1841, Alexander Bain, primera patente británica de un reloj con corriente eléctrica.
Usaba electroimanes y un péndulo oscilante, movido por impulsos eléctricos.
Introdujo la idea de un péndulo que se mantenía en movimiento por impulsos eléctricos, lo cual eliminaba parte del desgaste mecánico.
En 1840, Bain estaba trabajando en la idea de un reloj eléctrico, pero no contaba con los fondos suficientes para desarrollarlo.
Característica
Alexander Bain (1841)
Matthäus Hipp (1843)
Impulso
Constante (en cada oscilación).
Bajo demanda (solo cuando hace falta).
Fiabilidad
Sensible al desgaste de la batería.
Muy estable; la batería no afecta la precisión.
Legado
El concepto del reloj maestro.
El interruptor automático de precisión.
1843, Matthaus Hipp y su reloj eléctrico.
Si Alexander Bain fue el visionario que dio el primer paso, Matthäus Hipp fue el ingeniero que hizo que el sistema fuera realmente práctico y fiable.
En 1843, apenas dos años después de la patente de Bain, Hipp presentó su propio reloj eléctrico en una exposición en Berlín. Su gran genialidad fue resolver el problema del consumo de energía.
El mayor desafío de los primeros relojes eléctricos era que la batería se agotaba rápido porque el impulso eléctrico se enviaba constantemente. Hipp inventó un mecanismo de "impulso por demanda":
Eficiencia radical: El péndulo solo recibía un impulso eléctrico cuando su amplitud (el arco de su balanceo) caía por debajo de cierto nivel.
El mecanismo: Una pequeña pieza metálica (la palanca o toggle) "sentía" el movimiento. Si el péndulo oscilaba con fuerza, la palanca pasaba de largo. Si la oscilación era débil, la palanca enganchaba un contacto y cerraba el circuito para darle un empujón electromagnético.
Precisión suiza: Este sistema era tan eficiente que una batería pequeña podía durar más de un año, lo que convirtió a Hipp en el estándar para observatorios y redes ferroviarias.
Hipp no solo era un inventor de laboratorio; se mudó a Suiza y se convirtió en el director de la fábrica nacional de telégrafos. Sus relojes fueron fundamentales para que Suiza se convirtiera en la capital mundial de la precisión, permitiendo que las estaciones de tren de todo el país estuvieran sincronizadas al segundo.
Curiosidad: Su mecanismo era tan perfecto que se utilizó en instrumentos científicos para medir intervalos de tiempo extremadamente cortos (cronoscopios), algo vital para los experimentos de psicología y física de finales del siglo XIX.
1849, escape eléctrico de gravedad, Charles Shepherd.
El reloj Shepherd de la puerta, situado en la entrada del Real Observatorio de Greenwich, muestra la Hora media de Greenwich durante todo el año.
1852, Charles Shepherd instala su reloj eléctrico en el Observatorio de Greenwich.
Con Charles Shepherd, llegamos a la culminación de la red eléctrica horaria de la era victoriana.
En 1849, dio un paso técnico crucial que resolvió el mayor dolor de cabeza de Bain e incluso de Hipp: la interferencia electromagnética directa en el cronometraje.
El problema de los relojes anteriores era que el electroimán empujaba el péndulo directamente.
Si la batería estaba un poco baja o un poco alta, el empujón variaba y la precisión sufría.
Shepherd introdujo una idea brillante:
la electricidad no mueve el péndulo; la electricidad "arma" una trampa de gravedad.
La corriente eléctrica levanta un pequeño brazo pesado (la palanca de gravedad).
Ese brazo se mantiene arriba hasta que el péndulo pasa por el centro.
Al caer, el brazo golpea suavemente el péndulo, dándole un impulso siempre idéntico, porque la fuerza de la gravedad es constante.
La electricidad solo sirve para volver a subir el brazo para el siguiente ciclo.
Shepherd es mundialmente famoso por instalar el Galvanic Clock en el Observatorio Real de Greenwich.
Fue el primer reloj en mostrar al público la "Hora de Greenwich" (GMT) de forma continua.
