La Segunda Guerra Mundial no solo cambió el mapa del mundo, sino que transformó el reloj de un accesorio de lujo en una herramienta de supervivencia crítica.
Durante este periodo, la precisión no era una cuestión de puntualidad, sino de vida o muerte para coordinar ataques, navegar océanos y cronometrar bombardeos.
Antes de la guerra, el reloj de bolsillo seguía siendo el estándar de elegancia masculina.
Sin embargo, en el fragor de la batalla, sacar un reloj del chaleco era impracticable.
Estandarización:
La guerra consolidó el formato de pulsera.
Durabilidad:
Se empezaron a exigir cajas de acero inoxidable (más resistentes que el oro o la plata) y cristales irrompibles.
Legibilidad:
Aparecieron las esferas negras con números árabes grandes y agujas luminosas para operaciones nocturnas.
Pintura Radiactiva:
Se utilizaba radio para que las manecillas brillaran en la oscuridad.
Resistencia al agua:
Se perfeccionaron las juntas y coronas roscadas para proteger los movimientos del barro, la humedad y el agua de mar.
Antimagnetismo:
Con el aumento del uso de radios y radares, los relojes necesitaban protección contra campos electromagnéticos que alteraban su precisión.
El hacking
( parada de segundero)
Tiene una historia que mezcla la precisión mecánica con la necesidad de supervivencia en el campo de batalla.
Aunque hoy lo vemos como una función de conveniencia en relojes de lujo o deportivos, su origen es puramente funcional.
Vamos a explorar cómo esta pequeña palanca cambió la forma en que coordinamos el tiempo.
Sincronización en el campo de batalla:
Cómo el hacking nació de la necesidad de los soldados y pilotos para coordinar ataques y maniobras al segundo exacto durante las guerras mundiales.
De la herramienta militar al estándar civil:
El camino que recorrió esta función desde los relojes de dotación militar (como los famosos A-11) hasta convertirse en una característica esperada en relojes modernos como el nuevo Seiko 5.
La mecánica del "freno":
Una mirada técnica a cómo algo tan simple como una pequeña pieza de metal (la palanca de hacking) interactúa con el volante del reloj para detener el tiempo sin dañar el mecanismo.
Los Beobachtungsuhr (relojes de observación) eran gigantes (55 mm) diseñados para los navegantes de la Luftwaffe.
Eran tan grandes que se usaban sobre la manga de la chaqueta de vuelo.
Entre los años 1930 y 1940, sólo cinco empresas fueron autorizadas a producir este tipo de relojes de observación:
IWC en Schaffhausen
Lange & Söhne en Glashütte.
Wempe en Hamburgo.
Stowa
Laco (Lacher & Co) en Pforzheim.
De estas cinco empresas sólo dos (Lange + Söhne y Laco) utilizan movimientos de producción propia.
Las otras tres empresas utilizan movimientos suizos.
Era muy importante que la mecánica de los relojes fuera de la más alta precisión.
Las características técnicas de estos relojes fueron especificadas por el Reichs-Luftfahrt-Ministerium (ministerio de la aviación).
La posición en la muñeca, el diseño de la esfera, el tipo de letra y también la dimensión de la corona fue definida por este ministerio.
fabricado desde 1940 hasta enero de 1941
esfera clásica con los números del 1 al 11 y un triángulo con dos puntos a las 12 en punto.
fabricado desde enero de 1941 hasta el final de la guerra
con grandes números de minutos de 5 a 55 y un círculo interno más pequeño para las horas.
A los 60 minutos, coloque un triángulo y una línea sobre su parte superior.
Aquí podemos encontrar la diferencia entre ambas versiones
Calibre de movimiento 59 con función de retroceso, tapa superior de acero cromado esmerilado tornillo de acero inoxidable (39 mm), pasador fijos, bisel giratorio con indicación de tiempo de salida.
Reloj piloto Hanhart WW2 Luftwaffe.
Pilot Watch (Beobachtungsuhr)
fabricado por 5 fábricas independientes.
1940 IWC "el gran reloj de aviación 52 T.S.C.", con movimiento de reloj de bolsillo original y gran segundero.
Fue fabricado por primera vez en 1940 para la Luftwaffe (Fuerza Aérea Alemana) en una edición de 1,000 ejemplares.
