia como el primer cronógrafo suizo en el espacio.
El trágico final del reloj original
Aunque el vuelo fue un éxito, el destino del reloj original es bastante triste y envuelto en misterio:
El amerizaje:
Al regresar, la Aurora 7 amerizó a unos 400 kilómetros del punto previsto.
El daño por agua:
Carpenter tuvo que esperar en su balsa salvavidas durante horas hasta ser rescatado.
El Navitimer original no estaba diseñado para ser sumergible; el agua de mar se filtró en la caja y el movimiento quedó gravemente dañado por la corrosión.
Desaparición:
El reloj fue enviado de vuelta a los talleres de Breitling en Suiza para intentar repararlo o analizar los daños, pero en algún punto del proceso se le perdió la pista.
Hoy en día, el reloj espacial original de Carpenter sigue en paradero desconocido, considerado uno de los "santos griales" perdidos de la relojería.
El primer reloj de pulsera con las funciones de altímetro y barómetro.
Favre-Leuba FL251 con 50 horas de reserva de marcha.
Este modelo fue utilizado por Paul-Emile Victor en la expedición a la Antartida y Bonatti para conquistar Grandes Jorasses, en el macizo del Montblanc de los Alpes.
Lanzado originalmente en 1962, el Bivouac fue el primer reloj de pulsera mecánico con altímetro y barómetro aneroide.
Lo que hace:
Mide la altitud y la presión del aire.
Para quién era:
Alpinistas, exploradores y paracaidistas.
El hito:
Fue utilizado por leyendas como Paul-Émile Victor en la Antártida y por los primeros alpinistas que conquistaron los Alpes suizos, porque les permitía predecir tormentas (por la caída de presión) y saber a qué altura estaban.
Favre-Leuba revivió el modelo con el Raider Bivouac 9000.
Es el primer reloj mecánico capaz de medir altitudes de hasta 9.000 metros (toda la altura del Monte Everest y más).
Material:
Titanio (para compensar su gran tamaño).
Mecanismo:
Tiene una cápsula de cobre dentro que se expande y contrae según la presión del aire, moviendo la aguja roja indicadora. ¡Todo esto sin pilas ni electrónica!
En la escena inicial, en el casino Le Cercle, mientras Bond pronuncia su famosa frase "Bond, James Bond", lleva un reloj de vestir mucho más discreto:
Un Gruen Precision 510 de oro de 14 quilates con esfera clara.
Gruen Precision 510
El primer reloj de James Bond
El Gruen Precision 510, introducido alrededor de 1959, es uno de los relojes vintage estadounidenses más interesantes del siglo XX.
Aunque durante décadas pasó desapercibido, hoy es conocido mundialmente por ser considerado el primer reloj que aparece en pantalla en una película de James Bond.
Gruen y la línea Precision
La denominación "Precision" era reservada por Gruen para sus relojes de mayor calidad y precisión.
Desde los años 1920, la marca utilizó este nombre para identificar modelos con mejores acabados y movimientos superiores dentro de su catálogo.
A finales de los años cincuenta, cuando la histórica Gruen Watch Company atravesaba sus últimos años como gran fabricante independiente, apareció el calibre 510, uno de sus movimientos manuales más apreciados.
El calibre 510
Carga manual.
17 rubíes.
Pequeño segundero a las 6 horas.
Frecuencia de 18.000 alternancias por hora.
Reserva de marcha cercana a las 42–48 horas.
Construcción suiza de gran calidad.
La mayoría de los modelos tenían cajas de entre 33 y 34 mm, dimensiones típicas de los relojes elegantes de la época.
La conexión con James Bond
La fama moderna del Gruen Precision 510 proviene de la película "Dr. No" (1962).
Durante muchos años se creyó que el primer reloj de James Bond en el cine había sido el Rolex Submariner.
Sin embargo, investigadores especializados identificaron posteriormente un Gruen Precision 510 en varias escenas tempranas de Dr. No.
La teoría más aceptada es que se trataba del reloj personal de Sean Connery.
Además, algunos estudiosos sostienen que el mismo reloj apareció también en otras películas de la era Connery, incluyendo From Russia with Love, Goldfinger, You Only Live Twice y Diamonds Are Forever.
El Precision 510 encarna perfectamente la estética de finales de los años cincuenta:
Esfera limpia y elegante.
Segundero subsidiario a las 6.
Índices aplicados.
Caja delgada de estilo "dress watch".
Asas refinadas y proporciones clásicas.
Fue uno de los últimos grandes movimientos desarrollados por Gruen.
Representa la relojería clásica estadounidense-suiza de los años cincuenta.
Es considerado por muchos coleccionistas el primer reloj de James Bond en la gran pantalla.
Sigue siendo una alternativa asequible frente a otros relojes históricos asociados a Bond.
El Gruen Precision 510 de 1959 es una pieza de enorme interés histórico: discreta, elegante y vinculada al nacimiento cinematográfico de uno de los personajes más famosos de todos los tiempos.
Este es el reloj que Sean Connery lleva durante casi toda la película.
Es el modelo conocido por los coleccionistas como "Big Crown" (Corona Grande), debido al tamaño de su corona de remontuar y a que no tiene protectores laterales.
Rolex Submariner Ref. 6538 (1962)
El auténtico "James Bond Submariner"
Aunque la referencia 6538 fue fabricada aproximadamente entre 1955 y 1959, alcanzó la inmortalidad en 1962 cuando apareció en la película Dr. No, la primera aventura cinematográfica de James Bond interpretado por Sean Connery.
Por ello, cuando se habla del Submariner 6538, muchos coleccionistas lo asocian más con 1962 que con su año real de producción.
El "Big Crown"
La característica más famosa del 6538 era su enorme corona de 8 mm, que le dio el apodo de "Big Crown".
Corona sobredimensionada de 8 mm.
Ausencia de protectores de corona.
Caja Oyster de aproximadamente 38-39 mm.
Bisel giratorio para inmersión.
Resistencia al agua de 200 metros.
Esfera negra con impresión dorada ("gilt dial").
James Bond y Sean Connery
El 6538 pasó de ser una herramienta para submarinistas a convertirse en un icono cultural gracias a Sean Connery.
En Dr. No (1962) aparece claramente en la muñeca de Bond y continuó utilizándose en:
From Russia with Love (1963)
Goldfinger (1964)
Thunderball (1965)
Esta asociación convirtió al reloj en el primer gran símbolo relojero de James Bond.
Un reloj militar y profesional
Antes de su fama cinematográfica, el 6538 ya gozaba de prestigio entre buceadores profesionales e incluso algunas unidades fueron suministradas a servicios de la Marina británica durante la década de 1950.
El calibre
La referencia 6538 montaba movimientos automáticos Rolex de la familia 1030, reconocidos por su robustez y precisión.
Estos movimientos ayudaron a consolidar la reputación del Submariner como una herramienta profesional fiable tanto en superficie como bajo el agua.
Hoy el Rolex Submariner Ref. 6538
Es uno de los primeros Submariner de la historia.
Introdujo la legendaria configuración "Big Crown".
Fue el reloj de James Bond en la era Sean Connery.
Representa la esencia del reloj-herramienta de los años cincuenta.
Es una de las referencias más escasas y valiosas del coleccionismo Rolex.
Para muchos aficionados, el Rolex Submariner 6538 es el reloj de buceo más influyente jamás creado: una combinación perfecta de aventura, elegancia y herencia cinematográfica que definió la imagen del reloj.
El Heuer Carrera fue lanzado por Jack Heuer, bisnieto del fundador de la marca.
El nombre "Carrera" fue inspirado por la Carrera Panamericana, una peligrosa carrera automovilística en México que se corrió en los años 50.
Se caracterizaba por una esfera limpia y minimalista, con contadores bien definidos y sin elementos superfluos, ideal para una lectura rápida durante la conducción.
Movimientos mecánicos Valjoux y Lemania impulsaban los primeros modelos.
Heuer Carrera (1963)
El cronógrafo que redefinió la relojería deportiva
En 1963, Jack Heuer, bisnieto de Edouard Heuer (fundador de la marca en 1860), presentó el Heuer Carrera, un cronógrafo diseñado específicamente para pilotos de competición.
Con el tiempo se convertiría en uno de los relojes más influyentes y reconocibles de la historia del automovilismo.
El origen del nombre "Carrera"
La inspiración surgió cuando Jack Heuer escuchó hablar de la legendaria Carrera Panamericana México, una peligrosa competición automovilística celebrada entre 1950 y 1954.
Heuer quedó fascinado por la fuerza y simplicidad de la palabra "Carrera", que en español significa tanto "carrera automovilística" como "trayectoria".
Decidió registrar el nombre y utilizarlo para un nuevo cronógrafo deportivo.
Jack Heuer observó que muchos cronógrafos de la época eran difíciles de leer durante la conducción.
Su objetivo fue crear un reloj con:
Máxima legibilidad.
Esfera limpia y despejada.
Escalas claramente diferenciadas.
Cronometraje intuitivo.
Diseño elegante para uso diario.
La referencia 2447
El primer Carrera fue la referencia 2447
Caja de acero inoxidable de 36 mm.
Cristal abombado.
Escala de segundos periférica.
Contadores perfectamente equilibrados.
Largas asas facetadas.
Cronógrafo de carga manual.
La limpieza visual de la esfera era algo excepcional para la época.
El movimiento
Los primeros Carrera utilizaban el legendario Valjoux 72, aunque también existieron variantes con movimientos Valjoux 92.
Características del Valjoux 72:
Cronógrafo de rueda de pilares.
Carga manual.
Alta fiabilidad.
Arquitectura utilizada por numerosos cronógrafos históricos de prestigio.
Relación con el automovilismo
Durante las décadas de 1960 y 1970, Heuer fortaleció su vínculo con el deporte motor:
Cronómetros para circuitos.
Equipamiento de cronometraje profesional.
Patrocinio de equipos de competición.
Colaboraciones con pilotos legendarios.
El Carrera se convirtió en el reloj que mejor representaba esta conexión con las carreras.
En 1969, Heuer lanzó el Carrera Chronomatic, una de las primeras generaciones de cronógrafos automáticos del mundo.
Décadas más tarde, tras la creación de TAG Heuer en 1985, el Carrera siguió siendo la colección más importante de la marca.
El Heuer Carrera de 1963 es considerado una obra maestra porque:
Fue diseñado personalmente por Jack Heuer.
Introdujo nuevos estándares de legibilidad para cronógrafos.
Se convirtió en un símbolo del automovilismo internacional.
Es uno de los diseños más puros y equilibrados de la relojería deportiva.
Sigue formando parte del catálogo de la marca más de 60 años después.
Para muchos coleccionistas, el Heuer Carrera 2447 de 1963 es al cronógrafo lo que el Rolex Submariner es al reloj de buceo: un diseño fundacional cuya influencia continúa vigente en la relojería contemporánea.
El primer modelo que inauguró esta serie fue el
Seiko Sportmatic 5.
Fue una revolución en su momento porque buscaba ofrecer un reloj mecánico de alta calidad, robusto y asequible para los jóvenes de los años 60.
En 1963, Seiko lanzó el Sportmatic 5.
Fue el primer reloj en Japón que ofrecía una complicación de día y fecha en una sola ventana.
Su diseño era revolucionario porque movió la corona a las 4 en punto, escondiéndola un poco para enfatizar que, al ser automático, el usuario no necesitaba darle cuerda manualmente.
La Seiko 5 es probablemente la línea de relojes automáticos más icónica del mundo.
El "5" no es solo un número al azar; representa los cinco atributos clave que Seiko prometió en los años 60.
Seiko Sportmatic 5
El nacimiento de la legendaria serie Seiko 5
En 1963, Seiko lanzó el Seiko Sportmatic 5, el reloj que dio origen a una de las colecciones más exitosas de la historia de la relojería: la serie Seiko 5.
Fue el primer reloj automático japonés en incorporar simultáneamente indicación de día y fecha en una misma ventana, una característica muy avanzada para la época.
El origen del nombre "5"
Representaba cinco características fundamentales que Seiko prometía en todos los relojes de la colección:
Movimiento automático.
Indicación de día y fecha.
Resistencia al agua.
Corona protegida o situada a las 4 horas.
Caja y brazalete robustos y duraderos.
Algunos historiadores señalan que en los primeros años Seiko también asociaba el "5" a innovaciones técnicas como el sistema antichoque Diashock y el muelle Diaflex, elementos que contribuían a la fiabilidad del reloj.
Una revolución en los años 60
El Sportmatic 5 fue concebido para ofrecer un reloj mecánico fiable, moderno y asequible a una nueva generación de usuarios.
Calendario día-fecha integrado.
Movimiento automático.
Sistema antichoque Diashock.
Construcción resistente al agua.
Excelente legibilidad.
Precio accesible.
El éxito fue inmediato y el modelo se convirtió en uno de los mayores superventas de la industria relojera japonesa.
El famoso "Magic Lever"
Uno de los secretos del éxito del Seiko 5 fue el sistema de carga automática Magic Lever, desarrollado originalmente por Seiko en 1959 y perfeccionado para la nueva serie.
Este mecanismo permitía aprovechar de forma muy eficiente cualquier movimiento de la muñeca para cargar el muelle real, utilizando menos piezas que muchos sistemas suizos de la época.
Gracias a ello, Seiko pudo fabricar relojes automáticos fiables y económicos.
La expansión mundial
Tras los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, la reputación internacional de Seiko creció enormemente.
Las exportaciones del Seiko 5 se dispararon y, según datos históricos del Museo Seiko, en 1966 las exportaciones de la serie superaron el número total de relojes automáticos producidos en toda Suiza.
Nacimiento del Seiko 5 Sports
En 1968, Seiko amplió la familia con el Seiko 5 Sports, una versión más deportiva que incorporaba:
Mayor resistencia al agua.
Cristal reforzado.
Agujas e índices luminiscentes.
Diseño orientado a actividades deportivas.
La mayoría de los Seiko 5 modernos tienen cristal Hardlex (un mineral endurecido propiedad de Seiko). Es más resistente que el vidrio normal, pero no tanto como el zafiro de los relojes de lujo.
La serie Seiko 5 es considerada una de las líneas de relojes automáticos más importantes jamás creadas porque:
Democratizó el reloj automático de calidad.
Introdujo innovaciones técnicas accesibles para el gran público.
Se ha fabricado de forma continua durante más de seis décadas.
Ha servido como puerta de entrada a la relojería mecánica para millones de aficionados.
Desde 2019, Seiko renovó la línea.
Estos modelos reemplazaron al legendario SKX y se centran más en el estilo "Sport".
Calibre:
Utilizan el 4R36, que permite "remonte manual" (darle cuerda con la corona) y "hacking" (detener el segundero para ponerlo en hora exacta).
Sports Style:
El diseño clásico de buceo (aunque con resistencia de 100m, no apto para buceo profesional).
Dress Style:
Sin bisel giratorio, más limpio y elegante.
Field Style:
Estética militar, robustos y muy legibles.
GMT:
La adición más reciente y exitosa, que permite ver dos zonas horarias a la vez.
Todavía se encuentran, aunque muchos están descatalogados.
Son más pequeños (37mm - 38mm) y extremadamente económicos.
El Seiko Sportmatic 5 de 1963
Creó una filosofía de relojería basada en la fiabilidad, la funcionalidad y la accesibilidad que sigue vigente más de 60 años después.
Deep Blue uno de los primeros relojes de buceo.
Deep Blue
El Deep Blue aparece en 1964 como uno de los primeros divers modernos de Favre-Leuba y uno de los primeros relojes de buceo suizos con especificaciones realmente serias para la época.
Resistencia al agua de 200 metros, muy avanzada en los años 60
Enfoque en uso profesional submarino
Diseño robusto tipo herramienta, no reloj de vestir
Legibilidad optimizada para condiciones de baja luz
Espíritu “todo terreno” (el lema de la marca era algo cercano a “The Swiss watch for all climates”)
El Jenny Caribbean 1000, patente "MONOBLOC Triple Safe".
El primer reloj de 1000 m el Jenny, Caribbean 1000.
El dial era plata, naranja, amarillo y azul.
Caja de 40 mm de una pieza cristal acrílico 5mm, la corona atornillada con sellos triples.
El reloj tenía un bisel de descompresión, que permitía a los buceadores realizar las paradas de descompresión.
Jenny Caribbean 1000 y la patente “MONOBLOC Triple Safe”
Presentado en 1964, el Jenny Caribbean 1000 fue uno de los primeros relojes de buceo comerciales capaces de garantizar una estanqueidad de 1.000 metros, una cifra extraordinaria para su época.
Su éxito se basó en la innovadora construcción patentada “MONOBLOC Triple Safe”, desarrollada por Jenny & Cie. S.A. y protegida por la patente suiza Brev. 5292/68.
La caja monobloque, mecanizada a partir de una sola pieza de acero, eliminaba el fondo desmontable tradicional, uno de los puntos más vulnerables a las filtraciones.
El acceso al movimiento se realizaba por la parte frontal, mediante un bisel roscado que comprimía el cristal y un sistema de tres juntas de estanqueidad, mientras que la corona también incorporaba múltiples sellos de protección. Esta arquitectura permitía una resistencia al agua excepcional para la década de 1960.
Además de su revolucionaria caja, el Caribbean 1000 incorporó posteriormente un bisel patentado con escala de descompresión destinado a los buceadores profesionales, consolidando la reputación de Jenny como uno de los grandes innovadores de la relojería subacuática.
La tecnología Caribbean fue utilizada no solo por Jenny, sino también por otras marcas como Aquadive, Doxa, Fortis, Philip Watch y Ollech & Wajs, convirtiendo la patente Triple Safe en una de las soluciones técnicas más influyentes de la relojería de buceo de los años sesenta.
El Crown Chronograph fue diseñado desde cero y marcó el comienzo de la fabricación de relojes de pulsera cronógrafo de Seiko.
Presentado en 1964, el Seiko Crown Chronograph marcó un hito en la historia de la manufactura japonesa al convertirse en el primer reloj de pulsera cronógrafo producido por Seiko.
Diseñado íntegramente desde cero, supuso el inicio de la larga tradición de cronógrafos de la marca.
Equipado con un movimiento de cuerda manual y una función de cronógrafo de un solo pulsador, permitía medir intervalos de hasta un minuto mediante una aguja central trotadora.
Aunque sencillo en comparación con los cronógrafos posteriores, destacó por su fiabilidad, legibilidad y facilidad de uso.
El lanzamiento del Crown Chronograph coincidió con un momento clave para Japón y para Seiko:
los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, evento que impulsó importantes avances en cronometraje deportivo y consolidó la reputación internacional de la firma.
El Crown Chronograph sentó las bases para el desarrollo de los cronógrafos Seiko de las décadas siguientes, culminando en innovaciones tan relevantes como el Seiko 6139, uno de los primeros cronógrafos automáticos del mundo, presentado en 1969.
La casa relojera Corum, lanza el modelo el reloj moneda lanzado, con su movimiento ultra fino alojado dentro de una moneda de oro de 20 $.
Este modelo ha sido utilizado por varios presidentes americanos y por eminentes personalidades.
En 1964, la casa relojera Corum presentó uno de los relojes más originales y reconocibles de la relojería del siglo XX: el Coin Watch o Reloj Moneda.
Su innovador concepto consistía en alojar un movimiento ultrafino dentro de una auténtica moneda de oro estadounidense de 20 dólares “Double Eagle”, dividida cuidadosamente en dos partes para formar la caja del reloj.
El desafío técnico radicaba en integrar un mecanismo de reducido espesor sin alterar la apariencia exterior de la moneda.
Para ello, Corum recurrió a movimientos ultrafinos de alta calidad, logrando que el reloj conservara el aspecto de una moneda intacta cuando se observaba desde el reverso.
El Coin Watch se convirtió rápidamente en un símbolo de elegancia y exclusividad, atrayendo a coleccionistas, empresarios y figuras públicas de todo el mundo.
Su combinación de numismática y relojería lo transformó en uno de los diseños más emblemáticos de Corum y en una pieza de referencia dentro de la relojería de lujo.
El éxito del modelo llevó a Corum a desarrollar versiones realizadas con otras monedas históricas, aunque la variante basada en la moneda estadounidense de 20 dólares Double Eagle sigue siendo la más icónica y codiciada por los coleccionistas.
Seiko fabrico su primer reloj automático de buceo, resistente hasta 150m, bisel giratorio, corona de gran tamaño.
En 1966 se probo la fiabilidad y la precisión del reloj en la
"8º Expedición de Investigación Japonesa al Antártico".
Seiko 62MAS – Primer reloj de buceo de Seiko (1965)
En 1965, Seiko presentó su primer reloj de buceo, conocido actualmente por los coleccionistas como 62MAS (referencia 6217-8000/8001).
Este modelo marcó el inicio de la exitosa trayectoria de la marca en la relojería profesional para actividades subacuáticas.
Diseñado para ofrecer robustez y fiabilidad bajo el agua, el 62MAS incorporaba un movimiento automático, una resistencia al agua de 150 metros, un bisel giratorio unidireccional para controlar los tiempos de inmersión y una corona de gran tamaño, que facilitaba su manipulación incluso con guantes de buceo.
Su diseño limpio y altamente legible, con índices luminiscentes de gran tamaño y agujas contrastadas, respondía a las necesidades de los buceadores profesionales y recreativos.
La experiencia adquirida con este modelo permitió a Seiko desarrollar posteriormente relojes de buceo legendarios como el 6159 Professional, el Tuna y las diversas generaciones de la serie Prospex.
El 62MAS fue utilizado por miembros de expediciones japonesas en condiciones extremas y sentó las bases de la filosofía de diseño que caracteriza a los relojes de buceo de Seiko hasta la actualidad: fiabilidad, legibilidad y resistencia en entornos exigentes.
Alexey Leonov.
Pojlot Strela (flecha) Cronógrafo de 37mm (1975 se dejo de fabricar).
Voskhod 2.
Primer paseo espacial (salida se la capsula) 12 minutos y 9 segundos.
Poljot Strela (Стрела) – Cronógrafo soviético (1966)
En 1966, la manufactura soviética Poljot consolidó la producción del célebre Strela —que significa “Flecha” en ruso—, un cronógrafo mecánico de 37 mm que se convertiría en uno de los relojes más emblemáticos de la relojería soviética.
Equipado con el calibre de cuerda manual 3017, derivado del movimiento suizo Venus 150, el Strela destacaba por su precisión, fiabilidad y elegante diseño de inspiración técnica.
Su esfera, limpia y altamente legible, incorporaba dos contadores para las funciones del cronógrafo y una escala taquimétrica para medir velocidades.
El Strela alcanzó notoriedad internacional al ser utilizado por pilotos militares, ingenieros y cosmonautas soviéticos durante la carrera espacial.
Su robustez y precisión lo convirtieron en una herramienta fiable para aplicaciones científicas y aeronáuticas.
El cronógrafo Strela está estrechamente vinculado al programa espacial soviético.
En 1965, el cosmonauta Alexéi Leónov llevó un Strela durante la misión Voskhod 2, en la que realizó el primer paseo espacial de la historia. Este hecho convirtió al modelo en uno de los relojes espaciales más importantes del siglo XX.
Creado por encargo directo del Ministerio de Defensa de la URSS.
Eran relojes para oficiales del ejército, diseñados para ser robustos y económicos.
El Vostok Komandirskie de 1965 (Командирские, que significa "Comandante") es uno de los pilares más importantes de la historia relojera soviética y un icono de culto para coleccionistas de todo el
El Komandirskie (1965) es uno de los relojes militares más emblemáticos de la Unión Soviética.
Fue producido por la fábrica de relojes de Chistopol (Vostok).
En 1965 la fábrica fue designada proveedor oficial del Ministerio de Defensa de la URSS, y ese mismo año se lanzó el modelo Komandirskie.
Su nombre significa “del comandante” o “de oficiales”.
Los relojes estaban marcados con la inscripción «ЗАКАЗ МО СССР» (pedido del Ministerio de Defensa de la URSS).
Movimiento mecánico de cuerda manual (normalmente 17 rubíes).
Resistencia a golpes, polvo y agua, pensado para uso militar.
Agujas luminiscentes para visibilidad nocturna.
Venta restringida: inicialmente solo en tiendas militares Voentorg, para personal del ejército.
Más que equipamiento estándar, muchas veces se entregaban como premio o reconocimiento a soldados y oficiales por misiones exitosas o buen servicio.
Con el tiempo se produjeron muchas variantes con esferas militares (tanques, submarinos, paracaidistas, aviación), y el Komandirskie se convirtió en un icono de los relojes militares soviéticos.
mundo.
No nació como un producto comercial, sino como un encargo directo del Ministerio de Defensa de la URSS a la Fábrica de Relojes de Chistopol (Vostok) para dotar a sus oficiales de un reloj robusto, fiable y preciso.
Aquí tienes los detalles clave sobre este histórico modelo ruso para tu archivo:
Contexto Histórico y Distribución Única
Reloj de Dotación y Premio:
Inicialmente no se vendía al público general. Se entregaba a los oficiales como parte de su equipo o como reconocimiento por méritos y puntualidad (sustituyendo en muchas ocasiones a las medallas tradicionales).
Las tiendas Voentorg:
Más adelante, se permitió su venta exclusiva a personal militar a través de las tiendas oficiales de suministros del ejército (Voentorg). Era un objeto de un estatus tan alto que en el mercado negro de la época su precio se duplicaba con facilidad.
El sello de autenticidad:
Los modelos legítimos de esta época dorada no llevan la inscripción estándar "Hecho en la URSS", sino la codiciada leyenda a las 6 en cirílico: "ЗАКАЗ МО СССР" (ZAKAZ MO SSSR), que se traduce como "Por orden del Ministerio de Defensa de la URSS".
Especificaciones Técnicas (Modelos Originales de los 60)
Fabricante:
Fábrica de Relojes de Chistopol (Vostok).
Caja:
Latón cromado o dorado (los primeros modelos eran más pequeños que los actuales, de unos 34 mm a 35 mm de diámetro), con un grosor contenido.
Cristal:
Plexiglás (acrílico) abombado, fácil de pulir sobre el terreno si se rayaba.
Resistencia al agua:
Aunque eran resistentes al agua y al polvo (alrededor de 30 metros / 3 ATM) gracias a su corona y fondo roscados, no eran relojes de buceo puro. Esa necesidad daría nacimiento dos años más tarde, en 1967, al legendario Vostok Amfibia (200m).
Movimiento:
Calibres mecánicos de cuerda manual (como el Chistopol 2214 o 2234 de 18 rubíes) que incorporaban soluciones robustas como la protección contra impactos (antichoque) y, en algunas versiones, la función de parada de segundero (hacking) para sincronizar operaciones militares.
Diseño e Iconografía
El dial del Komandirskie es una obra de arte de la propaganda y el diseño militar soviético:
Incorporaba las manecillas y los índices horarios con material luminiscente para garantizar la legibilidad en operaciones nocturnas.
Se hizo famoso por incluir la estrella roja a las 6 o las 12, y con el paso de los años, ilustraciones que representaban las diferentes ramas de las fuerzas armadas (tanques para el ejército de tierra, submarinos o anclas para la marina, y aviones para la fuerza aérea).
Debido a su enorme popularidad, Vostok comercializa hoy en día una reputada línea "Retro" o "Remake 1965" (Series K-68 / K-39) que recrea fielmente la estética de aquellos primeros modelos, pero adaptada a cajas modernas de acero inoxidable y calibres actualizados como el 2414A.
Corum, presenta el reloj, Romvlvs, lo que lo caracterizaba, era que las horas en vez de estar grabadas en la esfera, estaban grabadas en el bisel.
El Corum Romvlvs es uno de los relojes más reconocibles de la relojería suiza contemporánea por su concepto de diseño inverso y su fuerte carga estética. Su historia está directamente ligada a la evolución de Corum como marca experimental de alta relojería.
Corum, fundada en La Chaux-de-Fonds en 1955, se posicionó rápidamente como una casa dispuesta a romper con la estética clásica suiza. n los años 60, en pleno auge del diseño moderno, la marca buscó diferenciarse con piezas más conceptuales.
En ese contexto nace el Romvlvs en 1966, diseñado como una reinterpretación radical del reloj de pulsera tradicional.
La idea central del Romvlvs
Las horas no están en la esfera, sino grabadas en el bisel giratorio.
Esto no era solo un detalle estético, sino una decisión de diseño completa:
La esfera se simplifica al máximo, casi sin índices.
El tiempo se lee en el perímetro del reloj.
El bisel se convierte en el elemento funcional principal.
El nombre “Romvlvs” (con V latina) hace referencia al alfabeto clásico romano, reforzando la estética de numeración romana y el carácter “clásico reinterpretado”.
El Romvlvs responde a una idea muy clara de los años 60:
Reducir el “ruido visual” del dial.
Convertir el reloj en un objeto de diseño más que en un instrumento puramente utilitario.
Experimentar con la arquitectura del reloj como objeto tridimensional.
