El Carillón (Carillon)
Es una evolución de las sonerías tradicionales que añade una capa de complejidad musical y armónica al reloj.
Mientras que los repetidores estándar usan dos martillos y dos timbres, el carillón sube la apuesta.
Es una complicación de sonería (ya sea en repetición de minutos o gran sonería) que utiliza tres o más martillos y timbres de diferentes tonos.
Esto permite que el reloj emita melodías más ricas y complejas en lugar de simples tonos bicolores.
El término proviene de las grandes campanas de las iglesias o ayuntamientos, y llevar esta tecnología al tamaño de un reloj de pulsera se considera una de las mayores proezas de la ingeniería relojera.
Mientras que un repetidor normal marca los cuartos con dos notas (agudo-grave), un carillón puede tocar una secuencia de tres o más notas.
La melodía más famosa adaptada a los relojes es el Carillón de Westminster (la melodía del Big Ben), que requiere al menos cuatro timbres.
Repetidor estándar: 2 notas (Din-Don).
Carillón: 3 o más notas (Ej. Do-Re-Mi).
Carillón de Westminster:
Utiliza 4 o 5 martillos para replicar exactamente la melodía de la torre del reloj de Londres.
Campanas de Catedral (Cathedral Gongs):
Son timbres mucho más largos que dan una vuelta casi completa a la maquinaria, logrando un sonido más profundo y con mayor resonancia (eco).