Fue un maestro relojero de origen checo/alemán que trabajó en Praga.
Es considerado uno de los pioneros europeos en la aplicación del caracol (fusee) en los relojes portátiles a principios del siglo XVI.
El caracol fue un invento revolucionario que permitía regular la fuerza del muelle real a medida que este se iba descargando, garantizando que el reloj mantuviera la misma marcha durante todo el día.
Su reloj de sobremesa de 1525 (hecho para el rey Segismundo I de Polonia) es una obra de arte histórica.
Un reputado maestro relojero suizo del siglo XIX que destacó en la fabricación de componentes de alta precisión y escape.
Trabajó profundamente en la mejora de los sistemas de regulación para relojes de bolsillo de alta gama en una época donde Suiza competía ferozmente con Inglaterra por la supremacía de los cronómetros de marina y de bolsillo.
Maestro relojero alemán (activo principalmente en Baviera a mediados del siglo XVIII).
Fue famoso por la construcción de relojes astronómicos de pared y de pie (Grandfather clocks) muy complejos.
Estos relojes no solo daban la hora, sino que calculaban las fases lunares, los signos del zodíaco y los calendarios perpetuos con engranajes calculados milimétricamente a mano.
Si nos movemos a una época más moderna, Zaugg fue un maestro relojero y ajustador (regleur) suizo de la primera mitad del siglo XX.
En el mundo de la alta relojería, los regleurs eran los artesanos más cotizados: aquellos con la paciencia y el oído absoluto para dar el toque final al muelle espiral y al volante para que el reloj ganara los concursos de cronometría de los observatorios (como el de Ginebra o Neuchâtel).