En términos de relojería, esto supuso desplazar la información horaria desde el plano frontal (esfera) hacia un elemento periférico (bisel), algo poco común incluso hoy.
El Romvlvs tuvo varias versiones posteriores, pero el concepto original sigue siendo el más influyente.
Se convirtió en una pieza de identidad de Corum, junto con modelos más icónicos como el Admiral’s Cup.
Hoy es considerado un ejemplo temprano de relojería “conceptual” o de diseño disruptivo.
Su relevancia no es técnica sino conceptual:
Representa una etapa en la que la relojería suiza empezó a explorar el diseño como lenguaje artístico.
Anticipa tendencias posteriores de relojes minimalistas y experimentales.
Bathy 50 reloj de submarinismo, con una resistencia al agua de 200 metros indicando el tiempo de inmersión y la profundidad.
(Ref. 53243)
El Favre-Leuba Bathy 50 de 1966 (comercializado en los años posteriores) es uno de los hitos más fascinantes de la relojería de inmersión mecánica.
Aunque existen variaciones en los registros históricos sobre su año exacto de lanzamiento comercial (patente de 1965 y lanzamiento masivo hacia 1967/1968), es mundialmente reconocido como uno de los primeros relojes de pulsera en integrar un profundímetro mecánico.
Caja:
Acero inoxidable de gran robustez, típicamente de 40 mm de diámetro y un grosor considerable (unos 15.5 mm) para albergar el mecanismo del profundímetro.
Bisel:
Giratorio bidireccional (muchas veces de baquelita) con escala de minutos para controlar los tiempos de inmersión y descompresión.
Movimiento:
Calibre de cuerda manual Peseux 320.
Innovación: El Profundímetro Mecánico
A diferencia de los relojes de buceo convencionales de la época, que solo medían el tiempo, el Bathy 50 incorporaba una complicación técnica crucial:
El sistema de membrana:
La tapa trasera de la caja permitía el paso del agua hacia una membrana interior sensible a la presión hidrostática.
Al descender, la presión deformaba esta membrana, la cual estaba conectada mediante un varillaje mecánico a una aguja central en la esfera (normalmente de color rojo brillante o naranja).
Escala de Profundidad:
Esta aguja indicaba de forma radial la profundidad real en una escala independiente graduada hasta los 50 metros (de ahí el nombre Bathy 50).
Resistencia al agua:
El reloj estaba diseñado con una estanqueidad de hasta 200 metros (20 ATM), garantizando que el resto del movimiento permaneciera completamente seco y funcional a pesar de la entrada de agua en la cavidad de medición.
Este modelo es una pieza de colección extremadamente rara y codiciada, ya que representó la cumbre de la instrumentación mecánica para submarinistas antes de la llegada de los ordenadores de buceo digitales.
Fue diseñado por Mikhail Novikov y Vera Belov con un sistema de sellado único: en lugar de luchar contra la presión del agua, el reloj usa la presión para apretar más el cristal y la junta, haciéndolo más hermético a mayor profundidad.
Vostok Amphibia – origen y concepto (URSS)
El Vostok Amphibia fue desarrollado en la Unión Soviética a finales de los años 60 y presentado oficialmente en 1967 por la fábrica Vostok (Chistopol Watch Factory).
Se atribuye su desarrollo a los ingenieros Mikhail Novikov y Vera Belov dentro del equipo técnico de Vostok, en un contexto de necesidad militar y civil de relojes resistentes y baratos.
En relojes de buceo occidentales de la época, la hermeticidad dependía de:
cajas muy rígidas y gruesas
juntas altamente selladas
estructuras que resistieran la presión externa
El problema soviético era distinto: necesitaban algo simple, barato y fiable a gran profundidad.
La innovación clave: “sellado por presión”
El Amphibia introduce una idea ingeniosa:
En lugar de resistir la presión del agua, el reloj la utiliza a su favor.
Cómo funciona
El cristal no está completamente “fijo” de forma rígida.
Se apoya sobre una junta elástica.
A mayor profundidad:
aumenta la presión externa
el cristal se comprime hacia dentro
la junta se aprieta más
el sellado mejora en lugar de degradarse
Esto es el principio que describes: la presión externa refuerza la hermeticidad.
Características técnicas del Amphibia
Resistencia típica: 200 m (20 ATM) en modelos clásicos
Caja de acero inoxidable relativamente simple
Corona atornillada
Cristal grueso y ligeramente flotante
Movimiento mecánico robusto (Vostok 2416B en versiones posteriores)
El Amphibia es considerado un ejemplo de ingeniería soviética pragmática:
Soluciones no convencionales
Diseño pensado para producción masiva
Alta tolerancia a fallos y bajo coste
Filosofía: “funcionar en condiciones extremas sin complicaciones”
El maestro relojero Gerald Genta, diseña el reloj Golden Ellipse para la casa relojera Patek Philippe.
El Patek Philippe Golden Ellipse es uno de los diseños más influyentes de la relojería moderna, y su historia está íntimamente ligada a la estética matemática del “número áureo” y al cambio de lenguaje de diseño en Patek Philippe durante los años 60.
Origen del Golden Ellipse (1968)
El modelo se presenta en 1968, en un momento clave:
Patek Philippe llevaba décadas sin lanzar una forma de caja completamente nueva.
La marca quería una pieza que no fuese ni redonda ni rectangular.
El objetivo era un reloj con proporciones “naturales”, basadas en armonía visual.
La respuesta fue el Golden Ellipse, un diseño inspirado en el número áureo (φ ≈ 1.618), una proporción clásica usada en arte, arquitectura y diseño.
¿Fue diseñado por Gérald Genta?
El diseño del Golden Ellipse se atribuye principalmente a Jean-Daniel Rubeli, jefe de diseño de Patek Philippe en los años 60.
Sin embargo, Gérald Genta trabajó como diseñador freelance para varias marcas en esa época, incluida Patek Philippe.
En entrevistas posteriores, el propio Genta reconoció que existían diseños similares en su órbita creativa y que la autoría en ese periodo era a veces compartida o difusa.
Rubeli es la figura central del proyecto
Genta está asociado al ecosistema creativo, pero no como autor único confirmado del Ellipse
El Golden Ellipse rompe con la geometría clásica de relojería:
No es un círculo (como los dress watches tradicionales)
No es un rectángulo (como los Cartier Tank)
Es una forma intermedia basada en proporciones matemáticas
Su caja sigue la relación del número áureo:
ancho ≈ 34,5 mm
largo ≈ 39,5 mm
Esto crea una sensación visual de equilibrio “orgánico”.
Características técnicas
Desde su lanzamiento, el modelo ha mantenido una filosofía de extrema pureza:
Solo hora y minutos (en la mayoría de versiones)
Esfera minimalista con índices aplicados
Caja ultrafina (movimiento ultraplano Calibre 240 en versiones modernas)
Diseño enfocado en proporción, no en complicación
Filosofía del reloj
El Golden Ellipse no es un reloj “técnico” sino un objeto de diseño:
Representa la idea de que la belleza puede definirse matemáticamente
Introduce una estética más arquitectónica en Patek Philippe
Se convierte en un símbolo de elegancia discreta en los años 70
Es uno de los relojes más longevos de Patek Philippe después del Calatrava
Sigue en producción hoy con múltiples referencias
Se considera una pieza clave del diseño moderno suizo
Su influencia se ve en relojes de formas no convencionales posteriores
Se convirtió en el primer reloj cronógrafo automático con caja cuadrada resistente al agua.
Fue lanzado junto con el calibre Chronomatic (Calibre 11), uno de los primeros movimientos cronógrafos automáticos del mundo.
Su caja cuadrada de gran tamaño, corona en el lado izquierdo (indicando que no necesitaba cuerda manual), y esfera azul con contadores contrastantes rompían con el diseño tradicional.
Steve McQueen y la leyenda (1971)
El Monaco se volvió famoso mundialmente cuando el actor Steve McQueen lo usó en la película "Le Mans" (1971).
El Heuer Monaco es uno de los relojes más icónicos de la relojería deportiva y también uno de los primeros cronógrafos automáticos cuadrados de la historia.
Su importancia no es solo estética: marcó un cambio técnico y cultural en la industria.
Origen del Heuer Monaco (1969)
El TAG Heuer Monaco se presenta en 1969 por la casa Heuer (hoy TAG Heuer), en el contexto de la carrera por el primer cronógrafo automático del mundo.
Heuer formaba parte del proyecto conjunto Chronomatic, desarrollado con:
Breitling
Buren
Dubois-Dépraz
Heuer
El objetivo era crear el primer cronógrafo automático comercializado.
Innovación técnica: el Calibre 11
El Monaco fue uno de los primeros relojes en montar el Calibre 11:
Movimiento automático de cronógrafo
Microrrotor (en lugar de rotor central)
Corona situada en el lado izquierdo de la caja
Esa corona a la izquierda es una firma visual directa del diseño técnico interno.
El Monaco rompió con todo lo establecido en relojería:
Caja cuadrada, algo inusual en cronógrafos de alta gama
Esfera azul profunda con subesferas blancas
Estética inspirada en el automovilismo de competición
Cristal plano tipo “caja” (acrílico en versiones originales)
El diseño fue firmado por Jack Heuer, con una visión muy clara: crear un reloj de carreras que fuese inmediatamente reconocible.
El vínculo con Steve McQueen
El reloj se vuelve legendario en 1971 cuando aparece en la película:
“Le Mans” (1971) protagonizada por Steve McQueen.
McQueen lleva el Monaco ref. 1133B
El reloj aparece asociado al mundo del automovilismo de resistencia
Desde entonces se le conoce como el “Steve McQueen Monaco”
El reloj no fue oficialmente elegido por el actor inicialmente, sino por el equipo de estilismo y el propio Jack Heuer.
Caída y resurrección
Años 70: éxito limitado comercialmente (demasiado radical para la época)
Décadas siguientes: pieza de culto entre coleccionistas
Años 90–2000: Heuer (ya TAG Heuer) lo relanza en múltiples versiones
Hoy el Monaco es:
Un icono del diseño de relojes cuadrados
Una pieza central de la identidad de TAG Heuer
El Monaco es relevante por tres razones:
Primeros cronógrafos automáticos
Diseño cuadrado de alta relojería en producción masiva
Asociación cultural con el automovilismo y Hollywood
1969
Seiko marca japonesa, lanza al mercado los primeros relojes de cuarzo en serie, mas precisos y mas económicos que los mecánicos.
El Seiko Quartz-Astron 35SQ, que atrasaba tan sólo 5 segundos al mes.
Su eslogan de lanzamiento sería "Algún día, todos los relojes serán así".
Con la llegada del reloj de cuarzo, un nuevo frente económico se abre con el sello "made japan", poniendo en aprietos la relojería tradicional de Suiza.
Se fabrico en una edición limitada de 100 unidades y su precio era de 450.000 yenes.
Seiko cambio la historia del tiempo cuando vendió el primer reloj de pulsera de cuarzo en el mundo, EL ASTRON, el 25 de diciembre de 1969.
El Seiko Quartz-Astron 35SQ no es solo un reloj; es el detonante de una de las mayores revoluciones industriales del siglo XX: la "crisis del cuarzo" (o la "revolución del cuarzo", según a quién le preguntes).
Presentado a finales de 1969, este modelo cambió las reglas del juego de la relojería mundial al ofrecer una precisión sin precedentes.
La carrera por el cuarzo
Durante la década de los 60, la industria relojera mundial —principalmente Suiza y Japón— competía en una carrera secreta equivalente a la carrera espacial, pero a escala microscópica: lograr encapsular la tecnología de los relojes de cuarzo de laboratorio (que entonces eran del tamaño de un armario) dentro de una caja que cupiera en la muñeca.
Los suizos se agruparon en el Centre Electronique Horloger (CEH) para desarrollar el movimiento Beta 21.
Mientras tanto, en Japón, Seiko (bajo el liderazgo de Tsuneya Nakamura en la filial Suwa Seikosha) trabajaba a marchas forzadas de manera independiente.
Juegos Olímpicos de Tokio
1964
Seiko demuestra su capacidad tecnológica utilizando cronómetros de cuarzo portátiles (del tamaño de un cronómetro de mesa) para el cronometraje oficial de los juegos, asombrando al mundo.
El prototipo de muñeca
1967
Seiko presenta sus primeros prototipos de relojes de pulsera de cuarzo a los concursos de precisión del Observatorio de Neuchâtel en Suiza, demostrando que la miniaturización era viable.
El lanzamiento histórico
25 de diciembre de 1969
Seiko se adelanta por meses a los suizos y lanza al mercado en Tokio el Quartz-Astron 35SQ.
Solo se produjeron 100 unidades iniciales en oro de 18 quilates.
Innovaciones técnicas del 35SQ
El éxito del Astron no se debió solo a llegar primero, sino a que introdujo tres tecnologías clave que se convirtieron en el estándar de la industria hasta el día de hoy:
El oscilador de cuarzo en forma de diapasón:
El cristal de cuarzo vibraba a una frecuencia de 8192 Hz (los relojes de cuarzo actuales suelen vibrar a 32 768 Hz, pero en 1969, 8192 Hz ya era un logro monumental).
El motor de pasos abierto (Open-step motor):
Para ahorrar energía, el segundero no se movía de forma continua, sino que avanzaba exactamente una vez por segundo.
Este sutil "tic-tac" espaciado se convirtió en el sello de identidad del reloj de cuarzo y permitía que la batería durara un año completo.
Circuito integrado (IC) híbrido:
Consumía una fracción de la energía de los transistores convencionales de la época.
Una precisión inaudita:
Mientras que un excelente reloj mecánico de la época variaba unos segundos al día, el Astron garantizaba una desviación de apenas ±5 segundos al mes (o 0.2 segundos al día).
El precio de la exclusividad
El Astron 35SQ original no nació como un producto de masa.
Su caja estaba elaborada enteramente de oro amarillo de 18 quilates con una textura grabada a mano muy característica.
Su precio de lanzamiento fue de 450 000 yenes.
Para ponerlo en perspectiva, en diciembre de 1969, esa cantidad equivalía al precio de un coche utilitario nuevo en Japón (como un Toyota Corolla).
Era un artículo de absoluto lujo y una declaración de intenciones tecnológica.
El impacto global y el legado
La verdadera estocada de Seiko a la industria tradicional no fue el Astron en sí, sino lo que hizo después:
Liberar las patentes.
En lugar de monopolizar la tecnología, Seiko permitió que otros fabricantes tuvieran acceso a sus diseños de motor de pasos y oscilador de cuarzo.
Esto abarató masivamente los costes de producción en los años 70, democratizó el acceso a la hora exacta en todo el planeta y sumergió a la relojería mecánica suiza en una profunda crisis de la que tardaría más de una década en recuperarse (gracias a la reestructuración y al nacimiento de Swatch).
Hoy en día, el IEEE (Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos) reconoce al Seiko Quartz-Astron como uno de los grandes hitos de la ingeniería mundial por su contribución al avance de la microelectrónica.
En 1969 lanza el Calibre 11 o Chronomatic, el primer cronógrafo automático del mundo, con un microrrotor que pasa a integrarse en los Carrera, Autavia y Monaco.
La base del calibre la construyó Büren, (que después sería adquirida por Hamilton).
Encima se acoplaba el módulo cronógrafo, desarrollado por Dubuis-Depraz.
El conjunto se financió por Jack Heuer y Willy Breitling, quien acabaría usando el nombre de “Chrono-Matic” en su marca mientras que Jack Heuer pasó a llamar a sus relojes simplemente “Automatic Chronograph”
Historia del Calibre 11 o Chronomatic: el nacimiento del cronógrafo automático
A finales de los años 60, la relojería suiza se enfrentaba a un desafío técnico:
Los relojes automáticos ya eran comunes, pero todos los cronógrafos seguían siendo de cuerda manual.
Combinar un sistema automático con un cronógrafo mecánico era extremadamente complejo debido al espacio y al grosor que añadían los componentes.
El Proyecto 99
En 1965 surgió una alianza inédita entre empresas rivales:
Heuer-Leonidas
Breitling
Hamilton-Buren
Dubois-Dépraz
La colaboración recibió el nombre en clave Project 99.
Cada socio aportó una especialidad:
Buren:
movimiento automático con microrrotor.
Dubois-Dépraz:
módulo de cronógrafo.
Heuer y Breitling:
diseño, industrialización y comercialización.
Nace el Calibre 11
El resultado fue presentado el 3 de marzo de 1969 simultáneamente en Ginebra y Nueva York.
El nuevo movimiento recibió el nombre de:
Chronomatic
(Heuer)
Chrono-Matic (Breitling)
Calibre 11
(denominación técnica)
Arquitectura revolucionaria
El Calibre 11 no era un cronógrafo integrado como el Zenith El Primero.
Estaba formado por:
Movimiento base Buren Intramatic con microrrotor.
Módulo cronográfico Dubois-Dépraz montado encima.
Esta construcción modular permitía mantener un grosor relativamente contenido para la época.
¿Por qué la corona está a la izquierda?
Una de las características más reconocibles del Calibre 11 era su disposición:
Corona a las 9 (izquierda).
Pulsadores del cronógrafo a las 2 y 4 (derecha).
La idea era demostrar visualmente que el reloj ya no necesitaba cuerda manual diaria.
La corona quedaba relegada a ajustar hora y fecha.
Los modelos históricos equipados con el Calibre 11 incluyen:
Heuer Monaco (el famoso reloj de Steve McQueen).
Heuer Autavia.
Heuer Carrera.
Breitling Navitimer Chrono-Matic.
Breitling Chronomat Chrono-Matic.
Hamilton Chrono-Matic A y B.
La gran polémica: ¿fue el primero?
1969 fue el año de la carrera por el cronógrafo automático.
Tres contendientes llegaron prácticamente al mismo tiempo:
Calibre 11 / Chronomatic
Suiza
Modular con microrrotor
Zenith El Primero
Suiza
Integrado, 36.000 a/h
Seiko 6139
Japón
Embrague vertical y rueda de pilares
Por eso aún hoy existe debate sobre quién fue realmente el "primero".
Depende de si se considera la fecha de anuncio, la presentación pública, la producción en serie o la llegada al mercado.
Legado
El Calibre 11 es uno de los movimientos más influyentes de la relojería moderna porque:
Introdujo el cronógrafo automático en la alta relojería comercial.
Demostró que competidores podían colaborar en un desarrollo tecnológico.
Dio origen a relojes icónicos como el Monaco.
Abrió el camino para los cronógrafos automáticos que dominan el mercado actual.
Para muchos coleccionistas, el Calibre 11 Chronomatic de 1969 es uno de los hitos técnicos más importantes del siglo XX, comparable al lanzamiento del Zenith El Primero o del Seiko 6139.
El Primer Cronógrafo Automático de la Historia.
En Febrero del año 1969, tan solo un mes después de que Zenith presentara ante la prensa sus primeros prototipos de su primer modelo de "El Primero", reclamando así ser la primera firma relojera que lanzaba un cronógrafo automático al mercado, salían de fábrica los primeros Seiko con un calibre cronográfico automático.
Y en el mes de abril de 1969, más de 6 meses antes que nadie más lo hiciera, estos relojes ya estaban en la calle, en las muñecas de unos pocos japoneses, probablemente en los barrios más adinerados de Tokio.
Seiko Speedtimer 6139-6010
El Seiko Speedtimer 6139-6010 es una de las variantes más famosas del calibre 6139, el movimiento que situó a Seiko en la carrera del primer cronógrafo automático del mundo en 1969.
Muchos coleccionistas consideran que fue probablemente el primer cronógrafo automático disponible comercialmente.
Características técnicas
Referencia: 6139-6010 (mercado japonés y exportación con variantes).
Movimiento: Seiko Calibre 6139A (posteriormente 6139B).
Cronógrafo automático integrado.
Rueda de pilares (column wheel).
Embrague vertical (vertical clutch).
Indicación de día y fecha.
Contador de 30 minutos a las 6 h.
Caja de aproximadamente 39 mm.
La combinación de rueda de pilares + embrague vertical era extraordinariamente avanzada para 1969 y anticipó soluciones que décadas después utilizarían numerosos fabricantes de alta relojería.
El "Bruce Lee"
El 6139-6010 es conocido entre coleccionistas como "Bruce Lee" porque existen numerosas fotografías del actor y artista marcial llevando este modelo durante los últimos años de su vida.
La variante más asociada a él es la de esfera negra.
Aunque nunca apareció con él en una película, la conexión quedó ampliamente documentada por fotografías personales.
Versiones tempranas "Proof"
Los ejemplares fabricados en 1969 son especialmente buscados:
Dial marcado "Water Proof".
Fondo con grabado "Waterproof".
Calibre 6139A temprano.
A partir de 1970 Seiko sustituyó esas inscripciones por "Water Resist" o "Water Resistant", siguiendo cambios normativos internacionales.
Importancia histórica
En la cronología de los hitos relojeros:
1969
Seiko Speedtimer 6139
Primer cronógrafo automático comercial según muchos historiadores
1969
Zenith El Primero
Primer cronógrafo automático integrado de alta frecuencia
1969
Calibre 11 Chronomatic
Primer cronógrafo automático suizo presentado públicamente
1975
Citizen Professional Diver 300m 62-6114
Primer diver con caja de titanio macizo
El 6139 también alcanzó otro récord cuando el astronauta William Pogue llevó un Speedtimer 6139 durante la misión Skylab 4 en 1973, convirtiéndolo en el primer cronógrafo automático que viajó al espacio.
Para muchos aficionados, el 6139-6010 "Bruce Lee" es hoy uno de los Seiko vintage más importantes y coleccionables de toda la década de 1970.
Longines presenta el reloj Ultra-Quartz, movimiento 6512, en plata y oro, la tija se sitúa en el dorso del reloj y la pila en la parte trasera, permitiendo su fácil reemplazamiento.
El Longines Ultra-Quartz calibre 6512 es uno de los movimientos más fascinantes y extraños de la historia de la relojería.
No era un cuarzo convencional como los que conocemos hoy, sino un sistema cibernético (cybernetic watch) que combinaba un oscilador de cuarzo con un motor vibratorio inspirado en los relojes de diapasón tipo Accutron.
En 1969 Longines participaba en el proyecto suizo Beta 21, pero al mismo tiempo desarrolló un movimiento propio.
La marca anunció el Ultra-Quartz en agosto de 1969, incluso antes de que muchos de sus competidores lanzaran sus relojes de cuarzo al mercado.
Sin embargo, la producción comercial fue lenta y complicada.
Los primeros Ultra-Quartz llegaron finalmente entre 1970 y 1971 y permanecieron en producción hasta aproximadamente 1973.
Se fabricaron alrededor de 2.000 unidades.
A diferencia de un cuarzo moderno:
El cuarzo vibraba a unos 9.350 Hz.
Un motor electromecánico vibraba a 170 Hz.
El cuarzo no movía directamente las agujas.
El cuarzo actuaba como referencia y corregía continuamente el motor mediante un sistema de realimentación electrónica.
Por eso Longines lo describía como un reloj "cibernético".
Accutron: diapasón → mueve las agujas.
Cuarzo moderno: cuarzo → circuito integrado → motor paso a paso → agujas.
Ultra-Quartz 6512: cuarzo → corrige un motor vibratorio → agujas.
Una locura electrónica para 1970
El calibre 6512 no utilizaba circuito integrado.
Estaba construido con componentes discretos:
14 transistores
19 resistencias
7 condensadores
Todo montado y soldado manualmente.
Por eso el movimiento parece más un laboratorio electrónico que un reloj convencional.
¿Por qué fracasó?
Aunque técnicamente era brillante:
Muy caro de fabricar.
Difícil de ajustar.
Fiabilidad limitada.
Consumo energético elevado comparado con los cuarzos que aparecieron poco después.
Cuando los circuitos integrados CMOS y los motores paso a paso se hicieron disponibles a principios de los años 70, la tecnología del Ultra-Quartz quedó rápidamente obsoleta.
Su importancia histórica
El Longines Ultra-Quartz 6512 es recordado por varios motivos:
Uno de los primeros relojes de cuarzo de la historia.
Primer reloj de pulsera "cibernético".
Uno de los movimientos electrónicos más complejos jamás producidos.
Uno de los pocos relojes de cuarzo sin circuito integrado.
Para muchos coleccionistas, el 6512 ocupa un lugar similar al del Seiko Astron 35SQ, el Beta 21 o el Accutron 214:
Representa una de las rutas experimentales que la industria exploró durante la revolución electrónica de finales de los años sesenta.
Fabricación del reloj icónico de Zenith CP-2 AMI. para la Fuerzas Aéreas Italianas.
CP-2 AMI
'CP' que significa 'cronometro da polso',
'cronómetro de pulsera'.
El -2 indicando que era parte de la segunda generación de relojes.
43 mm
Calibre cuerda manual Cal. 146DP realizado por Martel, propiedad de Zenith.
Es un movimiento muy atractivo que luego sirvió de base al revolucionario movimiento El Primero.
Distribuido por la empresa italiana A. Cairelli.
El Zenith CP-2 AMI es uno de los cronógrafos militares más emblemáticos del siglo XX.
Fue desarrollado en los años 60 para la Aeronautica Militare Italiana (AMI), la Fuerza Aérea Italiana, y suministrado a través del distribuidor militar romano A. Cairelli, cuyo nombre aparecía en la esfera.
¿Qué significa CP-2?
CP significa "Cronometro da Polso" (cronómetro de pulsera).
Antes existió el CP-1 (Leonidas).
El Zenith fue la segunda especificación importante adoptada por la aviación militar italiana, de ahí la denominación CP-2.
Fabricación para la Aeronautica Militare Italiana
A comienzos de los años 60, la Fuerza Aérea Italiana necesitaba un cronógrafo robusto para navegación aérea y cálculo de tiempos de vuelo.
El encargo fue gestionado por A. Cairelli Roma, proveedor oficial de instrumentos aeronáuticos y material militar.
Zenith fabricó aproximadamente 2.500 unidades, entregadas a la Marina Militare y a la Aeronautica Militare Italiana.
Los ejemplares militares llevaban grabados en el fondo:
AMI (Aeronautica Militare Italiana)
Números de inventario militar
Referencias de asignación de servicio
Características técnicas
Caja
Acero inoxidable.
Diámetro de aproximadamente 43 mm.
Tamaño enorme para la época, cuando un reloj masculino típico rondaba los 35 mm.
Esfera
Negra mate.
Grandes números arábigos luminiscentes.
Dos subesferas.
Máxima legibilidad en cabina.
Bisel
Giratorio bidireccional.
Marcador triangular luminiscente a las 12.
Movimiento
El corazón del CP-2 era el:
Zenith calibre 146 DP
Cronógrafo manual.
Dos contadores.
Derivado de los movimientos Martel que posteriormente formarían parte de la historia de Zenith.
El reloj de los pilotos del F-104 Starfighter
El reloj continuó en servicio hasta finales de los años 70 e incluso principios de los 80 en algunas unidades.
Los ejemplares originales suelen cotizarse en el mercado de coleccionismo entre 10.000 y más de 20.000 euros, dependiendo de estado, originalidad y documentación militar.
El renacimiento en 2016
En 2016 Zenith lanzó el Heritage Cronometro Tipo CP-2, una reedición muy fiel al original.
Las diferencias principales fueron:
Movimiento automático El Primero 4069.
Cristal de zafiro.
Fondo macizo.
Conservación del diámetro de 43 mm y de la estética militar original.
Para muchos aficionados, el Zenith CP-2 A. Cairelli está al mismo nivel histórico que el Breitling Navitimer 806, el Heuer Bundeswehr, el Breguet Type XX o el Omega Flightmaster como uno de los grandes.
Hamilton (USA) lanza el primer reloj digital (LED) del mundo el PULSAR.
El Pulsar P1:
Un lujo de 18 quilates
Aunque hoy asociamos lo digital con lo económico, el primer Pulsar fue un objeto de ultra-lujo.
Lanzamiento:
4 de abril de 1972.
Precio original:
2.100 dólares de la época.
Para que te hagas una idea, costaba lo mismo que un coche familiar (un Ford Pinto) o tres veces más que un Rolex Submariner en ese momento.
Exclusividad:
Solo se fabricaron 400 unidades, todas en oro amarillo de 18 quilates.
El primer dueño famoso:
Elvis Presley fue uno de los primeros en comprar uno (el número 3 de la serie), consolidando su estatus de objeto "tech-chic".
La pantalla LED:
Consumía tanta energía que no podía estar encendida siempre. Para ver la hora, tenías que pulsar un botón; los números rojos brillaban durante un par de segundos y luego se apagaban para ahorrar batería.
Sin piezas móviles:
Fue el primer reloj de la historia sin una sola pieza mecánica en movimiento. Todo eran circuitos integrados y cristales de cuarzo.
Ajuste magnético:
¡No tenía corona! Para ponerlo en hora, tenías que usar un pequeño imán oculto en el cierre del brazalete y acercarlo a unos sensores en la parte trasera de la caja.
