Es una complicación sonora que, al ser activada, indica la hora y el número de intervalos de cinco minutos que han transcurrido después de la hora.
A diferencia del repetidor de cuartos (que divide la hora en tramos de 15 minutos), este mecanismo ofrece una aproximación mucho más exacta del tiempo, dividiendo cada hora en 12 segmentos.
Las Horas:
Golpes graves (uno por cada hora).
Los Intervalos:
Golpes dobles (agudo-grave) o un golpe agudo por cada bloque de 5 minutos completado.
Ejemplo auditivo:
Si son las 6:22:
6 golpes graves (indican las 6:00).
4 secuencias de cinco minutos (indican que han pasado al menos 20 minutos).
Esta complicación se popularizó a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Era especialmente útil antes de la invención de la luz eléctrica, permitiendo al usuario saber la hora con un margen de error de apenas 5 minutos en total oscuridad, mediante un mecanismo menos frágil y costoso que el de un repetidor de minutos completo.