Y. Murillo M.
Fundada en 1858, fue la primera joyería en abrir en la Place Vendôme de París. Es famosa por su colección Quatre y sus diseños de animales de alta gama cargados de simbolismo.
El gigante italiano del lujo. Su estilo es inconfundible: volúmenes generosos, uso audaz de piedras de colores (cabujones) y su icónica línea Serpenti, que rinde homenaje a la mítica serpiente.
Casa milanesa conocida por su técnica de "texturizado" del oro. Sus piezas parecen encaje o seda grabada a mano, una artesanía extremadamente compleja que pocas marcas pueden replicar.
Aunque hoy la asociamos casi exclusivamente con la alta relojería, Abraham-Louis Breguet fue un joyero de la corte francesa. Sus piezas de joyería actuales mantienen ese aire neoclásico y técnico.
Una artista holandesa que utiliza materiales inusuales como colmillos de mamut fosilizados, alas de escarabajo reales y oro reciclado. Es joyería convertida en escultura miniatura.
Si bien su fuerte es el reloj-joya, su presencia en el sector del lujo accesible con diseños refinados y atemporales les otorga un lugar clave en las joyerías de prestigio.
Aunque su fama viene del cristal, su línea de joyería (especialmente sus colgantes de corazón y anillos Médicis) utiliza el cristal de plomo tallado como si fueran gemas preciosas.
Referencia mundial en joyería vintage y de época. No solo venden, sino que su curaduría de piezas antiguas de Cartier o Van Cleef las ha convertido en una firma con nombre propio en el mercado secundario de lujo.
Con sede en Ginebra, son maestros de la técnica "Inlay": incrustar una piedra preciosa dentro de otra (como un diamante dentro de una esmeralda), desafiando las leyes de la física joyera.
Una de las joyerías más prestigiosas del Reino Unido (fundada en 1798). Es conocida por sus diamantes excepcionales y por ser una de las pocas empresas familiares que compite al nivel de los grandes grupos de lujo.