La historia de S. Coifman es el clásico relato de un pequeño taller artesanal suizo nacido a principios del siglo XX que, tras décadas en el olvido, fue rescatado por un gigante comercial de la relojería para posicionarlo como su firma de corte clásico y "Premium".
El nacimiento artesanal (1906 - 1911)
La marca comenzó en 1906 en la pequeña localidad de Chiasso, Suiza, fronteriza con Italia.
Su fundador, Simon Coifman, abrió un humilde taller que originalmente compartía espacio con la fabricación de cajas de música.
Su primer movimiento fue un calibre de cuerda manual de 17 rubíes con detalles chapados en oro.
Al año siguiente, en 1907, Coifman empezó a ganarse el respeto de los artesanos locales (canteros, metalúrgicos y toneleros) construyendo relojes de bolsillo robustos y bien terminados.
Debido a este enfoque rústico y detallista, la marca se conoció en la región como "el reloj de los artesanos".
Influenciado fuertemente por el legendario Abraham-Louis Breguet, Simon Coifman se propuso un reto mayúsculo: en 1911 completó su propio mecanismo Tourbillon, lo que disparó su reputación en los círculos selectos de la época.
Se dice que bajo el encargo original de Coifman solo se terminaron cinco piezas de este tipo en toda la historia de la firma.
El encargo de oro y la latencia (1953 - finales del siglo XX)
Tras mantenerse como un taller de producción muy modesta durante la primera mitad del siglo, el nombre de S. Coifman tuvo un último destello de exclusividad histórica en 1953.
La marca recibió el encargo de crear una serie numerada y muy limitada llamada 18K Gold Red-12 Mechanical para un grupo selecto de coleccionistas.
Estos relojes de oro albergaban un calibre cronógrafo de cuerda manual Valjoux con puentes y bordes de acero angulados y pulidos completamente a mano.
Después de este hito, y sufriendo los embates de la reestructuración del mercado (y más tarde la crisis del cuarzo en los años 70), la marca entró en un periodo de inactividad total y olvido que duró varias décadas.
El rescate por Invicta Watch Group (2004 - Presente)
En 2004, el conglomerado estadounidense Invicta Watch Group compró los derechos del nombre S. Coifman con un objetivo claro:
Utilizar las raíces históricas de la marca suiza para crear una división de relojes elegantes, de vestir y con una estética mucho más sobria y clásica que la que ofrece habitualmente el catálogo de Invicta (conocido por sus diseños masivos y llamativos).
Identidad y producción:
Aunque la marca mantiene nominalmente su sede y raíces en Chiasso, Suiza, su comercialización moderna ha seguido la agresiva estrategia de marketing de Invicta (precios de etiqueta inflados que luego se venden con grandes descuentos en plataformas online).
Mecánica moderna:
En el catálogo actual de S. Coifman conviven dos mundos.
Hay modelos económicos equipados con movimientos de cuarzo japoneses o suizos (Ronda) y piezas mecánicas más serias que montan calibres automáticos Sellita SW200 o cronógrafos automáticos Valjoux 7750/7751 catalogados como Swiss Made.
El S. Coifman de hoy es una marca propiedad de Invicta que rinde homenaje estético a la herencia relojera clásica.
Mientras que los modelos antiguos de mediados de siglo son raras piezas de colección artesanal, los modernos son relojes de diseño tradicional bien ejecutados, atractivos y recomendables si se adquieren por su valor real de mercado.
S.Oliver
El boom del accesorio de estilo de vida (1997)
En 1997, s.Oliver ya era una marca consolidada en la confección de ropa en Alemania.
Para expandir su negocio y transformarse en una marca global de lifestyle, la empresa matriz decidió diversificar y comenzó a otorgar las primeras licencias comerciales.
Fue en este año cuando nacieron de forma oficial las colecciones de calzado, fragancias, joyería y, por supuesto, su primera línea de relojes de pulsera. La idea era sencilla: ofrecer relojes económicos y estéticamente atractivos que complementaran directamente las colecciones de ropa de cada temporada.
El modelo de producción (¿Quién fabrica los relojes s.Oliver?)
s.Oliver no cuenta con fábricas de relojes propias ni desarrolla calibres. Siguiendo el modelo estándar de la industria de la moda (similar a firmas como Tommy Hilfiger o Fossil), la marca externaliza su producción:
Los movimientos: Utilizan exclusivamente mecanismos de cuarzo (de pila), principalmente calibres japoneses muy fiables y económicos (como Miyota o Seiko Epson) o, en contadas gamas, movimientos de cuarzo suizos sencillos (Ronda). Esto garantiza que el reloj sea preciso y no requiera mantenimiento más allá del cambio de batería.