Impacto Cultural: El reloj de los Presidentes y James Bond
El modelo posterior, el Pulsar P2 (de acero), se hizo aún más famoso:
James Bond:
Roger Moore lo lució en la secuencia inicial de Vive y deja morir (1973).
Líderes mundiales:
Lo usaron desde Gerald Ford hasta el Sha de Irán y Jack Nicholson.
Fue el símbolo definitivo de modernidad antes de que aparecieran las pantallas LCD de Casio, que eran más baratas y siempre estaban encendidas.
El nombre "Pulsar" proviene de las estrellas de neutrones que emiten pulsos de radiación con una precisión extrema, una metáfora perfecta para la precisión del cuarzo frente a los relojes mecánicos.
Como los LEDS consumían mucha batería, el usuario pulsaría un botón cuando quisiera consultar la hora, de ahí el nombre de PULSAR.
Es conocido a nivel mundial en la película de Janes Bond de 1973
"vive y deja morir".
El primer reloj en Titanio del mundo, X8 Meter Chrono.
El honor de ser el primer reloj del mundo con caja de titanio le pertenece al Citizen X8 Chronometer, lanzado al mercado en 1970 (específicamente en mayo de ese año).
Existe a menudo una pequeña confusión con el nombre por su grafía en las esferas de la época: la "X8" hace referencia a la familia del movimiento electrónico, "Chronometer" a su certificación de alta precisión, y el material se publicitaba bajo la denominación "Titanium".
Fue una apuesta espacial y tecnológica absolutamente revolucionaria para su tiempo.
La Carrera por dominar el Titanio (1970)
A finales de la década de 1960, el titanio era el material del momento debido a la carrera espacial y el desarrollo de la aviación supersónica.
Era un material idílico para la relojería: un 40% más ligero que el acero, extremadamente resistente a la corrosión y completamente hipoalergénico.
Sin embargo, ninguna marca suiza o japonesa había logrado fabricar un reloj de titanio debido a un gran problema: el titanio puro es sumamente difícil de fundir, estampar y mecanizar. Desgasta las herramientas de corte a una velocidad asombrosa y tiende a soldarse por fricción a las propias fresadoras.
Tras años de investigación metalúrgica, los ingenieros de Citizen lograron dominar los procesos de templado y pulido del titanio, adelantándose a todos sus competidores y lanzando una edición limitada de apenas 2.000 unidades a nivel mundial.
Anatomía del Citizen X8 Chronometer Titanium
El reloj no solo era vanguardista por fuera, sino también por dentro:
La estética espacial:
El reloj presentaba una caja con un diseño de "cojín" ovalado muy propio de los años 70, con una esfera de un azul eléctrico o gris satinado texturizado muy llamativo y agujas de alta legibilidad.
Su acabado gris mate cepillado delata las propiedades naturales del titanio.
Movimiento Eléctrico (Calibre 0820):
En lugar de ser un reloj puramente mecánico o de cuarzo, el X8 utilizaba un movimiento híbrido electrónico controlado por transistores, alimentado por una batería pero regulado por un volante tradicional.
Certificación Oficial:
Para demostrar que el titanio y la tecnología eléctrica eran sinónimos de la más alta relojería, Citizen envió estos relojes a pasar las pruebas oficiales de cronometría en Japón, logrando la certificación de Chronometer.
El Legado:
El nacimiento del Super Titanium
El Citizen X8 Titanium de 1970 demostró que el titanio era viable, pero también desveló su talón de
Aquiles original:
al ser titanio puro de grado médico, la superficie se rayaba con relativa facilidad.
Lejos de rendirse, esta pieza fue la semilla que llevó a Citizen a investigar durante las décadas siguientes tratamientos térmicos y de endurecimiento superficial para el titanio.
Esto culminó en el desarrollo de su famoso Super Titanium (titanio tratado con tecnología Duratect), un material que hoy en día es cinco veces más duro que el acero inoxidable y que mantiene a la firma japonesa como uno de los líderes históricos indiscutibles en el uso de este material.
Tecnología de doble barrilete (o Twin Power).
En lugar de tener un solo muelle real para almacenar energía, el reloj tiene dos.
Esto no solo daba una mayor reserva de marcha (podías dejar el reloj el fin de semana y seguía andando el lunes), sino que entregaba la energía de manera más constante al volante, lo que hacía al reloj mucho más preciso.
Cajas "Cushion" o de Cojín:
Muchos modelos no son redondos perfectos, sino que tienen esa forma cuadrada con bordes redondeados tan típica de los años 70.
Esferas Coloridas:
Es común ver diales en azul profundo, degradados (fumée) o incluso con texturas metálicas.
Día y Fecha:
A menudo llevan la complicación "Day-Date" a las 3 en punto.
En la historia de la relojería el nombre Duomatic evoca inmediatamente a sus sistemas de carga, en el caso de Favre-Leuba, el sello Duomatic supuso su respuesta definitiva para conquistar el mercado de los relojes automáticos cotidianos, robustos y de alta precisión durante las décadas de 1960 y 1970.
Favre-Leuba, una de las marcas de relojes más antiguas del mundo (fundada en 1737), utilizó la denominación Duomatic para identificar a su línea de relojes equipados con calibres automáticos manufactura de doble función:
calendario con día de la semana y fecha del mes (Day-Date).
El Corazón Mecánico:
El Calibre FL 1164 y variantes
El éxito de los modelos Duomatic de Favre-Leuba radicaba en sus movimientos mecánicos internos.
En lugar de comprar calibres genéricos a terceros (como ETA o A. Schild), Favre-Leuba diseñó y fabricó sus propios motores, destacando la familia de calibres automáticos
FL 1134 y FL 1164.
Estos movimientos presentaban avances técnicos muy valorados en la época:
Alta Frecuencia:
Muchos de los calibres Duomatic latían a 36.000 alternancias por hora (5 Hz) o 28.800 alt/h.
Esto no solo dotaba a la aguja de los segundos de un deslizamiento sumamente fluido, sino que garantizaba una precisión cronométrica excelente frente a los golpes diarios.
Pase rápido de fecha:
Incorporaban un sistema por el cual, al presionar la corona hacia dentro (o mediante una posición específica), se podía cambiar el número del mes de forma instantánea, sin tener que girar las agujas las 24 horas completas.
La Estética "Retro-Futurista" de los 70
Los relojes Favre-Leuba Duomatic son hoy en día piezas muy codiciadas por los amantes del diseño de la década de 1970 debido a su fuerte personalidad estética:
Cajas tipo Cojín o Televisor:
Siguiendo la moda de la época, los Duomatic abandonaron a menudo las formas redondas tradicionales en favor de cajas de acero macizas, cuadradas, ovaladas o con forma de cojín, de perfil grueso y cepillado contundente.
Esferas de Colores Degradados:
Es muy común encontrar modelos Duomatic con diales bitono, azules eléctricos, verdes botella o marrones tabaco con acabados metalizados que cambian de tonalidad con la luz del sol.
El logotipo del reloj de arena:
Todas las esferas presentaban a las 12 el icónico emblema de la marca (un reloj de arena estilizado) y la palabra Duomatic escrita habitualmente con una tipografía cursiva o de estilo muy setentero en la mitad inferior.
Un Clásico de la Relojería Vintage
Mientras que otras líneas de Favre-Leuba se enfocaban en la extrema aventura (como el Bivouac con altímetro o el Bathmatic de buceo), los Duomatic se convirtieron en los "relojes de diario" de la clase ejecutiva y profesional de la época: suizos, manufactura, automáticos, con doble calendario y construidos para durar toda la vida.
Este modelo apareció a finales de los años 60 y principios de los 70.
El Movimiento "High-Beat" (36,000 vph)
Lo más impresionante de los Sea Raider Duomatic es que muchos de ellos llevan movimientos de alta frecuencia.
Mientras que un reloj normal late a 18,000 o 21,600 alternancias por hora, este late a 36,000.
El segundero no "salta", sino que se desliza con una fluidez casi líquida. Además, son extremadamente precisos.
La Estética "Cushion" (Forma de Cojín)
Olvida las cajas redondas tradicionales.
El Sea Raider es famoso por su caja de acero robusta, casi cuadrada y con bordes integrados.
El cristal suele ser un bloque mineral grueso que sobresale un poco de la caja.
El Sistema "Day-Date"
La mayoría de estos modelos Duomatic incluyen día de la semana y fecha a las 3 en punto.
Un detalle técnico de Favre-Leuba es que, en muchos de sus calibres, la fecha se cambia de forma rápida presionando la corona hacia adentro, un mecanismo muy avanzado para su tiempo.
Biostar el primer reloj que indicaba los biorritmos humanos.
El Biostar se basaba en la teoría de los biorritmos, muy popular en aquella época, que decía que desde el día en que nacemos, nuestras vidas están regidas por tres ciclos biológicos fijos:
Ciclo Físico (23 días):
Resistencia, fuerza y salud. (Disco Verde)
Ciclo Emocional (28 días):
Estado de ánimo, creatividad y sensibilidad. (Disco Azul)
Ciclo Intelectual (33 días):
Memoria, alerta y capacidad lógica. (Disco Rojo)
1965 (El pionero): Certina lanzó el primer modelo (Ref. 7301 050) con un movimiento de cuerda manual (Calibre 28-163). Tenía una caja redonda clásica de 35mm.
1971 (La era electrónica): Apareció el Biostar Electronic, con una estética mucho más "setentera" (caja tipo cojín de 39mm) y un movimiento electromecánico (ESA 9154 Dynotron). Este es el modelo más icónico y buscado por coleccionistas hoy en día.
A diferencia de un smartwatch actual que mide tus pulsaciones, el Biostar era puramente mecánico/matemático.
Para que funcionara, tenía que ser "programado" específicamente para ti:
Sincronización inicial:
Al comprarlo, un relojero debía abrir el reloj o usar herramientas especiales para alinear los tres discos internos según tu fecha de nacimiento exacta.
Lectura:
En la ventana superior (a las 12), veías los colores. Si el color llenaba el espacio, estabas en un "pico" alto; si estaba medio vacío o blanco, estabas en un día "crítico" o bajo.
Grabado personalizado:
Muchos de estos relojes tienen la fecha de nacimiento del dueño original grabada en el interior de la tapa trasera para que el relojero no la olvidara al hacerle el mantenimiento.
Biostar Electronic (1971)
Certina 28-353 (Electrónico)
Fecha + 3 discos de biorritmo
Fecha + 3 discos de biorritmo
Acero, 35mm
Acero, 39mm (Cushion case)
Aunque la teoría de los biorritmos perdió fuerza científica con los años, el Certina Biostar sigue siendo una de las complicaciones más raras y fascinantes de la relojería suiza.
Fue un intento honesto de convertir un reloj en un "asistente personal de salud" décadas antes de que existiera el silicio.
Sytal, acrónimo de Système Total d’Animation d’Horlogerie Plastique
Aparición del reloj ASTROLON, carga manual, con mecanismo y caja de material sintético.
Tissot quiso también evolucionar y desarrollar nuevas ideas siguiendo la tendencia de la época y sorprendió a todo el mundo al presentar estos prototipos, con el movimiento enteramente en plástico que por tanto no necesitaba lubricación.
Calibre Astrolon/Sytal 2250 de plástico, autolubricado.
Número de piezas
52 componentes
Mientras Japón (con Seiko a la cabeza) avanzaba con la tecnología del cuarzo, la industria relojera suiza no se quedó de brazos cruzados. Intentaron competir en precisión, pero también buscaron una solución radical para abaratar costes y automatizar la producción utilizando nuevos materiales.
Ahí es donde entra el Tissot Astrolon (también conocido internamente como el movimiento Sytal, acrónimo de Système Total d’Animation d’Horlogerie Plastique).
Presentado en 1971, este reloj fue el verdadero abuelo espiritual de lo que una década más tarde sería el fenómeno Swatch.
La innovación radical: Mecanismo de plástico
El Astrolon fue una revolución absoluta en la ingeniería de materiales.
El objetivo de Tissot (que entonces formaba parte del grupo SSIH) era crear un reloj mecánico de carga manual que no requiriera apenas mantenimiento, aceites ni ensamblaje manual complejo.
Sin lubricación:
Las piezas tradicionales de acero y latón se sustituyeron por componentes de materiales sintéticos (plásticos) como el teflón, el nailon y la poliamida.
Al tener estos materiales un coeficiente de fricción bajísimo entre sí, el reloj no necesitaba ni una sola gota de aceite.
Reducción drástica de piezas:
Un mecanismo mecánico tradicional de la época tenía más de 90 piezas y requería unos 15 puntos de lubricación. El calibre Astrolon (Tissot 2250) redujo los componentes a solo 52 piezas.
Solo un 2% de metal:
Las únicas piezas metálicas que conservaba eran el muelle real (el muelle de carga), el volante, el espiral y algunos pasadores estructurales.
El resto (ruedas, puentes, áncora y escape) era puro plástico.
La caja sintética e integrada
Para acompañar este vanguardista mecanismo, Tissot diseñó cajas de plástico translúcido o de colores llamativos y modernos, muy pop-art, rompiendo con la sobriedad del acero y el oro de la época.
Además, el movimiento se encajaba a presión dentro de la caja sin necesidad de tornillos de sujeción, simplificando la producción en masa en una línea de montaje casi totalmente automatizada.
¿Por qué no salvó a Suiza en ese momento?
Aunque el concepto era brillante y se adelantó a su tiempo, el Astrolon sufrió varios problemas que impidieron que se convirtiera en el salvador de la industria suiza frente al cuarzo:
Problemas de durabilidad inicial:
Los primeros compuestos plásticos eran sensibles a los cambios térmicos extremos. En días muy calurosos, los componentes podían dilatarse microscópicamente, afectando a la precisión o encallando el mecanismo.
Psicología del consumidor:
En 1971, el público asociaba el plástico con "juguetes baratos" y mala calidad. Comprar un reloj suizo de plástico no se percibía como una inversión, a diferencia del estatus que otorgaba el nuevo y tecnológico reloj de cuarzo.
No era reparable:
Si una pieza de plástico se rompía o se desgastaba, el reloj no se reparaba; los relojeros de la época simplemente no tenían herramientas ni formación para trabajar con plástico. Estaba pensado para sustituir el mecanismo entero.
A pesar de que comercialmente no tuvo el éxito masivo esperado, el proyecto Sytal/Astrolon sentó las bases de la inyección de plástico de alta precisión. Doce años más tarde, en 1983, Ernst Thomke y su equipo rescatarían y perfeccionarían estas ideas de automatización y cajas plásticas para lanzar Swatch, logrando finalmente la venganza suiza en la crisis del cuarzo.
El Apollo 15 de 1971 viajó con un Bulova.
Unos cuatro meses antes del lanzamiento de la misión Apolo XV Bulova se puso en contacto con el astronauta Dave Scott y le pidió que probara su cronógrafo, a lo que él dijo que intentaría hacerlo en los distintos ensayos que se hacían previos al vuelo.
Sin embargo la complejidad de la misión del Apolo XV hizo que el astronauta se convenciera de llevar un reloj de reserva.
Fue una gran decisión, porque durante la misión el cristal del Speedmaster se rompió y Dave Scott tuvo que usar su Bulova Chronograph, que aguantó todas las fases de la misión perfectamente.
La guerra política de Bulova y la NASA
Durante los años 60, la compañía estadounidense Bulova (liderada en ese momento por el General Omar Bradley, héroe de la Segunda Guerra Mundial) presionó intensamente al gobierno de EE. UU.
Argumentaban que los astronautas americanos debían llevar un reloj de una marca americana, y no un Omega suizo.
Aunque Bulova no logró que su reloj de pulsera superase los brutales test de la NASA que el Speedmaster sí pasó, la agencia espacial sí instaló la famosa tecnología de diapasón Accutron de Bulova en los paneles de instrumentos de 46 misiones espaciales.
Sin embargo, en la muñeca de los astronautas, el rey seguía siendo el Speedmaster.
El acuerdo secreto
Unos meses antes del despegue del Apollo 15 en julio de 1971, los directivos de Bulova se pusieron en contacto de forma privada con el comandante de la misión, David Scott.
Le entregaron un prototipo de cronógrafo de pulsera mecánico (diseñado especialmente para soportar condiciones extremas) y le pidieron que lo evaluara de manera informal si surgía la oportunidad.
Scott, de manera prudente y sin avisar formalmente a los inspectores de la NASA, metió el reloj de Bulova en su equipaje personal como un sistema de respaldo por si el equipo oficial fallaba.
El Accidente en la Luna:
El momento del Bulova
Todos los relojes que pisaron la Luna eran propiedad del gobierno de los EE. UU. y hoy están guardados en museos, excepto uno.
Durante la misión Apollo 15, David Scott se convirtió en el séptimo hombre en caminar por la Luna y el primero en conducir el coche lunar (Lunar Rover).
La misión exigía tres actividades extravehiculares (EVA), caminatas lunares muy largas y exigentes.
Al regresar al módulo lunar tras la segunda caminata (EVA-2), Scott notó algo inesperado:
El cristal de Hesalite de su Omega Speedmaster oficial se había desprendido debido a las brutales fluctuaciones de presión y temperatura en el espacio.
Para la tercera y última caminata (EVA-3), que era crítica para calcular el gasto de oxígeno y agua de sus mochilas de soporte vital, Scott sacó de su bolsa el prototipo de Bulova Chronograph (modelo 88510/01), lo ajustó a su traje con una correa de velcro y bajó a la superficie lunar.
El reloj funcionó a la perfección bajo el implacable sol y el polvo de la Luna.
El Olvido, la Subasta Millonaria y el "Lunar Pilot"
Al regresar a la Tierra, como el Bulova era una pieza de propiedad privada de Scott y no equipo emitido por la NASA, se lo quedó él como recuerdo.
Durante décadas el asunto se mantuvo en un perfil bajo.
Curiosamente, en 1996 el propio Scott erró de memoria y declaró en una entrevista que su reloj de respaldo había sido un Waltham, un error que no se corrigió hasta 2014 cuando fue a buscar el reloj a su caja fuerte y vio la marca real en el dial.
En octubre de 2015, David Scott decidió poner a subasta su histórico Bulova.
Al ser el único reloj lunar en manos privadas (con restos reales de polvo lunar en la correa), desató la locura de los coleccionistas y se vendió por la cifra astronómica de 1,62 millones de dólares.
El Reloj Hoy en Día
Aprovechando el gigantesco impacto de la subasta, Bulova relanzó el modelo al mercado bajo el nombre de Bulova Lunar Pilot.
A diferencia del original de 1971 (que equipaba un movimiento mecánico cronógrafo Valjoux 72), las reediciones modernas utilizan el calibre de cuarzo de alto rendimiento de Bulova que vibra a 262 kHz.
Esto permite que el segundero del cronógrafo se mueva de forma continua (barrido fluido, sin dar saltos de un segundo como los cuarzos comunes) con una desviación de apenas unos pocos segundos por año.
Lanzado originalmente a principios de los años 70 (diseñado por Roger Riehl), el Synchronar rompió todos los esquemas de la época.
Energía Solar Real:
Fue el primer reloj solar viable. Tenía dos grandes paneles de silicio en la parte superior que cargaban sus baterías internas.
El Synchronar en un principio se vendían por catalogo en la tienda Hammacher Schlemmer en Nueva York como reloj de lujo, esa tienda siempre ha sido el epicentro de los gadgets más exclusivos y avanzados del mundo para la élite neoyorquina.
Soportar grandes variaciones de temperatura,
a prueba de golpes,
caja de plástico Lexan,
sumergible hasta los 700 pies.
El módulo estaba sellado en un bloque de resina epoxi. Era sumergible a profundidades increíbles para la época y no tenía botones físicos; se controlaba mediante sensores magnéticos (deslizando imanes sobre la caja).
Calendario Perpetuo:
De ahí viene el nombre "2100", ya que estaba programado para calcular años bisiestos y fechas hasta el año 2100.
No tenía esfera frontal. La hora se leía en un costado (display LED), pensado para que pudieras verla mientras conducías sin girar la muñeca.
Tres modelos posteriores del Synchronar:
El Mark II 1975.
El Mark III 1977.
El Mark IV 1981.
Horas, minutos, segundos.
Dos zonas horarias.
12 o 24 modelos de horas.
Calendario para el año 2100.
El tiempo de ajuste de hasta 8 segundos de un año.
Hora de verano de ajuste.
Alarma.
Cronógrafo.
Temporizador.
Royal Oak, primer reloj deportivo de acero de lujo, calibre 2121.
En 1971 Audemars Piguet quería crear un diseño nuevo en la relojería, tomo nota de algunos comentarios que recibieron del mercado italiano sobre el posible interés de un reloj de lujo de acero, la dirección de la fábrica decidió que era hora de presentar algo totalmente nuevo, un reloj deportivo pero elegante como nunca antes se había visto.
En la víspera de la feria de Basilea de 1971 (un año antes del lanzamiento) el director general de Audemars Piguet en ese momento, Georges Golay, llamó a Gerald Genta a las 4pm explicando que el mercado italiano esperaba un "reloj de acero sin precedentes" para el que necesitaba un diseño a la mañana siguiente.
Un reloj deportivo para todas las ocasiones con los acabados más bellos jamás vistos.
Inspirado en el casco de un buceador tradicional, este reloj de acero revolucionario se caracterizó por un bisel de forma octogonal asegurado por ocho tornillos de oro hexagonales visibles, una junta de resistencia al agua visible y una esfera adornada con un motivo de tapicería azul exclusivo.
Por la mañana, después de que Gerald Genta inventara el reloj que se convertiría en Royal Oak.
Más tarde declarará que Royal Oak fue la obra maestra de su carrera.
El reloj era delgado, solo 7 mm, pero bastante grande (en ese momento) con un diámetro de caja de 39 mm.
Para completar el reloj, una pulsera de acero inoxidable integrada y muy compleja de construir.
Curiosamente, los primeros prototipos fueron fabricados en oro blanco, ya que el mecanizado de piezas de acero de alta calidad según las especificaciones de Genta era muy difícil y costoso en ese momento y no podía justificarse para los prototipos iniciales.
Teniendo en cuenta que el tema de diseño se inspiró en el casco de bronce de un buzo, como confirmó Genta, el nombre en sí tenía que estar relacionado con la náutica.
Audemars Piguet eligió Royal Oak, que proviene del nombre de una serie de ocho buques (recuerde que el bisel es octogonal) de la Royal Navy británica, que a su vez tomó su nombre del antiguo roble ahuecado dentro del cual el rey Carlos II de Inglaterra se escondió. escapar de los Roundheads - los partidarios del Parlamento durante la Guerra Civil Inglesa - después de la Batalla de Worcester en 1651.
En la misión Skylab 4,el coronel William Pogue y su reloj cronógrafo Seiko, referencia 6139-6002.
William Pogue cronógrafo Seiko ref. 6139.
Pogue necesitaba un cronógrafo para su entrenamiento de misión y la NASA no emitió el Omega aprobado hasta cerca del lanzamiento.
Así que Pogue compró su Seiko por 71 dólares el 13 de junio de 1972 y lo utilizó para cronometrar las quemaduras del motor durante el entrenamiento.
Cuando llegó el momento de lanzar el Skylab 4 en noviembre de 1973, Pogue, que estaba familiarizado con su Seiko, lo metió sin aprobar en el bolsillo de su traje de vuelo (mientras llevaba el Speedmaster certificado por la NASA en su muñeca) y lo llevó al espacio.
Así fue que el humilde Seiko 6139-6002 pasó 84 días viajando unos 34 millones de millas alrededor de la Tierra, y se convirtió en el primer cronógrafo automático en el espacio.
En octubre la compañía relojera Seiko lanza al mercado el Quartz LC VFA 06LC.
Un reloj completamente electrónico que utilizaba la primera pantalla de cristal líquido LCD de seis dígitos del mundo para indicar la hora.
Capaz de mostrar continuamente la hora, los minutos y los segundos en una pantalla de cristal líquido.
Por el contrario, el cuarzo digital 06LC se diseñó de manera que las señales eléctricas se enviaran directamente al panel de cristal líquido, donde se convertían a dígitos en la pantalla.
La pantalla LCD desarrollada internamente era de larga duración (50.000 horas) y tenía un buen contraste.
Una lámpara proporcionaba suficiente iluminación para que los números de la pantalla fueran fáciles de leer, incluso en la oscuridad.
El reloj contaba con algunas características muy fáciles de usar.
Los usuarios pueden, por ejemplo, establecer la hora en segundos con botones.
Después de haber logrado el éxito con la 06LC, Epson se propuso construir el negocio de LCD mediante el desarrollo de aplicaciones para productos distintos de los relojes.
Aparición del reloj Megaquartz 2,4 MHz, +/- 10 seg año, primer certificado de cronometro en un reloj de cuarzo.
Por otra parte hubo un problema que Omega no pudo encontrar un Observatorio suizo para hacer la certificación de cronometro para un reloj de cuarzo.
Así los movimiento entre el 1511 y 1516 lo certificaron en un Observatorio francés.
Casiotron de CASIO presente el primer reloj digital de la marca el CASIOTRON.
En noviembre de 1974, la compañía lanza al mercado el CASIOTRON, un reloj computerizado, que no sólo marca las horas, minutos y segundos, sino que también especifica automáticamente cuántos días tiene el mes en cuestión y si ese año es bisiesto.
Funciones principales Pantalla alternante(horas, minutos, 10 segundos, segundos, AM/PM, mes, fecha, día de la semana), calendario totalmente automático, pantalla LCD FE digital Componentes principales Oscilador de cuarzo, C MOS-LSI.
En noviembre de 1974, la empresa japonesa Casio (que hasta entonces era conocida exclusivamente por sus calculadoras de oficina y de bolsillo) dio un golpe sobre la mesa de la industria relojera mundial al presentar el Casiotron.
No era simplemente el primer reloj digital de la marca, sino el nacimiento de un concepto totalmente nuevo: el reloj computerizado de muñeca.
Esta es la historia de cómo un fabricante de calculadoras redefinió lo que un reloj digital podía llegar a hacer.
El Contexto: De las calculadoras a la muñeca
A principios de los años 70, los relojes digitales de pantalla LED (como el famoso Pulsar estadounidense) eran la última moda, pero tenían un gran defecto: consumían tanta energía que la pantalla permanecía apagada y el usuario tenía que pulsar un botón solo para ver la hora.
Tadao Kashio y sus hermanos, los fundadores de Casio, se dieron cuenta de que la tecnología de pantallas de cristal líquido (LCD) y los microprocesadores que ya utilizaban en sus exitosas calculadoras (como la Casio Mini de 1972) se podían miniaturizar para crear un reloj infinitamente más eficiente. Su filosofía era disruptiva:
El tiempo no es más que una suma continua de segundos, y sumar es, en esencia, puro cálculo matemático.
La Revolución del Casiotron: El Calendario Automático
Cuando se presentó en noviembre de 1974, el Casiotron original (Modelo QW02) dejó boquiabierta a la industria.
Mientras que los primeros relojes digitales se limitaban a mostrar la hora y el minuto de forma pasiva, el Casiotron introdujo una función inédita gracias a su chip de computación:
El calendario completamente automático.
Una computadora en miniatura:
El Casiotron no solo marcaba horas, minutos y segundos en su pantalla LCD de lectura continua.
Su circuito integrado estaba programado para reconocer automáticamente la duración exacta de cada mes (28, 30 o 31 días) e incluso calcular si el año en curso era bisiesto para ajustar el 29 de febrero sin que el usuario tuviera que corregir la fecha manualmente.
En una época en la que incluso los mejores relojes mecánicos de lujo y los primeros cuarzos requerían que el usuario adelantara la fecha a mano al final de los meses de 30 días, que un reloj digital lo hiciera solo parecía pura magia informática.
Diseño y características del QW02 (1974)
Pantalla LCD pionera:
A diferencia de las pantallas LED que devoraban la batería, el Casiotron utilizaba un panel LCD de visualización constante y bajo consumo, iluminado por una pequeña bombilla incandescente lateral para la noche.
Construcción Premium:
Lejos de la imagen posterior de Casio con los relojes de resina o plástico de los años 80, el primer Casiotron era un reloj pesado, robusto y lujoso.
Estaba fabricado con una caja y un brazalete de acero inoxidable macizo y un grueso cristal mineral.
Un indicador único para los días:
Para mostrar el día de la semana, la pantalla contaba con una fila de pequeños números o barras en los márgenes y un parpadeo digital que se movía para señalar si era lunes, martes, etc.
El precio y el impacto en la historia
Al igual que ocurrió con el Seiko Astron o los Citizen Crystron de la época, el Casiotron original llegó al mercado como un artículo de alta tecnología y precio elevado. Se lanzó por unos 58.000 yenes de 1974, una cifra que equivalía aproximadamente al salario mensual de un joven profesional japonés de la época.
El Casiotron no solo fue un éxito de ventas, sino que cambió el ADN de Casio para siempre.
