Y. Murillo M.
En el mundo de la joyería, una diadema es mucho más que un simple accesorio para el pelo; es una pieza de ornamentación craneal que simboliza distinción y elegancia.
Una diadema es una joya de forma semicircular o circular abierta que se coloca sobre la frente o en la parte superior de la cabeza. A diferencia de la corona (que es un círculo cerrado y suele denotar soberanía total), la diadema es generalmente más ligera y flexible en su uso protocolario.
Materiales:
Suelen estar fabricadas en metales preciosos como oro o platino y profusamente decoradas con pedrería (diamantes, perlas, esmeraldas).
Estructura:
Tienen una base rígida, a menudo forrada en terciopelo o seda en la parte que toca el cabello para mayor comodidad y agarre.
Versatilidad:
En la alta joyería moderna, muchas diademas son "transformables", permitiendo desmontar las piezas para usarlas como broches o collares.
El término proviene del griego diadēma, que significa "banda" o "atadura". Originalmente, era una cinta de seda blanca que los reyes orientales y luego algunos emperadores romanos se ataban a la cabeza como símbolo de poder. Con el paso de los siglos, esa tela evolucionó hacia el metal y las piedras preciosas que conocemos hoy.
Semicírculo plano o con poca elevación.
Uso social elegante y novias.
Semicírculo que gana altura en el centro.
Uso grandes galas y realeza.
Círculo cerrado y completo.
Uso Monarcas (símbolo de autoridad).