Sincronización Nacional:
Este reloj maestro enviaba señales por cable a Londres y a otras ciudades, permitiendo que las estaciones de tren y los barcos en el Támesis tuvieran la hora exacta.
Esfera de 24 horas:
El famoso reloj de la puerta de Greenwich (que todavía puedes ver hoy) tiene una esfera de 24 horas, ya que para los astrónomos y marinos el día no se divide en AM/PM, sino en un ciclo completo.
1920, Maurice Favre-Bulle and Marcel Moulin inventan y patentan su reloj eléctrico Bulle.
Lo más característico es su péndulo con bobina electromagnética que oscila sobre un imán curvo de tres polos, lo que le permitía funcionar durante años con una sola pila. Es una pieza icónica del diseño industrial y la ingeniería de principios del siglo XX.
El famoso Reloj Bulle nació en 1920, fruto de la colaboración entre
Maurice Favre-Bulle y Marcel Moulin.
El sistema Bulle fue patentado realmente alrededor de 1920
(la patente francesa es la n.º 572.201).
Fue la culminación de los esfuerzos por crear un reloj eléctrico doméstico que no necesitara cuerdas ni cables, funcionando solo con una pequeña pila.
El mecanismo:
Utilizaba un solenoide (una bobina de cable) en el péndulo que pasaba sobre un imán curvo con tres polos.
La innovación de Favre-Bulle:
Logró un sistema extremadamente eficiente donde una sola pila de 1.5 voltios podía mantener el reloj funcionando durante años.
Estética:
Se hicieron famosos por sus cúpulas de cristal (4-glass clocks), que permitían ver el péndulo oscilando de forma casi mágica sin maquinaria visible pesada.
Es común ver errores en fechas antiguas porque en 1820, Maurice Favre-Bulle ni siquiera había nacido (la empresa familiar de los Favre es muy antigua, pero Maurice operó a principios del siglo XX).
Lo que sí ocurrió cerca de 1820 (específicamente en 1821) fue el invento del motor eléctrico primitivo de Michael Faraday, que es el "abuelo" tecnológico de todos los relojes que hemos estado discutiendo.
1920, comenzó a investigar Warren A. Marrison (1896-1980) Ontario Canadá, un relojero de Nueva Jersey que demostró que una corriente eléctrica podía hacer vibrar un cristal de cuarzo.
Marrison trabajó en los Laboratorios Bell Telephone con JW Horton. Y en 1927 que habían hecho el primer reloj de cuarzo.
Tras unos años de investigación, Marrison creó el primer reloj de cuarzo, una pieza que presentaba grandes dimensiones y un peso de unos 100 quilos, pero que era capaz de ofrecer una precisión de una milésima de segundo.
Primer reloj de cuarzo del mundo, 1929 Marrisons incorporo al generador de frecuencia el cuarzo.
Los relojes de cuarzo, que están controlados por un oscilador de cristal, se desarrollaron por primera vez en Estados Unidos en 1927, pero la invención no trajo consigo la rápida creación de productos comercialmente viables.
Ese es un punto de inflexión absoluto en la historia de la relojería.
Lo que Warren A. Marrison (junto a su colega J.W. Horton) descubrió en los laboratorios Bell fue el nacimiento de la era del cuarzo, aunque en aquel momento nadie imaginaba que terminaría en la muñeca de miles de millones de personas.
Es fascinante cómo pasamos de péndulos mecánicos a la vibración de un cristal. Aquí te detallo la importancia de este hito:
Aunque sus investigaciones empezaron a principios de los años 20, Marrison presentó el primer reloj de cuarzo funcional en 1927.
Pero no en un reloj de pulsera:
Tamaño:
Era una instalación masiva que ocupaba una habitación entera.
Componentes:
Paneles de control, tubos de vacío y cables por doquier.
Propósito:
No era dar la hora en casa, sino servir de estándar de frecuencia para laboratorios y observatorios astronómicos.
Marrison aprovechó el efecto piezoeléctrico (descubierto por los hermanos Curie años antes).
