1800, la firma Girard-Perregaux, crea unos de los primeros relojes de pulsera, por encargo del emperador Guillermo II, destinados a la marina alemana.
Los relojes tenían el cristal protegido por una reja metálica.
Fecha de entrega registrada:
1812.
1810, el Maestro relojero Breguet crea unos de los primeros relojes de pulsera para Caroline Murat, reina de Nápoles, la hermana de Napoleón Bonaparte, un pequeño reloj de bolsillo con una cadena adaptada para poder llevarlo en la muñeca, con el cual el maestro relojero se avanzó en más de dos siglos al reloj de pulsera.
1812, en el museo de relojería de Château des Monts (Le Locle, Suiza), se conserva uno de los primeros relojes de pulsera, un pequeño reloj de bolsillo montao en un brazalete de oro, decorado con una serpiente entrelazada y esmaltada, fabricado por Capt & Frundler, fabricante y vendedor de Ginebra.
1868, los primeros relojes de pulsera de Patek Philippe, surgieron en 1868, siendo de los primeros relojes de pulsera suizo, hecho por encargo para la condesa húngara Koscowicz.
1892, reloj de pulsera First Minute-Repeater.
El primer reloj de pulsera repetidor de un minuto del mundo, fue presentado en septiembre de 1892 por la firma asentada en Bienne, Suiza, de Louis Brandt & Frère, precursor de la compañía de relojes Omega.
1900, la firma relojera Omega fabrica unos de los primeros relojes de pulsera.
El complejo reloj de pulsera se asemeja mucho al de un reloj de bolsillo.
Grabado en la cubierta de polvo es una frase en francés que se traduce como
"Excluido de la competencia: jurado, París 1889."
El grabado sugiere que el reloj había sido exhibido en la Feria Mundial de Chicago en 1893, pero no se le había permitido participar en la competencia por las medallas porque César Brandt, que dirigía la empresa con su hermano Louis-Paul, había formado parte del jurado de la Feria Mundial de París en 1889.
Los primeros relojes de pulsera con el nombre de Omega fueron producidos en 1900 y utilizados por oficiales británicos en la Guerra Boer de Sudáfrica (1899-1903).
Omega fue una de las primeras firmas en comenzar la producción en serie de relojes de pulsera.
Los relojes resistieron el duro trato que recibieron.
Un anuncio de Omega en una revista de relojeros en Leipzig en 1904 dio a conocer el testimonio de un oficial de artillería británico cuyo reloj de pulsera Omega funcionaba admirablemente en un frío intenso, calor abrasador, lluvia torrencial y tormentas de arena despiadadas.
El teniente coronel concluyó que "el reloj de pulsera es un elemento esencial de la campaña".
Los relojes de pulsera estaban equipados con un Calibre HN B de Lépine 12-ligne y estaban disponibles en dos versiones: uno con la corona a la derecha, para usar en la muñeca izquierda y el otro con la corona de la izquierda para usar en la muñeca derecha.
1904, Louis Cartier concedió al famoso aviador brasileño Alberto Santos Dumont su deseo:
"Poder leer la hora durante el vuelo."
El nacimiento de uno de los primeros relojes de pulsera.
Los ángulos redondeados de la esfera, la curva de los cuernos sin transiciones, y los tornillos aparentes hicieron de él un reloj mítico que inspiraría incontables interpretaciones.
Cartier creo este reloj, para conseguir que su amigo Santos pudiera cronometrar sus vuelos.
Se convirtió en la pieza preferida de la alta sociedad parisina cuando empezó a ser comercializado en 1911, hasta el punto de revolucionar el concepto que se tenía de cómo debía ser un reloj masculino.
La caja cuadrada y los estilizados numerales romanos subrayados por un chemin de fer se convirtieron en un icono que expresa los valores estéticos de la marca.
Cartier lo recuperó en 1978, y aún hoy el Santos es uno de los relojes más apreciados por los amantes de la Alta Relojería en cualquiera de sus múltiples versiones.
Los relojes de pulsera de los años 20 Louis Cartier fue uno de los pioneros.