Enfoque en el diseño: El peso del desarrollo se centra en los materiales exteriores (acero inoxidable, correas de cuero, silicona o mallas de estilo milanés) bajo las directrices estéticas de las tendencias del momento en Europa Central.
3. El catálogo actual: Variedad para toda la familia
Con el paso de las décadas, la oferta de relojes de s.Oliver se estructuró para replicar fielmente las divisiones de su negocio textil, centrándose hoy en tres pilares:
Línea Femenina: Relojes de vestir minimalistas, con acabados en tendencia (oro rosa, esferas limpias o con sutiles cristales) diseñados para el día a día.
Línea Masculina: Cronógrafos deportivos y relojes de tres agujas de diseño robusto, habitualmente con correas de cuero marrón o brazalete de acero.
s.Oliver Junior: Una de las divisiones con más éxito en el mercado alemán, especializada en relojes infantiles con cajas de plástico o resina resistente, correas de tela lavables y diales de alta legibilidad para ayudar a los niños a aprender la hora.
Veredicto para el aficionado: Los relojes s.Oliver cumplen perfectamente su cometido como accesorios estéticos cotidianos de corte europeo. No buscan competir en alta relojería ni en complicaciones mecánicas, sino ofrecer fiabilidad técnica básica a un precio muy accesible (normalmente entre los €40 y €120).
Saint-Honoré París
La historia de Saint-Honoré París es la de una firma que ha sabido equilibrar dos mundos:
El refinamiento y diseño de la moda francesa junto con la precisión técnica de la manufactura suiza.
A diferencia de las marcas de moda puras (fashion watches), Saint-Honoré nació directamente de una tradición de artesanos relojeros, lo que le otorga un estatus superior en cuanto a calidad de construcción.
El origen: Una tradición familiar (1885)
Las raíces de la marca se remontan a finales del siglo XIX, en 1885, cuando Victorin Frésard, un apasionado relojero francés, abrió su primer taller en Charquemont, un pueblo de gran tradición manufacturera situado en la región del Doubs, justo en la frontera con Suiza.
Durante casi un siglo, la familia Frésard se dedicó a la fabricación de componentes y relojes mecánicos de corte clásico, ganando reputación por su solidez en Francia y los países vecinos.
El nacimiento de la marca moderna (1985)
El verdadero punto de inflexión ocurrió exactamente cien años después, en 1985.
El heredero de la dinastía, Thierry Frésard, decidió renovar la empresa familiar por completo.
Fundó la marca comercial Saint-Honoré París, bautizándola así en honor a la famosa Rue du Faubourg Saint-Honoré, el epicentro del lujo, la alta costura y las joyerías más exclusivas de París.
La visión de Thierry era clara: inyectar el chic parisino y las tendencias de la moda en la meticulosa ingeniería que su familia llevaba dominando un siglo.
Su primer gran éxito fue el modelo Opéra, que revolucionó el diseño de relojes de vestir femeninos en Francia gracias a un ingenioso sistema de correas intercambiables.
El sello "Swiss Made" y la innovación material
Aunque el corazón creativo, los bocetos y el diseño se ejecutan en París, Saint-Honoré trasladó su centro de ensamblaje a las colinas del Jura suizo.
Esto les permitió certificar casi todo su catálogo actual con el prestigioso sello Swiss Made.
A nivel técnico y estético, la marca destaca por patentar varias innovaciones visuales:
Acabado "Efecto Diamante" (Eclair):
Un tratamiento especial sobre el acero o el oro que imita el brillo y destello de los diamantes pavonados sin necesidad de incrustar piedras preciosas, reduciendo drásticamente los costos.
Modelos de Alta Relojería:
Aunque el grueso de su producción se basa en cuarzos suizos de alta gama y automáticos accesibles (como calibres Sellita), la marca ha diseñado piezas complicadas como Tourbillones volantes esqueletizados en cajas de titanio o carbono para demostrar su capacidad técnica.
Hoy en día, Saint-Honoré París opera bajo el paraguas del grupo multinacional Inovawatch, pero mantiene intacto su ADN.
No compite en el mercado ultra-económico ni tampoco en los precios desorbitados de la alta relojería tradicional.
Se posiciona firmemente en el segmento de "Lujo Accesible" .