Abrió la puerta a que la marca integrara en las muñecas de todo el mundo funciones que antes requerían ordenadores de mesa: desde calculadoras completas (serie C-80), hasta agendas de contactos (Data Bank), sensores de temperatura y altímetros, culminando en la resistencia indestructible de los G-Shock en 1983. En definitiva, el Casiotron fue el verdadero antepasado de los smartwatches actuales.
Un modelo de alta precisión con una precisión mensual media de ± 2 segundos.
La frecuencia de oscilación del cristal de cuarzo era de 16.384Hz, la mitad de la actual.
La duración de la batería era de un año.
Con un precio de más de 200,000 yenes.
El primer reloj de cuarzo del mundo en alcanzar una precisión de 3 segundos al año
La Frecuencia de 16.384 Hz:
Citizen utilizó un cristal de cuarzo tallado en forma de lente (tipo AT-cut) para lograr una estabilidad térmica sin precedentes.
El Citizen Crystron Mega de 1975 es un auténtico titán en la historia de la relojería.
Fue el primer reloj de pulsera del mundo en alcanzar una precisión de 1 segundo al año, una hazaña técnica impresionante que sigue siendo un listón altísimo para el cronometraje de cuarzo hoy en día.
Para que te hagas una idea, los relojes de cuarzo comunes a mediados de los años 70 tenían una precisión de unos 15 segundos al mes.
Citizen no solo dio un paso al frente; dio un salto de décadas hacia el futuro.
La ingeniería detrás del mito
Para lograr esa precisión anual de 1 segundo, los ingenieros de Citizen no podían confiar en los componentes de cuarzo estándar.
Tuvieron que rediseñar el núcleo del reloj por completo:
El cristal de cuarzo "Mega":
Los relojes de cuarzo normales utilizan un cristal en forma de diapasón que vibra a 32.768 Hz.
El Crystron Mega utilizó un cristal de cuarzo de corte AT de alta gama que oscilaba a la asombrosa cifra de 4.194.304 Hz (4,19 MHz).
Esta frecuencia ultraalta hacía que el mecanismo fuera increíblemente inmune a las pequeñas perturbaciones físicas y movimientos del brazo.
Compensación de temperatura:
Los cristales de corte AT son mucho menos sensibles a los cambios de temperatura que los diapasones de cuarzo estándar.
Esto permitió al reloj mantener su precisión extrema en climas fríos o cálidos sin necesidad de un circuito de compensación digital masivo.
El peaje de la energía:
Hacer vibrar un cristal más de 4 millones de veces por segundo exige muchísima energía.
El mecanismo (Calibre 8650) consumía la batería tan rápido que necesitaba dos pilas de óxido de plata, las cuales apenas duraban un año antes de tener que cambiarlas.
Rareza y precio de salida
El Crystron Mega nunca se pensó como un reloj de producción masiva; fue una declaración de absoluta dominación tecnológica.
Citizen lanzó la versión inicial de ultra-lujo en una caja facetada de oro macizo de 18 quilates con brazalete integrado, luciendo un precioso acabado texturizado tipo "corteza" o "polvo" en la esfera y la estructura.
Precio original en 1975:
4.500.000 yenes. En aquella época, eso equivalía a unos $15.000 dólares (una fortuna con la que podías comprar un coche deportivo de lujo o una casa pequeña).
Volumen de producción:
Extremadamente limitado.
Se estima que Citizen solo fabricó entre 100 y 200 unidades de esta versión de oro macizo.
Más adelante, Citizen introdujo variantes un poco menos costosas en acero inoxidable y con acabados chapados (que solían llevar el logotipo "CQ" de Crystron), pero incluso esas piezas son piezas de caza mayor muy raras de ver en el mercado vintage actual.
Junto al Seiko Quartz Astron (1969) y el Omega Marine Chronometer, el Crystron Mega es uno de los tres pilares indiscutibles de la Revolución del Cuarzo.
El Citizen Professional Diver 300m (1975)
Aunque el cuarzo solar de 1976 fue un hito, en 1975 Citizen lanzó el primer reloj de buceo del mundo con caja de titanio sólido.
El Citizen Professional Diver 300m (referencia 62-6114) lanzado en 1975 es uno de los hitos de ingeniería más grandes de la firma nipona y, desafortunadamente, suele quedar a la sombra del Crystron Mega o del posterior Eco-Drive solar de 1976.
En los años 70, el titanio era un material reservado para la industria aeroespacial (como los módulos de la NASA).
Citizen lo eligió por tres razones críticas para un buceador:
Resistencia a la corrosión:
El agua salada no le afecta en absoluto.
Ligereza:
Es un 40% más ligero que el acero, lo que hacía que un reloj de buceo grande fuera cómodo.
Hipoalergénico:
No irrita la piel bajo el neopreno o con el sudor.
El gran desafío técnico
El problema es que el titanio es extremadamente difícil de mecanizar y tiende a "pegarse" a las herramientas de corte.
Citizen tuvo que inventar nuevas técnicas de prensado y pulido para darle forma a la caja.
Fue un despliegue de ingeniería japonesa sin precedentes.
El diseño del "Diver de 1975"
Era un reloj imponente, conocido por su bisel de grandes dimensiones y su esfera de alta visibilidad.
No solo era resistente a 300 metros, sino que visualmente se alejaba de todo lo que hacían las marcas suizas o Seiko en ese momento.
El nacimiento del Super Titanium™
Ese modelo de 1975 fue la semilla de lo que hoy Citizen llama Super Titanium™.
Se dieron cuenta de que el titanio puro se rayaba fácilmente, así que desarrollaron una tecnología de endurecimiento superficial llamada Duratect, logrando que el titanio fuera 5 veces más duro que el acero inoxidable.
Fue el primer reloj de buceo del mundo fabricado en titanio sólido, adelantándose a toda la industria en el uso de un material que hoy consideramos estándar en los relojes de herramientas de gama alta.
El reto del titanio en los años 70
A principios de la década de 1970, el titanio era un material casi exclusivo de la ingeniería aeroespacial (utilizado por la NASA y en proyectos militares avanzados). Aunque los relojeros conocían de sobra sus ventajas teóricas —un 40% más ligero que el acero, extremadamente resistente a la corrosión del agua de mar e hipoalergénico—, se topaban con un muro técnico insalvable:
Punto de fusión altísimo:
Moldearlo requería temperaturas extremas.
Reactividad química:
Tiende a reaccionar con el oxígeno y el nitrógeno cuando está fundido, volviéndose quebradizo.
Desgaste de herramientas:
Su dureza y resistencia hacían que las fresadoras y herramientas de corte tradicionales de la época se destruyeran en cuestión de horas al intentar darle forma a la caja.
Citizen pasó años investigando técnicas de fundición al vacío y desarrollado maquinaria específica para poder mecanizarlo con precisión de relojería. El fruto de ese esfuerzo titánico fue este modelo de 1975.
Características del "Titanium Diver" de 1975
Caja monobloque:
Para garantizar una resistencia real a 300 metros de profundidad y eliminar los puntos débiles de filtración, la caja se mecanizó a partir de una sola pieza de titanio sólido (sin tapa trasera roscada, el movimiento se saca por el cristal).
Corrosión cero:
Al ser de titanio puro, el reloj era completamente inmune a la picadura del agua salada, a diferencia del acero de la época que requería un endulzado meticuloso tras cada inmersión.
El Corazón:
A diferencia de la revolución del cuarzo que dominaba el catálogo de Citizen por esos años, este diver profesional montaba un robusto calibre automático (el Calibre 6000), buscando la máxima fiabilidad mecánica bajo el agua sin depender del agotamiento de una batería.
Estética instrumental:
Destacaba por sus manecillas sobredimensionadas con abundante pasta luminosa, un bisel giratorio bidireccional muy grueso y la corona descentrada a las 4 para evitar que se clavara en la muñeca del buceador.
Este reloj no solo demostró que era posible utilizar el titanio en la muñeca, sino que sentó las bases para lo que décadas más tarde Citizen bautizaría como el Super Titanium (su titanio endurecido patentado). Seiko lanzaría su famoso Diver 600m de titanio ese mismo año de 1975, pero el modelo de Citizen llegó al mercado ligeramente antes, reclamando el trofeo histórico de ser el pionero.
Inicialmente, este reloj estuvo llamado a ser solamente una serie muy limitada, ya que fue un encargo de la firma con el que quería obsequiar a sus cien mejores clientes y rendir homenaje a la belleza e influencia de Roma en el mundo.
La historia del primer reloj de Bulgari en 1975 es fascinante porque nació casi por accidente, concebido originalmente no como un producto comercial, sino como un regalo exclusivo de agradecimiento para los clientes más importantes de la célebre casa de alta joyería romana.
Ese reloj fue bautizado originalmente como el Bulgari Roma.
Un Regalo de Navidad Exclusivo
A mediados de los años 70, los hermanos Gianni, Nicola y Paolo Bulgari querían crear un obsequio especial de Navidad para sus 100 mejores clientes de la tienda de la Via Condotti en Roma.
En pleno auge de la revolución del cuarzo, decidieron diseñar un reloj que combinara la modernidad tecnológica del momento con la elegancia clásica de la joyería italiana.
Encargaron una edición estrictamente limitada de 100 piezas.
El reloj sorprendió por completo al mezclar dos mundos opuestos:
La vanguardia digital:
En lugar de agujas tradicionales, incorporaba una pantalla digital LED (un indicador tecnológico muy exclusivo en 1975) que mostraba la hora solo al presionar un botón lateral.
La inspiración imperial: L
a caja redonda de oro amarillo se inspiraba en las columnas de los templos romanos y en las antiguas monedas de los emperadores, donde el nombre del gobernante se grababa en la circunferencia exterior. Bulgari reprodujo esta idea grabando las palabras BVLGARI y ROMA directamente sobre el grueso bisel.
La correa artesanal:
Venía acompañado de una original correa que combinaba piel con cuerda tejida, acentuando su carácter mediterráneo.
De Obsequio a Icono de la Moda
Bulgari subestimó el impacto de su diseño.
Los 100 afortunados clientes que recibieron el regalo lucieron el reloj en los círculos de la alta sociedad de la época.
Rápidamente, las tiendas de la marca se inundaron de peticiones de coleccionistas y entusiastas que querían comprar desesperadamente ese llamativo reloj con el nombre de la firma grabado en el bisel.
Ante el éxito inesperado, Bulgari decidió entrar formalmente en el negocio de la relojería.
En 1976 introdujeron una versión comercializada con esferas analógicas (de agujas) debido a la rápida obsolescencia de las pantallas LED de la época.
El Nacimiento del "BVLGARI BVLGARI" (1977)
El rotundo éxito del Bulgari Roma sentó las bases para que en 1977 la firma presentara al mundo su colección definitiva, diseñada por el legendario relojero Gérald Genta:
El BVLGARI BVLGARI.
Para este nuevo modelo de producción continua, se sustituyó la palabra "Roma" del bisel inferior y se duplicó el nombre de la marca.
Nació así el característico grabado circular BVLGARI BVLGARI que se convirtió en uno de los emblemas de diseño más reconocibles del lujo contemporáneo y que dio origen a la división de relojes de la firma en Suiza (Bulgari Haute Horlogerie).
Seiko lanzó el 0634, el primer reloj de cuarzo digital multifuncional del mundo que contiene un cronógrafo.
Diseño de Botones:
Introdujo los botones frontales, situados justo debajo de la pantalla, para facilitar el manejo del cronómetro, una estética que se volvió icónica en los años 70.
Precio:
En su lanzamiento costaba unos 55,000 yenes, lo que en ese momento era casi tres veces más caro que muchos cronógrafos automáticos mecánicos de la propia Seiko.
Precisión: Capaz de medir hasta 1/10 de segundo.
Función Lap:
Fue el primero en permitir medir tiempos parciales (vueltas) de forma digital, algo que hoy damos por hecho en cualquier Casio pero que en 1975 era tecnología de vanguardia.
Este reloj tiene un aire "funky" muy de mediados de los 70.
Es conocido entre coleccionistas como el modelo que popularizó el cantante Isaac Hayes (el compositor de la banda sonora de Shaft), quien aparecía en anuncios de la época luciéndolo.
Precisión mensual de ± 5 segundos.
Tenía indicador de fecha simple, así como indicador de duración de la batería.
Seiko fabrica el primer reloj de buceo del mundo en titanio, Professional Divers 600m.
La estructura de doble capa para la caja, la correa en forma de acordeón garantiza la facilidad de uso a la expansión y la contracción, mas de 20 patentes fueron otorgadas en el reloj.
Seiko Professional Diver’s 600M Titanium
El verdadero primer diver profesional de titanio.
Seiko lanza el Professional Diver’s 600M con caja de titanio, considerado uno de los relojes de buceo más importantes de la historia.
Qué fue realmente el modelo de 600M
El reloj pertenece a la referencia Seiko 6159-7010, conocido como el “Grandfather Tuna” dentro de la familia Tuna.
Fue un desarrollo completamente profesional para buceo de saturación, diseñado tras años de investigación iniciada a raíz de peticiones de buzos industriales.
Primera caja de titanio en un reloj de buceo profesional
Resistencia de 600 metros
Construcción monobloque extremadamente robusta
Diseño con protector exterior (shroud) característico
Esto lo convirtió en uno de los primeros relojes realmente diseñados para saturación profunda (deep saturation diving).
El primer diver de Seiko es de 1965 (62MAS, 150 m)
El salto profesional real llega en 1975 con el 600M de titanio
El 600M introdujo soluciones inéditas en la época:
Sellado avanzado con juntas especiales (tipo L-gasket)
Alta resistencia a helio sin válvula convencional
Estructura diseñada para presión extrema
Muy alta resistencia a corrosión marina
Este reloj marca tres cosas fundamentales:
Entrada de Seiko en el buceo profesional extremo
Primer uso serio de titanio en relojería tool watch
Nacimiento de la línea “Tuna”, una de las más influyentes del buceo moderno
El Seiko Professional Diver’s 600M de 1975 no es solo un avance técnico:
Es el momento en que el reloj de buceo deja de ser accesorio deportivo y se convierte en instrumento industrial de alta ingeniería.
El primer reloj que utilizó el Calibre 1200 fue un reloj de Jean Lassale presentado en la Feria de Basilea de 1976.
Movimiento mecánico manual ultraplano.
Grosor del movimiento:
1.2 mm1.2\ \mathrm{mm}1.2 mm
Caja extremadamente delgada, considerada revolucionaria para la época.
Fabricado en Switzerland.
Ese reloj convirtió a Jean Lassale en una referencia histórica de la relojería ultrafina durante los años 70.
El Calibre 1200 fue un movimiento mecánico ultraplano desarrollado por la marca suiza Jean Lassale a finales de los años 70.
Grosor:
aproximadamente 1,2 mm, uno de los movimientos mecánicos más delgados del mundo en su época.
Tipo:
movimiento mecánico de cuerda manual.
Innovación:
utilizaba un sistema especial de rodamientos de bolas en lugar de rubíes tradicionales para reducir el espesor.
Objetivo:
fabricar relojes extremadamente finos y elegantes.
Aunque fue una innovación técnica importante, el movimiento también tuvo problemas de fiabilidad y mantenimiento debido a su extrema delgadez.
Eso afectó económicamente a la empresa.
El Calibre 1200 es hoy una pieza histórica dentro de la alta relojería por su aporte al desarrollo de relojes ultrafinos, antecediendo a muchas tecnologías modernas usadas por marcas de lujo suizas actuales.
El nombre Albatross (o Albatros) en la relojería no pertenece a una única marca exclusiva, sino que ha sido utilizado por varios fabricantes importantes para modelos icónicos, cada uno con una historia distinta.
Fue el primer cronógrafo híbrido del mundo (combinaba una pantalla analógica con agujas y una pantalla digital LCD).
Omega “Albatros”: el proyecto conceptual de Omega en los años 70
El nombre “Omega Albatros” no corresponde a una colección comercial consolidada como Seamaster o Constellation, sino a un concepto de diseño y prototipo asociado a la fase experimental de Omega en los años 70, un periodo en el que la marca exploraba nuevas direcciones estéticas y tecnológicas.
Omega en transición (finales de los 60–70)
A finales de los años 60, la industria relojera suiza entra en una etapa crítica:
Crisis del cuarzo en desarrollo
Competencia japonesa (Seiko)
Necesidad de diseños futuristas
Exploración de nuevos materiales y formas
Omega responde con una serie de proyectos conceptuales y prototipos, donde aparecen diseños poco convencionales.
En ese contexto se sitúan referencias no siempre bien documentadas bajo nombres de estudio como “Albatros”.
No hay una línea oficial continua de producción bajo ese nombre, lo que indica que se trata más de un proyecto interno o denominación de diseño que de una colección comercial estándar.
Los diseños atribuidos a “Albatros” suelen compartir rasgos de la época:
Cajas angulosas o de geometría marcada
Esferas muy legibles tipo instrumento
Inspiración en aviación o exploración marítima
Uso de acero robusto
Enfoque funcional más que decorativo
Este lenguaje visual encaja con la evolución de Omega hacia modelos más técnicos como los primeros Seamaster profesionales o prototipos de cuarzo de la época.
Es quizás el más famoso para los coleccionistas.
Lanzado en 1976 para conmemorar los Juegos Olímpicos de Montreal.
Fue el primer cronógrafo híbrido del mundo (combinaba una pantalla analógica con agujas y una pantalla digital LCD).
Es un reloj enorme y rectangular (51 mm), con un movimiento calibre 1611.
Se le llamó "Albatross" por la forma de la abrazadera de su batería, que recordaba a las alas de un albatros.
Solo se fabricaron unas 15,000 unidades, lo que lo convierte en una pieza de
El Heuer Monza fue lanzado por Jack Heuer para celebrar la victoria del equipo Ferrari en el Campeonato Mundial de Fórmula 1 de 1975, Niki Lauda, en el Campeonato del Mundo.
El nombre "Monza" proviene del famoso circuito de carreras italiano Autodromo Nazionale Monza.
Caja de forma cushion (cojín).
Estilo deportivo con cronógrafo bicompax, taquímetro y pulsómetro en la esfera.
Movimiento automático Calibre 15 (una variación del Calibre 11, famoso por ser uno de los primeros cronógrafos automáticos).en el modelo de 1976 y equipado con el Calibre 17 automático.
La victoria de Niki Lauda (1975)
El Monza nace en un contexto muy concreto: la temporada de Fórmula 1 de 1975, cuando Niki Lauda, pilotando para Ferrari, utilizaba cronógrafos Heuer como herramienta de apoyo en el entorno del equipo.
Tras el éxito de Ferrari y la fuerte vinculación de Heuer con la escudería, la marca decide lanzar un reloj conmemorativo que capture ese espíritu competitivo.
Diseño del Heuer Monza original
El Monza se caracteriza por una estética muy distinta dentro de Heuer:
Caja tipo “cushion” (almohadillada)
Esfera negra de alto contraste
Subesferas tipo “panda” o bicompax según versión
Pulsadores sobredimensionados
Taquímetro para medición de velocidad
Diseño muy legible para competición
Era un reloj claramente orientado a la función en carrera, no al lujo tradicional.
El Monza original utilizó movimientos de cronógrafo manual basados en la familia Valjoux, especialmente:
Valjoux 7733 / 7734 en primeras versiones
Arquitectura robusta de dos contadores
Fiabilidad en condiciones de competición
Estos calibres eran muy habituales en cronógrafos deportivos de los años 70.
Relación con Ferrari y la Fórmula 1
Heuer fue cronometrista y proveedor muy activo en el automovilismo:
Asociación con Ferrari en los años 70
Uso en boxes y cronometraje de equipo
Vinculación con pilotos como Niki Lauda
Presencia constante en circuitos europeos
El Monza forma parte de esa estrategia de relojes ligados directamente a la competición.
El renacimiento TAG Heuer Monza
En los años 2000, ya bajo la era TAG Heuer, el Monza fue reinterpretado con materiales modernos como:
Titanio
Esferas más técnicas
Versiones esqueletizadas en ediciones posteriores
Mantiene el ADN original, pero adaptado a estándares contemporáneos.
El Monza no es un reloj de lujo clásico ni un reloj herramienta genérico:
Es un cronógrafo nacido directamente del paddock de la Fórmula 1, diseñado para medir la competición en su forma más pura.
La marca relojera Corum, preseta el reloj reloj Rolls-Royce, elaborado en colaboración con la compañía de automóviles de lujo.
La caja y la esfera del reloj reproducían la rejilla del radiador de un Rolls, coronada por la célebre figura de la mujer alada.
En la década de 1970, la firma suiza Corum sorprendió al mundo con uno de los relojes más originales jamás producidos: el Corum Rolls-Royce, desarrollado bajo licencia de la prestigiosa marca británica de automóviles de lujo.
La idea era sencilla pero audaz:
trasladar a la muñeca los elementos más reconocibles de un Rolls-Royce.
Un diseño inspirado en el frontal del automóvil
La caja y la esfera reproducían fielmente la famosa parrilla del radiador de Rolls-Royce, uno de los diseños más emblemáticos de la historia del automóvil.
Spirit of Ecstasy (Espíritu del Éxtasis)
La escultura de la mujer alada inclinada hacia delante que desde 1911 corona los automóviles de la marca.
Caja de oro amarillo de 18 quilates o plata.
Movimiento mecánico manual o automático ultraplano.
Cristal de zafiro en algunas versiones.
Producción muy limitada.
El reloj se concibió más como una pieza de lujo y exclusividad que como un instrumento técnico.
Una colaboración pionera
Sin embargo, en los años 70 la alianza entre Corum y Rolls-Royce fue una de las primeras colaboraciones oficiales entre una casa relojera y un fabricante de automóviles de lujo.
Una pieza para coleccionistas
El Corum Rolls-Royce nunca se fabricó en grandes cantidades y actualmente es una rareza muy buscada.
La reproducción tridimensional de la parrilla frontal.
La presencia de la figura Spirit of Ecstasy.
Su conexión con dos iconos del lujo europeo: Corum y Rolls-Royce.
Para muchos coleccionistas, el Corum Rolls-Royce es uno de los relojes más extravagantes y representativos de la década de 1970, una época en la que la relojería experimentaba con diseños inspirados en automóviles, arquitectura y objetos de lujo de una forma que hoy sería difícil de imaginar.
El maestro relojero Gerald Genta, diseño el reloj Ingenieur para la casa relojera IWC.
La era del magnetismo (1955)
En los años 50, el mundo se estaba llenando de nuevos dispositivos eléctricos.
Ingenieros, técnicos y médicos tenían un problema:
los campos magnéticos de su entorno detenían o alteraban sus relojes.
La Solución:
IWC lanzó la Referencia 666.
El "Escudo":
El movimiento estaba encerrado en una caja de hierro dulce (una Jaula de Faraday).
Esto desviaba el magnetismo alrededor del mecanismo en lugar de dejar que lo atravesara.
El Movimiento:
Montaba el famoso calibre automático con el sistema Pellaton, conocido por su robustez extrema.
El Toque de Gérald Genta:
El Ingenieur SL (1976)
A mediados de los 70, IWC necesitaba renovar el modelo para competir en la nueva tendencia de "relojes deportivos de lujo en acero". Llamaron al diseñador más influyente de la historia, Gérald Genta (creador del Royal Oak y el Nautilus).
El Diseño "Jumbo":
Genta creó el Ingenieur SL (Ref. 1832).
Los 5 Tornillos:
Su rasgo más distintivo son los cinco puntos o tornillos en el bisel.
A diferencia de otros, estos tornillos eran funcionales: servían para fijar el bisel y mantener la estanqueidad.
Brazalete Integrado:
La caja y la pulsera formaban una sola línea fluida y arquitectónica.
La Evolución:
Del récord mundial al regreso a los orígenes
El Récord de 1989:
IWC lanzó el Ingenieur 500,000 A/m, capaz de resistir campos magnéticos masivos (¡incluso dentro de máquinas de resonancia magnética!). Fue una proeza técnica absoluta.
El Regreso (2023):
Tras años de diseños más redondos y clásicos, IWC ha vuelto a la estética de Genta con el nuevo Ingenieur Automatic 40, recuperando los tornillos en el bisel y las proporciones del SL de los 70.
El símbolo del rayo
Si te fijas en los diales de muchos Ingenieur antiguos, verás un pequeño rayo cruzando el nombre.
Es el símbolo universal de la electricidad y el magnetismo, un guiño a los profesionales para quienes fue diseñado originalmente.
El maestro relojero Gerald Genta, diseño el reloj Nautilus para la casa relojera Patek Philippe.
Y cuenta la leyenda que estaba Gerald Genta cenando en el Hotel Porthole (que en inglés significa portilla, es decir, las ventanas que se practican en los costados de los buques) y oyó a directivos de Patek Philippe, sentados en una mesa del rincón, hablando sobre un posible reloj que pudiera competir con el de AP.
Tenía una caja monobloque patentada de 42 mm de diámetro de extremo a extremo, lo que para entonces era enorme y provocó mucho rechazo entre los seguidores de la marca, que lo consideraban fuera de lo que debía ser Patek Philippe.
De hecho enseguida se ganó el apelativo de “Jumbo” por su tamaño.
El bloque lo formaban la carrura y el fondo, por lo que el calibre se insertaba desde el lado de la esfera.
Estaba culminado por el conocido bisel octogonal satinado.
A izquierda y derecha la caja presentaba dos “orejas” que recordaban las bisagras de las portillas pero que en realidad estaban ahí para acoger las bisagras que permitieran soltar el bisel de manera fácil y segura.
El brazalete estaba integrado, como era habitual entonces.
La esfera estaba decorada con líneas horizontales con índices y manecillas de bastón en oro.
Estaba movido por un calibre 920 extraplano de Jaeger-LeCoultre (que como ya vimos cuando hablamos aquí del Vacheron Constantin Overseas Chronograph fue compartido con el VC 222 y el AP Royal Oak).
El uso de este movimiento hizo que el reloj fuera muy delgado (7,6 mm), por lo que se llevaba perfectamente en la muñeca.
Patek Philippe era consciente de el reloj podría conjugarse perfectamente con un traje.
Más aún, seguramente sería ese el uso mayoritario.
No es de extrañar por tanto la publicidad inicial del reloj, en la que habla de ir a bucear… ¡o a matar dragones en la sala de juntas!
Posteriormente el Nautilus vería aumentar la familia: en 1981 aparecieron las referencias 3800/1A y 4700/1A que redujeron el tamaño del reloj a 37,5 y 29 mm respectivamente.
Este último además llevaba un motor de cuarzo.
Es obvio que cuando algo tiene éxito hay que sacarle jugo y PP no tuvo problemas en doblar una de las características identitarias del Nautilus (el tamaño) en pos de mayores ventas.
Citizen fabrica el primer reloj solar, el Crystron Solar Cell.
Fue en 1976 cuando Citizen dio ese paso gigante que cambiaría para siempre su identidad como marca.
En plena crisis del cuarzo, mientras todos los fabricantes se peleaban por la precisión, Citizen se obsesionó con un problema práctico: la duración de la batería.
El Crystron Solar Cell fue el primer reloj de cuarzo analógico del mundo alimentado por células solares.
El Panel Solar:
A diferencia de los relojes actuales donde el panel está oculto bajo el dial, en este primer modelo las células de silicio monocristalino eran claramente visibles en la esfera. Tenía cuatro paneles rectangulares que le daban un aspecto muy tecnológico y futurista para la época.
La Eficiencia:
Para ser la primera generación, era sorprendente. Podía cargar su batería interna con luz solar o incluso con luz artificial intensa.
El Legado:
Este reloj fue el antepasado directo de la tecnología Eco-Drive, que Citizen perfeccionaría en los años 90 hasta lograr que la luz pase a través de un dial aparentemente sólido.
Era un reloj con una estética muy de los años 70, con brazalete integrado y una esfera que gritaba "innovación".
Un hito de independencia energética
Lo que Citizen logró con el Crystron Solar Cell fue liberar al usuario de la dependencia del servicio técnico para cambiar pilas, algo que en 1976 era un coste y una molestia importante para los poseedores de relojes de cuarzo.
Un modelo lanzado en 1976, que estableció un nuevo estándar de precisión en ± 1 segundo al mes.
La duración de la batería se extendió a más de dos años.
La frecuencia oscilante era de 32.768 Hz.
Seiko Quartz Superior (Calibre 4883) es una auténtica leyenda de la era dorada de la alta precisión en el cuarzo (High-Accuracy Quartz o HAQ).
Lanzado a mediados de los años 70 (alrededor de 1976-1977), este modelo representaba la cúspide absoluta del catálogo de Seiko, situándose incluso por encima de las prestigiosas líneas Grand Quartz y King Quartz.
En aquella época, la crisis del cuarzo estaba en pleno apogeo y un Seiko Superior era un objeto de absoluto lujo: costaba bastante más que un Rolex Submariner de la época.
Era la máxima demostración de poderío tecnológico y artesanal de la marca japonesa.
