La invención del tourbillon (torbellino), empieza 26 de Junio de 1801, cuando el gran maestro relojero Abraham Louis Breguet lo patente en el Ministerio de Interior francés.
Un tourbillon es un mecanismo complejo y sofisticado que se encuentra en algunos relojes mecánicos de alta gama. Su propósito es mejorar la precisión del reloj compensando los efectos de la gravedad sobre el movimiento del escape y el volante.
Este invento tiene la propiedad de compensar los efectos de gravedad en el reloj, hoy en día no tiene, con los avances en la relojería, mucho sentido en cuanto a la precisión de los relojes, en su época, cuando solo había relojes de bolsillo y siempre estaban en una misma posición, tenia mucha mas sentido.
Hoy en día se ha convertido en un elemento de marketing de las firmas de alta relojería.
¿Cómo funciona?
La fuerza de la gravedad hace variar la frecuencia de oscilación del volante, debido a que el centro de gravedad de todo el sistema no siempre coincide con su eje de giro.
Un tourbillon funciona colocando el conjunto del escape y el volante dentro de una jaula giratoria que da una vuelta completa sobre su eje, normalmente una vez por minuto.
Esta rotación constante busca promediar los errores que se producen cuando el reloj está en distintas posiciones (por ejemplo, vertical, horizontal, etc.).
Volante:
Es el "corazón" del reloj que oscila hacia adelante y hacia atrás, regulando el tiempo.
El volante, es el corazón del reloj, dentro del sistema regulador, es la parte mas sensible del reloj, con sus continuas oscilaciones, el cambio de posición del mismo puede afectar la marcha del reloj.
En los relojes con tourbillon, el funcionamiento es igual que cualquier otro, hasta la rueda primera, no existe la rueda segunda, sino una jaula (que hace de rueda segunda), esta jaula contiene la rueda de escape, el ancora y el volante espiral.
La jaula del tourbillon hace las veces del piñón de la rueda segunda, mientras que la corona dentada de la ruede segunda esta fija en la platina.
Escape:
Controla la liberación de energía del resorte principal al tren de engranajes.
Jaula del tourbillon:
Gira lentamente y contiene tanto el volante como el escape.
El tourbillon tarda en girar un minuto, por eso en algunos relojes se coloca la aguja de segundos en el tourbillon.
En un reloj de bolsillo, que suele permanecer en una posición fija (por ejemplo, vertical en un bolsillo), la gravedad puede afectar de forma consistente al volante y al escape, generando errores. El tourbillon, al rotar estos componentes, busca eliminar ese sesgo direccional causado por la gravedad.
En los relojes de pulsera modernos, el beneficio práctico del tourbillon es mínimo, ya que el reloj cambia constantemente de posición en la muñeca. Sin embargo, sigue siendo una muestra de virtuosismo relojero, una obra de arte mecánica muy valorada por coleccionistas.
Ese es uno de los hitos más fascinantes y especializados de la cronometría clásica.
Lo que hizo Bahne Bonniksen a finales del siglo XIX fue una genialidad de la ingeniería mecánica, diseñada específicamente para resolver un problema práctico que el famoso Tourbillon de Abraham-Louis Breguet no lograba solucionar del todo en la producción real.
El Problema que Bonniksen Quería Resolver
Tanto el tourbillon como el karusel nacen para contrarrestar los efectos negativos de la gravedad sobre el volante y el escape de un reloj de bolsillo cuando este se mantiene en una posición vertical fija (por ejemplo, en el bolsillo de un chaleco).
Sin embargo, el tourbillon de Breguet tenía dos grandes inconvenientes en aquella época:
Extrema complejidad y fragilidad:
Requería una precisión de manufactura casi microscópica, lo que lo hacía prohibitivamente caro.
Falta de robustez:
Las jaulas del tourbillon eran tan ligeras y delicadas que cualquier golpe fuerte podía descentrarlas o romperlas.
La Solución: El Mecanismo Karusel
Bonniksen, que trabajaba en Coventry (Inglaterra) —en ese entonces un núcleo fundamental de la relojería de precisión británica—, patentó su invento en 1892.
En lugar de montar el escape dentro de una jaula ultraligera impulsada directamente por la rueda de segundos (como el tourbillon), Bonniksen colocó todo el escape y el volante sobre una plataforma giratoria sustancial (un carro o carrusel).
Tourbillon vs. Karusel
Tourbillon (Breguet, 1801)
La jaula es impulsada por el tren de rodaje y la rueda de escape gira alrededor de una rueda fija,Un solo camino de fuerza.
Típicamente rápido (1 revolución por minuto).
Muy delicado, requiere un ajuste constante.
Altísimo (en el siglo XIX solo se hacían unos pocos al año).
Karusel (Bonniksen, 1892)
La plataforma y el escape reciben la fuerza de dos caminos de engranajes distintos desde la rueda tercera.
Típicamente mucho más lento (suele tardar entre 34 y 52 minutos en dar una vuelta completa).
Mucho más robusto, tolera mejor los golpes y el uso diario.
Más económico y viable de producir en pequeños lotes gracias al diseño de Bonniksen.
El Éxito en las Pruebas de Kew
La mejor prueba del éxito de Bonniksen fue el Observatorio de Kew (Londres), que realizaba los ensayos de precisión más estrictos del mundo.
Los relojes equipados con el Karusel de Bonniksen empezaron a barrer en las pruebas, obteniendo puntuaciones de precisión altísimas que rivalizaban (y a menudo superaban) a los tourbillons de la época, demostrando que su construcción más robusta no sacrificaba la exactitud.
Hoy en día, el concepto del carrusel ha sido rescatado y perfeccionado por la alta relojería moderna (marcas como Blancpain son famosas por sus carruseles contemporáneos y por combinarlos con el tourbillon), pero todo comenzó con el ingenio de ese relojero danés en Inglaterra hace más de 130 años.