Es una marca muy valorada por quienes buscan la fiabilidad técnica de una maquinaria suiza combinada con una estética sofisticada, fina y de inspiración puramente parisina.
Salvatore Ferragamo
Al igual que otras grandes firmas de moda de la escuela italiana, la marca florentina fundada en 1927 por el zapatero de las estrellas de Hollywood, Salvatore Ferragamo (hoy rebautizada comercialmente de forma más escueta como Ferragamo), dio el salto formal al mundo de los relojes en 2008.
Su catálogo se sitúa en un peldaño superior al de las marcas de moda rápida, ya que casi todas sus piezas cuentan con el sello Swiss Made (Fabricado en Suiza), apostando por una combinación de diseño purista italiano y fiabilidad técnica europea.
El Modelo de Producción: ¿Quién está detrás de sus calibres?
Ferragamo no cuenta con manufactura propia de relojería ni desarrolla movimientos in-house.
Su división de relojes opera bajo un acuerdo de licencia global y exclusiva:
Diseño supervisado:
El estudio de diseño de Ferragamo en Florencia es el que dibuja las cajas, brazaletes y esferas, asegurándose de que sigan la misma línea cromática, los mismos cueros y motivos geométricos que sus colecciones de pasarela o sus icónicos zapatos.
La fabricación (Timex Group Luxury Division):
El encargado del ensamblaje, control de calidad y distribución mundial es el grupo Timex a través de su división de lujo con sede en Suiza.
Son ellos quienes consiguen los componentes y certifican el estándar suizo.
Maquinaria interna:
Montan principalmente movimientos de cuarzo de alta gama (de pila) suministrados por firmas suizas como Ronda o ISA.
En sus colecciones de gama más alta, también incorporan calibres mecánicos automáticos sencillos basados en la arquitectura suiza Sellita (como el Sellita SW200).
Los Símbolos de Identidad en sus Relojes
El mayor atractivo de un reloj Ferragamo para el coleccionista o amante de la moda radica en cómo integran sus iconos históricos en las piezas:
El Gancini:
Es el motivo más reconocible de la marca, inspirado en el herraje de hierro de la puerta del histórico Palazzo Spini Feroni (sede de la firma en Florencia).
Muchas cajas de sus relojes femeninos y masculinos imitan directamente la silueta de este gancho o lo graban como patrón en la esfera.
El Lazo Vara:
El famoso lazo de grogrén creado en 1978 para sus zapatos planos se traslada con frecuencia a la textura de las correas de cuero de becerro de sus relojes de vestir.
Uso de materiales sostenibles:
En sus colecciones más recientes de estilo deportivo, la firma ha introducido cajas fabricadas con compuestos de bioplástico o correas de corcho y materiales reciclados, adaptándose a las demandas de consumo responsable.
Posicionamiento y Rango de Precios
A diferencia de los relojes puramente económicos de marcas de moda urbana (que rondan los €100), los relojes de Ferragamo se enmarcan en el "Lujo Accesible Premium".
Sus precios oscilan habitualmente entre los €600 y los €1,800, dependiendo de si se trata de un modelo básico de cuarzo o de un cronógrafo con caja de titanio o movimiento automático visto.
Son relojes ideales para quienes buscan un accesorio con el respaldo y prestigio de una casa histórica de la moda italiana sin renunciar a la tranquilidad de la precisión y fabricación suizas.
San Martin
San Martin (oficialmente San Martin Watch Co.) es una de las marcas más famosas, respetadas e influyentes dentro de la denominada relojería "de micromarca" china.
Fundada en 2016 por Liao Jiaqi en la capital relojera de China, Shenzhen, la marca nació con un propósito muy claro: romper el estigma del “Made in China” de baja calidad, ofreciendo relojes con unos niveles de construcción, acabados y robustez que habitualmente solo se encuentran en marcas suizas o japonesas de precios muy superiores.
El Rey de los "Homenajes"
El catálogo de San Martin se ha construido principalmente sobre el concepto del reloj homenaje. Esto significa que recrean de forma muy fiel diseños icónicos, históricos o descatalogados de la alta relojería (especialmente de marcas como Rolex, Tudor, Seiko y Omega), pero a una fracción de su costo original y sin pretender ser réplicas falsas, ya que siempre llevan su propio logotipo en la esfera.
En los últimos años, la marca ha comenzado a dar el salto hacia el diseño propio u original (como su famosa serie Original Design GMT o relojes de piloto con esferas personalizadas), buscando una identidad corporativa madura e independiente.
¿Por qué tienen tan buena reputación entre los coleccionistas?
