La relojería rusa tiene una historia marcada por innovación industrial y funcionalidad, con una fuerte influencia de la relojería suiza y alemana, y un enfoque en relojes robustos para uso militar, civil e industrial.
Durante el siglo XVIII, los relojes en Rusia eran principalmente importados de Suiza, Francia y Alemania para la nobleza y la corte imperial.
En San Petersburgo y Moscú surgieron pequeños talleres artesanales que imitaban modelos europeos de lujo.
Tras la Revolución Rusa (1917), se nacionalizan fábricas y se crean marcas estatales.
Prim, Poljot, Raketa y Vostok se consolidan como fabricantes de relojes de pulsera y cronómetros de precisión.
Durante la era soviética, los relojes se enfocaron en robustez, funcionalidad y accesibilidad, siendo muy utilizados por militares, cosmonautas y trabajadores industriales.
Poljot fue famoso por producir relojes para los cosmonautas del programa espacial soviético, incluyendo el primer reloj en el espacio.
Relojes mecánicos duraderos y funcionales.
Diseño sencillo, sobrio y utilitario, aunque algunas ediciones eran ornamentales.
Producción masiva para uso civil y militar, con fuerte control estatal durante la era soviética.
Poljot – Fundada en 1930, famosa por relojes para cosmonautas y cronógrafos.
Raketa – Creada en 1961, reloj oficial del Polo Norte, destacada por robustez y precisión.
Vostok – Conocida por los relojes de buceo Amphibia, resistentes y de diseño funcional.
Slava – Popular en la URSS por relojes de pulsera de uso cotidiano.
Molnija – Especializada en relojes de bolsillo y de mesa, muchas veces con motivos militares o históricos.