La historia de Timex es una de las más fascinantes de la industria del tiempo.
Al igual que el lema que los hizo mundialmente famosos en los años 50 ("It takes a licking and keeps on ticking" — "Soporta una paliza y sigue funcionando"), la empresa ha sobrevivido a guerras mundiales, quiebras catastróficas y revoluciones tecnológicas adaptándose siempre al ciudadano de a pie.
Esta es la evolución cronológica de cómo un pequeño taller de latón en Connecticut se convirtió en el titán global que hoy produce, entre otras cosas, los relojes suizos de lujo para marcas como Ferragamo o Versace.
La era de la fundición: Waterbury Clock Co. (1854 - 1901)
La compañía nació en 1854 en Waterbury, Connecticut (región conocida en el siglo XIX como la "Capital del Latón" de Estados Unidos).
Nació bajo el nombre de Waterbury Clock Company, con un objetivo puramente industrial: utilizar el excedente de latón de las fundiciones locales para fabricar relojes de pared y de mesa económicos, rompiendo el monopolio de los carísimos relojes importados de Europa.
El reloj que hizo famoso al dólar (1895-1901):
Hacia finales de siglo, en alianza con los distribuidores hermanos Ingersoll, la empresa ideó el Ingersoll Yankee.
Era un reloj de bolsillo masivo, rústico y ultra-barato que costaba exactamente 1 dólar (el salario de un día de trabajo de la época).
Se vendieron más de 6 millones de unidades; incluso Mark Twain compró uno.
La relojería dejaba de ser un lujo de la aristocracia.
De los bolsillos a la trinchera y el efecto Disney (1914 - 1933)
El nacimiento del reloj de pulsera (1914):
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, la guerra de trincheras hacía imposible que los soldados buscaran un reloj en sus bolsillos.
Waterbury tomó un modelo pequeño de bolsillo para mujer, le soldó unas asas de metal, le puso una correa de lona y movió la corona a las 3 en punto.
Había nacido el reloj de pulsera moderno para las masas.
Salvados por Mickey Mouse (1933)
La Gran Depresión de 1929 casi destruye a la compañía.
Al borde de la bancarrota en 1932, firmaron un contrato de licencia exclusivo con Walt Disney.
En 1933 lanzaron el primer reloj de Mickey Mouse (donde los brazos del ratón indicaban las horas y los minutos).
Fue un éxito tan masivo (11,000 unidades vendidas el primer día en Macy's) que salvó la fábrica y permitió recontratar a miles de trabajadores.
Nace el nombre "Timex" y la era de la destrucción (1940 - 1960)
Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa fue adquirida por inversores noruegos y renombrada como United States Time Corporation, volcando sus fábricas a la creación de temporizadores de precisión y fusibles mecánicos para el ejército.
El origen del nombre (1950):
Tras la guerra, aplicando el conocimiento de aleaciones duras militares, desarrollaron el calibre V-Conic, un movimiento sin rubíes (reemplazados por una aleación barata llamada Armalloy) que era indestructible.
En 1950 debutó oficialmente la marca Timex (un acrónimo comercial que mezclaba el nombre de la revista Time y los pañuelos Kleenex, dos marcas icónicas de consumo del momento).
Los test de tortura en televisión:
En los años 50 y 60, para demostrar que un reloj tan barato era bueno, hacían anuncios en televisión en directo donde congelaban los relojes en bloques de hielo, los amarraban a la hélice de un barco o los ponían en el brazo de un bateador de béisbol.
Para 1962, uno de cada tres relojes vendidos en EE. UU. era un Timex.
La Crisis del Cuarzo y el nacimiento de Ironman (1970 - 1992)
La llegada de los relojes digitales de cuarzo desde Japón en los 70 devastó la relojería mecánica americana y suiza.
Timex reaccionó a tiempo cerrando plantas mecánicas y mutando a la electrónica.
Timex Ironman (1986):
En colaboración con atletas de la famosa competición de triatlón, lanzaron un reloj digital deportivo de resina, sumergible y con memoria de vueltas.
Se convirtió durante una década en el reloj más vendido del planeta (famoso porque lo usaba diariamente el presidente Bill Clinton).
Tecnología Indiglo (1992):
Desarrollaron una patente de luz electroluminiscente azul que iluminaba de forma uniforme toda la esfera con solo pulsar un botón. Se volvió un icono cultural en los noventa.
El Grupo Hoy: El Gigante Timex Group B.V.
En el siglo XXI, la compañía se reestructuró como una corporación global con sede central en la ciudad donde nació (Middlebury, Connecticut) pero bajo matriz holandesa:
Timex Group.
Hoy en día, el grupo no solo fabrica los clásicos relojes económicos bajo el sello Timex (como las populares reediciones Q Timex o la línea Waterbury), sino que se ha convertido en uno de los licenciativos de moda de lujo más potentes del mundo a través de su división Timex Group Luxury Division (con base técnica en Suiza y de diseño en Milán).