Su construcción siguió los criterios de los relojes de observador de la época.
Es el reloj de pulsera más grande hecho por IWC en su historia:
mide 55 milímetros de diámetro y 16.5 milímetros de altura, y pesa 183 gramos.
El Estándar de la Fuerza Aérea Alemana
El diseño de la correa Bund (cuyo nombre proviene de Bundeswehr, las Fuerzas Armadas de la República Federal de Alemania) se creó durante la Segunda Guerra Mundial para equipar a los pilotos de aviación militar (Luftwaffe).
La correa cuenta con una almohadilla protectora de cuero (la "base" o el cuff) que se sitúa entre la muñeca del piloto y la caja de metal del reloj.
Esta pieza de cuero adicional cumplía tres funciones vitales de seguridad:
Protección térmica extrema:
Si el avión era derribado o sufría un incendio, la cabina alcanzaba temperaturas extremas.
El metal del reloj se calentaba al instante y podía quemar gravemente la piel del piloto.
Del mismo modo, en vuelos de gran altitud a temperaturas bajo cero, evitaba que el metal congelado se adhiriera a la muñeca.
Barrera contra el sudor y la humedad:
El sudor humano es corrosivo para los metales.
La base de cuero absorbía la humedad, protegiendo las cajas de los relojes militares (que en esa época no eran de acero inoxidable tan resistente como el actual) y los delicados mecanismos mecánicos de la oxidación.
Seguridad ante fallos mecánicos:
En caso de que se rompiera uno de los pasadores del reloj, la estructura de la correa impedía que el reloj se desprendiera y cayera de la muñeca del piloto.
Panerai fabricó relojes para las fuerzas italianas y alemanas además de brújulas, profundímetros y otros instrumentos militares.
En ese momento, Panerai usaba los movimientos Rolex para sus relojes, el calibre Rolex Cal. 618.
Panerai Kampfschwimmer
Indicador de profundidad de 16 m, reloj y brújula Luminor 6152/1.
1960-1970
fabricación del reloj icónico de Zenith, para la Fuerzas Aéreas Italianas. CP-2 AMI.
CP-2 AMI
'CP' que significa 'cronometro da polso',
'cronómetro de pulsera'.
El -2 indicando que era parte de la segunda generación de relojes.
43 mm
Calibre cuerda manual Cal. 146DP realizado por Martel, propiedad de Zenith.
Es un movimiento muy atractivo que luego sirvió de base al revolucionario movimiento El Primero.
Distribuido por la empresa italiana A. Cairelli.
El Zenith CP-2 AMI es uno de los cronógrafos militares más emblemáticos del siglo XX.
Fue desarrollado en los años 60 para la Aeronautica Militare Italiana (AMI), la Fuerza Aérea Italiana, y suministrado a través del distribuidor militar romano A. Cairelli, cuyo nombre aparecía en la esfera.
¿Qué significa CP-2?
CP significa "Cronometro da Polso" (cronómetro de pulsera).
Antes existió el CP-1 (Leonidas).
El Zenith fue la segunda especificación importante adoptada por la aviación militar italiana, de ahí la denominación CP-2.
Fabricación para la Aeronautica Militare Italiana
A comienzos de los años 60, la Fuerza Aérea Italiana necesitaba un cronógrafo robusto para navegación aérea y cálculo de tiempos de vuelo.
El encargo fue gestionado por A. Cairelli Roma, proveedor oficial de instrumentos aeronáuticos y material militar.
Zenith fabricó aproximadamente 2.500 unidades, entregadas a la Marina Militare y a la Aeronautica Militare Italiana.
Los ejemplares militares llevaban grabados en el fondo:
AMI (Aeronautica Militare Italiana)
Números de inventario militar
Referencias de asignación de servicio
Características técnicas
Caja
Acero inoxidable.
Diámetro de aproximadamente 43 mm.
Tamaño enorme para la época, cuando un reloj masculino típico rondaba los 35 mm.
Esfera
Negra mate.
Grandes números arábigos luminiscentes.
Dos subesferas.
Máxima legibilidad en cabina.
Bisel
Giratorio bidireccional.
Marcador triangular luminiscente a las 12.