A diferencia de los relojes de moda económicos o de la "falsa relojería barata", San Martin se ha ganado el respeto de los entusiastas en foros internacionales y YouTube debido a sus exigentes especificaciones técnicas:
Materiales Premium: Utilizan de forma estándar acero inoxidable 316L (el mismo grado quirúrgico de las marcas suizas), titanio de grado 2 o 5, y bronce de alta calidad (CUSN8) que genera una pátina natural preciosa.
Cristales de Zafiro: Casi todo su catálogo incorpora cristal de zafiro con generosas capas de revestimiento antirreflejos (AR), algo impensable por su rango de precio en marcas tradicionales.
Ajustes y Acabados Sorprendentes: El cepillado de sus cajas, el pulido a espejo de los ángulos y, sobre todo, el ajuste de los eslabones de sus brazaletes (que suelen incluir tornillos reales y cierres fresados con microajuste sobre la marcha) compiten directamente con relojes de más de €1,000.
Lúmen Suizo: Utilizan compuestos de alta luminosidad genuinos como el Super-LumiNova C3 o BGW9, logrando que sus relojes brillen en la oscuridad con la misma intensidad que un reloj de buceo profesional.
Las Maquinarias por Dentro
San Martin no fabrica sus propios calibres; en su lugar, utiliza "motores" mecánicos automáticos de marcas de total confianza y muy fáciles de reparar por cualquier relojero del mundo:
Seiko NH35 / NH34 (GMT): El calibre automático japonés por excelencia. Es un tractor de carga robusto, extremadamente fiable y duradero.
Miyota (Citizen): Movimientos japoneses de las series 8000 y 9000 (estos últimos de alta frecuencia, 28,800 alternancias por hora, para un barrido de aguja extra suave).
Clones Suizos (PT5000 / SW200): Para sus gamas más altas, montan el calibre de origen chino PT5000 o el suizo Sellita SW200, ambos basados en la arquitectura del legendario ETA 2824-2.
Posicionamiento y Rango de Precios
San Martin vende de forma directa a nivel mundial a través de plataformas online (como AliExpress o su propia web oficial). Sus precios oscilan habitualmente entre los €200 y los €450.
Para la comunidad de coleccionistas, se considera una de las marcas con mejor relación calidad-precio (value for money) del mercado actual, ideal para disfrutar de la estética y la solidez de un reloj de lujo sin tener que desembolsar miles de euros.
La historia de Sandoz es una de las más singulares de la relojería mundial:
pasó de ser un pilar fundamental de la innovación industrial suiza del siglo XIX a convertirse en una marca fragmentada cuyos derechos comerciales se dividieron por regiones, teniendo hoy una fuertísima vinculación con España.
El origen: Pioneros en la Suiza del siglo XIX (1870)
Aunque los lazos de la familia Sandoz con la relojería en la región de Neuchâtel se remontan al siglo XVI, la firma moderna nació oficialmente en 1870.
El maestro relojero Henri Frédéric Sandoz fundó Henri Sandoz & Cie. en la localidad de Le Locle.
Henri Sandoz no era un artesano tradicional; era un visionario industrial.
Fue de los primeros en importar maquinaria estadounidense a Suiza, lo que permitió fabricar componentes en serie con una precisión microscópica.
Su éxito fue tal que pocos años después se alió con los hermanos Schwob para fundar la mítica Tavannes Watch Co. (y su marca hermana Cyma).
A la muerte de Henri en 1913, su fábrica principal producía 2,500 relojes al día y empleaba a más de 1,000 trabajadores.
La era dorada de los calibres extraplanos (1950 - 1960)
Durante mediados del siglo XX, ya bajo el nombre de Sandoz of Switzerland, la manufactura se especializó en un nicho técnico muy cotizado:
los relojes ultra-delgados.
En 1955 presentaron el calibre HSF 55, que se convirtió en el movimiento de cuerda manual más fino del mundo en su momento.
En 1959 rompieron otro récord con el HSF 56, logrando el mecanismo automático más plano de la época.
Su publicidad de los años 70 presumía de una producción masiva:
"Cada año, Sandoz trae satisfacción a 1,000,000 de personas".
La Crisis del Cuarzo y la fragmentación global
Con la llegada de la tecnología del cuarzo en los años 70, la compañía original no pudo sostener su estructura en Suiza.
Para sobrevivir, la marca tomó una decisión drástica e inusual en el sector:
Vender y licenciar sus derechos comerciales de forma separada por regiones geográficas.
