En abril de 1767, el margrave Karl Friedrich von Baden sentó las bases para el desarrollo de la industria relojera en Pforzheim.
El establecimiento de una fábrica de relojes en el orfanato de Pforzheim dio origen a una prometedora industria regional de joyería y relojería.
El objetivo era guiar a los huérfanos mediante una posible educación que les permitiera alcanzar la autoconservación económica. En 1849 se fundó la "Asociación de Relojeros" de la Selva Negra de Württemberg.
En 1922, la industria de relojes y cajas de Pforzheim contaba con 30 empresas, unidas en la Asociación de la Industria Relojera Alemana, fundada en 1918.
En 1970, se registraron 28.000 falsificaciones en 300 empresas relojeras de Pforzheim.
En 1985, Alemania era el mayor productor de relojes y piezas de relojería de Europa.
Como consecuencia de la crisis del cuarzo a finales de la década de 1970, este sector industrial se vio sometido a la presión de la competencia derechista del Lejano Oriente. La prestigiosa escuela de relojería de Pforzheim mantiene y pierde su vínculo con la relojería tradicional. Poco a poco, las empresas tradicionales y los jóvenes y ambiciosos relojeros han restaurado la buena reputación de la ciudad de Pforzheim.
La historia de Arctos (originalmente Arctos Uhrenfabrik) es un viaje fascinante por el auge, destrucción y renacimiento de la relojería alemana en Pforzheim, la famosa "Ciudad del Oro" (Goldstadt), situada a las puertas de la Selva Negra.
A diferencia de las marcas de Glashütte, las firmas de Pforzheim se enfocaron históricamente en la producción masiva, cajas de metal precioso y una excelente ingeniería robusta, campos donde Arctos se convirtió en un pilar fundamental.
El nacimiento y la "Ciudad del Oro" (1923 - 1945)
La empresa fue fundada en 1923 por el empresario Philipp Weber bajo el nombre original de Weber & Aeschbach.
El modelo cooperativo: Al principio, operaba como un "establecedor" (Établisseur), lo que significa que compraba los movimientos suizos o locales y los ensamblaba en cajas de altísima calidad fabricadas por la potente industria joyera de Pforzheim.
El nacimiento de Arctos: A mediados de la década de 1930, Weber reestructuró la empresa como Philipp Weber Uhrenfabrik. Fue en esta época cuando empezaron a comercializar con fuerza relojes bajo la marca Arctos, nombre inspirado en la constelación de la Osa Mayor (Ursa Major, donde destaca la estrella Arcturus), un símbolo de resistencia del norte.
El destino de la marca cambió drásticamente el 23 de febrero de 1945. Durante un devastador bombardeo aliado, el 80% de la ciudad de Pforzheim fue destruida, incluyendo los talleres y la maquinaria de la fábrica de Weber.
La reconstrucción y los años dorados de la posguerra
Philipp Weber no se rindió. Con los pocos recursos que quedaban, levantó de nuevo la fábrica. Además, Weber fue una figura clave para toda la región: fue uno de los cofundadores de PUW (Pforzheimer Uhren-Rohwerke), un consorcio de fabricantes locales creado para producir movimientos de reloj puramente alemanes y así no depender de las importaciones suizas.
Gracias a los calibres mecánicos y automáticos de PUW, Arctos vivió sus décadas de mayor éxito comercial entre los años 50 y 70:
Lanzaron la línea Arctos Elite, enfocada en relojes de vestir elegantes, extraplanos y con cajas de oro.
Consiguieron una reputación impecable de precisión y durabilidad en el mercado civil de la Alemania Occidental.
El gran hito militar: El cronógrafo de la Bundeswehr (Años 80)
Cuando la "crisis del cuarzo" asiático asfixió a la relojería tradicional a finales de los 70, muchas marcas de Pforzheim desaparecieron. Arctos logró sobrevivir especializándose en un nicho sumamente exigente: los relojes militares.
El mayor hito histórico de la marca llegó en 1982. Arctos diseñó un cronógrafo militar que fue elegido oficialmente por las Fuerzas Armadas Alemanas (Bundeswehr), concretamente para dotar a los pilotos de aviación y de helicópteros de combate de la OTAN.
Este reloj, conocido por los coleccionistas como el Arctos Bund, es hoy una codiciada pieza de culto. Tenía unas características muy estrictas:
Caja antimagnética y antirreflejos: Fabricada en acero arenado mate, con pulsadores integrados de gran tamaño para poder operarse con guantes de piloto.
Calibre Lemania 5100: Un movimiento legendario por su resistencia a los golpes y a las fuertes aceleraciones de gravedad ($G$).
Lectura instantánea: Esfera negra con agujas de alta visibilidad y el segundero del cronógrafo en color naranja brillante.
La marca hoy
Tras los cambios industriales de finales del siglo XX, la producción masiva en Pforzheim cesó y Arctos detuvo sus operaciones tradicionales. Sin embargo, en el siglo XXI la marca fue revivida bajo el nombre Arctos Elite, manteniendo vivos sus lazos históricos pero trasladando parte de su filosofía de diseño a la alta gama, rindiendo homenaje tanto a los limpios relojes de vestir de los años 50 como a sus icónicos cronógrafos militares.
Fundada formalmente en 2003, Archimede no nació de la nada; es la marca propia de Ickler, una de las familias de fabricantes de cajas de reloj más prestigiosas de Alemania, activa en Pforzheim desde 1924.