Movimiento
El corazón del CP-2 era el:
Zenith calibre 146 DP
Cronógrafo manual.
Dos contadores.
Derivado de los movimientos Martel que posteriormente formarían parte de la historia de Zenith.
El reloj de los pilotos del F-104 Starfighter
El reloj continuó en servicio hasta finales de los años 70 e incluso principios de los 80 en algunas unidades.
Los ejemplares originales suelen cotizarse en el mercado de coleccionismo entre 10.000 y más de 20.000 euros, dependiendo de estado, originalidad y documentación militar.
El renacimiento en 2016
En 2016 Zenith lanzó el Heritage Cronometro Tipo CP-2, una reedición muy fiel al original.
Las diferencias principales fueron:
Movimiento automático El Primero 4069.
Cristal de zafiro.
Fondo macizo.
Conservación del diámetro de 43 mm y de la estética militar original.
Para muchos aficionados, el Zenith CP-2 A. Cairelli está al mismo nivel histórico que el Breitling Navitimer 806, el Heuer Bundeswehr, el Breguet Type XX o el Omega Flightmaster como uno de los grandes.
Las fuerzas japonesas japonesas tenían sus relojes fabricados por Seikosha.
Seikosha Pilot Watch.
Bisel giratorio bidireccional para pilotos para medir el tiempo.
El Ministerio de Defensa británico (MoD) estableció criterios estrictos para los relojes de sus soldados.
Doce compañías (incluyendo Omega, IWC, Longines y Jaeger-LeCoultre) cumplieron con las especificaciones.
Se les conoce como los Dirty Dozen y se distinguen por el grabado
WWW (Watch, Wrist, Waterproof) en la tapa trasera.
Seamaster
Lanzada en 1948, se inspira en los diseños de la Armada Británica durante la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, el Ministerio de Defensa encargó más de 110.000 de sus fiables relojes herméticos. Estos sentaron las bases para la línea Seamaster .
Los primeros Seamasters incorporaban una junta tórica de caucho (en lugar de acero o plomo) y se crearon principalmente para su uso en submarinos.
Una junta tórica, es un mecanismo circular que crea una barrera sellando dos superficies.
Gracias a esto, el reloj alcanzó inicialmente una hermeticidad de 60 m.
1948, en respuesta a una solicitud del gobierno británico, IWC desarrolló un reloj de servicio para los pilotos de la Real Fuerza Aérea (RAF).
Las especificaciones técnicas de la RAF eran muy estrictas y el movimiento tenía que ser resistente a campos magnéticos.
La producción del legendario Mark 11 empezó en 1948.
En noviembre de 1949, el reloj fue suministrado al personal aéreo de la RAF y de otros países de la Commonwealth, y siguió en servicio hasta 1981.
Reloj Omega Royal Air Force de Gran Bretaña.
Reloj Longines RAF.
Las fuerzas soviéticas de la Unión Soviética en ese momento no tenían una gran experiencia en la fabricación de relojes, por lo que confiaban en contratar relojes de otros países.
Cooperaron con Hamilton, Elgin, Waltham.
Conocido como "el reloj que ganó la guerra".
Era pequeño, extremadamente robusto y contaba con la función de parada de segundero (hacking), lo que permitía a los oficiales sincronizar sus relojes al segundo exacto antes de una misión.
El A-11 no es solo un modelo de reloj, sino una especificación técnica militar de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.
Fue apodado "el reloj que ganó la guerra" debido a su ubicuidad y fiabilidad en el campo de batalla.
Fue producido por tres grandes casas relojeras americanas de la época: Elgin, Waltham y Bulova.
Su diseño era puramente funcional: una esfera negra con números blancos grandes para máxima legibilidad y, lo más importante, el mecanismo de hacking.
Este reloj permitió que miles de soldados, desde paracaidistas hasta navegantes de bombarderos, tuvieran sus tiempos perfectamente alineados.
Sincronización de misiones:
¿Cómo coordinaban los pilotos de diferentes escuadrones para llegar a un objetivo exactamente al mismo tiempo sin radares modernos?
El estándar de producción:
La fascinante historia de cómo el gobierno de EE.UU. obligó a las empresas a fabricar piezas intercambiables para que un reloj pudiera repararse rápidamente en el frente.