Esto dio origen a cuatro "Sandoz" completamente independientes en el mundo, que compartían el nombre pero tenían catálogos, calidades y dueños distintos:
Sandoz Swiss:
Dedicada a mantener piezas mecánicas de corte premium.
Sandoz Hong Kong y Sandoz Singapore:
Orientadas a relojes muy económicos para el mercado asiático (muchos coleccionistas los buscan por sus "homenajes" accesibles al Rolex Datejust con maquinarias automáticas sencillas).
Sandoz Spain (Grupo Munreco):
La división de la que hablaremos a continuación.
El capítulo español: La era Munreco (2000 - Presente)
En el año 2000, el holding español Grupo Munreco (propietario también de firmas masivas como Viceroy ,adquirió los derechos mundiales de Sandoz, centrando su estrategia de distribución principalmente en España y América Latina.
Para relanzar la marca con un aura de prestigio y elegancia clásica, Munreco contrató al actor Richard Gere como embajador global de la firma, lo que asoció a Sandoz con un estilo de vida maduro, espiritual y sofisticado.
Identidad Técnica:
Los relojes Sandoz actuales comercializados desde España mantienen el codiciado sello Swiss Made.
Montan movimientos de cuarzo y automáticos suizos muy fiables (suministrados por Ronda o ETA/Sellita), utilizando cristales de zafiro irrayables, cajas de acero 316L bien cepilladas y esferas elegantes (a menudo con detalles de nácar en sus colecciones femeninas).
Su catálogo actual se divide en colecciones muy claras como Caractère (deportivos y cronógrafos), Tradition o Heritage, pensadas para un cliente que busca la seriedad y garantía de un suizo de vestir tradicional sin escalar a los precios de la alta relojería.
Saskia maaike Bouvier
Sbarro
Schauer
Schempp
Schuhren
La historia de Seiko es una de las más fascinantes y respetadas de la relojería mundial.
A diferencia de las firmas suizas, que solían delegar la producción de componentes a terceros, Seiko se forjó bajo una filosofía obsesiva de autosuficiencia: fabricar absolutamente todo (desde los espirales y aceites hasta los cristales de cuarzo) dentro de su propia casa.
Esta es la cronología de cómo una pequeña tienda de Tokio cambió para siempre la forma en que el mundo mide el tiempo.
El "Hogar de la Precisión Exquisita" (1881–1912)
1881 - La semilla:
Un joven emprendedor de 21 años llamado Kintaro Hattori abre una pequeña tienda de venta y reparación de relojes en el distrito de Ginza, en Tokio, llamada K. Hattori.
1892 - Nace Seikosha:
Hattori decide que no solo quiere vender, sino fabricar. Compra una fábrica en desuso y funda Seikosha. En japonés, Seiko significa "exquisito", "minucioso" o "éxito", y sha significa "casa". Empiezan produciendo relojes de pared.
1895 - El primer paso de bolsillo:
Seikosha crea el Timekeeper, su primer reloj de bolsillo, sentando las bases para la micromecánica en Japón.
El Nacimiento del Primer Reloj de Pulsera y el Gran Terremoto (1913–1959)
1913 - El Laurel:
Adelantándose a la tendencia global, Hattori comprende que el futuro está en la muñeca. Crea el Laurel, el primer reloj de pulsera hecho en Japón.
Producían apenas unos 50 al día debido a la extrema dificultad técnica.
1923 - Tragedia y honor:
El Gran Terremoto de Kanto destruye por completo las oficinas y la fábrica de Seikosha. Se quemaron miles de relojes de clientes que estaban en reparación. En un gesto que le ganó la lealtad eterna del país, Hattori prometió reemplazar gratis cada uno de los relojes destruidos por modelos nuevos.
1924 - Nace la marca "Seiko":
De las cenizas de la reconstrucción surge el primer reloj de pulsera que lleva oficialmente el nombre Seiko impreso en la esfera.
1956 - Seiko Marvel:
Es el primer reloj diseñado completamente desde cero por la marca, sin imitar calibres suizos.
Este modelo vence a los suizos en las pruebas de precisión internas en Japón, marcando el inicio de su era dorada mecánica.
La Obsesión por la Precisión: Grand Seiko y la Conquista de Suiza (1960–1968)
Durante los años 60, dos fábricas internas de Seiko (Suwa Seikosha y Daini Seikosha) competían ferozmente entre sí para crear el mejor reloj posible.
Esta sana rivalidad interna disparó la innovación.