Pasó de fundir latón tosco en el siglo XIX a ser el motor invisible que sostiene la relojería de las pasarelas de lujo del siglo XXI.
Timex adquirió inicialmente el 50% de Vertime (la división de relojes de Versace) y posteriormente se hizo con el control total para relanzar la marca bajo el paraguas Swiss Made.
Vincent Bérard
Adquisición de la marca del reputado artesano relojero suizo para entrar en la altísima relojería mecánica de autor. Sin embargo, el proyecto se congeló años después.
Marcas bajo Licencia Global Exclusiva (Luxury Division)
En estas marcas, Timex no compra la casa de moda textil, sino que adquiere los derechos mundiales permanentes o a largo plazo para fabricar y vender sus relojes a través de su división de lujo basada en Suiza (Timex Group Luxury Division)
Al igual que otras grandes firmas de moda de la escuela italiana, la marca florentina fundada en 1927 por el zapatero de las estrellas de Hollywood, Salvatore Ferragamo (hoy rebautizada comercialmente de forma más escueta como Ferragamo), dio el salto formal al mundo de los relojes en 2008.
Su catálogo se sitúa en un peldaño superior al de las marcas de moda rápida, ya que casi todas sus piezas cuentan con el sello Swiss Made (Fabricado en Suiza), apostando por una combinación de diseño purista italiano y fiabilidad técnica europea.
El Modelo de Producción: ¿Quién está detrás de sus calibres?
Ferragamo no cuenta con manufactura propia de relojería ni desarrolla movimientos in-house.
Su división de relojes opera bajo un acuerdo de licencia global y exclusiva:
Diseño supervisado:
El estudio de diseño de Ferragamo en Florencia es el que dibuja las cajas, brazaletes y esferas, asegurándose de que sigan la misma línea cromática, los mismos cueros y motivos geométricos que sus colecciones de pasarela o sus icónicos zapatos.
La fabricación (Timex Group Luxury Division):
El encargado del ensamblaje, control de calidad y distribución mundial es el grupo Timex a través de su división de lujo con sede en Suiza.
Son ellos quienes consiguen los componentes y certifican el estándar suizo.
Maquinaria interna:
Montan principalmente movimientos de cuarzo de alta gama (de pila) suministrados por firmas suizas como Ronda o ISA.
En sus colecciones de gama más alta, también incorporan calibres mecánicos automáticos sencillos basados en la arquitectura suiza Sellita (como el Sellita SW200).
Los Símbolos de Identidad en sus Relojes
El mayor atractivo de un reloj Ferragamo para el coleccionista o amante de la moda radica en cómo integran sus iconos históricos en las piezas:
El Gancini:
Es el motivo más reconocible de la marca, inspirado en el herraje de hierro de la puerta del histórico Palazzo Spini Feroni (sede de la firma en Florencia).
Muchas cajas de sus relojes femeninos y masculinos imitan directamente la silueta de este gancho o lo graban como patrón en la esfera.
El Lazo Vara:
El famoso lazo de grogrén creado en 1978 para sus zapatos planos se traslada con frecuencia a la textura de las correas de cuero de becerro de sus relojes de vestir.
Uso de materiales sostenibles:
En sus colecciones más recientes de estilo deportivo, la firma ha introducido cajas fabricadas con compuestos de bioplástico o correas de corcho y materiales reciclados, adaptándose a las demandas de consumo responsable.
Posicionamiento y Rango de Precios
A diferencia de los relojes puramente económicos de marcas de moda urbana (que rondan los €100), los relojes de Ferragamo se enmarcan en el "Lujo Accesible Premium".
Sus precios oscilan habitualmente entre los €600 y los €1,800, dependiendo de si se trata de un modelo básico de cuarzo o de un cronógrafo con caja de titanio o movimiento automático visto.
Son relojes ideales para quienes buscan un accesorio con el respaldo y prestigio de una casa histórica de la moda italiana sin renunciar a la tranquilidad de la precisión y fabricación suizas.
Missoni: Licencia adquirida en 2020 para trasladar los famosos estampados de zig-zag de la casa italiana a la relojería de moda premium.
Philipp Plein / Plein Sport: Licencia adquirida en 2021. Una de las incorporaciones más recientes y exitosas del grupo en el sector de relojes de moda disruptivos y de estética urbana maximalista.
Nautica: Controlada por el grupo desde 1994 (bajo un acuerdo de licencia que se mantuvo muy fuerte durante las décadas de los 90 y 2000 para relojes de náutica y buceo deportivo).
Guess / Gc (Guess Collection): El grupo gestionó y distribuyó masivamente estas marcas a través de una filial conjunta (Sequel AG) fundada en 2007, un acuerdo que posicionó a Timex como el líder indiscutible del sector del accesorio de moda joven a nivel mundial durante muchos años.