Superior 4883:
Una precisión de locura para su época
Mientras que los relojes mecánicos de lujo se miden en segundos al día, el calibre 4883 estaba certificado para una precisión asombrosa de ±1 segundo al mes (unos 12 segundos al año).
Para lograr esto en los años 70, Seiko seleccionaba a mano los cristales de cuarzo y los sometía a un proceso de envejecimiento térmico para asegurar que los cambios de temperatura no afectaran su frecuencia.
Acabados de nivel "Grand Seiko"
La línea Superior no solo era precisa, su construcción era espectacular:
Acero Endurecido (HSS - Hard Stainless Steel):
Muchas de las referencias (como el 4883-8000) utilizaban un acero especial muy difícil de rayar, pulido con la técnica Zaratsu para obtener un acabado de espejo sin distorsiones.
Esferas texturizadas:
Las esferas son obras de arte.
Muchas presentan texturas que imitan el papel japonés, la nieve o acabados cepillados finísimos, con índices aplicados facetados que captan la luz de forma increíble.
El logo "Single Quartz":
En el dial verás el logotipo aplicado que parece un nido de abeja o un cristal de cuarzo estilizado (ojo, el 4883 es de cuarzo único de altísima selección; la tecnología Twin Quartz de doble cristal llegó un poco después, en 1978, con los calibres 99X).
El segundero perfecto
Si observas el segundero de un 4883, notarás que cae exactamente sobre cada línea de los minutos, sin temblores ni rebotes.
Esto se debe a un mecanismo interno de control de holgura (backlash control) que Seiko diseñó para que el salto de la aguja fuera limpio y seco, un detalle que hoy en día sigue volviendo locos a los coleccionistas.
Años de producción:
Aprox. 1976 – 1978.
Precisión:
±1 segundo por mes.
Complicación:
Día y fecha (generalmente con disco bilingüe Inglés/Kanji, ya que la mayoría eran para el mercado interno japonés o JDM).
Cristal:
Zafiro (algo extremadamente premium y raro en los 70).
El Superior 4883 es una pieza de caza mayor para los amantes del cuarzo vintage.
Al ser relojes de hace casi 50 años, el gran reto actual es encontrar uno cuyo dial no haya sufrido por la humedad (el talón de Aquiles de los relojes de esta época) y cuya caja de acero HSS no haya sido mal pulida, ya que perdería esas líneas tan afiladas y características de Seiko.
Seiko comercializó el reloj de cuarzo digital A159 que contiene una alarma y un cronógrafo.
El Seiko A159 (lanzado alrededor de 1977-1978) fue el que perfeccionó la usabilidad diaria.
El A159 es un modelo clave porque representa la transición de los relojes digitales de "nicho tecnológico" a herramientas que todo el mundo quería llevar en la muñeca.
La Alarma Sonora:
Fue uno de los primeros modelos de Seiko en integrar una alarma de aviso acústico. En esa época, tener un reloj que pudiera despertarte o recordarte una cita con un "bip-bip" electrónico era pura magia.
El Cronógrafo Completo:
Mantenía la precisión del cronómetro (típica de la herencia del 0634), permitiendo medir tiempos con gran exactitud.
Visualización "Dual":
Su pantalla LCD era muy clara. Podías ver la hora, los segundos y, al presionar un botón, pasaba a la configuración de la alarma o el crono.
Muchos modelos de la serie A159 tienen una característica rejilla o una pequeña sección en el frontal (a veces bajo el cristal o en la propia caja) que ayudaba a que el sonido del zumbador piezoeléctrico fuera más claro.
Un detalle para coleccionistas:
Existen muchas variantes del A159 (como el A159-4019 o el A159-5019).
Algunos tenían acabados en color dorado ("Lemon Face") que hoy son muy codiciados por su estética retro-futurista.
F1 de Tissot.
Caja y armix de acero, cronógrafo de cuarzo, capaz de medir centésimas de segundo con su crono digital, además de dos horarios, alarma, luz, indicador sonoro de hora y fechador.
El Tissot F1 es un testimonio fascinante de la década de 1970, cuando la tecnología digital y la estética de las carreras se fusionaron.
Tissot, como patrocinador del legendario equipo Lotus de Fórmula 1, creó este reloj para capturar la esencia de la velocidad y la modernidad.
El Vínculo con Lotus y Mario Andretti
En 1978, Mario Andretti se convirtió en campeón del mundo de F1 con el equipo Lotus, y Tissot estaba allí, en la carrocería de los coches y en las muñecas del equipo. El Tissot F1 no era solo un nombre; era un símbolo del éxito en la pista.
Estética "Digital" y de Acero
Pantalla LCD:
En lugar de las agujas tradicionales, el F1 original apostaba por la pantalla de cristal líquido, lo que en aquel momento era la cima de la tecnología.
Caja de Acero Inoxidable:
Tenía una forma rectangular muy marcada, con líneas agresivas que recordaban el diseño de los monoplazas de la época.
Brazalete Integrado:
La pulsera se fundía perfectamente con la caja, creando una pieza sólida y vanguardista.
Funcionalidad de Carreras
Como buen reloj inspirado en la F1, incluía funciones de cronógrafo para medir tiempos de vuelta, alarma y, por supuesto, la fecha, todo controlado por botones integrados en el lateral de la caja.
El ajuste del movimiento análogo era independiente del digital, por lo que podía usarse como un tercer horario si se deseaba.
TSX2 - 1979-TSX3 - 1980-TSX4 - 1981-TSX5 - 1979-TSX8 - 1979-TSX9 - 1979
Alemania del Este entró en la carrera espacial a través del programa espacial soviético.
Se probó un cronómetro electromecánico "Ruhla" durante la primera misión espacial realizada por Sigmund Jähn de la Fuerza Aérea de Alemania Oriental a bordo de Soyuz 31 hacia la estación espacial Salyut 6 en agosto / septiembre de 1978.
Mientras que todo el mundo piensa en el Omega Speedmaster o los Sturmanskie soviéticos, el Ruhla alemán oriental (RDA) tiene un lugar de honor por ser una solución técnica muy ingeniosa.
El Cronómetro Ruhla de la Misión Soyuz 31
El reloj que Jähn llevó no era un reloj de pulsera convencional para dar la hora, sino un cronómetro de parada (stopwatch) diseñado específicamente para experimentos científicos en microgravedad.
Tecnología Electromecánica:
En 1978, Ruhla (VEB Uhrenwerke Ruhla) era el gigante relojero de la RDA.
El calibre utilizado combinaba la base de un reloj mecánico con un sistema de contacto eléctrico para la precisión del cronometraje, una tecnología que Ruhla dominaba para hacer relojes asequibles y precisos.
La Misión Salyut 6:
Jähn no solo fue el primer alemán en el espacio; su misión estaba cargada de experimentos científicos (como la cámara multiespectral MKF-6).
El cronómetro Ruhla se utilizó para medir tiempos exactos en experimentos de cristalización y procesos biológicos dentro de la estación espacial.
Diseño Robusto:
Se modificó para que los botones fueran fáciles de operar con guantes y se aseguró de que los lubricantes internos no se evaporaran en las condiciones de presión de la estación.
Sigmund Jähn: El héroe de la RDA
Jähn voló como parte del programa Interkosmos, que permitía a países aliados de la URSS enviar cosmonautas. Su viaje a bordo de la Soyuz 31 duró casi 8 días, y se convirtió en un icono nacional, llevando siempre con orgullo la ingeniería de su país (como los instrumentos de Carl Zeiss Jena y, por supuesto, el cronómetro Ruhla).
El Grand Twin Quartz otorgó una tasa de precisión de ± 10 segundos al año, y el Seiko Superior Twin Quartz tenía un grado incluso mayor de precisión a ± 5 segundos por año.
Se pusieron dos osciladores de cuarzo, uno al lado del otro.
Uno de ellos se usó para detectar la temperatura, por lo que las variaciones debidas al cambio de temperatura en el otro oscilador podrían compensarse.
Terminado en 1978, este movimiento, llamado "Twin Quartz".
La marca de oscilación de doble cuarzo en la posición de las 6 en punto indica que se trata de un movimiento de doble cuarzo.
Casio presenta el primer reloj digital de resina, el F-100.
El Casio F-100 es una verdadera leyenda en la historia de la relojería digital y un icono de la cultura pop.
El capitán Dallas y Ripley, el Casio F-100, que se produjo del 77 al 79 y es el primer reloj de resina producido por Casio.
Luz, calendario, cronometro 1/100.
Antes del F-100, la mayoría de los relojes digitales se fabricaban en metal.
Este modelo fue el primer reloj de Casio construido totalmente con una caja de resina, lo que lo hacía mucho más ligero, cómodo y económico de producir.
Este diseño sentó las bases para el futuro éxito del famoso F-91W.
Su estética era muy avanzada para finales de los años 70, con un frontal que destacaba por:
Cuatro botones frontales
A diferencia de los botones laterales habituales, estos permitían controlar las funciones de forma directa.
Funciones
Contaba con cronómetro, luz de fondo, calendario y, por supuesto, la hora en formato digital.
El Piaget Polo es uno de los relojes más icónicos de la historia, nacido en una época en la que el concepto de "reloj deportivo de lujo" estaba redefiniendo la industria.
A finales de los 70, las marcas de lujo buscaban competir con los nuevos relojes deportivos de acero (como el Royal Oak o el Nautilus).
Sin embargo, Yves Piaget decidió ir en una dirección totalmente opuesta: creó un reloj deportivo, pero fabricado íntegramente en oro de 18 quilates.
Se eligió "Polo" por la asociación del deporte con la élite, el prestigio y el estilo de vida sofisticado de la época.
Filosofía
Yves Piaget lo describía no como un reloj, sino como un "reloj-brazalete", donde la caja y la correa se fundían en una sola pieza continua.
Lo que hizo al Polo reconocible al instante fue su diseño de líneas horizontales o "gadroons" (listones pulidos que alternaban con superficies satinadas).
Estas líneas recorrían todo el reloj, desde la esfera hasta el brazalete, creando una estética visualmente infinita.
Fue pionero en el uso de movimientos de cuarzo ultraplanos (como el famoso Calibre 7P), lo que permitía que el reloj fuera extremadamente delgado y se ajustara a la muñeca como una segunda piel.
Fundada por el italiano Carlo Crocco, la marca presentó en la feria de Basilea de 1980 un reloj que rompió todas las reglas de la época:
Oro y Caucho:
Fue el primer reloj de lujo en la historia en combinar una caja de oro precioso con una correa de caucho natural.
En aquel entonces, esto se consideró una "locura" o un sacrilegio.
El diseño "Ojo de buey":
El nombre Hublot significa "ojo de buey" en francés.
El diseño de la caja, con sus tornillos expuestos en el bisel, imitaba la ventana de un barco.
La Correa:
Crocco tardó 3 años y gastó un millón de dólares en desarrollar la correa de caucho, que tenía un sutil aroma a vainilla para ocultar el olor a goma.
Hublot Classic
El origen de la marca y del “oro con caucho”
El Hublot Classic Original, lanzado en 1980, es el primer reloj de la historia de Hublot y el punto de partida de toda la identidad moderna de la marca.
Fue creado por el empresario italiano Carlo Crocco, fundador de la firma en Suiza bajo el nombre inicial MDM Genève.
En 1980, el mercado de relojería de lujo seguía códigos muy establecidos:
Oro o acero como materiales nobles
Correas de cuero como estándar de elegancia
Diseño conservador y clásico
Hublot rompe ese paradigma desde el inicio con una propuesta radical:
Mezclar oro con caucho natural.
El concepto del Hublot Classic
El reloj se construye alrededor de tres ideas clave:
Oro + caucho
Por primera vez en la relojería moderna de lujo:
Caja en oro (18k)
Correa de caucho natural
Esto era polémico en su época porque el caucho se asociaba a relojes deportivos baratos o industriales.
Diseño tipo “ojo de buey”
El nombre Hublot significa “ventana de barco” en francés.
El diseño del bisel está inspirado en:
Una escotilla naval (porthole)
Tornillos visibles alrededor del bisel
Estética minimalista
Esfera negra limpia
Sin complicaciones innecesarias
Enfoque en la forma más que en la ornamentación
Un reloj que no gustó… al principio
Cuando se presentó en Baselworld 1980:
Muchos distribuidores lo rechazaron
La idea se consideró demasiado arriesgada
El concepto de lujo con caucho no encajaba
Sin embargo, el producto encontró su público rápidamente y se convirtió en un éxito comercial temprano, demostrando que el mercado podía aceptar nuevas definiciones de lujo.
El ADN que nace aquí
El Hublot Classic Original establece tres pilares que siguen hoy en la marca:
“Art of Fusion” (fusión de materiales)
Diseño industrial-lujoso
Innovación estética como identidad principal
Importancia histórica
El Hublot Classic 1980 es clave porque:
Marca la fundación real de Hublot como marca independiente
Introduce por primera vez la combinación oro + caucho en relojería de lujo
Define el diseño del bisel con tornillos visibles
Anticipa la estética contemporánea de relojes deportivos de lujo
El Hublot Classic no es solo un primer modelo:
es el punto de ruptura entre la relojería clásica de lujo y el concepto moderno de lujo deportivo basado en materiales híbridos.
La marca relojera Tudor, lanza al mercado las esferas tipo California.
El nombre no tiene nada que ver con Suiza ni con el ejército italiano.
Surgió en la década de 1970 durante el auge del coleccionismo de relojes vintage.
Existía una famosa empresa de restauración de esferas en Los Ángeles, California, llamada Kirk Rich Dial Corporation.
En esa época, los relojes con este diseño mixto se pusieron muy de moda en el mercado japonés. Como Kirk Rich era el lugar principal donde se restauraban y repintaban estas esferas con este estilo particular, los comerciantes y coleccionistas empezaron a llamarlas simplemente "esferas de California".
El término se hizo tan popular que terminó siendo adoptado por la industria relojera oficial.
Mitad superior (X, XI, I, II): Números romanos.
Mitad inferior (4, 5, 7, 8): Números arábigos.
Marcador de las 12: Un triángulo invertido.
Marcadores de las 3, 6 y 9: Barras horizontales (aunque a veces el 6 es un número).
Lanzamiento del reloj Golden Bridge, de la firma relojera corum, descendiente del Golden Tube, cuyo movimiento baguette grabado a mano y visible a través de la caja de cristal de zafiro- mostraba toda la maestría técnica de los maestros relojeros de la manufactura.
Este modelo, también icónico de la marca, simbolizó la cumbre de la maestría técnica y relojera, gracias a su caja de cristal de zafiro completamente transparente que dejaba apreciar el mecanismo baguette cuidadosamente grabado a mano.
Corum Golden Bridge
el reloj donde el movimiento es el protagonista
El Corum Golden Bridge, presentado en 1980, es uno de los relojes más radicales de la relojería moderna.
Su idea central rompe con todo lo tradicional:
En lugar de ocultar el mecanismo, el reloj lo convierte en el protagonista absoluto.
Fue desarrollado a partir de un movimiento lineal creado por el relojero independiente Vincent Calabrese, que Corum adopta y transforma en pieza de alta relojería para su presentación en Baselworld 1980.
El concepto: “el movimiento es el reloj”
El calibre está alineado en línea recta
Los componentes no se distribuyen en forma circular como en relojes tradicionales
El movimiento está montado sobre un puente de oro macizo
Todo el sistema es visible a través del cristal
El resultado es un reloj donde la función mecánica se convierte en estética pura.
El valor del trabajo del relojero quedaba oculto dentro del reloj.
Convertir el movimiento en una estructura visible
Eliminar la “arquitectura escondida”
Crear una pieza donde la mecánica sea diseño
Corum, bajo la dirección de René Bannwart, adopta el proyecto y lo lleva a producción, presentándolo en 1980 como parte de su 25 aniversario.
El Golden Bridge es técnicamente inusual porque:
Usa un puente lineal de oro de 18 quilates
El tren de engranajes está dispuesto en eje vertical u horizontal según versión
El diseño obliga a miniaturizar y reordenar la transmisión de energía
El movimiento se convierte en estructura portante del reloj
En lugar de ser un “reloj con movimiento”, es un movimiento convertido en reloj.
Ausencia de esfera tradicional
Cristal que deja ver toda la mecánica
Sensación de “movimiento suspendido”
Estética arquitectónica más que relojera
Es uno de los primeros relojes de alta relojería donde el concepto de “dial” prácticamente desaparece.
Aunque nace en 1980 como pieza manual, el Golden Bridge evoluciona:
Versiones en diferentes cajas (tonneau, rectangulares y modernas)
Ediciones con materiales como titanio o cerámica
Versiones automáticas y tourbillon en décadas posteriores
Interpretaciones contemporáneas con caja transparente total
Introduce el concepto de movimiento lineal en relojería de pulsera
Convierte el mecanismo en elemento estético central
Define una nueva categoría de relojes “escultura mecánica”
Refuerza la identidad experimental de Corum
Se convierte en uno de los iconos más reconocibles de la alta relojería independiente
El Golden Bridge no intenta mejorar el reloj tradicional:
Redefine qué puede ser un reloj, eliminando la frontera entre ingeniería y diseño.
Aparición de unos de los primeros relojes inteligentes (smartwatches), en la serie de TV el coche fantástico (Knight Rider).
Michael Knight.
Michael Knight, se comunicaba con su coche KITT (Knight Industries Two Thousand), incorpora una computadora central, que realmente es una IA (inteligencia artificial) autoconsciente, altamente inteligente y con capacidad de hablar e interactuar como si fuese una persona normal.
Este reloj tenia una especial protagonismo en la serie, poder comunicarse (enviar y recibir mensajes) por medio del reloj con un dispositivo tecnológico, (el coche), impensable en esta época.
El reloj nunca existió.
Knight Rider (1982–1986): uno de los primeros “smartwatches” en ficción
La serie Knight Rider (El coche fantástico) popularizó uno de los primeros conceptos de “reloj inteligente” en la cultura pop:
El dispositivo de comunicación de muñeca de Michael Knight, que permitía hablar con el coche inteligente KITT.
Aunque no era un smartwatch en el sentido técnico moderno, sí anticipó varias funciones clave que hoy asociamos a estos dispositivos.
El dispositivo: comunicación en la muñeca
El “reloj” de Michael Knight funcionaba como:
Intercomunicador bidireccional con KITT
Activador de órdenes remotas
Terminal de comunicación manos libres
Enlace constante con una inteligencia artificial móvil
Visualmente era un dispositivo tipo reloj grueso con botones y antena, claramente inspirado en la electrónica experimental de los años 80.
Qué lo hace “proto-smartwatch”
Aunque no era un reloj de consumo real, anticipa ideas fundamentales:
Interacción con un sistema inteligente externo (KITT)
Control remoto desde la muñeca
Comunicación instantánea sin teléfono físico
Concepto de wearable computing
En términos modernos, sería una mezcla entre:
smartwatch
walkie-talkie
terminal de control remoto
En los años 80:
Los relojes digitales existían (Casio, Seiko, Timex)
Ya había calculadoras de muñeca
La miniaturización electrónica estaba en auge
Pero todavía no existía:
Conectividad inalámbrica avanzada
Redes móviles de datos
Interfaces inteligentes
Por eso, el dispositivo de Knight Rider era pura ficción especulativa tecnológica.
Knight Rider ayudó a fijar varias ideas que luego serían reales:
Comunicación instantánea portátil
Asistentes inteligentes tipo IA (KITT como antecedente conceptual)
Wearables como extensión del cuerpo
Integración entre humano + máquina
Muchos diseñadores de tecnología posterior han reconocido que la serie influyó en la imaginación del “smart device personal”.
El dispositivo de Knight Rider no fue un smartwatch real, pero sí uno de los primeros ejemplos claros de:
“un ordenador portátil en la muñeca con capacidad de comunicación inteligente”.
Reloj Microma aparece el la mítica película de Blade Runner.
Microma en Blade Runner
El reloj digital del futuro distópico
En la película Blade Runner (1982), dirigida por Ridley Scott, aparece un reloj digital de estética muy futurista identificado por coleccionistas y estudiosos del atrezzo como un Microma, una marca pionera en relojes digitales LCD de finales de los años 70 y principios de los 80.
Qué era Microma
Microma fue una de las marcas tempranas en la era del cuarzo digital:
Relojes LCD (pantalla de cristal líquido)
Diseño muy minimalista y técnico
Enfoque en innovación electrónica más que en lujo
Producción en el contexto del auge del cuarzo suizo y japonés
Estos relojes representaban el salto desde la relojería mecánica hacia la relojería electrónica de consumo.
El reloj en Blade Runner
En la película, el reloj aparece como parte del vestuario de personajes en un entorno donde la tecnología es omnipresente pero envejecida y funcional, no “limpia” ni minimalista como en la ciencia ficción moderna.
No es un dispositivo protagonista como el spinner o los replicantes, pero refuerza el lenguaje visual del film:
Tecnología cotidiana integrada en la vida urbana
Interfaces digitales simples pero omnipresentes
Estética “retro-futurista” coherente con el mundo de Blade Runner
Por qué es importante en diseño
Aunque el reloj no es un elemento narrativo central, su presencia es significativa porque:
Refleja la transición real de relojes mecánicos a digitales en los 80
Representa la estética LCD temprana del “futuro” imaginado
Encaja con el concepto visual de tecnología funcional pero envejecida
Refuerza el estilo “used future” de la película
Microma como símbolo de época
En términos históricos, Microma pertenece a una etapa clave:
Nacimiento del reloj digital de consumo
Competencia entre EE. UU., Japón y Suiza en cuarzo
Exploración de nuevas interfaces de tiempo (pantallas en lugar de agujas)
La aparición de Microma en Blade Runner no convierte el reloj en un icono narrativo, pero sí en un elemento clave del lenguaje visual del film:
El reloj deja de ser una pieza mecánica elegante y pasa a ser un dispositivo electrónico cotidiano dentro de un futuro decadente.
La intención original de Swatch era recuperar el nivel del mercado de la relojería Suiza, perdido por los fabricantes suizos durante el agresivo crecimiento de las compañías japonesas (como Seiko) en las décadas de 1960 y 1970.
1982, Reloj Swatch realizado por los suizos Ernst Thomke, Jacques Müller y Elmar Mock. Impermeable hasta los 30 metros de profundidad, tenía un año de garantía y tres la pila; reloj no reparable, está montado directamente en la caja.
El nombre "Swatch" es comúnmente confundido con la contracción del término en inglés "Swiss Watch" (Reloj Suizo), pero Nicholas G. Hayek, presidente de Swatch Group, afirma que la contracción original provenía de "Second Watch" (segundo reloj).
El nuevo reloj fue presentado como un nuevo concepto de relojes informales, divertido y con accesorios relativamente desechables.
Con una agresiva campaña de comercialización y un precio muy razonable para un reloj suizo, ganó gran popularidad en el mercado local.
El resurgir de la relojería Suiza.
Reloj Swatch realizado por los suizos Ernst Thomke, Jacques Müller y Elmar Mock.
Impermeable hasta los 30 metros de profundidad, tenía un año de garantía y tres la pila; reloj no reparable, está montado directamente en la caja.
La intención original de Swatch era recuperar el nivel del mercado de la relojería Suiza,perdido por los fabricantes suizos durante el agresivo crecimiento de las compañías japonesas (como Seiko) en las décadas de 1960 y 1970.
Ese fue el año en que todo cambió para la relojería suiza. En 1983, nació Swatch como una respuesta directa a la "crisis del cuarzo" que venía de Japón y amenazaba con destruir la industria tradicional.
Aquí tienes los puntos clave de ese año histórico:
El lanzamiento:
Swatch presentó sus primeros 12 modelos el 1 de marzo de 1983 en Zúrich.
Eran de plástico, económicos (entre 39.90 y 49.90 francos suizos) y muy coloridos.
La innovación técnica:
Lograron reducir el número de piezas de un reloj de las habituales 91 (o más) a solo 51.
Esto permitió la automatización del montaje y bajó los costos drásticamente.
De herramienta a accesorio:
Swatch introdujo el concepto de que el reloj no era una joya para toda la vida, sino un accesorio de moda que podías cambiar según tu ropa o estado de ánimo.
El salvador:
Fue gracias al éxito masivo de Swatch que el grupo relojero (hoy conocido como Swatch Group) pudo generar el capital necesario para rescatar y mantener marcas de lujo como Omega, Longines o Tissot.
Black Magic
GB101
Totalmente negro con detalles blancos, un clásico minimalista.
Lady Black
LB101
La versión pequeña y femenina del Black Magic.
Tennis Grid
GN100
Dial con patrón de cuadrícula que recordaba a una red de tenis.
Rose
LR100
Modelo en tonos rosados/rojizos suaves.
Maroon
GN101
Color granate o burdeos oscuro.
Navy Blue
GN700
Azul marino con función de día y fecha.
White Horse
GW100
Completamente blanco, muy puro y minimalista.
Don't Be Too Late
GA100
Esfera con números arábigos muy claros y legibles.
Gentleman
GB102
Diseño elegante en negro con finas líneas doradas.
Street Style
GB103
Dial con los números 12, 3, 6 y 9 de gran tamaño.
High Tech
GB703
Estética técnica con día y fecha, y una manecilla de segundos roja.
Grey Line
GG100
Tonos grises neutros y sobrios.
Se presenta el reloj, Admiral’s Cup, de la casa relojera, Corum, buque insignia de la casa.
Lanzado originalmente en 1960, es un homenaje al mundo de la vela y la navegación.
Aunque nació en 1960 como un reloj cuadrado, su fama mundial llegó en 1983 (sí, el mismo año que Swatch) cuando fue rediseñado con su icónica caja de 12 lados y los banderines náuticos en lugar de números.
Lo que hace único al Admiral's Cup es que utiliza los banderines del código marítimo para marcar las horas:
El banderín de la 1 corresponde al número 1 del código naval, y así sucesivamente hasta las 12.
Esto refuerza su ADN náutico, convirtiéndolo en un instrumento estético para los amantes del mar.
Años 80
Se popularizó en versiones de acero y oro, muy elegantes y delgados.
Actualidad
Ha evolucionado hacia modelos mucho más deportivos, grandes y robustos (como la línea Extreme), con materiales como carbono, titanio y caucho.
A pesar de su nombre, la regata Admiral's Cup ya no existe (se canceló en 2003), pero el reloj de Corum se volvió tan legendario que la marca decidió mantener el nombre y el diseño, ya que se había convertido en su modelo más vendido y representativo.
El encargado de diseñar el reloj fue el italiano Giorgetto Giugiaro, conocido por sus obras en el mundo del automóvil.
El reloj aparece el la película Aliens 2 el regreso 1986.
Seiko Giugiaro “Ripley Watch”
El reloj diseñado por un maestro del automóvil
En Aliens (1986) de James Cameron, aparece uno de los relojes de cine más influyentes del diseño moderno:
el Seiko 7A28-7000, conocido popularmente como el “Ripley Watch”, diseñado por el italiano Giorgetto Giugiaro, una figura clave del diseño automotriz (Volkswagen Golf, DeLorean DMC-12, Maserati, entre otros).
Giorgetto Giugiaro
Giugiaro no venía del mundo de la relojería, sino del diseño industrial y automotriz. Su filosofía era:
Formas funcionales antes que ornamentales
Ergonomía extrema
Estética futurista basada en utilidad real
Seiko colaboró con él en los años 80 para crear relojes con lenguaje de diseño radicalmente distinto al convencional.
Seiko 7A28-7000
Este reloj es importante porque fue el primer cronógrafo analógico de cuarzo del mundo sin piezas mecánicas híbridas (100% cuarzo analógico cronógrafo).
Movimiento Seiko 7A28 (1983)
Cronógrafo analógico con múltiples subesferas
Caja asimétrica futurista
Botones inclinados ergonómicos
Diseño pensado para uso en entornos técnicos
El reloj en Aliens (1986)
En la película, el reloj lo lleva Ellen Ripley (Sigourney Weaver) dentro del universo militar-colonial futurista.
Tecnología militar compacta
Instrumentos integrados en el cuerpo
Diseño funcional en entornos hostiles
Interfaz analógica en un futuro industrial
El reloj de Aliens no es solo utilería cinematográfica:
Es uno de los primeros casos donde un diseñador automotriz redefine cómo debe “comportarse” un reloj en la muñeca.
Alain Silberstein
El inicio del reloj “neo-pop” en la alta relojería
En 1987, el arquitecto y diseñador francés Alain Silberstein lanza su primera creación relojera, marcando el nacimiento de una de las estéticas más reconocibles de la relojería independiente: el lenguaje neo-pop geométrico aplicado al reloj de pulsera.
En un contexto dominado por relojes clásicos o deportivos, Silberstein rompe con todo mediante una idea clara:
El reloj no debe ser solo funcional o elegante
Debe ser también expresivo, lúdico y visualmente narrativo
Su primer diseño introduce una estética casi artística dentro de la relojería suiza.