El principio técnico es elegante y preciso:
Se aplica una corriente eléctrica al cristal de cuarzo.
El cristal vibra (oscila) a una frecuencia extremadamente estable.
En el caso de Marrison, esa frecuencia era de 100,000 ciclos por segundo.
Esa vibración se divide mediante circuitos para generar un impulso de un segundo exacto.
Relojes mecánicos de la época:
Podían variar varios segundos al día.
Reloj de cuarzo de Marrison:
Tenía un error de apenas una milésima de segundo por día.
1928, por Bell Labs gran tamaño eran en su mayoría restringido para su uso en laboratorios como cronometradores.
Los ingenieros Joseph Horton y Warren Marrison, trabajando en los Bell Telephone Laboratories, presentaron el primer reloj de cuarzo.
El Tamaño:
Aquellos primeros relojes de cuarzo no eran accesorios, sino instalaciones masivas. Ocupaban habitaciones enteras debido a los voluminosos tubos de vacío y los complejos circuitos necesarios para mantener la oscilación del cristal de cuarzo.
La Fragilidad:
El cristal de cuarzo debía mantenerse en condiciones ambientales muy controladas para ser preciso.
El Propósito:
Su uso principal no era dar la hora a los ciudadanos, sino servir como estándares de frecuencia para laboratorios nacionales de metrología y observatorios astronómicos.
Doble Batería:
Utilizaba dos pequeñas pilas, lo que le daba una autonomía y estabilidad teórica mayor que el Hamilton.
Movimento electrificado:
Conserva un volante oscilante (como un reloj mecánico), pero su movimiento es impulsado por bobinas electromagnéticas alimentadas por baterías.
Sin corona a la vista:
Muchos modelos R27 tenían la corona de ajuste en la parte trasera de la caja para enfatizar que "ya no necesitaba cuerda", dándole un aspecto futurista y limpio.
El R27 es un calibre (movimiento) de reloj eléctrico-electrónico desarrollado por la marca francesa LIP en la década de 1950.
Seis años (de 1952 a 1958) fue un golpe durísimo para el orgullo de la relojería francesa. Mientras Lip y Elgin se perdían en laberintos técnicos para perfeccionar el contacto eléctrico, Hamilton les pasó por la derecha con el Ventura en 1957.
Cuando finalmente salió en 1958, el R27 no era solo un avance técnico, era un símbolo de estatus.
El gran problema de los prototipos de 1952 era que los contactos eléctricos se "quemaban" o se desgastaban por las chispas constantes (micro-arcos eléctricos).
Retrasó el lanzamiento hasta 1958 para intentar asegurar que el sistema de doble batería y el circuito fueran más estables.
A pesar de la genialidad del R27, la tecnología eléctrica "de contacto" fue una vía muerta. Solo dos años después, en 1960, Bulova lanzó el Accutron (basado en un diapasón), que era mucho más preciso y fiable.
1955, Louis Essen and J.V. Parry instalan el primer reloj atómico en el the National Physics Laboratory de Teddington utilizando un reloj de cristal de cuarzo para sincronizarlo.
Antes de 1955, nuestra mejor forma de medir el tiempo dependía de la rotación de la Tierra, la cual, aunque nos parezca muy estable, es ligeramente irregular.
Lo que lograron Louis Essen y Jack Parry en el National Physical Laboratory (NPL) fue pasar de la astronomía a la física cuántica para definir el segundo.
A diferencia de los relojes mecánicos, el reloj de Essen no usaba péndulos. Utilizaba las propiedades naturales del átomo de Cesio-133.
El oscilador de cuarzo: Como bien mencionas, utilizaron un reloj de cuarzo. Sin embargo, el cuarzo por sí solo tiende a "derivar" (perder precisión).
La referencia atómica: Usaron la frecuencia de resonancia de los átomos de cesio para corregir y estabilizar constantemente el oscilador de cuarzo.
Precisión quirúrgica: Este dispositivo era capaz de mantener la hora con una precisión de un segundo en 300 años, algo impensable en aquella época.
