Sin embargo la cuerda automática o los dispositivos utilizados para anular la diferencia de marcha en posición vertical, como por ejemplo el tourbillon o el carrusel, se deben también considerarse complicaciones relojeras, aunque no ofrezcan una indicación propiamente dicha.
Otra complicación, que se debe tener en cuenta son los relojes extraplanos, por su complicación a la hora de su construcción.
Los relojes llamados GRAN COMPLICACIÓN son los que tienes al menos tres complicaciones.
Repetición de semicuartos
Peti Sonnerie
El Henry Graves Supercomplication es, sin exagerar, una de las obras de arte más importantes de la historia de la humanidad, equiparable a una pintura de Da Vinci o a una escultura de Miguel Ángel, pero en el terreno de la micromecánica.
Como bien conectamos antes, este reloj de bolsillo de oro amarillo de 18 quilates representa la cumbre de la colaboración entre el genio financiero del coleccionista Henry Graves Jr., el prestigio de Patek Philippe y la maestría artesanal oculta en el Valle de Joux por la familia Piguet (Les Fils de Victorin Piguet).
Aquí te detallo los aspectos que lo convirtieron en un mito absoluto:
La Gran Rivalidad: El Origen
En la década de 1920, el banquero neoyorquino Henry Graves Jr. y el magnate del automóvil James Ward Packard se enfrascaron en una competencia secreta y amistosa, pero feroz: ver quién podía encargar a Patek Philippe el reloj más complicado del mundo.
Graves ganó la batalla en 1925 cuando encargó esta pieza. El proceso de diseño y cálculo matemático tomó tres años, y su fabricación a mano requirió otros cinco años. Patek Philippe finalmente se lo entregó el 19 de enero de 1933 por un precio de 60,000 francos suizos de la época (una fortuna absoluta durante la Gran Depresión).
Las 24 Complicaciones
El reloj cuenta con dos esferas (una por delante y otra por detrás) y un total de 920 piezas, 110 ruedas, 120 palancas y 70 rubíes. Entre sus 24 funciones mecánicas (complicaciones) destacan:
Astronomía en tu mano: Un mapa estelar de la noche de Nueva York (visto desde la mansión de Graves en la Quinta Avenida) que gira exactamente al ritmo de las estrellas, además de la hora del amanecer y el anochecer, y las fases de la luna.
Calendario Perpetuo: Capaz de corregir automáticamente los días del mes, los años bisiestos y la fecha exacta sin necesidad de ajuste manual.
Cronógrafo Rattrapante: Un cronógrafo de fracciones de segundo con contadores de minutos y horas.
Campanadas de Westminster: Cinco martillos que reproducen exactamente la melodía del Big Ben de Londres (Gran Sonería y Pequeña Sonería), además de repetición de minutos y alarma.
El Récord Imbatible
El Supercomplication mantuvo el título del reloj más complejo del mundo fabricado completamente a mano (sin ayuda de ordenadores ni diseño digital) durante más de medio siglo, hasta que la propia Patek Philippe creó el Calibre 89 en 1989 (utilizando ya tecnología moderna).
Su Leyenda en las Subastas
El misticismo del reloj no ha hecho más que crecer con el tiempo debido a su valor en el mercado de coleccionistas:
En 1999, la casa de subastas Sotheby's lo vendió por 11 millones de dólares, rompiendo todos los récords mundiales para un reloj.
En 2014, tras el fallecimiento de su anterior dueño (un jeque qatarí), el reloj volvió a subastarse en Ginebra y alcanzó la astronómica cifra de 24 millones de dólares (unos 23.2 millones de francos suizos), consolidándose como el reloj de bolsillo más caro de la historia.
Es el testimonio definitivo de una era en la que la relojería no se medía por píxeles ni microchips, sino por el ingenio de hombres que desafiaban las leyes de la física con un trozo de metal y una lupa.