1960 - Grand Seiko:
Nace el primer Grand Seiko, creado por un equipo selecto con un único objetivo: fabricar un reloj mecánico que superara los estándares de precisión del COSC suizo.
1961 - King Seiko:
Diseñado por la fábrica rival (Daini), nace para competir directamente con Grand Seiko, ofreciendo alta precisión y un diseño angulado muy vanguardista.
1965 - El primer Diver japonés:
Seiko lanza el 62MAS, su primer reloj de buceo profesional (sumergible a 150 m), dando inicio a la legendaria dinastía de relojes de buceo de la marca.
1968 - Conquista en Ginebra:
Tras años participando en los prestigiosos concursos de cronometría de los observatorios suizos (Neuchâtel y Ginebra), Seiko arrasa obteniendo las puntuaciones más altas jamás registradas para movimientos mecánicos. Suiza, asombrada, cancela poco después los concursos.
El Terremoto de la Industria: La Revolución del Cuarzo (1969)
El 25 de diciembre de 1969, Seiko cambia la historia de la relojería para siempre al lanzar el Seiko Quartz Astron 35SQ, el primer reloj de pulsera de cuarzo del mundo.
La Revolución del Cuarzo:
Mientras que un excelente reloj mecánico de la época variaba algunos segundos al día, el Astron variaba solo 0.2 segundos al día (±5 segundos al mes).
En lugar de monopolizar la tecnología, Seiko decidió liberar la mayoría de sus patentes al mundo.
Esto abarató la tecnología, democratizó el acceso a la hora exacta en todo el planeta y sumió a la relojería tradicional suiza en una crisis existencial que duraría más de una década (la llamada "Crisis del Cuarzo").
Innovación Sin Límites (1970–Presente)
Tras dominar el cuarzo, Seiko se propuso un nuevo desafío: eliminar la necesidad de cambiar de pila. De este empeño nacieron sus tecnologías más avanzadas:
Hitos Tecnológicos Clave
1975
6159-7010 Tuna
El primer reloj de buceo profesional con caja de titanio y cubierta protectora, impermeable al helio.
1988
Seiko Kinetic
Originalmente llamado AGS, un sistema híbrido que utiliza el movimiento del cuerpo (un rotor mecánico) para generar electricidad y alimentar un circuito de cuarzo.
1999
Spring Drive
El "tercer motor". Una obra maestra de la ingeniería ideada por Yoshikazu Akahane. Combina la fuerza y el muelle real de un reloj mecánico con un escape electrónico regulado por cuarzo. Sus agujas se deslizan en un movimiento continuo y silencioso, sin saltos.
2012
Astron GPS Solar
El primer reloj del mundo que se conecta a la red GPS para identificar la zona horaria y ajustar la hora con precisión atómica usando solo energía solar.
Actualmente, el catálogo de Seiko se estructura en varias subgamas muy queridas por coleccionistas de todos los presupuestos:
Seiko 5 Sports:
Relojes mecánicos, duraderos y accesibles. Su nombre se debe a sus 5 atributos clave (automático, día/fecha en una ventana, resistencia al agua, corona a las 4, y caja robusta).
Prospex:
Diseñados para profesionales (tierra, mar y aire).
Incluye los míticos divers conocidos cariñosamente por la comunidad como Monster, Tuna, Turtle o Samurai.
Presage:
Centrado en la elegancia y la artesanía tradicional japonesa, con esferas de esmalte Shippo, porcelana de Arita o lacado Urushi.
Grand Seiko:
Desde 2017 opera como una marca de superlujo independiente, compitiendo directamente cara a cara con la alta relojería suiza (Rolex, Omega) gracias a sus acabados pulidos Zaratsu y calibres de manufactura impecables.
Seiko es una de las poquísimas manufacturas totalmente integradas del mundo.
Desde el humilde Seiko 5 hasta la alta relojería de Credor y Grand Seiko, la visión original de Kintaro Hattori sigue intacta: ir siempre un paso por delante de los demás.
Sekonda (británico) Poljot (ruso) y Cardinal (canadiense)
Selza (1923)
Shellman
Shanghai
Sigma
Sinn
Sisley
Sjöö Sandström
Skagen
Slazenger
Smalto
Snyper
Solvil et Titus
Soma
Soyuz
Spectrum
Squales
Starking
Steelcraft
Steeldive
Stefan Johansson Vaxjo
Steffen
Steiner Limited
Steinhart
Strinmeyer
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Steinway & Sons
Stelle dell’Orsa
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Stowa