Este avance llevó a que en 1967 el Sistema Internacional de Unidades (SI) redefiniera oficialmente el segundo. Ya no era una fracción del día solar, sino:
"La duración de $9,192,631,770$ períodos de la radiación correspondiente a la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del átomo de cesio-133."
Sin este invento, hoy no tendríamos GPS, ya que la navegación satelital depende de una sincronización perfecta entre relojes atómicos en el espacio y receptores en la Tierra.
En los laboratorios de Hamilton, el ingeniero Arthur Denereaz y su equipo trabajaron durante una década para miniaturizar la tecnología.
El reto era enorme:
¿cómo meter una batería y un circuito en una caja de reloj?
El hito:
El 3 de enero de 1957, Hamilton anunció al mundo el Hamilton 500, el primer reloj eléctrico de pulsera.
Funcionamiento:
A diferencia de los relojes de cuarzo posteriores, este era un híbrido.
Tenía un volante mecánico (como un reloj normal), pero en lugar de un muelle real, utilizaba un imán y una bobina eléctrica alimentados por una pequeña batería para mantener el movimiento.
El proyecto Hamilton se conocía como 'Proyecto X'.
Sin embargo, no fue hasta 1957 cuando apareció el primer reloj eléctrico del mundo.
La producción continuó hasta 1969.
Movimiento muy frágil.
1957, HAMILTON (USA) lanza el primer reloj electrónico (no cuarzo), el VENTURA.
El calibre 500 era básicamente un reloj automático en el que el sistema de carga por masa oscilante había sido sustituido por una pila y los componentes necesarios para transmitir la energía de esa batería al mecanismo del reloj.
La pila resolvió el problema de la generación de energía y de una transmisión de potencia estable, todavía había un volante tradicional que oscilaba a 2,5 Hz.
Esto significaba que el movimiento no alcanzaba mayor precisión que un reloj mecánico, y aún se veía afectado negativamente por las deficiencias de la oscilación lenta del espiral.
Además, en un esfuerzo por ser el primero, se lanzó prematuramente al mercado a pesar de las reservas de los departamentos de I + D.
Como resultado, aunque al público le gustó el diseño de estos nuevos relojes, los primeros años fueron un desastre de ventas del que Hamiton nunca se recuperó realmente: muchos 500 fueron devueltos a la fábrica para su ajuste.
Junto al Ventura, Hamilton lanzó simultáneamente el Model 500 "Van Horn" (llamado así por John Van Horn, el físico que dirigió el proyecto de investigación).
El Van Horn tenía una caja circular más tradicional, pero el Ventura, con su forma de escudo asimétrico, fue el que se llevó toda la gloria y el reconocimiento histórico.
Entre 1957 y 1969, solo dos calibres.
- 500 (o 500A)
- 505 (1961)
A menudo se habla del "Hamilton Electric" como si fuera el nombre del reloj, pero en realidad "Hamilton Electric" era la línea tecnológica completa que la marca promocionaba para diferenciarse de los relojes automáticos o de cuerda manual de la competencia.
Inspirada la caja en los parachoques americanos de la época, quien lo puso de moda fue Elvis Presley.
1960, lanzamiento del calibre Accutron Bulova, cuya patente fue presentada en 1953.
Una batería suministra energía a un circuito electrónico que convierte la corriente directa a pulso actual.
Estos pulsos mantienen las oscilaciones del tenedor.
1960, los movimientos de cuarzo se ha miniaturizado lo suficiente para permitir que sean utilizados en los cronómetros marinos.
El mayor obstáculo era su tamaño: el primer reloj de cuarzo de Japón que salió a la venta tenía 2 metros de altura, aproximadamente el mismo que un armario.
El siguiente desarrollo fue la creación de un reloj de cuarzo para barcos.
Ocupaba un espacio de 45 x 45 cm, y pesaba 30 kg.
Se había hecho más pequeño, pero todavía resultaba imposible de llevar.
1963, el año anterior a los Juegos Olímpicos de Tokio, se produjo un reloj de cuarzo de 20 cm de altura y 16 cm de anchura para cronometrar las pruebas atléticas.
