La relojería española tiene una tradición más discreta en comparación con Suiza o Inglaterra, pero destaca por su historia ligada a la nobleza, la Iglesia y la innovación industrial desde el siglo XVIII hasta la actualidad.
Durante los siglos XVII y XVIII, los relojes en España eran principalmente relojes de torre, de sobremesa y de bolsillo, elaborados por artesanos locales o importados de Francia y Suiza.
Ciudades como Toledo, Sevilla y Madrid albergaban talleres donde se combinaba precisión mecánica y decoración artística.
Aparecen marcas locales y talleres que incorporan producción más sistemática, especialmente en Valencia y Barcelona.
Se desarrollan relojes de pared, de bolsillo y relojes de iglesia o catedral con mecanismos más precisos.
Surge la Casa Roch, fabricante de relojes de pulsera y bolsillo de alta calidad.
Pertegaz y otras marcas de moda incluyen relojería como complemento de lujo.
El desarrollo de la relojería española se centra en ediciones limitadas, diseño y estética, más que en producción masiva.
Relojes Duward – Fundada en 1930, conocida por relojes accesibles y de calidad media.
Festina – Aunque ahora internacional, fundada en Barcelona en 1902; combina relojería clásica y deportiva.
Relojes Viceroy – Marca popular que combina diseño moderno y mecánica suiza en muchos modelos.
Pertegaz – Relojería de lujo asociada a moda española.
Casas locales y artesanales – Talleres de relojes en Toledo, Jerez y Valencia, centrados en relojes de sobremesa y coleccionismo.