El corazón de la marca: La herencia de Ickler
Para entender el valor de un reloj Archimede, primero hay que entender qué es Ickler. Mientras que la inmensa mayoría de las marcas de relojes de gama media compran sus cajas en Asia, Archimede tiene una ventaja competitiva brutal: fabrican sus propias cajas en Pforzheim.
Karl Ickler fundó la empresa familiar en 1924. Durante décadas fabricaron cajas para terceras marcas de renombre.
Tras la crisis del cuarzo, la tercera generación de la familia, liderada por Thomas Ickler, decidió que la mejor manera de proteger su legado y demostrar su pericia artesanal era crear su propia firma de relojes. Así nació Archimede.
El resultado son relojes con un mecanizado, un cepillado de superficies y una ergonomía que suelen encontrarse en piezas que duplican o triplican su precio.
Sus dos grandes pilares y colecciones icónicas
Archimede se ha hecho un hueco de culto entre los entusiastas de la relojería gracias a dos estilos muy específicos y profundamente ligados a la tradición germana:
1. Los Relojes de Piloto: La saga Pilot (Flieger)
Es, sin duda, la colección más famosa de la marca. Archimede es considerada una de las mejores opciones del mercado para quien busca un reloj de piloto clásico y fiel a las especificaciones históricas de la Luftwaffe de los años 40.
Ofrecen variantes tanto de la Esfera Tipo A (números horarios limpios) como de la Esfera Tipo B (minutero en el exterior, horas en un círculo central más pequeño).
Están disponibles en una variedad de tamaños inusual en la industria (36, 39, 42 y 45 mm) para adaptarse a cualquier muñeca.
Utilizan cajas de acero inoxidable o de bronce puro (una aleación especial que desarrolla una pátina única con el tiempo).
2. El reloj de campo definitivo: Archimede Outdoor
Si la gama Pilot mira al pasado, la serie Outdoor es pura ingeniería contemporánea pensada para la resistencia extrema en el día a día o en la montaña.
Cajas endurecidas: Utilizan un tratamiento térmico del acero que eleva su dureza hasta los 1200 Vickers (el acero convencional suele rondar los 200 Vickers), lo que los hace prácticamente inmunes a los arañazos y golpes.
Diseño compacto: Son relojes con cajas tipo barrel (barril) muy compactas, coronas profundamente protegidas y una legibilidad absoluta, convirtiéndose en el equivalente mecánico alemán a un reloj táctico indestructible.
La filosofía de diseño
Archimede sigue a rajatabla los principios de la escuela alemana Bauhaus: la forma sigue a la función. No encontrarás en sus esferas adornos innecesarios, brillos excesivos o elementos barrocos. Son herramientas de precisión legibles, robustas y honestas.
En su interior, la marca opta por movimientos automáticos suizos ultraprobados y fiables (principalmente calibres Sellita, como el SW200), lo que garantiza que cualquier relojero del mundo pueda mantenerlos o repararlos durante décadas.
Hoy en día, junto a marcas vecinas como Stowa o Laco, Archimede mantiene a Pforzheim en el mapa de la relojería mundial, demostrando que la "Ciudad del Oro" sigue sabiendo cómo trabajar el metal a la perfección.
Egon Hammel
Jacques Etoile es una marca de relojería originaria de Alemania, fundada aproximadamente a finales de la década de 1990 e inicios de los 2000.
Jacques Etoile se hizo conocida por fabricar relojes mecánicos y automáticos de estilo clásico europeo, especialmente cronógrafos y modelos inspirados en relojes vintage.
La marca buscó combinar:
Diseño elegante tradicional.
Movimientos automáticos suizos y japoneses.
Producción limitada en algunos modelos.
Uno de sus relojes más conocidos fue la serie “Atlantis”, apreciada entre coleccionistas por incluir piezas históricas auténticas en ciertos modelos, como fragmentos de antiguos instrumentos marítimos o materiales vintage.
Características de la marca
Estilo clásico y retro.
Relojes automáticos y cronógrafos.
Influencia de la relojería alemana tradicional.
Producción relativamente pequeña comparada con grandes marcas suizas.
Egon Hammel
JB Gioacchino es una marca de relojería vinculada a Italia, conocida principalmente por relojes de estilo moderno y de moda (“fashion watches”).
JB Gioacchino fue fundada oficialmente en el año 2002.
La empresa y la marca fueron registradas por Joachim Barisch en Alemania.
Aunque algunas bases de datos relojeras mencionan 2009 como año de aparición comercial internacional, la creación y protección oficial de la marca ocurrió en 2002.
La información histórica documentada sobre JB Gioacchino es limitada en comparación con grandes manufacturas suizas o japonesas.
La marca apareció en el mercado contemporáneo enfocándose en:
Diseño elegante italiano.
Estilo deportivo y moderno.
Relojes accesibles de gama media.
El nombre “Gioacchino” tiene origen italiano y suele asociarse a estética clásica europea.
Los modelos JB Gioacchino suelen incluir:
Diseños llamativos.
Cronógrafos de cuarzo.
Cajas grandes y deportivas.
Acabados dorados o acero inoxidable.
Estética inspirada en relojes de lujo europeos.
Tipo de marca
JB Gioacchino es considerada más una marca de:
diseño y moda,
estilo contemporáneo,
lujo accesible,
que una manufactura tradicional de alta relojería.
País de origen
La marca está asociada a Italia, aunque algunos modelos pueden ensamblarse con movimientos y componentes internacionales.