Tenía un peso de 3 kg, lo que en aquellos tiempos supuso un avance notable en la dirección hacia la creación de productos más pequeños y ligeros.
El primer reloj de cuarzo portátil del mundo, el "Crystal Chronometer", utilizado como reloj maestro para las carreras de atletismo y pista más largas en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964.
El rendimiento sobresaliente de este reloj revolucionó el campo de los tiempos deportivos.
Estimuló el desarrollo de nuevas tecnologías, que incluyen un compensador de temperatura y un pequeño motor de sincronización de baja potencia fabricado mediante técnicas de mecanizado de precisión para relojes.
1962 en Neuchâtel, Suiza, se crea el Centre Electronique Horloger (CEH)
La fundación de la CEH fue impulsado por Ébauches SA y la FH .
20 marcas:
Omega
Piaget
Patek Philippe
Rolex
Enicar
El propósito de la CEH fue centrarse en la investigación, la creación y la producción de un movimiento de cuarzo lo suficientemente eficiente, fiable, preciso.
Destinado a producir un movimiento de reloj de pulsera electrónica, la CEH fue también un movimiento defensivo en términos de propiedad intelectual.
Con tanta investigación electrónica y de semiconductores que se realiza en Japón y Estados Unidos, la industria relojera suiza destinada a la CEH para desarrollar innovaciones patentables que podrían ser cruzada con licencia con empresas de estos otros países, la protección de la industria relojera suiza.
La CEH, dirigido por el científico estadounidense de origen suizo, Roger Wellinger, reclutó activamente a los científicos suizos con experiencia en la industria electrónica estadounidense.
La CEH construye un laboratorio de semiconductores respetable, pero se vio obstaculizado por falta de interés entre los fabricantes de relojes suizos.
De hecho, la parte más interesada era Communauté Industrielle Suisse SA (CISSA), un consorcio suizo / holandesa plomo por Philips que quería comprar la CEH para obtener sus patentes en vez de producir relojes de cuarzo suizo.
El equipo CEH resistió la compra CISSA y se concentró en cambio en la producción de mecanismos de relojería prototipo, demostrando que los suizos eran capaces de competir con los desarrollos americanos y japoneses.
Produjeron un calibre Alfa electrónico, que utiliza un resonador de la figura 8 en forma de, así como un proyecto Beta que utilizó un tenedor de ajuste como el Accutron . Tampoco fue un éxito, por lo que la CEH se dirigió a los cristales de cuarzo.
A finales de 1965 , la CEH decidió que un cristal de cuarzo era la mejor esperanza de un reloj electrónico.
Su estrategia para 1966 era la producción de "montre-pulsera de cuarzo", un reloj de pulsera de cuarzo impulsada.
A pesar de que el producto final utiliza el nombre de "Beta", que no estaba relacionada con el proyecto Beta anterior. De hecho, Max Forrer, director de ese proyecto, se negó a tener nada que ver con el proyecto de cuarzo! Sin embargo, la CEH fue un éxito en la producción de un calibre reloj del cuarzo funcionando, Beta 1 , en julio de 1967 . Según las pruebas realizadas por el Observatorio de Neuchatel, el reloj de la CEH-1020 resultante fue de un orden de magnitud más precisa que la mecánica cronómetro relojes.
En 1968 , la industria suiza aceptó que la CEH para liderar la producción de un movimiento de cuarzo. El resultado Beta 21 movimiento llegó al mercado en 1970 , poco después de la Seiko Astron . Fue un fracaso comercial y técnica, pero mostró que los suizos podían competir en el mercado de los relojes de pulsera de cuarzo. Pronto, las empresas suizas comenzaron a desarrollar sus propios mecanismos de relojería de cuarzo de la muñeca.
En 1984 , la CEH se fusionó con otros dos institutos de relojería en Neuchâtel,
la Fondation Suisse pour la Recherche en Microtécnica (FSRM) y los
Laboratoire Suisse de Recherches Horlogères (LSRH),
para convertirse en el Centro Suizo de Electrónica y de Microtécnica SA ( CSEM).