Caja cilíndrica simple (geometría pura)
Esfera minimalista reinterpretada como lienzo
Uso explícito de colores primarios (rojo, azul, amarillo)
Agujas con formas geométricas (triángulo, círculo, flecha)
Inspiración directa en el lenguaje del diseño moderno y el Bauhaus
El resultado es un reloj que se acerca más a un objeto de diseño que a un instrumento tradicional de medición del tiempo.
Introduce el diseño artístico radical en relojería suiza independiente
Abre el camino a la relojería “conceptual” moderna
Anticipa el auge de marcas independientes creativas de los años 90
Convierte el reloj en un medio de expresión visual directa
El primer Silberstein no busca competir en precisión o tradición:
Redefine el reloj como un objeto de diseño gráfico portátil, donde el tiempo es secundario frente a la expresión visual.
Consiguiendo un nuevo récord de precisión en la relojería.
Con una tolerancia de +/-1 minuto cada cinco años.
(de 5 a 10 veces mas preciso que los relojes de cuarzo fabricados hasta ese momento).
Los circuitos del movimiento se diseñan para neutralizar los cambios de temperatura.
Longines Conquest V.H.P. (Very High Precision)
el cuarzo de ultra estabilidad
El Longines Conquest V.H.P. (Very High Precision) es una de las evoluciones más avanzadas del cuarzo en relojería suiza moderna.
La referencia 276 VHP pertenece a la familia de calibres desarrollados por ETA para Longines con el objetivo de lograr una precisión extremadamente estable y prácticamente autónoma en términos de ajuste.
Qué significa V.H.P.
Very High Precision no es marketing vacío: define una arquitectura de cuarzo diseñada para:
Minimizar deriva térmica
Reducir desviaciones a largo plazo
Mantener sincronización sin ajustes frecuentes
Precisión real
El VHP alcanza niveles de precisión típicos de:
~±5 segundos/año (aprox., según versión)
Muy superior al cuarzo estándar (±15–20 s/mes)
Estabilidad sostenida incluso con cambios térmicos
Esto lo sitúa en la categoría de ultra-quartz de alta gama.
El gran problema del cuarzo es la temperatura. El VHP lo resuelve con:
Sensores térmicos integrados
Corrección electrónica constante de frecuencia
Algoritmos de ajuste del cristal
Motor paso a paso de alta precisión
Esto permite que el reloj “corrija” su propio ritmo internamente.
El calibre 276 VHP (familia ETA) incluye:
Movimiento de cuarzo termocompensado
Sistema de ajuste automático de agujas
Alta resistencia a golpes y magnetismo relativo
Función de sincronización inteligente en algunas versiones
En generaciones recientes, el VHP incorpora:
Re-sync automático de agujas (gear position detection)
Calendario perpetuo simplificado
Función GMT en algunos modelos
Batería de larga duración (varios años)
El VHP no es el primer gran cuarzo de precisión, pero sí uno de los más refinados en relojería de pulsera moderna:
Omega Megaquartz (años 70) → laboratorio de precisión
Seiko Twin Quartz → doble compensación térmica
Longines VHP → precisión + uso cotidiano moderno
El Conquest V.H.P. representa la fase madura del cuarzo:
Ya no busca sustituir al mecánico, sino ofrecer una precisión estable, autónoma y práctica en formato de reloj de uso diario.
Reloj con un caja esculpida en piedra, inicialmente granito de los Alpes Suizos y después piedras de las montañas de todo el mundo, con manecillas rojas y amarillas.
Tissot RockWatch
El reloj hecho de piedra alpina
El Tissot RockWatch fue lanzado en 1985 y es uno de los experimentos más radicales de la relojería suiza del siglo XX: el primer reloj de pulsera con caja fabricada en granito natural de los Alpes suizos.
Concepto: “llevar una parte de la montaña”
Tissot quiso convertir el reloj en un objeto literalmente geológico:
Caja tallada directamente en roca alpina
Piedra procedente de regiones como el Jungfrau
Cada reloj con vetas únicas (no hay dos iguales)
La idea era convertir el reloj en un fragmento físico de Suiza en la muñeca.
La ingeniería era compleja porque la piedra no se comporta como el metal:
El interior del bloque se fresaba desde dos lados
El movimiento se integraba dentro del propio material
Una placa trasera de acero soportaba la mecánica
Las asas del brazalete no cargaban tensión sobre la piedra
Movimiento de cuarzo ETA
Diseño minimalista (horas y minutos en versiones básicas)
Alta fiabilidad y bajo mantenimiento
La elección del cuarzo era lógica: evitaba vibraciones y problemas de regulación propios de un calibre mecánico.
PearlWatch (1987) → caja de madreperla
WoodWatch (1988) → caja de madera
Versiones con distintas piedras: jaspe, sodalita, lapislázuli, etc.
Es el primer reloj de pulsera con caja de piedra natural
Rompe completamente la lógica tradicional de materiales en relojería
Refuerza la estrategia de Tissot en los años 80 de innovación radical
Se convierte en icono de diseño experimental suizo
El RockWatch no busca precisión ni lujo tradicional:
convierte el reloj en un objeto geológico y artístico, donde el material es el mensaje principal.
Sinn 140, que llevó el astronauta alemán Reinhard Furrer durante la misión D1 Spacelab en 1985.
El reloj de Furrer fue su adquisición personal; no fue un elemento del equipo proporcionado por la misión.
Aparición del reloj Kinetic Seiko.
Hibrido entre un reloj mecánico y un reloj de cuarzo.
El Jean d'Eve Sectora fue uno de los relojes más innovadores y futuristas de la relojería suiza en los años 80.
Fue desarrollado por la marca Jean d'Eve y presentado aproximadamente en 1987.
Durante los años 80 muchas marcas buscaban diferenciarse tras la crisis del cuarzo.
Jean d’Eve decidió crear un reloj mecánico con una lectura de tiempo completamente distinta a las agujas tradicionales.
El resultado fue el Sectora:
un reloj mecánico futurista,
con indicaciones retrógradas,
discos giratorios,
y visualización sectorial del tiempo.
Cómo funcionaba
El Sectora utilizaba:
discos para horas,
minutos retrógrados,
indicaciones semicirculares.
En vez de agujas normales, la información aparecía en sectores (“Sectora” viene de “sector”).
Cuando el indicador llegaba al final de la escala:
regresaba instantáneamente al inicio,
creando el famoso efecto retrógrado.
Innovación
El Sectora fue importante porque:
popularizó indicaciones retrógradas modernas,
ofreció una estética futurista adelantada a su época,
combinó mecánica tradicional con diseño innovador.
Muchos coleccionistas consideran que influyó en relojes complicados posteriores de otras marcas.
Diseño
Características visuales:
Caja angular típica de los años 80.
Apariencia tecnológica.
Lectura no convencional.
Esferas multicapa.
Valor entre coleccionistas
Actualmente el Sectora es apreciado por:
rareza,
originalidad,
diseño retrofuturista,
importancia histórica en relojes retrógrados.
Es considerado una pieza de culto entre aficionados a relojes mecánicos diferentes y relojería vintage innovadora.
Fue el primer reloj creado por Chanel.
La forma de la caja del Première es octogonal, como el tapón del frasco del perfume Chanel N°5 y el contorno de la Place Vendôme, una plaza emblemática de París, la correa original en cadena entrelazada con cuero recuerda las cadenas de los bolsos clásicos de Chanel.
Presentado en 1987, el Chanel Première fue el primer reloj creado por Chanel y marcó la entrada oficial de la casa parisina en la alta relojería.
A diferencia de muchas marcas relojeras tradicionales, Chanel no se inspiró en instrumentos de precisión ni en códigos deportivos.
Su punto de partida fue el universo estético creado por Gabrielle "Coco" Chanel, trasladando a un reloj los símbolos más emblemáticos de la Maison.
Una caja inspirada en el perfume N°5
La característica más distintiva del Première es su caja octogonal.
Su forma está inspirada en dos iconos de Chanel:
El tapón del legendario perfume Chanel N°5.
El contorno geométrico de la Place Vendôme de París, centro histórico de la joyería y la alta relojería francesa.
Esta forma rompía con las cajas redondas tradicionales y otorgaba al reloj una identidad inmediatamente reconocible.
La esfera: elegancia minimalista
El diseño original destacaba por:
Esfera lacada en negro.
Ausencia de números.
Ausencia de segundero.
Agujas doradas sencillas.
La intención era crear una pieza de joyería capaz de indicar la hora con la máxima elegancia y pureza visual.
El brazalete inspirado en los bolsos Chanel
Otro elemento fundamental era su correa original:
Cadena metálica dorada.
Cuero negro entrelazado.
Este diseño evocaba directamente las cadenas de los icónicos bolsos Chanel 2.55 y Classic Flap, creados a partir de los códigos estéticos de Coco Chanel.
Gracias a ello, el reloj se convirtió en una extensión natural del universo Chanel.
Un éxito inmediato
El Première fue uno de los primeros relojes de moda de lujo que consiguió trascender esa categoría para convertirse en un auténtico icono relojero.
Su éxito permitió a Chanel desarrollar posteriormente una división de relojería cada vez más ambiciosa, que culminaría con modelos tan importantes como:
J12 (2000).
Boy·Friend (2015).
Monsieur de Chanel (2016).
Legado
El Chanel Première ocupa un lugar especial en la historia de la relojería porque demostró que un reloj femenino podía construirse a partir de referencias culturales, arquitectónicas y de moda sin renunciar a la elegancia atemporal.
Más de tres décadas después de su lanzamiento, sigue siendo uno de los diseños más reconocibles de la relojería femenina y uno de los símbolos más representativos de la identidad estética de Chanel.
El Casio F-91W es, posiblemente, el reloj más importante de la era moderna.
No por ser el más caro o complejo, sino por ser el equilibrio perfecto entre ingeniería, economía y diseño.
Lanzado en junio de 1989, ha permanecido prácticamente inalterado durante más de 35 años, convirtiéndose en un icono cultural que han llevado desde presidentes hasta estudiantes.
A menudo se piensa que un reloj tan barato fue diseñado por una máquina, pero fue obra de Ryusuke Moriai.
Su primer gran éxito:
El F-91W fue el primer diseño de Moriai para Casio. Su objetivo era crear algo "pequeño, plano y sencillo".
Legado:
Moriai es hoy una leyenda en la empresa y el jefe de diseño de la línea G-Shock. Es curioso que el creador del reloj más minimalista de Casio sea también el responsable de los modelos más robustos y voluminosos.
Lo que hace al F-91W un "milagro" de la producción en masa es su eficiencia:
Batería de 7 años Aunque Casio promete 7 años, es común que duren más de 10 años debido al bajísimo consumo de su módulo (el Módulo 593).
Precisión:Tiene un margen de ±30 segundos al mes, aunque muchas unidades son mucho más precisas.
Resistencia al agua:Aunque oficialmente solo marca "Water Resist" (salpicaduras), la comunidad de entusiastas ha demostrado que aguanta inmersiones e incluso "modificaciones" con aceite mineral que lo hacen sumergible a profundidades increíbles.
A diferencia de otros relojes, el F-91W tiene una historia ligada a la geopolítica:
El reloj de los insurgentes:
Debido a su bajísimo coste, su precisión y su cronómetro con alarma, fue utilizado durante décadas por grupos terroristas (como Al-Qaeda) para fabricar detonadores de bombas de tiempo.
Perfil de sospecha:
En los años 2000, llevar este reloj en ciertos contextos de seguridad (como Guantánamo) llegó a ser considerado por los servicios de inteligencia como un indicador de entrenamiento en explosivos.
Casio introdujo detalles para combatir las falsificaciones (ya que es el reloj más pirateado del mundo):
El truco de la marca:
Si mantienes presionado el botón derecho durante 3 segundos, la pantalla muestra la palabra "CASIo".
La pequeña "U":
Debajo de la palabra "RESIST", hay una letra "U" casi imperceptible en los modelos originales.
Cine y Fama:
Lo han usado figuras tan dispares como Barack Obama, Bill Gates y personajes de ficción en series como Stranger Things.
Casio F-91W: el reloj más vendido del mundo
El Casio F-91W es considerado por muchos historiadores y coleccionistas como el reloj más vendido de la historia.
Lanzado en 1989, sigue fabricándose prácticamente sin cambios más de tres décadas después.
Las estimaciones más aceptadas sitúan sus ventas acumuladas por encima de los 100 millones de unidades, una cifra extraordinaria para un único modelo de reloj.
Casio no suele publicar datos detallados por referencia, pero diversas fuentes de la industria coinciden en ese orden de magnitud.
Su aspecto apenas ha cambiado desde 1989, convirtiéndose en un icono del diseño industrial japonés.
Año de lanzamiento
1989
Movimiento
Cuarzo digital
Módulo
593
Batería
CR2016
Duración batería
7 años
Peso
21 g
Caja
Resina
Funciones
Hora, fecha, alarma, cronógrafo
Un récord difícil de superar
Aunque el Apple Watch vende más unidades al año en la actualidad, el F-91W sigue siendo el modelo individual de reloj con una de las mayores cifras acumuladas de ventas de la historia, gracias a una producción ininterrumpida desde 1989.
Su mayor mérito quizá no sea tecnológico, sino conceptual: demostrar que un reloj de apenas unos euros puede convertirse en uno de los objetos más exitosos y reconocibles jamás fabricados.
Casio TM-100
El primer reloj con transmisor de radio FM.
No era un receptor de radio, sino un auténtico transmisor de radio en miniatura integrado en una muñeca.
Casio TM-100 (1987): el primer reloj con transmisor de radio FM
En 1987, Casio presentó uno de los relojes más sorprendentes jamás fabricados: el TM-100, un reloj digital capaz de transmitir señales de audio por FM.
No era un receptor de radio, sino un auténtico transmisor de radio en miniatura integrado en una muñeca.
¿Cómo funcionaba?
El TM-100 incorporaba:
Micrófono integrado.
Transmisor FM.
Antena telescópica extensible.
Control de ajuste de frecuencia.
Al hablar cerca del reloj, la voz se transmitía a cualquier radio FM cercana sintonizada en la misma frecuencia.
Era posible escuchar la conversación a través de los altavoces de una radio convencional.
Un reloj adelantado a su tiempo
En una época sin teléfonos móviles, Bluetooth ni internet inalámbrica, el TM-100 permitía algo que parecía ciencia ficción:
Usarlo como megáfono portátil.
Enviar mensajes a radios cercanas.
Reproducir música a través de una radio FM.
Grabar audio en radiocasetes sin cables.
Características técnicas
Año de lanzamiento: 1987.
Módulo Casio: 661.
Caja de resina.
Pantalla digital LCD.
Dos baterías independientes (una para el reloj y otra para el transmisor).
Alcance aproximado de varias decenas de metros, pudiendo acercarse a 100 metros en condiciones ideales.
El TM-100 nunca fue un gran éxito comercial, pero hoy es considerado uno de los relojes más extravagantes e innovadores de la historia de Casio.
Entre los coleccionistas de relojes digitales vintage se ha convertido en una auténtica pieza de culto debido a su rareza y a lo insólito de su función.
El Casio TM-100 representa perfectamente la filosofía de Casio en los años 80: llevar tecnologías aparentemente imposibles a un reloj de pulsera.
Mientras otras marcas competían en lujo o precisión, Casio convirtió la muñeca en una pequeña estación de radio portátil.
El primer reloj digital radio-sincronizado, radio controlado, la señal es transmitida desde el German National Standards Laboratory, Frankfurt.
Junghans Mega 1 (1990):
el primer reloj radiocontrolado de la historia
El Junghans Mega 1, presentado en 1990, es reconocido como el primer reloj de pulsera radiocontrolado del mundo producido en serie.
Su innovación consistía en que podía recibir automáticamente una señal horaria emitida por la estación alemana DCF77, gestionada por el instituto nacional de metrología alemán (Physikalisch-Technische Bundesanstalt – PTB) situado cerca de Fráncfort.
La estación DCF77 transmite continuamente una señal de tiempo de muy alta precisión desde Mainflingen, cerca de Fráncfort.
El reloj:
Recibía la señal de radio.
Decodificaba la información horaria.
Ajustaba automáticamente la hora.
Corregía cualquier desviación del movimiento de cuarzo.
Gracias a ello, el usuario nunca tenía que poner el reloj en hora dentro del área de cobertura.
Con el Mega 1:
La hora se sincronizaba automáticamente.
La precisión dependía directamente de los relojes atómicos utilizados por el PTB.
El error práctico era prácticamente nulo para el usuario.
Un diseño futurista
El reloj fue diseñado por Hartmut Esslinger, fundador de Frog Design, conocido también por sus trabajos para Apple y Sony.
Su estética minimalista y tecnológica lo convirtió en un icono del diseño industrial de los años 90.
La señal DCF77
Características principales:
Ubicación: Mainflingen (Alemania).
Frecuencia: 77,5 kHz.
Cobertura de gran parte de Europa Occidental.
Referencia horaria basada en relojes atómicos del PTB.
La señal podía recibirse en Alemania y en numerosos países vecinos, convirtiendo al Mega 1 en el primer reloj verdaderamente "autopuesto en hora".
Su legado
El Junghans Mega 1 abrió el camino a toda una generación de relojes:
Junghans Mega posteriores.
Casio Wave Ceptor.
Citizen Radio-Controlled.
Seiko Radio Sync Solar.
Hoy los relojes radiocontrolados siguen utilizándose, aunque muchos han sido sustituidos por sistemas de sincronización mediante GPS.
El Junghans Mega 1 marcó el inicio de una nueva era: por primera vez, un reloj de pulsera podía sincronizarse automáticamente con una referencia horaria atómica, acercando la precisión científica al uso cotidiano.
Emprendió la creación de seis modelos que correspondían a las seis tipologías de reloj que daban acceso a la categoría de maestro relojero.
En cajas idénticas.
el reloj ultraplano.
el calendario simple de fases lunares.
el cronógrafo con ratrapante.
el calendario perpetuo.
el tourbillon.
la repetición de minutos.
Presentada el día de San Nicolás de 1991, esta creación, cuyo movimiento automático ultraplano incluía hasta 740 componentes, requirió hasta seis años de desarrollo para hacer funcionar armónicamente todas sus complicaciones: cronógrafo con ratrapante, calendario perpetuo, repetición de minutos y tourbillon.
Se emprendió un mayor desarrollo de osciladores de cuarzo de alto rendimiento, incluido un proceso de envejecimiento para garantizar su fiabilidad a largo plazo y se inventó un nuevo sensor IC para detectar la información de temperatura y ajustar incluso la más mínima variación en precisión.
Todos estos avances se integraron en el nuevo calibre de cuarzo Grand Seiko, lanzado en 1988, que proporcionaba una tasa de precisión anual de ± 10 segundos y que se diseñó para caber en una caja fina y elegante.
Hubo cuatro modelos con precios de 120.000 hasta 480.000 yenes.
Su objetivo era lograr los mismos niveles de diseño y perfección técnica que se habían logrado con la colección mecánica de Grand Seiko.
Se decidió que solo el desarrollo de un movimiento completamente nuevo lo lograría y el equipo de Suwa Seikosha (el actual Seiko Epson) comenzó a trabajar.
Buscaban mejoras radicales en todos los aspectos del movimiento, desde la precisión hasta la alineación precisa de las agujas.
Después de 3 años de desarrollo, el resultado fue el calibre 9F, lanzado en 1993, que proporcionó una precisión anual de ± 10 segundos.
Tenía un mecanismo de ajuste automático de retroceso para alinear exactamente la manecilla de los segundos con cada marcador de cuadrante y un mecanismo especial que garantizaba que el cambio de fecha fuera instantáneo.
Respecto a la apariencia externa del reloj, también, el 9F abrió nuevas posibilidades.
Un sistema de control de doble pulso hizo posible las agujas largas y pesadas, que ya se convirtieron en una firma de Grand Seiko, algo que no había sido posible antes.
La durabilidad y la fiabilidad también se mejoraron.
Se introdujo una cabina súper sellada para evitar que entrara polvo al tren de engranaje durante la sustitución de la pila y, al cubrir los pivotes del rotor con el Diafix, el mecanismo de retención de aceite original de Seiko, se logró una mejora relevante en la retención de la lubricación.
Fue una obra maestra de la ingeniería electrónica y fue el reloj de cuarzo más avanzado jamás creado.
En armonía con los estándares de Grand Seiko, el movimiento 9F fue diseñado para ser hermoso, con componentes finamente pulidos, algunos de los cuales fueron terminados en tono dorado, aunque no tuviera el fondo de caja transparente.
El Omega Seamaster Professional Diver 300M, lanzado en 1993, es uno de los relojes más influyentes de la relojería moderna.
Representó el regreso de Omega al segmento de los relojes de buceo profesionales con una identidad propia y muy diferente a la de sus competidores.
Un diseño inconfundible
El modelo introdujo elementos que hoy son inseparables de la colección:
Esfera azul con patrón de olas.
Agujas esqueletizadas.
Bisel ondulado ("scalloped bezel").
Válvula de helio a las 10 horas.
Brazalete de cinco eslabones pulidos y satinados.
Hermeticidad de 300 metros.
Su aspecto era tan distintivo que rompía completamente con la estética de los divers tradicionales de la época.
Las dos referencias más famosas fueron:
Referencia
Movimiento
2541.80
Cuarzo
2531.80
Automático
Ambas compartían prácticamente la misma estética y se convirtieron en la base de toda la familia Diver 300M posterior.
El reloj de James Bond
Aunque el reloj nació en 1993, su fama mundial llegó en 1995, cuando apareció en la muñeca de Pierce Brosnan en GoldenEye.
Fue la primera vez que James Bond abandonó Rolex para llevar un Omega, iniciando una asociación que continúa más de treinta años después.
Un récord antes de Bond
Poco después de su lanzamiento, el francés Roland Specker utilizó un Seamaster Professional Diver 300M durante una inmersión en apnea a 80 metros en el lago Neuchâtel, demostrando sus capacidades en condiciones reales.
Para muchos coleccionistas, el Seamaster Professional 300M de 1993 es el reloj que salvó y modernizó la imagen deportiva de Omega durante los años 90, convirtiéndose en el equivalente contemporáneo de lo que el Submariner fue para Rolex en décadas anteriores.
La firma relojera A.Lange&söhne, saca al mercado el modelo Lange 1.
Primer reloj de pulsera de serie con una fecha en grande.
El gran fechador esta inspirado el reloj reloj de la opera de Semper, Dresde, Alemania.
1844, Ferdinand Adolph Lange diseña junto al maestro relojero Christian Friedrich Gutkaes el reloj digital en la opera Sempre de Dresde.
El reloj de cinco minutos, en la primera pantalla se representan las horas en números romanos y en el segundo los minutos en números árabes que saltan de cinco en cinco.
El reloj esta situado encima del escenario para que el publico no tuviera que sacar el reloj (reloj de bolsillo) y así molestar a los demás espectadores.
El lanzamiento del Lange 1 en otoño de 1994 no fue un debut cualquiera; representó el renacimiento absoluto de la alta relojería alemana tras más de cuatro décadas de silencio forzado por la situación política de la posguerra.
Cuando Walter Lange (bisnieto del fundador) refundó la marca tras la caída del Muro de Berlín, lo hizo con la firme convicción de que no debían copiar el estilo suizo, sino recuperar la identidad sajona.
El Lange 1 fue el manifiesto de esa visión.
La Esfera Asimétrica y la Proporción Áurea
Lo primero que impactó al mundo del Lange 1 fue el diseño de su esfera.
Rompiendo con la tradición de situar las agujas en el centro, la marca distribuyó las indicaciones de forma descentralizada, pero siguiendo una armonía geométrica perfecta:
Sin superposiciones:
Ninguna de las esferas ni indicadores se cruza con otro.
El dial principal de las horas y minutos, el pequeño segundero y el indicador de reserva de marcha (Auf/Ab) se disponen de manera que sus centros forman un triángulo isósceles perfecto.
La Proporción Áurea:
El diseño responde a los principios de la proporción áurea, lo que hace que, a pesar de su asimetría radical, el ojo humano perciba la esfera como algo increíblemente equilibrado y elegante.
La Gran Fecha de Lange (Großdatum)
El elemento más distintivo del Lange 1 es su ventana de fecha sobredimensionada a las 2 en punto.
Esta complicación se inspiró directamente en el famoso reloj de cinco minutos de la Ópera Semper de Dresde, que el fundador de la dinastía, Ferdinand Adolph Lange, había ayudado a construir en el siglo XIX para que los espectadores pudieran ver la hora desde sus asientos.
Para lograr este tamaño sin aumentar el grosor del reloj, los ingenieros desarrollaron un sistema de dos discos independientes: un anillo exterior para las unidades (del 0 al 9) y una cruz interior para las decenas (del 0 al 3). Ambos discos están separados por una distancia de apenas 0.15 mm.
El Calibre L901.0: Identidad Alemana Pura
Si el exterior era revolucionario, el interior del Lange 1 original estableció los estándares de lo que hoy conocemos como la escuela relojera de Glashütte:
Platina de tres cuartos:
En lugar de múltiples puentes al estilo suizo, el movimiento utiliza una gran platina de alpaca (un metal sin tratar que adquiere una pátina dorada hermosa con el tiempo) que cubre el 75% del mecanismo, aportando una estabilidad estructural enorme.
Cojinetes de oro y tornillos azulados:
Los rubíes del movimiento están engastados en chatones de oro macizo, fijados a la platina mediante tornillos que han sido azulados térmicamente a mano a base de calor exacto.
El puente del volante grabado a mano:
Cada Lange 1 es único; el puente que sujeta el órgano regulador está grabado a buril por un maestro artesano de la manufactura.
El estilo del grabado es tan particular que los expertos pueden identificar qué artesano específico montó el reloj.
El Lange 1 nació con un diámetro clásico de 38.5 mm y se convirtió de forma instantánea en un icono de la era moderna, demostrando que Glashütte podía mirar de tú a tú a las firmas más prestigiosas de Ginebra o el Valle de Joux.
Si el Speedmaster original era el "reloj de los astronautas" por accidente y resistencia mecánica, el Omega Speedmaster X-33 fue el primer reloj de la marca diseñado específicamente por y para astronautas desde su concepción.
A mediados de los 90, la NASA y Omega se dieron cuenta de que, aunque el modelo mecánico (Moonwatch) seguía siendo vital para las caminatas espaciales, los astronautas dentro de la nave necesitaban funciones que un reloj de cuerda de los años 60 no podía ofrecer.
El "Mars Watch" (1995-1998)
El proyecto se conoció internamente como el "Mars Watch".
Omega no trabajó sola; colaboró estrechamente con astronautas veteranos como el General Tom Stafford (Apollo 10) y varios pilotos del Transbordador Espacial y de la estación rusa Mir.
Prototipos:
Se probaron diseños radicales. Algunos parecían relojes digitales comunes, pero los astronautas insistieron en que querían agujas analógicas para leer la hora de un vistazo y una pantalla digital para las funciones de precisión.
Pruebas en el espacio:
Antes de salir al mercado, los prototipos fueron enviados a la estación Mir en 1997 para ser probados en condiciones reales de gravedad cero.
El lanzamiento y características únicas (1998)
El X-33 se lanzó oficialmente en marzo de 1998 en el Centro Espacial Kennedy. Lo que lo hacía especial era su tecnología ana-digi (analógica y digital) y su caja de titanio (ligera y resistente).
Sus funciones "espaciales" incluían:
MTET (Mission Elapsed Time):
Un cronómetro que podía contar hasta 999 días (duración de una misión a Marte).
PET (Phase Elapsed Time):
Para medir etapas específicas de una misión.
Alarma ultra potente:
Diseñada para sonar a 80 decibelios, lo suficientemente fuerte como para despertar a un astronauta en el entorno ruidoso de una estación espacial o a través de un casco.
Luz de fondo de alta visibilidad:
Compatible con gafas de visión nocturna.
Evolución y Versiones
El X-33 ha pasado por tres generaciones principales:
Gen 1
1998
Corona satinada y pulsadores brillantes. Tuvo algunos problemas de durabilidad en la corona.
Gen 2
2001
Mejoras basadas en feedback de la NASA: corona con estrías para mejor agarre y acabado mate para evitar reflejos.
Skywalker X-33
2014
Certificado por la ESA (Agencia Espacial Europea). Incluye funciones para medir tiempos de experimentos y una pantalla de cristal líquido más avanzada.
De doble rotor se trata de un sistema único que une la masa que sirve para dar cuerda de forma automática a un rotor situado en la esfera, Modelo "Dipteros"
En el contexto de los relojes de pulsera modernos, donde la aguja de los segundos vuelve a cero automáticamente al tirar de la corona para sincronizar la hora (sin necesidad de un pulsador de cronógrafo), el pionero fue:
Innovación:
Presentado dentro de la línea Langematik, el mecanismo patentado "Zero-Reset" resolvía un problema común: al tirar de la corona para ajustar la hora, la mayoría de los relojes solo detienen el volante (hacking seconds), pero la aguja de segundos se queda en cualquier posición.