Legado en el diseño actual:
Por qué casi todos los relojes militares modernos (estilo Field) siguen teniendo la estética y las funciones del A-11 original.
La firma relojera Bulova fabrico el modelo A-11 que hizo para el ejército de los EE. UU. durante la Segunda Guerra Mundial.
Bulova tipo A-11
1942, durante la Segunda Guerra Mundial, Hamilton detuvo la producción de relojes para que los consumidores se concentraran en la enorme tarea de proporcionar a las fuerzas un total de un millón de relojes.
Los cronómetros marítimos de Hamilton desarrollados en la década de 1940 fueron los primeros en ser creados por la fabricación moderna.
Los cronómetros eran equipos navales vitales para calcular la longitud y localizar la ubicación y dirección y fueron utilizados por la Marina de los Estados Unidos como una alternativa a la radio para encontrar la posición.
Representaban equipos militares vitales, ya que las señales del tiempo de radio podían ser interceptadas y falsificadas por el enemigo.
Durante el transcurso de la guerra, Hamilton produjo 10.902 cronómetros marinos que cumplieron con las más exigentes exigencias de precisión y fiabilidad, como la única empresa con capacidad de proporcionar este apoyo, logrando desarrollarlos y producirlos en poco más de un año.
Los esfuerzos de la compañía fueron recompensados en 1943 con un Premio "E" de la Marina del Ejército de los Estados Unidos, presentado por excelencia en la producción de equipo militar.
Los cronómetros marítimos de Hamilton desarrollados en la década de 1940 fueron los primeros en ser creados por la fabricación moderna.
Los cronómetros eran equipos navales vitales para calcular la longitud y localizar la ubicación y dirección y fueron utilizados por la Marina de los Estados Unidos como una alternativa a la radio para encontrar la posición.
1951
"The Frogmen" "Hombresranas",
pelicula de la segunda guerra mundial,
Hamilton.
En 1951 se presentó al público y se estrenó en la gran pantalla en el drama The Frogmen.
El Hamilton Frogman se fabricó para resistir las condiciones más duras.
Los relojes Frogman, equipados con una corona atornillada estilo cantimplora para proteger el mecanismo de la entrada de agua y una esfera de gran legibilidad, constituyeron la base de las misiones más peligrosas en las profundidades.
Una historia verdadera, esta película retrató a buceadores navales heroicos de los EEUU durante la Segunda Guerra Mundial.
Estos relojes dieron vida al Khaki Navy Frogman de hoy.
Aunque Harry S. Truman (entonces Senador por Missouri) fue quien impulsó el encargo para los pilotos de las Fuerzas Aéreas del Ejército de EE. UU., el reloj fue diseñado para resolver un problema crítico de la Segunda Guerra Mundial: la navegación transatlántica.
Los pilotos necesitaban saber la hora en su origen, en su destino y en los puntos de referencia intermedios para calcular el consumo de combustible y la posición exacta.
El Bisel de Ciudades:
Fue el primero en integrar una lista de ciudades del mundo en el bisel (o a veces impresas en la periferia de la esfera). Al girar el bisel y alinearlo con la aguja de las horas, el piloto podía saber la hora en cualquier zona horaria sin cálculos mentales complejos.
Tamaño Compacto:
A diferencia de los relojes de piloto modernos que suelen ser enormes, el Flight Officer original tenía unos discretos 34.5 mm, lo que hoy se consideraría pequeño, pero en su momento era el estándar de precisión técnica.
Movimientos de Élite:
Los primeros modelos montaban el calibre Venus 150, un motor de cronógrafo de rueda de pilares extremadamente robusto y refinado.
El tipo 20 se refiere a una especificación para cronógrafos de piloto emitida por el Ministerio de Defensa francés.
Estas especificaciones incluyen:
Un diámetro de caja de aproximadamente 38 mm de ancho y no más de 14 mm de alto.
Fondo de caja atornillado.
Esfera negra, con dos registros a las 3 y a las 9 que cuentan hasta 30 minutos
números arábigos.
Material luminiscente en ambas manecillas y números.
Función Flyback .
Bisel giratorio bidireccional de 12 horas.
Precisión de movimiento de ocho segundos al día.
Reserva de marcha de al menos 35 horas.