Beta 1
Después de seis años de investigación el primer prototipo, el Beta-1, fue producido en 1966, utilizando un oscilador de cuarzo 8192 Hz.
Beta 2
Poco después, en 1967, se produjo la beta-2 y fue galardonado con el primer premio en el "Concurso Internacional de l'Chronométrique Observatorio de Neuchatel," estableciendo un nuevo récord para la precisión durante el período de prueba de tan sólo 0,0003 segundos variación por día (en oposición a los 3-10 segundos típicos de los cronómetros del reloj del día).
Beta 21
El Beta-21 fue creado entre 1969- 1970 y se acordó por las 20 casas suizas para producir 6.000 movimientos.
El movimiento Beta-21 con una precisión de 5 segundos por mes, lo cual fue muy superior a cualquier reloj automático y manual de carga automática en ese momento.
El diseño de los beta-21 eran muy característico de la época, eran gruesos, angular e incluso algo pesada (en parte por la necesidad de que la primera generación de los movimientos de cuarzo eran comparativamente grande.)
Los movimientos eran grandes, y y se quedaron sin poder muy rápidamente.
Desafortunadamente (o afortunadamente, dependiendo de cómo se mire), la popularidad del Beta-21 pronto se desvaneció.
Omega Electroquartz
El reloj de pulsera más reconocible y más común con un movimiento Beta-21.
Se dice ser el "primer" reloj de pulsera de cuarzo suizo utilizar el movimiento Beta-21.
Omega hizo 10.000 Electroquartz relojes entre 1970 y 1977.
IWC Da Vinci
También puso en marcha en 1969, el Da Vinci tenía una caja hexagonal.
CBI pasó mucho tiempo y energía en el desarrollo del caso derecho a albergar el movimiento Beta-21.
El Da Vinci era muy popular y se agotó rápidamente.
Piaget 14101
Una línea con el ojo del tigre hecho en 1970, y el segundo ejemplo con incrustaciones de aproximadamente 10 cts. de los diamantes que se hizo en 1971.
Una vez más, se puede ver el caso de gran tamaño hecha para acomodar el movimiento considerable Beta-21.
Piaget estaba muy involucrado en el uso del mecanismo de cuarzo.
Este modelo en particular fue lanzado en 1970 y se hizo hasta 1976, cuando Piaget comenzó a diseñar su propio movimiento interno, el movimiento ultra fino de cuarzo 7P, lo que permitió una caja más pequeña.
Rolex Oysterquartz 5100
El primero de Rolex cuarzo, 5100 en una edición limitada de 1000, todas las cuales se agotaron antes de la entrega.
Cada reloj está grabado con el número del reloj.
También fue la primera Rolex a ser equipado con un cristal de zafiro y con la aguja de los segundos siendo dirigido por una rueda de paletas, este reloj tenía la ventaja sobre sus competidores.
Además, la fecha de solidificación rápida se introdujo en este reloj.
En 1972, Rolex dejaría la CEH para seguir adelante y hacer sus propios movimientos de cuarzo en la empresa, llamado más tarde los relojes "Oysterquartz".
Además, las casas originales que utilizaban la CEH producen movimientos comenzaron a hacer sus propios movimientos de cuarzo en la casa que eran más pequeños y delgados (como el movimiento Piaget P7).
Patek Philippe 3587
Este es un reloj bastante inusual ya que no había una edición limitada de unos pocos cientos de piezas.
La primera referencia de 3578, se produjo en 1969, justo después de la liberación de la Beta-21.
Más tarde, en 1973, la referencia de 3597 se produjo con un movimiento Beta 22.
La referencia de 3587 (en la foto) se hace sobre todo en oro blanco y amarillo con muy pocos en oro rosa.
Había tres variaciones del 3587, se trataba de un caso de patillas, los otros dos no tenían orejas con un brazalete integrado.
Como la mayoría de los relojes con este movimiento, el diseño general es grande con el caso cojín en forma de 43 mm.
