Es una compañía estadounidense de relojes.
La compañía comercializa bajo el nombre de "Invicta Watch Company" y es comercializada por Clay Greenwood de Utah.
Invicta fue una compañía fundada en 1837 por Raphael Picard en La Chaux-de-Fonds, Suiza.
La familia Picard había sido propietaria y operadora de la compañía que producía relojes mecánicos suizos hasta la revolución del movimiento de cuarzo de principios de los años setenta.
En 1991, la compañía fue comprada por una compañía de inversión con sede en los Estados Unidos. La sede corporativa se trasladó a Basilea, Suiza, donde la compañía también opera su centro de atención al cliente.
La historia de S. Coifman es el clásico relato de un pequeño taller artesanal suizo nacido a principios del siglo XX que, tras décadas en el olvido, fue rescatado por un gigante comercial de la relojería para posicionarlo como su firma de corte clásico y "Premium".
El nacimiento artesanal (1906 - 1911)
La marca comenzó en 1906 en la pequeña localidad de Chiasso, Suiza, fronteriza con Italia.
Su fundador, Simon Coifman, abrió un humilde taller que originalmente compartía espacio con la fabricación de cajas de música.
Su primer movimiento fue un calibre de cuerda manual de 17 rubíes con detalles chapados en oro.
Al año siguiente, en 1907, Coifman empezó a ganarse el respeto de los artesanos locales (canteros, metalúrgicos y toneleros) construyendo relojes de bolsillo robustos y bien terminados.
Debido a este enfoque rústico y detallista, la marca se conoció en la región como "el reloj de los artesanos".
Influenciado fuertemente por el legendario Abraham-Louis Breguet, Simon Coifman se propuso un reto mayúsculo: en 1911 completó su propio mecanismo Tourbillon, lo que disparó su reputación en los círculos selectos de la época.
Se dice que bajo el encargo original de Coifman solo se terminaron cinco piezas de este tipo en toda la historia de la firma.
El encargo de oro y la latencia (1953 - finales del siglo XX)
Tras mantenerse como un taller de producción muy modesta durante la primera mitad del siglo, el nombre de S. Coifman tuvo un último destello de exclusividad histórica en 1953.
La marca recibió el encargo de crear una serie numerada y muy limitada llamada 18K Gold Red-12 Mechanical para un grupo selecto de coleccionistas.
Estos relojes de oro albergaban un calibre cronógrafo de cuerda manual Valjoux con puentes y bordes de acero angulados y pulidos completamente a mano.
Después de este hito, y sufriendo los embates de la reestructuración del mercado (y más tarde la crisis del cuarzo en los años 70), la marca entró en un periodo de inactividad total y olvido que duró varias décadas.
El rescate por Invicta Watch Group (2004 - Presente)
En 2004, el conglomerado estadounidense Invicta Watch Group compró los derechos del nombre S. Coifman con un objetivo claro:
Utilizar las raíces históricas de la marca suiza para crear una división de relojes elegantes, de vestir y con una estética mucho más sobria y clásica que la que ofrece habitualmente el catálogo de Invicta (conocido por sus diseños masivos y llamativos).
Identidad y producción:
Aunque la marca mantiene nominalmente su sede y raíces en Chiasso, Suiza, su comercialización moderna ha seguido la agresiva estrategia de marketing de Invicta (precios de etiqueta inflados que luego se venden con grandes descuentos en plataformas online).
Mecánica moderna:
En el catálogo actual de S. Coifman conviven dos mundos.
Hay modelos económicos equipados con movimientos de cuarzo japoneses o suizos (Ronda) y piezas mecánicas más serias que montan calibres automáticos Sellita SW200 o cronógrafos automáticos Valjoux 7750/7751 catalogados como Swiss Made.
El S. Coifman de hoy es una marca propiedad de Invicta que rinde homenaje estético a la herencia relojera clásica.
Mientras que los modelos antiguos de mediados de siglo son raras piezas de colección artesanal, los modernos son relojes de diseño tradicional bien ejecutados, atractivos y recomendables si se adquieren por su valor real de mercado.