Cómo funciona:
Al tirar de la corona, una palanca frena el volante y, simultáneamente, otra actúa sobre una leva de corazón (similar a la de un cronógrafo) que obliga a la aguja de los segundos a saltar instantáneamente a las 12 (cero).
La marca se hizo conocida por su colección llamada “Regolatore”, con una forma muy original de mostrar el tiempo:
Las manecillas de horas y minutos no giran como en un reloj normal sino que se desplazan a lo largo de pistas elípticas o líneas, según el diseño.
Esto proviene del concepto tradicional del “regulador”, un tipo de reloj donde cada indicación está separada, pero Ferrara lo reinterpretó de manera estética y artística.
Aunque Carlo Ferrara es italiana en espíritu y diseño, la marca empleó movimientos suizos (como el ETA 2892-A2) y relojes ensamblados en Suiza, con acabados de nivel alto.
En la relojería tradicional, un regulador es un reloj donde:
Las horas
Los minutos
Los segundos
están separados en diferentes ejes o subesferas, en lugar de compartir el mismo centro.
Originalmente se usaban como relojes de precisión en talleres relojeros.
Modelo extraplano con calendario, equipado con un movimiento de sólo 1,4 mm de espesor.
El récord de reloj con calendario más fino del mundo.
Caja
Forma de barril (Tonneau) en oro o acero.
Cuerda
Manual.
Indicador
Reserva de marcha situada usualmente a las 12.
Fondo
Cristal de zafiro que permite ver el movimiento decorado con Côtes de Genève.
La búsqueda de la armonía a través de la Proporción Áurea.
Su nombre, Hebdomadaire (semanal en francés), hace referencia a su impresionante autonomía.
Movimiento de Forma (Calibre PF110):
A diferencia de otros relojes con caja "tonneau" (forma de barril) que usan movimientos redondos, Parmigiani diseñó un movimiento que sigue exactamente la forma de la caja. Es una proeza de ingeniería y estética.
Reserva de Marcha de 8 Días:
Gracias a sus dos barriletes acoplados en serie, el reloj puede funcionar durante más de una semana con una sola cuerda manual.
Diseño Ergonómico:
Sus famosas asas en forma de "gota" están diseñadas para que el reloj se adapte perfectamente a la curvatura de la muñeca, a pesar de su tamaño robusto.
Al ser una manufactura completa, cada componente del movimiento es fabricado internamente por el grupo Parmigiani (Vaucher).
Dato curioso:
El diseño de la caja se basa en la espiral de Fibonacci, lo que le da esa apariencia tan equilibrada y natural a la vista.
Lanzamiento del primer reloj conectable, PC-Unite.
Se conectaba al PC a través del infrarrojos para sincronizar las alarmas, la agenda y los contadores.
El primer reproductor de música MP3 en un reloj.
El reloj tenía solamente 32 MB de memoria.
Del WMP-1 existieron tres versiones diferentes, todas ellas con correa de tela,
WMP-1V-1
WMP-1V-8
y WMP-1V-8B.
El reloj, por aquél entonces, costaba más de 400 euros.
Desarrollado por Ludwig Oechslin, su objetivo era mejorar la fiabilidad a través de una arquitectura ingeniosa, simple y simétrica.
No tiene una, sino dos ruedas de escape con una palanca de forma triangular que bloquea las dos ruedas de forma alternativa y transmite fuerza a la rueda de la balanza.
Antes del Chrono 4, los cronógrafos siempre tenían los contadores en forma de "V" o "T" (a las 3, 6 y 9).
Eberhard & Co. patentó un módulo adicional que permite alinear cuatro subesferas en una fila horizontal.
¿Qué miden esos 4 contadores?
De izquierda a derecha, normalmente encuentras:
Minutos del cronógrafo.
Horas del cronógrafo.
24 horas (indicador día/noche).
Segundero pequeño del reloj.
Chrono 4 Standard (40mm):
El tamaño original, ideal para quienes buscan la complicación sin un reloj excesivamente grande.
Chrono 4 Grande Taille (43mm):
Una versión con más presencia, adaptada a las tendencias modernas de relojes más robustos.
Chrono 4 Géant (46mm):
Un "monstruo" de la muñeca, a menudo con una resistencia al agua superior y un aspecto muy deportivo.
Chrono 4 21-42:
La edición que celebra el 20 aniversario (lanzada en 2021), refinando el diseño y la ergonomía de la caja de 42mm.
Punto Fuerte
Reserva de marcha de 8 días.
Disposición lineal de cronógrafo única.
Movimiento
Cuerda manual (manufactura).
Automático (base ETA modificada).
Aunque la marca es suiza (La Chaux-de-Fonds), Eberhard & Co. tiene un corazón muy italiano en su gestión y diseño.
Por eso, el Chrono 4 es un reloj con mucha "personalidad" y estilo, muy valorado en colecciones que buscan salirse de lo común.
Caja grande de 47 mm
Esfera colorida (muy popular en colores brillantes como rojo, azul, amarillo y blanco)
Movimiento de cuarzo
Mostraba 5 husos horarios:
Hora local
Nueva York
Los Ángeles
Tokio
París
Fue el reloj que puso a la marca en el mapa mundial a principios de los 2000.
Calibre:
Movimiento de cuarzo (ETA modificado).
Funciones:
5 zonas horarias independientes (Local, Nueva York, Los Ángeles, Tokio y París).
Caja:
Generalmente 47 mm, acero inoxidable o metales preciosos.
Dato técnico:
Utilizaba 5 baterías independientes para alimentar cada zona horaria.
ZEN-H1
El Haldimann H1 Flying Central Tourbillon reconocido por su tourbillon central volador de gran tamaño, diseñado y producido por la propia compañía Haldimann.
La caja de platino u oro, es diseñado, desarrollado y producido en los talleres de Haldimann en Thun.
El tourbillon está equipado con tres barriles.
El movimiento del reloj, incluyendo el tourbillon, ha sido diseñado y fabricado completamente por Beat Haldimann, miembro de la Académie Horlogère.
El dial presenta una jaula de tourbillon en forma de lira.
El calibre del movimiento es el ZEN-H1, con un diámetro de 31,58 mm.
Microsoft lanza al mercado el primer reloj de pulsera conectable (smartwatches), SPOT (Smart Personal Objects Technology), con tecnología de radio, enviaba notificaciones de la red MSN Direct, solo en USA y Canada, tanto mensajes de Messenger como noticias, resultados deportivos, bolsa y información meteorológicas.
El precio de la suscripción es de $39.95 por año, o $9.95 por mes, más impuestos.
El reloj tiene la posibilidad de cambiar de caras (“faces”), es decir, permite presentar la información horaria de múltiples maneras.
También es posible descargar nuevas caras si estamos conectados a la red FM y pasamos por caja.
Por lo demás tiene las prestaciones normales de un reloj, con cronómetro, cronómetro de cuenta atrás y solamente dos alarmas.
La autonomía del reloj, de unos 3 días según el fabricante, tiene una batería recargable mediante un sistema de inducción.
Basta tener el reloj depositado en su cuna unas horas para recargarlo , no siendo necesario abrir el reloj ni conectar ningún cable para realizar la recarga.
En 2008 se dejo de producir.
La marca Fortis marca proporcionó a los cosmonautas rusos de Roscosmos El Cosmonauts Chronograph para las misiones a la estación espacial MIR.
El cronógrafo de 38 mm.
Fortis actualizó el Cosmonauts Chronograph original y lo convirtió en el B-42 Cosmonauts Chronograph.
Los cosmonautas han llevado el B-42 actualizado en varias misiones a la ISS.
Este reloj fue desarrollado específicamente para los viajes espaciales en colaboración con los cosmonautas rusos.
Reloj ultra fino curvado Seiko construido con papel electrónico.
Aunque su presentación oficial "impactante" y comercialización limitada ocurrieron entre 2005 y 2006, los prototipos y el desarrollo tecnológico basado en la tinta electrónica (E-ink) fueron la sensación en el mundo de la relojería y el diseño industrial en 2004.
Este reloj no era solo un accesorio, era una declaración de intenciones de lo que la tecnología E-ink (papel electrónico) podía hacer antes de que los Kindle fueran populares.
Pantalla de Microcápsulas:
Utilizaba la tecnología de Electrophoretic Display, lo que permitía un contraste altísimo (similar al papel impreso) y un consumo de energía mínimo, ya que solo gastaba batería al cambiar la imagen.
Diseño "Bracelet":
En lugar de tener una caja y una correa separadas, el Spectrum era una banda continua de acero inoxidable con la pantalla curvada integrada orgánicamente en la forma del brazalete.
Grosor y Peso: Era extremadamente fino para la época y muy ligero, adaptándose a la muñeca como una joya arquitectónica.
Edición Limitada:
Solo se fabricaron 500 unidades para todo el mundo, lo que lo convirtió instantáneamente en un objeto de deseo para coleccionistas.
Acero inoxidable tipo 316L
Electronic Ink (E-ink)
Pantalla curvada de alto contraste
Hora, fecha y patrones gráficos cambiantes
Ganador del Grand Prix d’Horlogerie de Genève (2006)
El reloj no tenía "segundero" en el sentido tradicional, sino que permitía cambiar entre un modo de lectura clara y un modo gráfico donde el fondo cambiaba de blanco a negro para crear patrones artísticos.
Es fascinante cómo Seiko logró que algo diseñado hace más de 20 años siga pareciendo algo salido de una película de ciencia ficción actual.
El Jean Dunand Tourbillon Orbital es uno de los relojes más radicales de la alta relojería independiente de los años 2000.
Fue desarrollado por la marca suiza Jean Dunand junto con el relojero Christophe Claret.
En un tourbillon normal:
la jaula del tourbillon gira sobre su eje para compensar errores de gravedad.
En el Tourbillon Orbital:
además del giro del tourbillon,
todo el movimiento principal rota alrededor de la esfera.
Es decir, el calibre “orbita” dentro del reloj.
El problema principal era enorme:
¿cómo transmitir energía, ajustar la hora, y mantener precisión si el movimiento entero está girando constantemente?
Christophe Claret desarrolló sistemas especiales para:
transmisión de energía, engranajes orbitales, y control del par mecánico.
Por eso el reloj es considerado una pieza de ingeniería extrema.
Diseño
El estilo mezcla:
Art Déco,
arquitectura futurista,
y mecánica visible.
Muchos modelos incluyen:
titanio, oro blanco, zafiro,
y esferas de piedra o materiales raros.
Producción y rareza
Se fabricaron muy pocas unidades. No era un reloj de producción comercial masiva, sino casi una obra de arte mecánica.
Hoy es:
extremadamente raro,
buscado por coleccionistas de independientes,
y parte importante de la historia moderna de la haute horlogerie.
Influencia
El Tourbillon Orbital ayudó a consolidar la era de relojes conceptuales junto a marcas como:
MB&F
Greubel Forsey
De Bethune
F.P. Journe
Todas ellas empujaron la relojería hacia diseños más experimentales y mecánicamente teatrales.
Correa de caucho negra y mide 45,5 mm.
Con una esfera negra y un bisel giratorio unidireccional a juego.
Utiliza el calibre Co-Axial 2500 de cuerda automática.
Casio Oceanus OCW-T200:
El minimalismo perfecto
Es, sin duda, uno de los relojes más recomendados por la comunidad de entusiastas en todo el mundo.
Su gran baza es la limpieza de su esfera.
Diseño:
Es un tres agujas puro con ventana de fecha a las 3. No tiene subesferas, lo que le da un aspecto extremadamente limpio, formal y atemporal.
Caja y Material:
Curiosamente, a diferencia de la mayoría de los Oceanus que son de titanio, el T200 está fabricado en acero inoxidable con un tratamiento de endurecimiento superficial. Esto le da un peso muy agradable en la muñeca (unos 133 gramos) y permite que el pulido Zaratsu en su bisel plano brille con un tono ligeramente más claro que el del titanio.
El detalle visual:
Sus índices flotantes aplicados a mano parecen quedar suspendidos sobre la esfera. El cristal de zafiro plano tiene un tratamiento antirreflejos tan sumamente eficiente que a veces parece que el reloj no tiene cristal.
Casio Oceanus OCW-T4000:
La sofisticación del cronógrafo
El T4000 da un salto hacia adelante en complejidad visual y ligereza, situándose más cerca de la gama alta Manta.
Diseño (Cronógrafo):
Cuenta con una configuración de tres subesferas que muestran el día de la semana, un segundo huso horario (ideal para viajar) y las funciones del cronógrafo. A pesar de tener tanta información, la distribución es muy simétrica y legible.
Caja y Material:
Aquí Casio vuelve a su material fetiche: titanio macizo con tratamiento de carburo de titanio (TIC).
Esto hace que el reloj sea ridículamente ligero en la muñeca (apenas 87 gramos) y extremadamente resistente a los arañazos diarios.
Bisel Deportivo:
A diferencia del bisel limpio del T200, el T4000 suele incorporar un bisel con los códigos de las principales ciudades del mundo para el cambio rápido de hora mundial.
¿Qué comparten ambos modelos? (El ADN Oceanus)
Elijas el minimalismo del T200 o la complejidad técnica del T4000, ambos relojes te ofrecen la misma "armadura" tecnológica:
Tough Solar:
Olvídate de cambiar pilas; se cargan con cualquier luz.
Precisión Absoluta:
Sincronizan por radiofrecuencia (Multiband 6) y cuentan con Bluetooth para conectarse al teléfono. Al aterrizar en otro país, el reloj cambia automáticamente a la hora local sin que tengas que tocar una sola corona.
Alineación Automática:
Si el reloj recibe un golpe fuerte jugando al tenis o trabajando, el sistema recoloca las agujas de forma milimétrica en su sitio de manera interna.
El T200 es la elección ideal si buscas un reloj discreto, elegante y ultra-legible que encaje perfectamente con traje o con camiseta.
El T4000 es para quienes prefieren la estética instrumental de un cronógrafo, la ligereza extrema del titanio y viajan a menudo entre diferentes zonas horarias.
Primer reloj con sonería tradicional regulada electrónicamente por Spring Drive.
Introducción del calibre manual 7R06.
Puentes decorados a mano inspirados en la naturaleza japonesa (el sonido del viento entre los árboles).
Enfoque en pureza sonora en lugar de potencia sonora.
Calibre 7R06
Movimiento manual
48 rubíes
Aproximadamente 48 horas de reserva de marcha
Indicador separado para energía de sonería
Decoración artesanal con grabados profundos
Un reloj de campanadas con calibre Spring Drive, mezcla de mecánica y electrónica.
Credor Spring Drive Sonnerie fue presentado en 2006 por Seiko bajo su línea de alta relojería Credor.
Fue el primer reloj con sonería del mundo regulado por Spring Drive, combinando la tradición acústica europea (como los repetidores de minutos suizos) con tecnología japonesa de vanguardia.
Este modelo es fabricado por el Micro Artist Studio en Shiojiri, Japón — el mismo taller responsable del Eichi y otras piezas de altísima relojería.
La producción es extremadamente limitada, con un nivel de acabado completamente artesanal.
Sistema Spring Drive
El Spring Drive es una tecnología híbrida desarrollada por Seiko que combina:
Energía mecánica (muelle real tradicional)
Regulación electrónica mediante un Glide Wheel
Control por circuito integrado y cristal de cuarzo
Precisión aproximada de ±1 segundo por día
Movimiento continuo del segundero (sin “tic-tac”)
Sonería (Sonnerie)
A diferencia de un repetidor de minutos que se activa bajo demanda, este reloj:
Puede sonar automáticamente cada hora
Puede desactivarse
Puede funcionar en modo silencio
Martillo especialmente diseñado para pureza tonal
Regulación extremadamente precisa del intervalo entre golpes gracias al control Spring Drive
La sonería no busca volumen alto, sino un sonido claro, limpio y armónico.
El Credor Sonnerie es considerado una de las piezas más importantes de la relojería japonesa moderna porque:
Compite directamente con repetidores de minutos suizos
Ofrece una aproximación técnica diferente (regulación electrónica)
Prioriza precisión cronométrica y pureza acústica
Está completamente ensamblado a mano
Dotado de un volante de titanio y tres barriletes que garantizan una reserva de 8 días con una marcha más homogénea que la mayoría de relojes de este tipo.
El primer reloj de golf desarrollado por Jaermann & Stübi fue el modelo conocido como “Timepiece of Golf”, lanzado poco después de la fundación de la marca en 2007.
Su gran innovación fue incorporar el primer contador mecánico de golpes de golf integrado en un reloj de lujo suizo.
El reloj incluía:
Contador mecánico de golpes por hoyo.
Contador total de la partida.
Indicador retrógrado de hoyos jugados.
Sistema especial antichoque para soportar el impacto del swing de golf.
La marca desarrolló un sistema patentado porque un swing de golf puede generar fuertes impactos que normalmente afectarían a un movimiento mecánico.
Diseño especial para golfistas
También tenía detalles únicos:
Pulsadores colocados a la izquierda.
Corona en posición baja para no molestar la muñeca durante el swing.
Caja resistente y deportiva.
Importancia histórica
Este reloj convirtió a Jaermann & Stübi en una marca de nicho muy reconocida dentro de la relojería deportiva, ya que prácticamente creó la categoría de “reloj mecánico para golf”.
La historia de la "Luna de Sarpaneva" es una de las anécdotas más fascinantes de la relojería independiente. No nació de un estudio de mercado, sino de una profunda conexión con el folklore finlandés y el carácter propio del creador.
Aquí tienes la crónica de cómo ese rostro melancólico se convirtió en un icono:
A principios de los años 2000, Stepan Sarpaneva quería crear una complicación de fase lunar, pero detestaba las representaciones tradicionales suizas, que solían mostrar lunas genéricas, infantiles o excesivamente barrocas.
Él buscaba algo que reflejara el temperamento finlandés: alguien que no sonríe sin motivo, que es introspectivo y que sobrevive a las largas y oscuras noches del invierno nórdico.
La leyenda cuenta (y el propio Stepan lo ha confirmado con su característico humor seco) que el diseño se basó en su propio rostro. Un día, mientras intentaba dibujar una cara que no fuera "cursi", simplemente capturó su expresión de concentración y seriedad.
El resultado: Una luna con ojos penetrantes, pómulos marcados y una boca recta que parece juzgar al observador o, al menos, invitarlo a la reflexión.
Aunque la luna ya había aparecido en prototipos, fue con el modelo Korona K3 Northern Stars cuando el mundo del coleccionismo se detuvo a mirar.
Sarpaneva no solo puso la cara en la luna, sino que la integró en esferas caladas con formas orgánicas y geométricas que recordaban a las coronas solares o a las rejillas de las alcantarillas de Helsinki (otra de sus curiosas fuentes de inspiración).
Lo que empezó como una decisión estética evolucionó hacia una hazaña de ingeniería:
El proceso artesanal: Originalmente, cada luna se grababa a mano en moldes de cobre y luego se prensaba en oro o plata. Hoy en día, utiliza técnicas de grabado de alta precisión, pero el acabado final sigue pasando por las manos de Stepan.
Lume (Super-LumiNova): Sarpaneva fue pionero en colaborar con James Thompson (Black Badger) para crear lunas que brillan con una intensidad sobrenatural en la oscuridad, emulando la Aurora Boreal.
Lunations (2019): Este modelo marcó su cumbre técnica. El rostro de la luna se presenta en una ventana enorme a las 6 en punto. El mecanismo, desarrollado por él mismo, tiene una precisión tal que la fase lunar solo necesita un ajuste de un día cada 14.189 años.
Para los coleccionistas, la luna de Sarpaneva representa el "Sisu" (la tenacidad finlandesa). En un mundo de relojes de lujo que a menudo buscan agradar a todo el mundo, la luna de Sarpaneva es divisiva: o la amas o te inquieta, pero nunca te deja indiferente.
Dato curioso: La marca ha llegado a colaborar con personajes de la cultura pop finlandesa, como los Moomins, integrando su estética oscura con el arte de Tove Jansson, pero siempre manteniendo ese aire místico que solo se encuentra en Helsinki.
Hoy en día, ver ese rostro en una subasta o en una reunión de coleccionistas es señal inmediata de que quien lo lleva aprecia la relojería independiente más pura y con más personalidad del mercado.
Relojes ultra-minimalistas de gran pureza estética, fabricados a mano en el taller Micro Artist Studio.
Inspirado en el movimiento «de doble rotor», la masa de su esfera se transforma en una hélice que impresiona por su extrema velocidad de rotación.
Rebellion presenta en BaselWorld 2010 el modelo Rebellion T-1000.
Referencia GBLH999
Primer repetidor de minutos japonés con
sonido puro, sin gongs metálicos.
Lo que hace que este reloj sea único en el mundo no es la ausencia de gongs, sino el material y la forma de los mismos:
Acero Myochin:
Los gongs están forjados por la familia Myochin, una estirpe de herreros japoneses que lleva 52 generaciones (más de 800 años) fabricando armaduras de samurái y, más recientemente, campanas de viento (hibashi).
Sonido "Puro":
A diferencia de los repetidores suizos que buscan un brillo metálico, este Credor busca el sonido del fūrin (campanillas de viento japonesas).
Es un sonido cristalino, con una reverberación muy larga y una pureza que parece venir del aire, no del metal.
Caja de Resonancia:
La caja del reloj está diseñada con espacios vacíos calculados para que el sonido respire, evitando el tono "apagado" de muchos relojes herméticos.
Calibre7R11
(Spring Drive de cuerda manual)
Piezas
660 componentes
Silencio Absoluto
Gracias a la tecnología Spring Drive, el reloj no hace "tic-tac".
Esto permite escuchar la melodía del repetidor sin interferencias mecánicas.
Sistema de Seguridad
El regulador de velocidad del sonería es un "volante silencioso" que usa la resistencia del aire, evitando el ruido de los reguladores de ancla tradicionales.
Precio de lanzamiento
Aproximadamente 350,000 USD (unos 35 millones de yenes).
Lanzado en 2011, marcó un hito al ser el reloj de cerámica más delgado jamás fabricado por la marca, con cajas que llegan a medir apenas 4.9 mm o 5 mm de grosor.
La construcción monobloque:
Antes, los relojes de cerámica necesitaban un núcleo de acero para mantener la estructura.
El True Thinline introdujo una caja de una sola pieza de cerámica inyectada, eliminando el "esqueleto" interno para reducir el espacio.
El movimiento ultra-fino:
Para que el reloj fuera tan plano, Rado tuvo que utilizar movimientos (tanto de cuarzo como automáticos) extremadamente delgados que encajaran en ese espacio milimétrico sin perder precisión.
La paleta de colores:
A diferencia de la cerámica tradicional que solía ser solo blanca o negra, esta línea permitió a Rado experimentar con colores vibrantes y la famosa cerámica de "plasma", que tiene un brillo metálico pero todas las ventajas de la cerámica.
La revolución del "Monobloc":
Cómo Rado logró fabricar una caja de una sola pieza que es tan ligera como una pluma pero increíblemente resistente.
Colores y Naturaleza:
La colaboración de Rado con Grandi Giardini Italiani, donde crearon relojes inspirados en la naturaleza con colores cerámicos únicos.
Cerámica de Plasma:
El proceso casi "alquímico" donde transforman la cerámica blanca en un material que parece platino usando gases a temperaturas solares.
El icónico Casio Duro MDV-106 (el que lleva el pez Marlin en la esfera) salió al mercado originalmente en el año 2011.
Aunque la familia "Marlin" de Casio existe desde los años 80, este modelo específico en formato diver analógico fue el que revivió la leyenda y se convirtió en un fenómeno de ventas global durante la última década.
Cronología clave del modelo:
2011: Lanzamiento del MDV-106. Rápidamente se posicionó como el reloj de buceo con mejor relación calidad-precio del mercado (con certificación de 200m de resistencia al agua).
2021: Tras diez años de éxito, Casio dejó de incluir el logotipo del pez vela en las nuevas unidades debido al fin de la licencia sobre el diseño del Marlin.
Post-2021: Aparece el MDV-107, que es el mismo reloj pero con la esfera limpia (sin el pez), lo que ha hecho que las unidades del "Duro" original fabricadas entre 2011 y 2021 sean ahora las más deseadas por los coleccionistas.
La firma Blancpain presenta el primer reloj de pulsera con calendario chino tradicional.
Blancpain marcó un hito histórico al presentar el Villeret Calendrier Chinois Traditionnel (Calendario Chino Tradicional) en el año 2012.
Lo que hace que este reloj sea una pieza única no es solo su belleza, sino la complejidad matemática necesaria para unir dos conceptos de tiempo opuestos en un solo mecanismo.
Desarrollo extremo:
El equipo de maestros relojeros de Blancpain dedicó cinco años enteros solo a desarrollar el movimiento (el calibre 3638).
Complejidad mecánica:
El mecanismo cuenta con 464 componentes dispuestos en seis capas. Su complejidad técnica es superior a la de un calendario perpetuo estándar y se acerca a la de una repetición de minutos.
Fusión de calendarios:
Logra mostrar simultáneamente el calendario gregoriano (solar) y las principales indicaciones del calendario chino
A diferencia de un reloj convencional, este modelo ofrece una lectura profunda de la cosmología china:
Horas dobles: El ciclo chino divide el día en 12 periodos de 120 minutos cada uno.
Signos del Zodiaco: Una ventana a las 12 h muestra el animal del año en curso.
Elementos y Tallos Celestes: Indica el ciclo de los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua) y los diez tallos celestes.
Meses bisiestos: El calendario chino añade un mes "intercalar" cada cierto tiempo para ajustarse a las estaciones, algo que este reloj gestiona mecánicamente.
Fases de la Luna: Elemento clave, ya que el calendario tradicional chino se rige por los ciclos lunares.
El ciclo de 12 años
Desde su lanzamiento en 2012 (Año del Dragón), Blancpain ha lanzado cada año una edición limitada dedicada al animal del zodiaco correspondiente. Recientemente, en 2024, la firma completó su primer ciclo de 12 años y comenzó el segundo con una nueva edición del Dragón, y para este 2026 han presentado la edición del Caballo de Fuego con una espectacular esfera de esmalte grand feu en color salmón.
Calibre7X52
Materiales Titanio de alta intensidad o Acero inoxidable (según versión)
Bisel Cerámica (para no interferir con la señal GPS)
Diámetro 47 mm (era un reloj grande debido a la antena inicial)
Resistencia Cristal de zafiro con revestimiento "Super-Clear"
Seiko presenta el primer reloj con GPS, el Astron Gps.
Revivió el nombre Astron
(el mismo del primer reloj de cuarzo de 1969)
Seiko logró miniaturizar una antena GPS para que el reloj se comunicara directamente con los satélites en órbita.
Al conectarse a los satélites, el reloj tiene una desviación de apenas 1 segundo cada 100,000 años.
Solo con presionar un botón, el reloj detecta en qué zona horaria del mundo te encuentras (de las 39 o 40 zonas actuales) y ajusta las manecillas automáticamente.
El mayor problema del GPS es que consume muchísima energía. Seiko solucionó esto desarrollando un receptor de ultra bajo consumo que se alimenta exclusivamente de luz.
Seiko demostró que, mientras las marcas suizas se enfocaban en la tradición mecánica, ellos seguían dominando la electrónica de alta precisión.
Característica
Detalle
Fue el compañero perfecto para los viajeros frecuentes: bajarse de un avión en un continente distinto, pulsar un botón y ver cómo las manecillas giran solas hasta la hora exacta es, sencillamente, una maravilla de la ingeniería.
Dato curioso:
Para celebrar el lanzamiento, Seiko sacó una edición limitada de 2,500 piezas en titanio negro con detalles en azul que hoy es muy buscada por coleccionistas de tecnología.
Desde 2012, el Astron ha reducido su tamaño significativamente (los modelos actuales son mucho más delgados). ¿Te gustaría saber cómo ha evolucionado el tamaño de la caja desde ese primer modelo de 47 mm?
Tag Heuer desarrolla un reloj que se comunica inalámbricamente con el sistema de navegación del barco del equipo Oracle Team en la Copa America.
Se fabricaron 50 relojes con sistema Android, conectividad WiFi.
Fue desarrollado específicamente para el Oracle Team USA durante su defensa del título en la 34ª Copa América (2013).
Conectividad Inédita:
Fue el primer "smartwatch" suizo de alto rendimiento.
Estaba conectado de forma inalámbrica a los ordenadores de a bordo del catamarán AC72.
Los tripulantes recibían en su muñeca datos en tiempo real como la velocidad del barco, el equilibrio de los foils, la presión de las velas y la dirección del viento.
Fabricación Ultra-Limitada:
Se fabricaron únicamente 50 unidades (algunas fuentes mencionan hasta 72, en honor al barco AC72), pero lo más importante es que ninguna se puso a la venta al público.
Fueron piezas exclusivas para los miembros del equipo.
Tecnología y Resistencia: * Pantalla:
Utilizaba una pantalla LED de alto contraste, muy legible bajo el sol intenso.
