Y. Murillo M.
La historia de la joyería abarca más de 100.000 años y ha ido evolucionando desde amuletos prehistóricos de conchas y huesos hasta símbolos de estatus en el antiguo Egipto, donde el oro era sagrado.
A lo largo de los siglos, las civilizaciones romanas, bizantinas y renacentistas refinaron el uso de metales y piedras preciosas. La producción industrial del siglo XIX democratizó el lujo, diversificando materiales y diseños hasta la actualidad.
Los metales preciosos son elementos químicos de origen natural que se distinguen por su escasez, su alto valor económico en el mercado y sus propiedades físicas y químicas únicas.
A diferencia de los metales básicos (como el cobre o el hierro), estos no suelen oxidarse ni corroerse fácilmente en condiciones normales, lo que los hace casi "eternos".
Oro
Plata
Platino
Paladio
Para que un metal sea considerado "precioso", generalmente debe cumplir con los siguientes requisitos:
Baja Reactividad Química:
Son metales "nobles", lo que significa que resisten la oxidación y la corrosión. Por eso el oro brilla igual después de mil años bajo el mar.
Ductilidad y Maleabilidad:
Son fáciles de moldear sin romperse, ideales para joyería y componentes electrónicos complejos.
Escasez Geológica:
Se encuentran en concentraciones muy bajas en la corteza terrestre, lo que eleva su costo de extracción.
Brillo Característico:
Poseen una estética atractiva que los ha hecho deseables para el ornamento desde la antigüedad.
Una piedra preciosa es un mineral, roca o material orgánico que, tras ser cortado y pulido, posee la belleza y durabilidad suficientes para ser usado en joyería o decoración.
Tradicionalmente, solo existen cuatro piedras consideradas preciosas. El resto se clasifican como semipreciosas. Esta distinción se basa en su historia, dureza y, sobre todo, su rareza.
Compuesto de carbono puro.
Es la sustancia natural más dura del planeta.
Su valor viene de su brillo (fuego) y su invencibilidad.
Una variedad del berilo con un color verde intenso debido al cromo.
Son famosas por tener pequeñas inclusiones llamadas "jardines".
Variedad roja del mineral corindón.
Es extremadamente raro encontrar ejemplares de rojo intenso ("sangre de pichón") y gran tamaño.
También es corindón (como el rubí), pero en cualquier color que no sea rojo (generalmente azul profundo).
Para que una piedra sea considerada preciosa, debe cumplir con tres criterios fundamentales:
Rareza: Si fuera fácil de encontrar en el jardín de tu casa, no tendría valor. Su escasez en la naturaleza dicta su precio.
Resistencia (Dureza): Debe ser capaz de resistir rayones y el paso del tiempo. En la Escala de Mohs, el diamante tiene el máximo de 10.
Resplandor (Belleza): Aquí entra el color, el brillo y la transparencia. Una piedra opaca o con un color "sucio" pierde valor inmediatamente.
Hoy en día, la línea entre "preciosa" y "semipreciosa" es más comercial que científica.
Algunas piedras semipreciosas son más caras que un diamante de baja calidad.
Amatista
(Cuarzo morado).
Turquesa
(Famosa por su color azul cielo).
Jade
(Muy valorada en la cultura asiática).
Ópalo
(Conocido por sus destellos de colores internos).
Turmalina
Citrino
Crisoberilo
Cuarzo rosa
Zircón
Topacio
Granate
Peridoto
Alejandrita
Aventurina
Espinela
Tanzanita
Ágatha
Jaspe
Lapislázuli
Malaquita
Ónix
Aguamarina
Existen "gemas orgánicas" que no son minerales,
perlas (creadas por moluscos),
el ámbar (resina de árbol fosilizada)
el coral
Joyas para la cabeza
Joyas para las orejas
Joyas para el cuello
Joyas para los brazos
Joyas para las manos
Joyas para la ropa
Una perla es un objeto duro y brillante producido por el tejido blando de un molusco con cáscara.
Es una concreción de nácar (una mezcla orgánica e inorgánica) que se forma mediante un proceso biológico.
Donde el carbonato de calcio se presenta generalmente en forma de cristales de aragonita, unidos por la proteína llamada conchiolina.
Origen:
Es la única piedra preciosa que se origina de un organismo vivo (biogénica).
Lustre:
Es el brillo característico que proviene de la reflexión de la luz en las capas translúcidas del nácar.
Forma:
Aunque la más valorada es la perfectamente esférica, existen las perlas barrocas (formas irregulares).