Las pulseras fueron hechas en Alemania específicamente para Patek Philippe y llegaron en tres estilos: uno con enlaces tejidas, uno con enlaces agujereadas (en la foto), y uno con enlaces Oyster grandes.
El principal problema con la compra de Beta-21 relojes es muchas veces el movimiento ha sido reemplazado con el posterior movimiento de Beta-22. Esto afectará en gran medida el valor y la integridad, por lo que el comprador tenga cuidado. Como cualquier verdadero reloj-amante sabe, hay que respetar el mal con el fin de amar el bien.
1969 Longines presenta el reloj Ultra-Quartz, movimiento 6512, en plata y oro, la tija se sitúa en el dorso del reloj y la pila en la parte trasera, permitiendo su fácil reemplazamiento.
1969, SEIKO, marca japonesa, lanza al mercado los primeros relojes de cuarzo en serie, mas precisos y mas económicos que los mecánicos.
El Seiko Quartz-Astron 35SQ, que atrasaba tan sólo 5 segundos al mes.
Su eslogan de lanzamiento sería
"Algún día, todos los relojes serán así".
Con la llegada del reloj de cuarzo, un nuevo frente económico se abre con el sello "made japan", poniendo en aprietos la relojería tradicional de Suiza.
Se fabrico en una edición limitada de 100 unidades y su precio era de 450.000 yenes.
Seiko cambio la historia del tiempo cuando vendió el primer reloj de pulsera de cuarzo en el mundo, EL ASTRON, el 25 de diciembre de 1969.
El Quartz Astron se mostró por primera vez en Basilea 1969, pero ya había estado a la venta en Japón unos meses antes de la feria.
Algunos relojes de cuarzo más se presentaron en Basilea este año, pero el Astron fue, sin duda, el primer reloj de cuarzo que salió a la venta en la primavera de 1969.
Solo se produjo en 100 piezas y costó JPY 450,000, más que un Toyota Corolla.
Seiko fabrico el Astron en dos fabricas:
La fábrica Suwa (Epson) produciendo la serie 35, 8kHz, (la serie 38, 16kHz, reemplazo a la serie 35- 35SQ-, 1971, fue el primer reloj de cuarzo disponible para el público en general)
El calibre 3823, también conocido como el 38 SQW se introdujo en octubre de 1971 a un precio de JPY 150,000.
+/- 5 segundos mes.
El calibre 3883, de 1973, +/- 2 segundos por mes.
La fábrica Daini desarrollando la serie 36, (la serie 39 reemplazo a la serie 36, 1972)
El calibre 4883, de 1974, superior +/- 1 segundo mes.
1974, Seiko
Un modelo de alta precisión con una precisión mensual media de ± 2 segundos. La frecuencia de oscilación del cristal de cuarzo era de 16.384Hz, la mitad de la actual.
La duración de la batería era de un año.
Con un precio de más de 200,000 yenes.
1975, Seiko
El Grand Quartz fue lanzado en 1975.
Precisión mensual de ± 5 segundos.
Tenía indicador de fecha simple, así como indicador de duración de la batería.
1975, Citizen.
El primer reloj de cuarzo del mundo en alcanzar una precisión de 3 segundos al año
La Frecuencia de 16.384 Hz:
Citizen utilizó un cristal de cuarzo tallado en forma de lente (tipo AT-cut) para lograr una estabilidad térmica sin precedentes.
La Precisión:
Mientras que los relojes mecánicos se desvían segundos al día, este modelo buscaba el "error cero".
La Batería:
Debido al alto consumo de los circuitos integrados de primera generación y la energía necesaria para mantener esa oscilación, la vida útil era de un año, algo corto para los estándares actuales pero aceptable para la época.
El diseño solía ser muy elegante, a menudo en oro sólido o con brazaletes de acero integrados muy finos, siguiendo esa estética Mid-century tardía / inicios de los 70 que mencionamos antes, pero con un "cerebro" electrónico revolucionario.
1976, Seiko
Un modelo lanzado en 1976, que estableció un nuevo estándar de precisión en ± 1 segundo al mes.
La duración de la batería se extendió a más de dos años. La frecuencia oscilante era de 32.768 Hz.