Peso:
Solo pesaba 108 gramos, fabricado para no estorbar en las maniobras extremas.
Resistencia:
Soportaba impactos de hasta 5,000 G, algo vital en un barco que vuela sobre el agua a casi 50 nudos.
A diferencia de los smartwatches actuales que se conectan al teléfono, este se comunicaba directamente con el sistema de navegación del barco mediante Wi-Fi.
Cada reloj estaba personalizado: el táctico recibía unos datos, mientras que los encargados de las velas (grinders) recibían otros específicos para su función.
Dato curioso: Para el público general, TAG Heuer lanzó una versión comercial llamada Aquaracer 500M Calibre 72 Countdown, pero era un reloj mecánico automático, no el modelo digital inteligente que usó el equipo.
Calibre 72:
Es un movimiento automático basado en el Sellita SW300 con un módulo de cronógrafo de Dubois-Depraz diseñado específicamente para la cuenta atrás.
La Ventana de Cuenta Atrás: Situada a las 12 horas, cuenta con una apertura de 5 discos que cambian de color (de azul a blanco y luego a rojo). Esto permite al capitán visualizar los 5, 10 o 15 minutos previos al disparo de salida de una regata.
Caja de 43 mm de acero pulido y satinado.
Bisel giratorio de cerámica negra unidireccional.
Válvula de escape de helio a las 10, lo que le otorga una estanqueidad de 500 metros.
El TAG Heuer Aquaracer 500M Calibre 72 Countdown es el "hermano civil" y mecánico del reloj inteligente que usó el Oracle Team USA.
Mientras que los tripulantes llevaban la versión digital con Android, esta pieza fue la que llegó a las vitrinas para los entusiastas de la náutica.
Su característica más distintiva es su función de cuenta atrás para regatas.
Logotipo: El logo "Team USA" aparece grabado en el fondo de la caja y, a veces, sutilmente en la esfera.
Segundero: El segundero central del cronógrafo suele ser de color rojo brillante para una visibilidad máxima.
Esfera: Presenta una decoración de rayas horizontales que recuerda a la cubierta de madera de los yates clásicos o a las texturas de la fibra de carbono moderna.
Caja
Titanio aeroespacial (extremadamente ligero y resistente).
Movimiento
Breitling 76 (SuperQuartz™), termocompensado, 10 veces más preciso que un cuarzo estándar.
Funciones
Cronógrafo de 1/100 seg, cuenta atrás (timer), segundo huso horario, alarma y calendario perpetuo.
Pantalla
Analógica y digital (LCD) con sistema de retroiluminación (en versiones posteriores).
Resistencia al agua
30 metros (3 ATM). Baja, debido a la complejidad de la cavidad de la antena.
Breitling inventa el primer reloj de pulsera con baliza de salvamento bifrecuencia integrada, sucesor del primer EMERGENCY, desarrollado en 1995.
En 2013, tras cinco años de desarrollo, Breitling realizó una nueva proeza con el nuevo Emergency.
Este instrumento sin igual, un auténtico prodigio de miniaturización y técnica, destaca por su emisor, conforme a las especificaciones Cospas-Sarsat, y permite a la vez emitir la alerta y guiar las operaciones de localización y salvamento.
A diferencia de los relojes modernos con GPS, este utilizaba tecnología analógica de aviación:
Frecuencia: Emitía en 121.5 MHz (la frecuencia internacional de socorro aéreo).
Alcance: La señal podía ser captada por aviones que volaran a 6,000 metros de altura en un radio de hasta 160 kilómetros.
Autonomía de la baliza: Una vez activada, la señal se emitía de forma continua durante 48 horas.
Activación: Se lograba desenroscando la gran tapa situada en la orejeta inferior derecha y extendiendo una antena de cable.
Presentado originalmente en Baselworld 2013 y lanzado oficialmente en 2014, es el buque insignia de la alta relojería de la marca.
Año de lanzamiento: 2014.
Calibre: JCAM10 (Manual).
Frecuencia: $21,600$ alternancias por hora ($3$ Hz).
Reserva de marcha: 60 horas.
Componentes: Tourbillon de triple eje, Tierra lacada en magnesio y un diamante de 288 facetas (Jacob Cut). Todo el movimiento gira sobre su eje central cada 20 minutos.
Detalles Técnicos
Caja de acero de 42 mm
Bisel grabado como una piea de la Torre Eiffel Tower con decoraciones de “croisillons”
Esfera de plata abierta recordando la arquitectura de la Torre Eiffel
Movimiento automático Sellita SW 200
Masa osciante y corona personalizadas
Fecha
Cristal de zafiro
Resistencia al agua hasta 50m
Correa de piel marrón con patrón cocodrilo con un cierre de ardillón “Torre Eiffel r”
Edición Limitada de 1885 piezas en acero
Caja de coleccionista
Certificado de autenticidad firmado por el Eiffel Tower Committee (SETE)
Swiss Made
Ese modelo es, sin duda, el mayor hito de marketing y coleccionismo en la historia reciente de la marca. Lo que hace que la colección Tour Eiffel sea tan especial no es solo el diseño, sino la procedencia del material y el simbolismo que encierra.
Aquí te detallo algunos aspectos técnicos y curiosidades sobre estas ediciones:
El material no es una simple imitación; proviene de una viga de acero "puddlé" original de la Torre Eiffel. Este trozo de historia fue recuperado durante los trabajos de renovación y modernización del monumento. El acero fue fundido y procesado para crear los biseles, manteniendo su característico color marrón pardo (el tono original de la torre).
Aunque todas comparten el bisel de acero de la torre y el patrón de "red" en la esfera que imita la estructura de encaje de la dama de hierro, se distinguen por sus complicaciones:
Opus 1 (2015): El modelo conmemorativo del 130 aniversario. Presentaba una esfera plateada o antracita con un segundero pequeño a las 6 en punto, diseñado para recordar las ruedas de los ascensores originales de la torre.
Opus 2: Introdujo variaciones en los colores de la esfera y correas de cuero con texturas que evocaban la estética industrial de finales del siglo XIX.
Opus 3: Se centró en una estética más robusta, a menudo integrando movimientos automáticos visibles a través del fondo de la caja, reforzando la idea de la "ingeniería" compartida entre el monumento y el reloj.
El Bisel: Presenta una textura esculpida que replica los icónicos remaches y travesaños de la estructura de Gustave Eiffel.
La Corona: En muchas versiones, la corona de remontuar tiene una forma que recuerda a los pernos utilizados en la construcción del monumento.
Certificación: Cada reloj de estas series limitadas suele ir acompañado de un certificado de autenticidad firmado por la SETE (Société d’Exploitation de la Tour Eiffel), garantizando que el acero del bisel es auténtico.
Es una pieza que personifica perfectamente el concepto de la marca: llevar un pedazo físico de París en la muñeca, uniendo la metalurgia histórica con la relojería contemporánea.
Una pieza que es tanto una escultura de diamantes como un reloj de alta gama.
Año de lanzamiento: 2015.
Calibre: JCAM09 (Tourbillon esqueleto de cuerda manual).
Caja: 54 x 40 mm.
Material: Cubierto por más de 260 quilates de diamantes talla esmeralda (versión original).
Variante 2023: Billionaire Timeless Treasure con 425 diamantes amarillos (216 quilates) y un valor de 20 millones de dólares.
El nombre “Bambino” no es oficial en los primeros catálogos japoneses; fue un apodo adoptado por la comunidad relojera internacional que terminó consolidándose comercialmente.
El Orient Bambino es uno de los relojes “dress watch” más populares del siglo XXI por su estética clásica y precio accesible.
A diferencia de muchas marcas japonesas, Orient mantuvo durante décadas la producción de calibres in-house, algo poco común en su segmento de precio.
Un reloj automático clásico, elegante, asequible y con aire vintage.
El diseño se inspira en relojes de vestir de los años 50 y 60:
Cristal abombado (domed) muy pronunciado
Esfera limpia y elegante
Índices aplicados o números romanos según versión
Caja fina y proporciones clásicas
Movimiento automático visible en versiones posteriores
Version I (2012) – Estética más retro, índices simples.
Version II – Diseño más moderno y versátil.
Version III – Numerales romanos.
Version IV – Agujas azuladas estilo Breguet.
Version V – Índices más estilizados.
Posteriormente: modelos Open Heart, Small Seconds y variantes de 38 mm.
Con el tiempo incorporó el calibre F6724, que añadió:
Remonte manual
Parada de segundero (hacking)
Lanzamiento del L.U.C Triple Certification Tourbillon, presentó el primer reloj del mundo que combinaba
la certificación COSC.
El prestigioso sello de calidad "Poinçon de Genève"
el sello de la Fundación Qualité Fleurier.
Este es uno de los hitos más impresionantes de la alta relojería moderna. El lanzamiento del Chopard L.U.C Triple Certification Tourbillon en 2011 marcó un antes y un después, ya que ninguna marca había sometido un solo reloj a un escrutinio tan feroz y variado.
Para entender la magnitud de este reloj, hay que desglosar qué significa cada una de esas tres certificaciones que logró combinar por primera vez en la historia:
Certificación
COSC
La precisión del movimiento desnudo.
El reloj no puede variar más de -4 a +6 segundos al día en diferentes posiciones y temperaturas.
Poinçon de Genève
El acabado artesanal y el origen.
Exige que cada componente esté decorado a mano y que el reloj se fabrique íntegramente en el Cantón de Ginebra.
Qualité Fleurier
El reloj terminado y su durabilidad.
Es considerada la más difícil: incluye el test "Fleuritest", que simula el uso real en la muñeca durante 24h con movimientos bruscos.
Lograr las tres a la vez es una pesadilla logística y técnica por una razón principal: las reglas a veces chocan.
Ginebra vs. Fleurier:
El Poinçon de Genève exige que el reloj nazca en Ginebra, pero la Qualité Fleurier requiere que el movimiento pase pruebas en el pueblo de Fleurier.
Chopard tuvo que coordinar sus talleres para cumplir con la territorialidad y los estándares de ambos.
Estética vs. Precisión:
A menudo, decorar una pieza al extremo (requisito de Ginebra) puede afectar mínimamente su equilibrio.
En este reloj, el tourbillon tuvo que ser ajustado a la perfección absoluta para que, a pesar de su complejidad decorativa, pasara el COSC y el Fleuritest.
Caja:
Fabricada en oro rosa de 18 quilates, con un diámetro de $43\text{ mm}$.
Reserva de Marcha:
Gracias a la tecnología Quattro de Chopard (cuatro barriletes), ofrece 9 días (216 horas) de autonomía.
Exclusividad:
Fue una edición limitada a solo 100 piezas, lo que lo convierte en un "unicornio" para los coleccionistas de alta complicación.
anzado oficialmente en 2017 (con la versión temática de El Padrino llegando en 2018), este reloj no solo da la hora, sino que es una caja de música mecánica de alta fidelidad para la muñeca.
Este movimiento es una proeza de ingeniería que combina la relojería tradicional con la micro-mecánica musical.
Material de la caja:
Oro rosa de 18 quilates y cristal de zafiro de alta visibilidad para ver el mecanismo desde los laterales.
Lo que hace único a este reloj es su sistema de cilindros y peines:
Cajas de música:
Tiene dos cilindros giratorios con pequeños pines (púas) que golpean dos peines de metal (láminas).
Las Notas:
Entre ambos peines suman 30 notas afinadas a mano para reproducir una melodía con total nitidez.
Rotación de 120°:
Mientras suena la música, todo el dial y el movimiento central giran 120 grados sobre el eje del reloj. Gracias a un sistema diferencial patentado, el dial de la hora siempre se mantiene en posición vertical (las 12 siempre están arriba) aunque el resto esté rotando.
Tourbillon de Triple Eje:
En el centro del "baile" hay un tourbillon que gira en tres ejes distintos (24 segundos, 8 segundos y 3 minutos por rotación), lo que compensa los efectos de la gravedad en cualquier posición.
Componentes:
El movimiento consta de 658 piezas.
Movimiento:
Manual (Cuerda manual).
Reserva de marcha:
50 horas para la hora / La caja de música puede sonar hasta 3 veces antes de necesitar cuerda nuevamente.
Frecuencia:
21,600 alternancias por hora .
Rubis:
54 rubíes.
El reloj no tiene corona tradicional.
Para darle cuerda, tiene una manivela plegable en el lateral de la caja que imita a las cajas de música antiguas de manivela.
Dato curioso:
El sonido se amplifica gracias a la caja de oro y zafiro, que actúa como una cámara de resonancia, permitiendo que la melodía se escuche claramente en una habitación silenciosa.
Movimiento mecánico automático modificado.
Mecanismo desarrollado específicamente para accionar las láminas.
Producción limitada (alta relojería independiente).
Reinterpreta la forma de leer la hora.
Combina ingeniería mecánica con diseño artístico.
Es una complicación poco común en relojería tradicional.
Esfera azul facetada tipo geométrica.
12 láminas móviles (pétalos) en dos tonos:
Dorado
Negro pulido
Indicación central con segundero retrógrado (0–60).
Caja de acero con diseño arquitectónico.
Correa de cuero negro.
En la imagen se aprecia que una de las láminas doradas está completamente abierta — eso indica la hora actual.
Las demás permanecen cerradas o parcialmente abiertas según el avance del mecanismo.
El sistema está compuesto por:
Un módulo mecánico desarrollado por la marca.
12 láminas accionadas por levas internas.
Movimiento automático modificado.En lugar de una aguja de horas tradicional:
Tiene 12 láminas mecánicas móviles (una por cada hora).
Cada lámina se abre progresivamente cuando llega su hora.
A la hora exacta, la lámina correspondiente se abre completamente.
Al cambiar la hora, esa lámina se cierra y se abre la siguiente.
El efecto visual es similar a pétalos que se abren y se cierran, creando una indicación dinámica y tridimensional.
Con la melodía de Nino Rota y la figura de Don Vito Corleone.
La Melodía:
Fue un hito técnico porque los dos cilindros de música fueron afinados específicamente para reproducir 120 notas del tema principal "Speak Softly Love".
El Diseño:
Introdujo por primera vez el piano de laca negra en miniatura (cuyas teclas se mueven mientras suena la música) y el logo de la película con el diseño de la marioneta.
Exclusividad:
Se lanzó como una edición limitada, consolidando a Jacob & Co. no solo como joyeros, sino como maestros de las complicaciones "espectáculo".
El IWC Tribute to Pallweber es una de las piezas más fascinantes de la alta relojería moderna, lanzada originalmente en 2018 para conmemorar el 150 aniversario de la manufactura de Schaffhausen.
Este reloj es un homenaje directo a los relojes de bolsillo que IWC fabricó en 1884 utilizando el sistema de Josef Pallweber. Lo que lo hace especial es que logra algo extremadamente difícil: un reloj digital totalmente mecánico.
A diferencia de un reloj convencional donde las agujas giran continuamente, este reloj utiliza discos giratorios que saltan instantáneamente:
Horas saltantes:
El número de la hora cambia de golpe cuando los minutos llegan a 60.
Minutos digitales:
Tiene dos discos independientes (uno para las decenas y otro para las unidades) que "saltan" cada minuto.
Segundero pequeño:
Es la única parte analógica (con aguja) situada en la parte inferior para darle equilibrio visual y mostrar que el movimiento está en marcha.
Innovación
Un tren de rodaje separado mueve los discos de los minutos para no quitarle fuerza al escape principal.
Caja
Disponible originalmente en Platino (edición limitada de 25 unidades), Oro Rojo (250 unidades) y Acero inoxidable (500 unidades).
El diseño del dial es una réplica casi exacta de los relojes de bolsillo originales de 1884:
Esfera de laca:
Con un acabado que imita el esmalte blanco de los antiguos.
Ventanillas:
Etiquetadas con las palabras "Hours" y "Minutes" en una tipografía clásica.
Corona:
Tiene un diseño estriado muy similar a las coronas de los relojes de bolsillo antiguos, pero adaptada para la pulsera.
Movimiento
Calibre de la manufactura 94200 (Cuerda manual).
Reserva de marcha
60 horas (gracias a un sistema de doble barrilete).
La serie Manta es el escaparate tecnológico y artístico de Casio Oceanus.
Es donde los ingenieros de Casio tienen total libertad para competir directamente con la alta relojería suiza y japonesa de lujo.
Los modelos OCW-S5000 y OCW-S6000 representan la cumbre de esta colección y se definen por dos obsesiones: la delgadez extrema y el uso artístico del cristal de zafiro.
Casio Oceanus Manta: La delgadez absoluta
Lanzado originalmente en 2019, el S5000 se convirtió en un hito de la ingeniería para Casio al coronarse como el reloj Oceanus más delgado de la historia.
El desafío del grosor:
Casio logró reducir el módulo interno y rediseñar la disposición de los componentes para crear un reloj cronógrafo que mide tan solo 9,5 mm de grosor.
Para un reloj que incluye Bluetooth, carga solar, motor de cinco motores independientes y sincronización de radio, es una finura casi irreal.
Comodidad extrema:
Está construido íntegramente en titanio de alta densidad pulido a mano con la técnica Zaratsu. Al combinar su perfil ultraplano con la ligereza del titanio, es un reloj que literalmente "desaparece" en la muñeca y se desliza debajo del puño de cualquier camisa sin el más mínimo esfuerzo.
Estética:
Mantiene un diseño de cronógrafo clásico y elegante, con subesferas estilizadas y un bisel de titanio pulido muy sofisticado.
Casio Oceanus Manta OCW-S6000: El arte del zafiro facetado
Presentado en 2021, el S6000 mantiene la arquitectura interna ultradelgada del S5000, pero lleva el diseño exterior hacia una dirección radicalmente más vanguardista y lujosa, enfocándose en el bisel.
Bisel de zafiro de una sola pieza:
El bisel ya no es de metal; es un anillo de cristal de zafiro macizo de 24 caras facetadas.
Tallar el zafiro (que es casi tan duro como el diamante) con esa precisión geométrica requiere una técnica extrema.
Juego de luces azul océano:
Casio aplica un revestimiento por evaporación de vapor en la parte inferior del bisel de zafiro.
Esto hace que, según cómo le dé la luz, el bisel cambie de color de forma espectacular, pasando de un azul eléctrico intenso a un azul marino profundo, verde esmeralda o negro.
Una joya tecnológica:
Al integrar el bisel de zafiro facetado con las garras de titanio pulidas en Zaratsu, el S6000 abandona la estética de "reloj herramienta técnico" para convertirse en una auténtica pieza de joyería tecnológica.
Ediciones Especiales "Edo Kiriko" (La cumbre artesanal)
Tanto en la serie S5000 como en la S6000, Casio suele lanzar ediciones limitadas en colaboración con maestros artesanos del Edo Kiriko (una técnica tradicional japonesa de tallado de vidrio que data del siglo XIX).
En estas piezas, el bisel de zafiro es tallado y facetado uno a uno, completamente a mano, por un artesano en Tokio, creando patrones de líneas tradicionales que reflejan la luz como si fueran diamantes.
Estas ediciones especiales son piezas de coleccionista muy cotizadas que demuestran que Casio puede jugar en la misma liga de la artesanía tradicional que marcas como Grand Seiko.
Innovación "Crypto":
En 2019, la marca sorprendió al mundo al lanzar el primer reloj mecánico de alta gama con una "billetera fría" (cold wallet) integrada para criptomonedas, uniendo la mecánica tradicional de 300 años con la tecnología blockchain.
Lo que hizo A. Favre & Fils no fue simplemente poner un logo de Bitcoin en la esfera, sino integrar hardware de seguridad real en una pieza de alta mecánica.
A diferencia de los relojes inteligentes (smartwatches) que quedan obsoletos en un par de años, este es un reloj mecánico de cuerda manual. a parte "relojera" está diseñada para durar generaciones, mientras que el módulo electrónico está diseñado para ser actualizable.
Billetera Fría (Cold Wallet):
Integra un chip de seguridad donde se almacenan las llaves privadas de tus criptomonedas. Al ser "fría", no está conectada a internet, lo que la hace prácticamente inmune a hackeos remotos.
Pantalla OLED Discreta:
El reloj tiene una pequeña pantalla integrada en el dial que solo se activa cuando el usuario lo desea para ver el saldo o autorizar transacciones.
Seguridad Biométrica/PIN:
Para acceder a la información de la billetera, el reloj requiere autenticación, manteniendo tus activos digitales seguros en tu muñeca.
Mecanismo de Manufactura:
Por dentro, sigue siendo una joya de la ingeniería suiza, con acabados a mano y materiales de lujo como oro o titanio.
Laurent Favre entendió que el perfil del coleccionista de relojes estaba cambiando.
Los nuevos millonarios del mundo tecnológico y cripto buscan objetos que reflejen su estilo de vida:
Privacidad: Llevar tus activos contigo de forma física.
Exclusividad:
Unir algo tan volátil como el blockchain con algo tan estable como la mecánica suiza.
Utilidad Real:
Es un dispositivo de seguridad de grado bancario disfrazado de pieza de arte.
Dato curioso:
El precio de lanzamiento de estas piezas rondaba los $100,000 USD (dependiendo del material y las complicaciones), posicionándolo claramente en el mercado de ultra-lujo.
A diferencia de los calendarios estándar, este reloj utiliza un sistema de 5 manecillas centrales.
Su función principal es indicar:
El día de la semana (en un anillo interior).
El número de la semana y el mes correspondiente (en un anillo exterior).
Ambos se indican mediante una manecilla con punta de martillo rojo, lo que facilita una lectura rápida y clara.
Lo que realmente enamora a los coleccionistas es su apariencia:
Tipografía Única:
Las letras y números de la esfera se basan en la caligrafía real de uno de los diseñadores de la manufactura. Cada letra es ligeramente diferente, dándole un aire humano y artístico.
Caja de Acero:
Es inusual ver un Calatrava en acero inoxidable (generalmente son de oro o platino), lo que lo hace más versátil y codiciado.
Esfera Opalina:
Un tono plateado suave que resalta los contrastes de las inscripciones en negro.
Calibre
26-330 S C J SE (Movimiento automático)
Caja
Acero inoxidable, 40 mm de diámetro
Grosor
10.79 mm
Reserva de marcha
Mín. 35 horas - Máx. 45 horas
Correa
Piel de becerro cosida a mano, color marrón claro
Dentro del universo de Casio Oceanus, la serie Cachalot (llamada así por el cachalote, el coloso de las profundidades marinas) representa la faceta más robusta, instrumental y puramente marítima de la marca.
Si la línea Manta está pensada para el salón de juntas de una empresa, la serie Cachalot es el reloj de buceo definitivo de Casio. Combina la resistencia y las especificaciones de un Diver profesional con los acabados de super-lujo y la tecnología invisible propios de Oceanus.
Su referente moderno más importante es el OCW-P2000 (lanzado originalmente en 2020).
1. Especificaciones de Buceo Auténticas (ISO 6425)
A diferencia de otros Oceanus que tienen una resistencia al agua estándar para el día a día, los Cachalot modernos son relojes de buceo profesionales certificados bajo la estricta norma ISO 6425.
Resistencia: Son sumergibles hasta 200 metros (20 Bar) de forma real y probada.
Bisel Giratorio Diver: Cuenta con un bisel giratorio unidireccional para medir los tiempos de inmersión. En los modelos más recientes, este bisel cuenta con un anillo de cristal de zafiro con un revestimiento azul y negro para marcar los primeros 15 minutos de descompresión.
Súper-Legibilidad: Los índices y las agujas (incluida la de los minutos, sobredimensionada para el buceo) son macizos y están cargados con Neobrite de alta intensidad, complementado con una luz LED de alta potencia (Super Illuminator) para las profundidades más oscuras.
2. Construcción: El Titanio más resistente
A pesar de ser un reloj contundente en la muñeca (unos 48 mm de diámetro debido a las protecciones de la caja), no resulta pesado gracias a que tanto la caja como el brazalete están fabricados en titanio macizo.
Protección total: El titanio recibe un tratamiento de endurecimiento profundo y un acabado de carburo de titanio (TIC). Algunas zonas del bisel o ediciones especiales añaden recubrimientos DLC para garantizar que el reloj no se raye al rozar con el equipo de buceo o los arrecifes.
El toque de lujo: A pesar de ser un reloj herramienta (tool watch) radical, Casio no renuncia a su ADN. Las aristas de la caja y los laterales del brazalete siguen estando pulidos a mano con la técnica Zaratsu, creando un contraste brutal entre las zonas cepilladas mate de un reloj militar y el brillo de espejo de un reloj de alta gama.
3. Funciones específicas para el mar
Además del combo tecnológico habitual (carga solar Tough Solar, sincronización por Radiofrecuencia y Bluetooth), el Cachalot añade funciones para los amantes del mar controladas desde su configuración de cronógrafo:
Modo Buceo: Al activarlo, las agujas de las horas y los minutos se alinean para funcionar de forma conjunta y registrar el tiempo de inmersión transcurrido de forma ultra-legible, mientras que la aguja de los segundos se mueve a la inversa para indicar el tiempo de superficie y descanso.
Gráfico de Mareas: Una de las subesferas está dedicada a mostrar el estado de la marea (alta o baja) en el puerto o zona del mundo que hayas seleccionado a través de la aplicación móvil de Casio.
El resultado de una colaboración directa con la firma de automóviles.
Calibre:
JCAM37 (Manual).
Complicación Autómata:
Al pulsar un botón, un motor W16 en miniatura cobra vida: el cigüeñal gira y los 16 pistones se mueven arriba y abajo.
Suspensión:
El movimiento está suspendido en la caja por 4 amortiguadores que simulan los de un coche real.
Opera Scarface llegó en 2020 para cerrar el círculo de esta colección de "relojes de cine".
Fue un lanzamiento muy comentado porque, a diferencia del aire solemne de El Padrino, este modelo capturaba toda la estética exuberante y ochentera de la película de Brian De Palma.
Esta pieza llevó el concepto de "reloj-objeto" a un nivel superior con estos detalles:
La Melodía:
Al activar la palanca de música, el reloj reproduce el tema "Bolivia" de la banda sonora original (compuesta por Giorgio Moroder).
El Globo "The World is Yours":
En el centro de la esfera, entre los cilindros musicales, hay una reproducción en oro de la famosa fuente con el globo terráqueo que Tony Montana tiene en su mansión.
El Piano Rojo:
A diferencia del piano negro de El Padrino, este modelo incluye un piano de cola en color rojo brillante, cuyas teclas se mueven mecánicamente mientras suena la música.
Materiales:
Se lanzó principalmente en dos versiones: Oro Rosa de 18 quilates y Titanio con DLC Negro, ambas limitadas a solo 88 piezas en todo el mundo.
El modelo Watermel0n (perteneciente a la Series 01 de Studio Underd0g) fue lanzado oficialmente en 2021.
Aunque el proyecto comenzó a gestarse durante los meses de confinamiento en 2020 y Richard Benc presentó los primeros renders en redes sociales a finales de ese año para medir el interés, las primeras unidades comerciales y el lanzamiento oficial de la marca se materializaron en el primer trimestre de 2021.
Preventa inicial:
Se realizó mediante un sistema de pedidos anticipados para financiar la producción.
Recepción:
Fue un éxito viral inmediato en foros y grupos de coleccionistas debido a su estética refrescante en un momento en que la industria estaba muy estancada en diseños conservadores.
Precio de lanzamiento:
Salió al mercado con un precio aproximado de 400 € - 500 € (dependiendo de la divisa y los impuestos), un rango que lo hizo extremadamente competitivo para un cronógrafo mecánico con rueda de pilares.
Desde entonces, el Watermel0n se ha mantenido en producción a través de "ventanas de lanzamiento" específicas, consolidándose como el pilar fundamental de la marca.
Calibre:
8210 (automático).
Tipo:
Mecánico con cuerda automática.
Reserva de marcha:
Aproximadamente 40 horas tras ser completamente cargado por el movimiento de tu muñeca.
Frecuencia:
~21.600 alternancias/hora (~3 Hz).
Funciones:
Horas, minutos, segundos y fecha con calendario.
Este calibre es fiable, sencillo y duradero, con características robustas para el uso diario.
El nombre Tsuyosa (que en japonés puede sugerir “fuerza” o “robustez”) refleja el espíritu de un reloj con un diseño contemporáneo, fuerte presencia visual y una construcción fiable pensada tanto para el uso diario como para el estilo casual-elegante.
La serie se comercializa con esferas en distintos colores que ofrecen personalidad al reloj, como:
Negro o negro sunray.
Azul sunray.
Verde vibrante.
Amarillo o rojo (más atrevidos).
Blanco.
E incluso diferentes referencias dentro de la misma familia como Citizen Men's TSUYOSA Automatic Stainless Steel Watch with T o Citizen TSUYOSA Automatic 8210 Red Gradient Dial – Men's Mec. Cada una mantiene las mismas especificaciones técnicas básicas pero cambia el color de la esfera y detalles estéticos.