Capacidad para operar la función de cronógrafo de manera confiable durante al menos 300 veces.
1857
DODANE
es una marca francesa producción de relojes de aviador y militares.
Durante la Primera Guerra Mundial, Dodane empezó a fabricar relojes de aviador y de campo, que eran esenciales para los pilotos y otros oficiales militares.
En la Segunda Guerra Mundial, la empresa continuó su producción de relojes de precisión para el uso militar, estableciendo una sólida reputación en el ámbito de los instrumentos de aviación.
En 1940 la fuerza aérea húngara elige a Angelus como proveedor oficial para los cronógrafos de sus pilotos.
Coronel Don Blakeslee, Piloto de combate de la Segunda Guerra Mundial Fuerzas Aéreas del Ejército de Estados Unidos cronógrafo Gallet MultiChron Regulador.
Un reloj MIL-SPEC (abreviatura de Military Specification o Especificación Militar) no es un estilo de moda; es un estándar de ingeniería ultra-estricto regulado por el gobierno de un país (históricamente el Departamento de Defensa de EE. UU. o ministerios de la OTAN).
Para que un reloj obtenga una certificación MIL-SPEC verdadera, debe cumplir una serie de contratos de suministro gubernamentales donde cada componente se somete a pruebas de tortura destructivas.
Las Reglas de Oro de un Reloj MIL-SPEC
Legibilidad Absoluta (El "Dial Estéril")
En combate, una fracción de segundo salvando la vista puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Las normas MIL-SPEC exigen fondos de esfera en negro mate con números arábigos e índices en blanco puro de alto contraste. Además, para evitar reflejos del sol que delaten la posición de un soldado ante un francotirador, los logotipos comerciales exagerados se eliminan, dando lugar a los icónicos diales estériles.
Sincronización Militar (Función "Hacking")
Un requisito clave desde los años 40.
Al tirar de la corona para ajustar la hora, el segundero debe detenerse por completo al instante.
Esto permite que todo un pelotón de infantería o una escuadra de pilotos coordinen y sincronicen sus relojes al segundo exacto antes de iniciar una misión táctica.
Iluminación Auto-Sostenible (Tritio)
A diferencia de los relojes comerciales modernos que usan compuestos fotoluminiscentes (como la Super-LumiNova, que requiere "cargarse" previamente expuesta a la luz), los auténticos relojes MIL-SPEC actuales utilizan microtubos de gas de tritio (H3) encapsulados con láser en las agujas e índices.
El tritio emite una radiación totalmente segura que brilla de forma continua en la oscuridad absoluta durante más de 15 años sin necesidad de baterías ni fuentes de luz externas.
Resistencia a Entornos Hostiles
Los relojes deben superar pruebas extremas de:
Magnetismo:
No perder precisión al estar cerca de motores de aviación, radios de campaña o armamento.
Presión:
Soportar cambios drásticos de altitud (bajas presiones para pilotos) y profundidades marinas (para buzos tácticos de combate).
Antirreflejo:
Cajas de acero arenado, titanio o resinas compuestas de carbono, siempre con acabados completamente mate.
Type A-11
Segunda Guerra Mundial (1940s)
El reloj que "ganó la guerra". Caja pequeña (~30-32mm), cristal acrílico irrompible y movimiento mecánico con parada de segundero (hacking).
Elgin, Bulova, Waltham
MIL-W-3818B / GG-W-113
Guerra de Vietnam (1960s-1970s)
Rediseño definitivo con escala de 12/24 horas. Cajas de acero monobloque con pasadores fijos de correa para evitar que el reloj se desprendiera en combate.
Benrus, Hamilton
MIL-PRF-46374G
Era Moderna (1999 - Presente)
El estándar actual de rendimiento estricto. Incluye el uso obligatorio de tubos de tritio para la infantería, pilotos y equipos de rescate táctico.
Marathon Watch Company
El detalle de las correas:
Las especificaciones militares prohibían las correas de cuero (que se pudren con la humedad y el sudor en la selva).
De ahí nació el concepto de las correas NATO o G10 de nailon de una sola pieza:
si un pasador del reloj se rompe por un golpe, el reloj queda sujeto por el segundo pasador, impidiendo que caiga al suelo o al fondo del mar.