1978 Seiko
Se pusieron dos osciladores de cuarzo, uno al lado del otro; uno de ellos se usó para detectar la temperatura, por lo que las variaciones debidas al cambio de temperatura en el otro oscilador podrían compensarse.
Terminado en 1978, este movimiento, llamado "Twin Quartz", levantó el listón una vez más.
El Grand Twin Quartz otorgó una tasa de precisión de ± 10 segundos al año, y el Seiko Superior Twin Quartz tenía un grado incluso mayor de precisión a ± 5 segundos por año.
La marca de oscilación de doble cuarzo en la posición de las 6 en punto indica que se trata de un movimiento de doble cuarzo.
El desafío que teníamos fue realmente superado.
1984, la marca relojera Longines, saca al mercado el modelo Conquest V.H.P. (Very High Precision).
Con su calibre Longines Cuarzo 276VHP, consiguiendo un nuevo récord de precisión en la relojería, con una tolerancia de +/-1 minuto cada cinco años, (de 5 a 10 veces mas preciso que los relojes de cuarzo fabricados hasta ese momento).
Los circuitos del movimiento se diseñan para neutralizar los cambios de temperatura.
Caliber 9F83, 1993
A medida que la experiencia tecnológica de la compañía en la relojería de cuarzo progresó a lo largo de la década de 1980, se alcanzaron nuevas cuotas de precisión en el reloj, pero el equipo de Grand Seiko estaba muy decidido en hacer retroceder los límites alcanzados en áreas distintas a la simple precisión; querían ir más allá.
Seiko con este reloj quería mejorar el rendimiento de un reloj, como la resistencia a la temperatura, a la humedad y a los golpes.
Se emprendió un mayor desarrollo de osciladores de cuarzo de alto rendimiento, incluido un proceso de envejecimiento para garantizar su fiabilidad a largo plazo y se inventó un nuevo sensor IC para detectar la información de temperatura y ajustar incluso la más mínima variación en precisión.
Todos estos avances se integraron en el nuevo calibre de cuarzo Grand Seiko, lanzado en 1988, que proporcionaba una tasa de precisión anual de ± 10 segundos y que se diseñó para caber en una caja fina y elegante.
Hubo cuatro modelos con precios de 120.000 hasta 480.000 yenes.
Su objetivo era lograr los mismos niveles de diseño y perfección técnica que se habían logrado con la colección mecánica de Grand Seiko.
Se decidió que solo el desarrollo de un movimiento completamente nuevo lo lograría y el equipo de Suwa Seikosha (el actual Seiko Epson) comenzó a trabajar.
Buscaban mejoras radicales en todos los aspectos del movimiento, desde la precisión hasta la alineación precisa de las agujas.
Después de 3 años de desarrollo, el resultado fue el calibre 9F, lanzado en 1993, que proporcionó una precisión anual de ± 10 segundos.
Tenía un mecanismo de ajuste automático de retroceso para alinear exactamente la manecilla de los segundos con cada marcador de cuadrante y un mecanismo especial que garantizaba que el cambio de fecha fuera instantáneo.
Respecto a la apariencia externa del reloj, también, el 9F abrió nuevas posibilidades.
Un sistema de control de doble pulso hizo posible las agujas largas y pesadas, que ya se convirtieron en una firma de Grand Seiko, algo que no había sido posible antes.
La durabilidad y la fiabilidad también se mejoraron.
Se introdujo una cabina súper sellada para evitar que entrara polvo al tren de engranaje durante la sustitución de la pila y, al cubrir los pivotes del rotor con el Diafix, el mecanismo de retención de aceite original de Seiko, se logró una mejora relevante en la retención de la lubricación.
Fue una obra maestra de la ingeniería electrónica y fue el reloj de cuarzo más avanzado jamás creado.
En armonía con los estándares de Grand Seiko, el movimiento 9F fue diseñado para ser hermoso, con componentes finamente pulidos, algunos de los cuales fueron terminados en tono dorado, aunque no tuviera el fondo de caja transparente.