Con su primer reloj TANK Cartier en 1917.
Inspirándose en la sección horizontal de los tanques de asalto Renault de la I Guerra Mundial.
El modelo se produjo por primera vez en 1919 y se le dio su forma alargada de "cintrée" en 1921.
Salvo aislados precedentes históricos el lanzamiento del reloj de pulsera no se produce hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
En la Primera Guerra Mundial, la necesidad cambió el curso de la historia del reloj.
Los oficiales que se preparaban para lanzar ataques de infantería descubrieron que era difícil extraer un voluminoso reloj de bolsillo oculto tras grandes cantidades de ropa y equipo mientras salían apresuradamente de una zanja llena de lodo. Comenzaron a fijarse los relojes a las muñecas.
Como nadie podía calificar a un soldado de infantería de afeminado, el nuevo estilo comenzó a popularizarse.
Otro caso curioso del primer reloj de pulsera, la casa Hermes.
Forrar un reloj de bolsillo, con una correa de piel.
1906, Omega publica un catálogo de 48 páginas en el que sólo en una aparecen tres relojes de pulsera, montando movimientos de reloj de bolsillo de señora ( y con la corona a las 9, para más comodidad y como medida protectora ).
1913 Seiko, crea el reloj “Laurel” sin recurrir a piezas de ningún otro fabricante, es decir, todas y cada una de las piezas de ese reloj salieron de su propia fábrica.
Hattori rápidamente reconoció la creciente popularidad mundial del reloj de pulsera y predijo que la demanda de relojes de pulsera pronto superaría a la de los relojes de bolsillo.
De ahí el debut del Laurel en 1913, solo 11 años después de los primeros relojes de pared Hattori.
El Laurel tenía una caja de plata, 29.6 mm de diámetro, una esfera de porcelana esmaltada y un movimiento de 12 lineas.
Al principio, la necesidad de importar componentes significaba que la producción era lenta, de 30 a 50 piezas por día, pero en 1910, Seikosha había logrado producir sus propios volantes y, en 1913, sus propios discos de esmalte.
1924, aparición del reloj mecánico automático en serie, harwood perpetual.
John Harwood viajó a Suiza varias veces desde que sintió que sólo podría encontrar que las condiciones técnicas para la realización de su invención.
El 1 de septiembre 1924, la Confederación Suiza en Berna le concedió la patente Nº 10 65 83 para su invención pionera del primer reloj de pulsera de cuerda automática.
El reloj de Harwood es completamente redondo y sorprende por la ausencia de corona.
También destaca por ser el primero con cierta estanqueidad.
La puesta en hora es por medio del bisel.
La corona se encuentra a las 6h. debajo del bisel que se desmonta para acceder a ella.
Una pequeña ventanilla circular sobre las 6h. nos indica, cambiando de color, si estamos procediendo a la puesta en hora o nos encontramos en función normal.
Carga máxima de solamente 12 horas.
La calidad de acabado era insuficiente, puesta en hora complicada, cierre defectuoso de la caja, sistema de limitación del armado delicado, etc.
El acabado de este invento se confía a la compañía Blancpain.
En la Feria de Basilea en 1926 Fortis presenta primeros relojes de pulsera automáticos de producción masiva.
Innovación: Caja hermética ("Oyster").
Publicidad histórica: La nadadora Mercedes Gleitze cruzó el Canal de la Mancha con uno puesto.
Diseñado para polistas británicos en India.
La caja que gira para proteger el cristal.
1951, "The Frogmen" "Hombresranas", pelicula de la segunda guerra mundial, Hamilton.
En 1951 se presentó al público y se estrenó en la gran pantalla en el drama The Frogmen.
El Khaki Navy Frogman, relojes de pulsera originales que llevaban los equipos de demolición submarina de la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.
El Hamilton Frogman se fabricó para resistir las condiciones más duras.
Los relojes Frogman, equipados con una corona atornillada estilo cantimplora para proteger el mecanismo de la entrada de agua y una esfera de gran legibilidad, constituyeron la base de las misiones más peligrosas en las profundidades.